Espacios Antropológicos. Las ciudades y su espacio público . Raquel Perahia. 2007


Universidad de Buenos Aires
rperahia@fadu.uba.ar rpera@fibertel.com.ar


Las ciudades y su espacio público (Resumen)

En las ciudades tradicionales, el Espacio Público es el que da identidad y carácter a la ciudad, el que permite reconocerla y vivirla en sus sitios urbanos: naturales, culturales y patrimoniales. Aunque los gobiernos locales se ocuparon de su gestión a través de la regulación, la normativa y los proyectos urbanos en la década de los 80, no pudieron prevenir ni corregir las constantes y, muchas veces toleradas, invasiones privadas que deterioraron la calidad de vida y el medio ambiente. En los 90 el mercado, con importantes inversiones en centros de recreación y consumo (los nuevos espacios del encuentro) y en las urbanizaciones privadas, introduce el concepto de espacio privado de uso público. Sin embargo el tratamiento de los espacios públicos cotidianos, con fuerte participación ciudadana, multiplica las acciones y la diversidad de soluciones mejorando la calidad ambiental del conjunto. Esta ponencia presenta algunas experiencias desarrolladas con resultados positivos.

Palabras clave : Espacio público. Gestión. Alternativas.


Cities and its public space (Abstract)

In the traditional cities, the Public Space is the one that gives to identity and character to the city, the one that allows to recognize it and to live it, in its urban sites: natural, cultural and patrimonial. Nevertheless the management of government through the urban regulation, norm and projects in the decade of the 80, could not prevent neither to correct the constant damage in many districts. This has deteriorated the quality of life, the security and the environment dramatically. In the 90’s the market, with important investments in malls and in the private urbanizations (called gated communities), introduces changes in the traditional public urban space conceived as a private space of public use. Nevertheless the treatment of the everyday public space, as a space for social integration, with strong citizen participation, multiplies the actions and the diversity of solutions improving the environmental quality of the set. This document displays some experiences developed with positive results.

Key words: Public space. Management. Alternative choice.


Tradicionalmente, en nuestras ciudades, el Espacio Público fue concebido como el espacio de la expresión y la apropiación social por excelencia, es el espacio que alberga el cotidiano transcurrir de la vida colectiva.

Es el espacio que da identidad y carácter a una ciudad, el que permite reconocerla y vivirla. Es el sitio que conserva la memoria de sus habitantes en sus espacios naturales, culturales, patrimoniales.

Estos espacios presentan diversidad de formas, dimensiones, funciones y características ambientales. Sin embargo el espacio público es percibido como un vacío “con forma”, es decir conformado por la edificación y elementos que lo bordean, ya sean espacios de circulación y tránsito, recreación y deporte, reunión e interacción social, contemplación y disfrute del paisaje y la naturaleza, etc..

En los últimos años, los conflictos del Espacio Público están asociados al impacto del crecimiento acelerado y desordenado del habitat en la periferia urbana, sin adecuación a las estrategias de desarrollo urbano locales.

Esta situación se manifiesta: a través de una diversidad de formas: en las ocupaciones informales; en la implementación de las políticas de vivienda que resuelven el crecimiento urbano con proyectos de grandes conjuntos que se localizan con una marcada dispersión territorial y una escasa articulación con la trama existente, y con la acción de los privados que se aislan, a través de los desarrollos suburbanos, verdaderos polígonos cerrados, ajenos a la ciudad existente.

Hay una crisis del espacio público es sus dos dimensiones: como elemento ordenador y polivalente, como lugar de intercambio y de vida colectiva, en cada zona o barrio, y también como elemento de continuidad, de articulación de las distintas partes de la ciudad, de expresión comunitaria, de identidad ciudadana (Borja, J.2001: p 21).

El espacio público está en la esencia de lo urbano, desde la antigüedad hasta nuestros días es el espacio del encuentro y el intercambio, enriquece las prácticas urbanas y alienta la participación de los ciudadanos y su interés por las cuestiones comunitarias. Una ciudad sin plazas, ni parques, ni espacios para el encuentro casual, no solo sería pobre ambientalmente sino también en los aspectos socio urbanísticos.

El concepto de espacio público urbano ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Al inicio estaba ligado sobre todo a la existencia de espacios verdes.

Los principios higienistas requerían de espacios destinados a la mejora de las condiciones de salud de la población, a través de adecuados índices de habitabilidad, absorción del agua de lluvia, generación de clorofila; condiciones de iluminación, ventilación y asoleamiento. En los últimos años surgen otros  enfoques que replantean el papel que desempeñan esos espacios en las ciudades ampliando el concepto de espacio verde al de espacio libre.

A los tradicionales espacios verdes: espacios libres en los que predominan las áreas plantadas de vegetación como plazas y parques, se incorpora el concepto de espacio libre: espacios urbanos, al aire libre, de uso predominantemente peatonal, pensados para el descanso, el paseo, el deporte, el recreo y el entretenimiento en sus horas de ocio.

Con un criterio de espacio regulador del medio ambiente, se considera el espacio libre como equilibrante del sistema ambiental. Esos sitios que podríamos llamar de ” frontera” actúan a modo de pulmones de la ciudad y la región. Los ejemplos son numerosos: el tratamiento paisajístico del espacio público a lo largo del sistema circulatorio: en avenidas, boulevares, ejes ferroviarios, en los frentes acuáticos; en los espacios que rodean a escuelas, hospitales y establecimientos sanitarios; finalmente, los cementerios mismos a veces configuran verdaderos parques naturales. Desde esta visión ambiental las funciones atribuibles a los espacios libres y verdes son:

- Una función social: ofrecer espacios destinados al paseo, la contemplación, los juegos, el contacto con la naturaleza indispensable para el desarrollo de los niños y el equilibrio de los adultos.

- Una función urbanística y paisajística: producir un corte, una discontinuidad, en lo posible con masa vegetal, necesaria para la oxigenación de la masa edificada. Atenuar la heterogeneidad de las construcciones con los alineamientos forestales que ponen en valor el paisaje que permiten leer y comprender la organización de la ciudad.

- Una función ecológica: la vegetación juega un rol irremplazable en el vasto sistema de la ciudad; es habitat de la fauna y actúa como reguladora del microclima urbano: fija el óxido de carbono y el polvo contenido en el aire, tiene un importante rol en la depuración microbiana y la regulación térmica y puede contribuir a la regulación hídrica , lo que se relaciona con la acumulación de agua por parte de la vegetación, y el suelo y con la posibilidad de la infiltración a través del sustrato hacia la napa de agua.

Los árboles disminuyen la velocidad del viento y pueden servir de pantalla sonora llegando a reducir los ruidos de 8 a 10 decibeles por metro de espesor, en el caso de una plantación de ciertos árboles perennes.

Históricamente, quienes se ocuparon de ese espacio fueron los gobiernos locales,  especialmente a través de la regulación, la normativa y el mantenimiento. En general se solía atribuir a lo público (el Estado) los espacios exteriores, las grandes infraestructuras y los equipamientos colectivos.

Las normas urbanísticas trataron de mejorar la calidad ambiental de los Espacios Públicos regulando su uso y tratamiento, buscando compatibilizar los intereses de la diversidad de actores intervinientes en ese espacio, a través de normas de tejido y ocupación, el control del nivel de los ruidos molestos, el control de la publicidad y la polución visual, la reducción de la polución aérea, el cuidado de la forestación, etc.

Algunas actuaciones municipales sobre el Espacio Público a partir de la década del 80, se centraron en la creación, recuperación, puesta en valor y mejora de los espacios urbanos, ya sea renovando áreas degradadas, refuncionalizando grandes fracciones con actividades obsoletas y/ o convirtiendo en peatonales las calles en cascos antiguos y áreas centrales (a veces inclusive con la reducción y/o anulación de las superficies destinadas al tránsito y el estacionamiento vehicular).

Los criterios de diseño de estas intervenciones fueron variados algunos monumentales, otros imponiendo soluciones y materiales de moda (inclusive vegetales), ajenos a las tradiciones locales. Las actuaciones, especialmente en las ciudades europeas, mostraron un especial cuidado por la mejora de la accesibilidad integral del espacio público, incorporando la discapacidad y sus requerimientos para dar igualdad de oportunidades al acceso de la ciudad.


Las acciones en la Argentina

En la década de los 80, numerosas administraciones municipales impulsaron la peatonalización de algunas calles en las áreas centrales por ser los sectores con mayor vitalidad; con mayor afluencia de público. Por ser el corazón de la ciudad, el sitio del encuentro social y cultural, el lugar para ver y ser visto.

En la calle peatonal el espacio urbano destinado exclusivamente a circulaciones pasa a ser utilizado por actividades de paseo, de encuentro ciudadano, de reunión informal, es un sitio para compartir.

Generar un área peatonal consiste básicamente en facilitar el desplazamiento de peatones y el desarrollo de actividades complementarias que hacen más atractivas los paseos ciudadanos, los paseos de compras.

Se utilizaron diversas modalidades de peatonalización:

- Peatonalizar separando espacialmente el flujo peatonal del vehicular resolviendo cada uno de ellos en forma independiente, a veces en diversos niveles. Los puentes y calles sobreelevadas y los túneles son soluciones utilizadas para separar los flujos peatonales de los vehiculares.

- Peatonalizar reservando todo el espacio circulatorio vehicular, la calzada, a los peatones. La calle Florida y luego la calle Lavalle en la Ciudad de Buenos Aires fueron las primeras en adoptar esta modalidad. Luego diversas ciudades Capitales en el interior del país imitaron este ejemplo. Las ciudades turísticas que adoptaron esta modalidad hacen peatonales sus calles más concurridas sólo en temporada de alta afluencia de turistas, o en ciertos días a la semana ; es una peatonalización temporal.

- Peatonalizar de manera parcial, es decir incrementar los recorridos peatonales a expensas de los vehiculares, ampliando la superficie de la vereda y reduciendo en la calzada el espacio de estacionamiento y circulación  de los vehículos. La peatonalización parcial mantiene la convivencia de los flujos peatonales y vehiculares en una misma arteria; incrementa el espacio destinado a peatones mejorando sus desplazamientos y las posibilidades de detenerse en el encuentro informal sin que ello implique la eliminación del paseo en auto, las operaciones de carga y descarga de mercadería, o la adaptación a la época del año o de la semana más conveniente.

Es una solución menos costosa en términos económicos y de menor impacto sobre el sistema circulatorio, sobre todo en las áreas centrales en general congestionadas. La ciudad de Corrientes implementó esta modalidad enriqueciendo el recorrido peatonal con expresiones del arte local. Figuras 1 y 2.

Figura 1. Corrientes, calle peatonal

Figura 2. Corrientes Calle peatonal

A pesar de estos intentos de mejorar con actuaciones aisladas algunas áreas centrales, catalogadas de convocantes, concurridas, históricas, la gestión municipal no pudo evitar el deterioro en otros sectores de la ciudad.

Con el impacto de la globalización a partir de los 90, las discontinuidad de las políticas urbanas, el crecimiento de la pobreza y el desempleo, la gestión local no pudo prevenir ni corregir el deterioro ni las constantes y, en muchos casos toleradas, invasiones privadas de lo público que, en muchas ciudades latinoamericanas, afectaron notablemente la calidad de vida, la seguridad y el medio ambiente.
La transformación del espacio público a partir de la década del 90

A partir de 1990 comienzan las grandes transformaciones para las ciudades latinoamericanas.

En un contexto de economías mundiales integradas, las ciudades son el espacio donde se concentra el desarrollo económico, social y cultural; son las se disputan las oportunidades de concentrar las innovaciones; brindar los mayores y más avanzados servicios y comunicaciones, ofrecer recursos humanos calificados a fin de atraer a las actividades económicas y brindar una buena calidad ambiental destinada a residentes y visitantes (los turistas). El concepto y uso de los espacios públicos cambia, acompañando los cambios culturales y socioeconómicos de la sociedad.

El propio carácter evolutivo de los asentamientos y la complejidad que adquieren las ciudades de crecimiento dinámico, especialmente las Areas Metropolitanas, sumado a los impactos de las nuevas tecnologías, las comunicaciones y la globalización incorporan nuevas prácticas.

La nueva sociedad urbana usa menos la plaza y las calles como espacio de la comunicación directa, privilegia los bares y sitios de reunión: los “boliches nocturnos” los grandes paseos de compra y entretenimiento, los megaeventos deportivos, los masivos encuentros musicales.

En realidad hoy es difícil diferenciar la propiedad y uso de los espacios públicos pues hay numerosos espacios privados, en los que el consumo desempeña el papel preponderanteque actúan como puntos de encuentro o nuevos hitos de la ciudad, y que son utilizados libremente por el público.

En este contexto el espacio urbano resulta fuertemente ligado al capital, y las ciudades son sede de los grandes emprendimientos inmobiliarios, negocio cuya base es el suelo urbano.

Asociado a la globalización el individuo pasa, de ser un ciudadano, a ser un consumidor del libre mercado, se transforma en ciudadano del mundo, lo local se desdibuja. Sin embargo persiste el concepto de lo público como el carácter predominante de la vida urbana en las ciudades.

La realidad mundial que genera un consumo de bienes culturales globales que crece y se diversifica, se contrapone con la necesidad de las ciudades latinoamericanas de definir, redefinir y/o preservar su identidad y recuperar su memoria, etc.

Con la apertura de las fronteras se difunden y asimilan bienes y mensajes de otras culturas; conformándose un mundo nuevo y diversificado. Se debilita el sentido integral de pertenencia a la ciudad, para dar paso a sitios de pertenencia e interacción de subgrupos.

Como escenario de esta diversidad y de los constantes y rápidos cambios de la sociedad postindustrial, aparecen en las ciudades nuevos gestores privados y nuevas formas de gestión público / privada de los espacios urbanos públicos y/o semipúblicos Estos gestores y usuarios del espacio público tienen un campo de acción en el que actúan con una tecnología propia, en un campo de competencia propio, y con una voluntad de eficiencia autónoma que coexiste y puja por el mismo espacio.

En la actualidad un número creciente de servicios y equipamiento son, en parte públicos en parte privados a través de los consorcios, concesiones, subsidios, etc. impulsadas por las nuevas tecnologías que permiten gestionar separadamente las infraestructuras (por ejemplo la telefonía)

Estas lógicas diferentes, a veces casi antagónicas, generan dispersión y atentan contra la calidad y una imagen integral de la ciudad; aportan poco al concepto de identidad y de orientación, de leer el espacio urbano como algo cotidiano y seguro (Perahia, R.1999: p.2).

En las ciudades capitales de la Argentina y en particular en la Región Metropolitana de Buenos Aires en esa década se evidencia una despreocupación hacia la creación de los espacios públicos. Se los reemplaza por shoppings, centros de recreación y deportes, centros de exposiciones, parques temáticos, etc. Las tipologías más extendidas son:

- Los grandes complejos comerciales, recreativos y de servicios , con fuertes inversiones inmobiliarias en áreas centrales o en la periferia, en áreas de nueva centralidad, en correspondencia con los nodos de autopistas y rutas de vinculación regional, con un espacio público controlado y seguro.

- Las urbanizaciones cerradas como forma de habitat suburbano que privatizan lo urbano y gestionan su propio espacio privado de uso público.

- Los complejos recreativos y las áreas de nueva centralidad.

Los complejos comerciales y de recreación tienden a localizarse en las áreas centrales compitiendo con las calles peatonales públicas de libre acceso, ofreciendo un espacio privado de uso público, acondicionado, controlado y seguro. Muchas veces comparten el espacio con altísimas torres que alojan a las empresas líderes en las ciudades líderes, en espacios centrales muchas veces espacios patrimoniales recuperados (caso Puerto Madero).

Cuando se localizan en los suburbios, impulsados por la mejora de la red de accesibilidad a través de la disponibilidad la red de autopistas y las nuevas tecnologías de comercialización, se constituyen en el nuevo equipamiento de consumo y diversión, provisto de servicios internos de seguridad y destinados a los nuevos nuevos residentes suburbanos que se alojan en los Clubes de Campo, Clubes de Polo, Chacras, Barrios Cerrados, Ciudades Pueblo, etc.

Son grandes centros de compra, recreación y servicios, ejecutados mayoritariamente con capitales extranjeros, con servicios internos de seguridad que se proyectan y ejecutan en todas las grandes ciudades con criterios similares, lucen idénticas, (al igual que los hoteles de las cadenas internacionales).

Estos complejos conforman las áreas de nueva centralidad con formas de sociabilidad muy diferentes a las que ofrecen los centros comerciales y de esparcimiento tradicionales mucho de los cuales perdieron usuarios y vida urbana.

El centro geométrico deja de ser el lugar más accesible, sobre todo para los ciudadanos con automóvil. Así pues estamos asistiendo , especialmente en el comercio, a una multiplicación de polaridades. (Ascher,F. 2004: p. 60).


Las urbanizaciones privadas

En la Región Metropolitana de Buenos Aires, el mercado inmobiliario, a través de las urbanizaciones privadas, introduce el concepto de espacio privado de uso público, gestionado por los nuevos agentes del desarrollo que privatizan el espacio urbano y también las responsabilidades civiles como la seguridad, la infraestructura de servicios y el mantenimiento del espacio urbano y las calles interiores.

Impulsados por los principales problemas metropolitanos: la pobreza, la contaminación, la congestión del tránsito, la contaminación auditiva, la inseguridad, la violencia y la marginalidad , los sectores socioeconómicos medios y medio altos de la población se desplazan hacia la periferia en busca de una mejor calidad de vida y una relación más armónica con el medio ambiente. Se trasladan con la ilusión de ser felices y estar tranquilos en medio del aire libre y el verde, lejos de la ciudad.

Pareciera que, en el habitat cotidiano, no hay más opciones que elegir entre una buena gestión privada y una dudosa gestión pública, resultado, entre otras, de una débil valoración de la cuestión urbanística como variable significativa de la calidad de vida.

Estas formas fragmentadas, destinadas a sectores de ingresos altos y medios, con perímetros cerrados y accesos controlados, ofrecen mayores niveles de seguridad y mejor calidad ambiental, equipamiento autónomo y autosuficiencia administrativa.

En el interior las urbanizaciones privadas ofrecen espacios comunes limpios, vigilados, controlados y seguros. El entorno de la vivienda: espacios públicos (o privados de uso público), pueden ser utilizados como una ampliación de la vivienda.

De algún modo el vecino siente que vuelve a la vida del barrio (de su infancia). Se siente un residente escuchado que puede reclamar en forma casi directa, sin complicados trámites municipales al Administrador, o el nuevo gestor privado, que tiene que rendir cuentas de lo que hace con el dinero que cobra de las expensas, en una gestión más transparente, o mejor dicho más controlable. Los residentes premian a ese gestor privado manteniéndolo en su puesto, a través de un pago.

Este territorio privado, con sus propias reglas y sus políticas tiene poco que compartir con sus vecinos y con el sistema de gobierno local, y esto también se evidencia en los bordes urbanos. La principal característica de estos emprendimientos cerrados son los cerramientos perimetrales, clara manifestación de que lo que está dentro de este perímetro es privado.

Estos cercos, a veces resueltos constructivamente con importantes muros de ladrillo impiden la continuidad de las calles adyacentes. Tampoco pueden ser recorridos a pie pues son largos espacios anónimos, inseguros pensados solo para el flujo circulatorio vehicular.

La ausencia de tratamiento de borde restringe el uso de la vereda como el espacio de encuentro entre vecinos y desalienta la buena convivencia. Esta ausencia de tratamiento incluye la carencia de senderos peatonales y veredas así como de equipamiento y mobiliario urbano, soporte de la actividad ciudadana.

Ante esta situación nos preguntamos:

-¿Como evitar el acceso diferencial de la población a bienes y servicios y mejorar la calidad ambiental para mejorar la calidad de vida de los habitantes, con un enfoque sustentable integrando la cuestión social, la cuestión económica y el tema ambiental?.
- En lo social a través de la equidad de oportunidades.
- En lo económico relacionando el crecimiento económico con la protección ambiental.
- En lo ambiental con la toma de conciencia de la necesidad de preservar los recursos.
- ¿Como construir el espacio publico como eje integrador social y escenario de la vida ciudadana?
- ¿Como evitar que la ciudad sea sólo el lugar destinado al trueque, subordinado al mercado mientras que sus lugares se transforman en espacios vigilados, privatizados, o concesionados?


La gestión actual del espacio público. Soluciones y alternativas

Es preciso concebir el espacio urbano como el ámbito de la pluralidad en orden de construir sociedades habitadas por hombres y mujeres más que por potenciales votantes, representantes, compradores, vendedores.

Desde un urbanismo participativo la concepción y ejecución de los proyectos resultan de la intervención de diferentes actores, de grupos sociales diversificados, con requerimientos y concepciones diferentes. En este sistema complejo de actores se deberán conciliar intereses a través de una diversidad de propuestas que, con un enfoque de microurbanismo, encare y ejecute soluciones adaptadas a cada situación.

En las actuales condiciones pensar en una gestión ambiental sustentable de los espacios públicos requiere de la instrumentación de varias medidas y acciones . Esas medidas deben ser concretas e integrales para hacer la ciudad más sostenible en lo ambiental, más igualitaria en lo social y más participativa.

El proyecto y gestión de los Espacios Públicos, concebido con un planteo totalizador con un Plan General integrado al Plan Urbano Ambiental, en una sola política global sustentable y participativa, resulta una alternativa deseable.

El plan debe recoger, orientar y definir las políticas y criterios, con reglas claras para que la ciudad se estructure en forma ordenada y equitativa. Así el espacio público se constituye en el soporte de la estructura urbana, estableciendo su preponderancia sobre el espacio privado y acrecentando su rol como continente integrador, estructurante y ordenador de la ciudad.

La gestión del Espacio Público desde el gobierno local implica el proyecto, construcción operación y mantenimiento continuo. Se deben impulsar diversos modelos de gestión en los que intervengan las entidades oficiales y los vecinos, coordinadamente con los privados para la propuesta, diseño y financiación de los mismos.

Hasta la fecha los municipios han encarado diversas soluciones y alternativas de ejecución.

Algunas, como las calles peatonales, ya mencionadas, fueron proyectadas y ejecutadas en los sectores más significativos de la ciudad tales como las Areas Centrales, los principales ejes comerciales, etc. Especialmente en las ciudades europeas, se inició un proceso de rehabilitación y revitalización de los cascos antiguos para mejorar la calidad de vida urbana de sus habitantes, con importantes programas de inversión. Esos proyectos incorporaron desde las modalidades de peatonalización, hasta la recuperación de pequeños espacios públicos tales como plazuelas, zonas recoletas, espacios centrales en los boulevares, bordes urbanos costeros fluviales y/ o marítimos, bordes de espacios viales, etc. Otras actuaciones municipales se expandieron en la casi totalidad de la ciudad. Esta modalidad favoreció la mejora de la calidad ambiental de una multiplicidad de espacios de diversas características diseminados por las ciudades.

La ciudad de Mendoza ha desarrollado, en forma sostenida, una política de mejora de sus espacios cotidianos que ha incluído hasta el diseño de sus acequias, vitales para esta ciudad de oasis (figura 3).

Figura 3. Mendoza ciudad, acequia.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, desde el 2006, encara un conjunto de acciones a través de su Ministerio del Espacio Público. Estas acciones incluyen desde el arbolado público en las calles de la ciudad, hasta la construcción de las aceras.

A los proyectos municipales mencionados se sumaron otras formas de acción como:

- Talleres participativos donde, los vecinos se encuentran en talleres de discusión, actualización y seguimiento de las actuaciones sobre el espacio público.

- Concursos de ideas no vinculante

Entre nosotros la organización de los concursos de ideas se encaró en forma conjunta entre el Municipio y las Asociaciones Profesionales. La Municipalidad fijaba los lineamientos, alcances y carácter de la propuesta, y facilitaba la documentación base necesaria. Las Asociaciones Profesionales se ocuparon de la organización y gestión del concurso conforme a los Reglamentos de Concurso vigentes.

Los proyectos fueron expuestos en forma pública. Algunas veces se contrató a los ganadores del concurso a integrarse a la gestión municipal a fin de elaborar la documentación necesaria para la ejecución de la obra. Esta modalidad integra la acción pública y privada y la consulta popular.

- Acuerdos con las Universidades y participación de docentes y alumnos a través de Convenios de Asistencia Técnica, Pasantías, etc.

Esta es una modalidad cada vez más extendida que integra la actividad académica con las necesidades y la realidad local. Permite que los alumnos incorporen un mayor conocimiento de la realidad, sobre la cual tendrán que actuar, y de la diversidad de situaciones socioambientales que, países tan extensos como la Argentina, poseen.

También posibilita que las organizaciones locales y los vecinos reconozcan y valoren la actividad académica y la diversidad de especialistas (arquitectos, geógrafos, ingenieros, comunicadores, etc.) cuya actividad se integra en el espacio público.

- Por último es preciso señalar que, en todos los casos, para articular una política participativa es necesario elaborar una guía de criterios técnicos teórico / prácticos sobre el espacio público, hoy dispersos, para que las entidades públicas y los particulares construyan y diseñen el espacio público en forma integrada, funcional y segura para conformar un paisaje urbano con calidad estética y técnica.

Esa información deberá fijar criterios para lograr diseños integradores en temas de circulación, señalización, forestación, nomenclatura, discapacidad, tratamiento de bordes y fachadas, mobiliario, etc.

Esta información , de carácter indicativo, debe estar referida a aspectos claves como el diseño geométrico, las soluciones constructivas, los materiales y sus tecnologías de ejecución, su mantenimiento y conservación, los costos y por último la normativa municipal clara, completa y actualizada

El programa de información y difusión debe ser contínuo, a través de documentos simples, con formatos ágiles, fáciles de intercambiar, actualizar, modificar, etc. . Guías que difundan formas simples, fáciles de implementar, con normas específicas de diseño y con los detalles constructivos a fin de unificar criterios para la ejecución de las múltiples intervenciones que, a diario, se suceden en el espacio público de la ciudad.

Esta información busca facilitar el accionar sobre la ciudad compartiendo el bagaje práctico que las buenas soluciones proporcionan. De este modo el conocimiento y la información puede ser usada antes, durante y después de la acción.

Estos documentos sirven para transferir experiencias para que la gente pueda resolver (en algunos casos por caminos simples) la ejecución y mantenimiento de sus propios espacios públicos de frente urbano.

Por ello deberá llegar fluídamente a los ciudadanos en especial a los residentes, responsables de sus fachadas, frentistas al espacio urbano, así como a los desarrolladores de los emprendimientos privados que deberían tratar los espacios perimetrales con idéntico cuidado y diseño con el que tratan el espacio privado/público interno.

Existen antecedentes de estos documentos tales como la Cartilla del Espacio Público elaborada en Colombia, figura 4.

Figura 4 – Fuente Cartilla del Espacio Público. 1993 p: 127.

En la Argentina, desde la Dirección de Desarrollo Urbano, que depende de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda Nación, se está elaborando una Guía Metodológica para el Diseño del Espacio Público, que será parte de la documentación que esta Subsecretaría facilita a las Provincias y a los casi 2100 Municipios del país .

Dada la amplitud del tema y la diversidad de aspectos que involucra se ha optó por elaborar un documento modulado ( o modular) de carácter operativo, ejecutado por secciones de modo de que se pueda ampliar y / o modificar en diversas instancias.

El primer módulo en prensa, está referido a la calle como articuladora del sistema vial, y a uno de sus elementos ambientales por excelencia: el arbolado urbano.


Conclusiones

Las soluciones para el manejo sustentable y administración del espacio público deben contener mecanismos para que la ciudad gestione sus espacios públicos con un Plan Integral, comprometiendo a las entidades ejecutoras que deben actuar en el medio urbano a elaborar planes de administración y manejo.

Es necesario repensar la ciudad desde sus espacios públicos, imponerlo como principio colectivo y recuperar el protagonismo y liderazgo por parte de la administración en la regularización y construcción de los mismos.

A fin de viabilizar las estrategias de mejora de la calidad de los espacios públicos se deben encarar en forma simultánea acciones de carácter informativas, indicativas, normativas, de ejecución, control y mantenimiento.

Sin embargo , creo que en la actualidad las posibilidades de actuación directa de los municipios (sobre todo de los mas pequeños) sobre el Espacio Público a través de grandes operatorias urbanísticas es limitada, sin embargo esas posibilidades aumentan cuando se encaran actuaciones concertadas público privadas en emprendimientos de menor escala.

Así, cuando en las estrategias gestión del espacio público se incorpora el tratamiento de los espacios de la cotidianeidad, de los espacios urbanos intersticiales, muchas veces mejorados con procesos de autogestión, de los espacios ligados a las infraestructuras de circulación que vertebran la ciudad, las posibilidades de proyectar, ejecutar y mantener actuaciones de carácter publico privadas se potencian.

El tratamiento de los espacios cotidianos multiplica las posibilidades de generar acciones pequeñas, diseminadas por la ciudad, con fuerte participación ciudadana, ampliando así la diversidad de soluciones, la oportunidad de acceder a esos espacios en diversos sectores de la ciudad (con equidad de oportunidades) y la mejora la calidad ambiental del conjunto.

Las intervenciones y su localización pueden ser diversas, como son los barrios de la ciudad donde están ubicadas; lo que sí seguramente tendrán en común será la escasez de recursos económicos tanto para su ejecución como para su mantenimiento.

Es necesario entonces seleccionar maneras simples de hacer las cosas, por ello se deben impulsar acciones orientadas a la mejora de los espacios públicos con medidas sencillas que requieren de inversiones menores pero que exigen de un mayor esfuerzo conjunto.

En correspondencia con este enfoque el Documento Anual de la Unidad Temática de Desarrollo Urbano elaborado por la Municipalidad de Malvinas Argentinas y aprobado por la VII° Cumbre de la Red Mercociudades en Valparaíso, el 4 de septiembre de 2001 recomienda:

1) Establecer políticas específicas para el Espacio Público, revalorizando su importancia y singularidad, elaborando normativa simplificada, sistematizada, integrada y permanentemente actualizada y fortaleciendo la gestión técnica y el ejercicio de un efectivo control del poder de policía sobre él.

2) Recuperar el valor de la diversidad de usos para el espacio público revalorizando y ordenando el comercio callejero y otras actividades sociales y culturales que fueron cediendo terreno en beneficio de la función circulatoria, casi excluyente.

3) Producir instrumentos urbanísticos, que además de mejorar la calidad del espacio público a través de la preservación del patrimonio arquitectónico y cultural construído en los centros urbanos, incentive y viabilice su diversidad de usos (en tipos y en sectores sociales concurrentes), especialmente el residencial, para que la población y los servicios y usos que están ligados a ella y a sus demandas,  garanticen la vitalidad del mismo.

También es necesario sensibilizar a los profesionales. Para ello se debe prestar especial atención a la incorporación sistematizada del conocimiento y gestión del espacio público, en la formación académica de los profesionales involucrados en el planeamiento, proyecto, construcción, accesibilidad sin restricciones y rehabilitación del espacio urbano.

En este sentido se requiere una tarea interdisciplinaria para incorporar la diversidad de especialidades que se conjugan en el espacio público tales como geografía, ingeniería vial y de infraestructura y servicios, arquitectura y urbanismo, diseño, paisajismo, comunicación visual, especialidades en accesibilidad y bienes patrimoniales, etc.

Este camino hacia la mejora de los espacios públicos ha sido exitosamente experimentado en las ciudades, entre nosotros falta agudizar y acelerar su aplicación.


Bibliografía

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https://adrianagonigodoy.wordpress.com/2011/06/20/domenico-di-siena%E2%80%98los-espacios-publicos-estan-pensados-para-el-consumo%E2%80%99%C2%A0-%C2%A0diari-de-tarragona/

LA ERRADICACIÓN DE LA CIUDAD Posciudad y ciudadanía | Escáner Cultural


LA ERRADICACIÓN DE LA CIUDAD Posciudad y ciudadanía | Escáner Cultural.

 

LA ERRADICACIÓN DE LA CIUDAD Posciudad y ciudadanía

LA ERRADICACIÓN DE LA CIUDAD
Posciudad y ciudadanía

Por: Rodrigo Alarcón M
rolarcon@gmail.com

La Familia, la escuela, el ejercito, la fábrica ya no son lugares analógicos distintos que convergen hacia un propietario, estado o potencia privada, sino las figuras cifradas, deformables y transformables, de una misma empresa que solo tiene administradores.

Guilles Deleuze

El siguiente texto surge del intento –por cierto modesto- de aproximarse a una comprensión de la ciudad contemporánea, a través de un recorrido que transita desde la pregunta por la ciudad en términos epocales, hasta la pregunta por la ciudad que hoy fragmentadamente se piensa y se habita.

 Para esta ciudad hay múltiples claves de interrogación, sin embargo en este trabajo se intenta abordar la escurridiza realidad de la ciudad desde su similitud a un plano informático, donde al parecer la ciudad termina erradicada y la experiencia de la ciudadanía transformada en una multiplicidad de fragmentos, conexiones y desconexiones. En este recorrido se busca dar cuenta del nuevo modelo urbano que el mundo global despliega: la posciudad.

1. La Pregunta por la ciudad

La ciudad es el lugar de realización de la existencia, del habitar-construir que produce y reproduce las prácticas y representaciones de la historia, el trabajo, el sexo, el ocio, la violencia, el amor etc. Es el registro de inscripción de la sociedad, el espacio donde se organiza formal e imaginariamente el “orden de las cosas” en tanto campo de disputa por el poder, los regímenes de sentido y de representación. Es decir, la ciudad es el lugar de la política (Del Valle: 1997).

Desde esta perspectiva, la ciudad es el lugar de su propia inscripción, el registro de su propia dialéctica auto representacional (García Canclini: 1999) y a través de la cartografía que levanta su textura material y sus fluctuantes zonas de significado, resulta una escenificación de espacios y discursos signados por el desajuste con cualquier molde unívoco y estático que reticule los contradictorios códigos de los flujos y los sujetos que la habitan. La ciudad se presenta como el locus donde las diferencias explotan, donde lo disímil y lo contaminado constituye el terreno de las posibles definiciones. Tanto la experiencia como la episteme que la organizan, se constituyen en una trama des(re)territorializada, desencajada, móvil y multiforme que arrastra el efecto de un registro multivocal de descripciones que va desde la morfología de su población hasta el rediseño territorial de la nueva organización espacial de la industria, pasando por los relatos tribales y los evanescentes textos de las tendencias urbanas. Luego, en tanto artefacto productor del orden, la ciudad es una máquina productora de desafasajes, descorrimientos y desplazamientos en el orden del sentido y en su mundo de artefactos materiales.

Este juego de elaboraciones y reelaboraciones que comprende la ciudad, actualmente presenta las trazas de la radical transición sociocultural contemporánea. Un nuevo modo de producción de extensión global emborrona las fronteras y restringe los Estados en una gestión económica de lo político que planifica, controla y gestiona lo social sin ningún anclaje en “territorios tradicionales”. Esta megatendencia cuenta con el soporte de la tecnología electrónica para regular la circulación material del capital en sus flujos de intercambio y genera, como efecto cultural más potente, el desplazamiento de las estructuras de sentido hacia un universo simbólico difundido a escala planetaria, donde los signos y símbolos articuladores de las identidades son tensionados desde una nueva constitución trans-territorializada y postradicional (Castro Gómez y Mendieta, 1998 p. 10). Sin embargo, esta rotunda resignificación de los imaginarios culturales no es un fenómeno espontáneo, sino más bien un acontecimiento cuyas claves de sentido son rastreables desde la “fractura de marco” del orden tradicional, fenómeno ocurrido bajo el impulso cultural de la masificación, tal como se advierte en las transformaciones simbólico materiales de la ciudad de finales del s. XIX.

Las actuales dinámicas de transformación de la experiencia urbana, entonces, se inscriben en el radio de tensiones y complejidades discursivas provenientes del complejo moderno; la expansión sin precedentes del capital, sus fuerzas productivas y la creación de un mercado mundial que hoy precisamente signa la facticidad del escenario social mundial (Larraín, Jorge: 1996) así lo evidencian. En este sentido, con la actual pregunta por la ciudad –que hoy con tanta fuerza se vuelve a plantear-, se revela la problematización del propio sentido de la modernidad, en tanto ésta se ha constituido en términos fundamentales como cultura urbana. Sus procesos de expansión -que pertenecen a la esencia de su constitución y desarrollo-, han ido cobrando presencia en la propia textura de la ciudad, en el continuo de sus transformaciones y en las contradicciones de sus representaciones. La pregunta por la ciudad, entonces, remite indefectiblemente a una problematización de fundamento, al horizonte de la modernidad como conjunto epocal, obligando a rastrear esta ubicación y sus coordenadas a través de un repertorio de significantes que en los últimos años ha girado en torno al problema del despliegue de sus postrimerías, al “reciclaje” de sus postulados o a la clausura por una especie de “fin de temporada”.

La ciudad es una convergencia problemática donde se da cita el cuestionamiento del estatuto epistemológico, la fórmula institucional y los fundamentos civilizatorios de las condiciones de saber y de las figuras de la razón. Bajo estas claves, preguntas como la realizada por Heidegger en torno a la técnica resultan hoy mucho más reveladora, en tanto las transformaciones en el campo tecnológico proyectan una totalidad histórica, una definición de la cultura y todo un nuevo orden mundo (Martín-Barbero, 2004). Dicha interrogante se ve actualizada cuando la reflexión fija la mirada en los efectos antropológicos de la lógica inmanente a la evolución técnica, la cual movilizaría, a través de la naturalización de sus condiciones de vida integradas dentro del propio aparato técnico por él creado, una posible transición reificante desde el homo faber al homo fabricatus (Habermas, 1969).

Si bien es cierto que la mediación tecnológica trastorna la relación hombre – mundo, el reciente cambio que se ha producido en el orden de las cosas, no tiene estrictamente su origen en la técnica, sino que los impactos tecnológicos de la sociedad global se enmarcan en el proceso de mayor data y calaje de la secularizadora racionalización del mundo (Martín-Barbero, p. 257). El movimiento, el desplazamiento y el ámbito ampliado de los procesos de cambio que aceleran los procesos de interconexión son, pues, el registro “sismográfico” de la época, cuyas marcas se leen y se observan fehacientemente en las grandes transformaciones de la ciudad moderna y contemporánea. En esta perspectiva, la ciudad ya no solo es el archivo de su propia sucesión y discontinuidad, sino que también es el “mejor registro” del devenir del pensamiento y de la acción humana de los últimos siglos. Parafraseando a Martín Barbero, la ciudad se da a pensar en cuanto narración y es en el ejercicio de pensarla cuando se cae en la cuenta de que el crecimiento del espacio urbano no significa la expansión de la ciudad física, sino el crecimiento de una experiencia, la experiencia del hombre contemporáneo, el mismo que ahora camina por las calles de la ciudad global sin culpa y sin utopía (Martín-Barbero, p. 264).

2. La erradicación de la ciudad

Aproximarse a un deslinde conceptual de esta nueva configuración de lo urbano, comprende la revisión de las modalidades que la ciudad experimenta a la luz de los expansivos procesos de la economía global y de las políticas de la información. Con el término Posciudad, se reconoce una modulación urbana material y simbólicamente porosa, movediza, ubicua y virtual. En tanto artefacto conceptual, denota un intento estabilizador que se recorta sobre el trasfondo reflexivo de un móvil cuerpo de ideas –especialmente anclado en las comunicaciones- que procesa los escurridizos flujos que descorre la globalización sobre centros de gravedad cultural en permanente desplazamiento.

Pues bien, después de décadas en que lo urbano como objeto de interés teórico estuvo relegado (Gorelik, 2003), esta especie de palimpsesto en que deviene la ciudad contemporánea, inaugura un repertorio de referencias donde se mezclan nostálgicos relatos anclados en barrios virtuales, “callejeras” estrategias de seguridad y sobrevivencia material, junto con testimonios que dan cuenta de cómo los ciudadanos constantemente modifican y reconfiguran sobre la marcha sus patrones de comportamiento, y la función y significado de los lugares que habitan. Pareciera que en la ciudad se dan cita en esta hora las mutaciones civilizatorias más radicales y el intento por comprender los sentidos de las transformaciones que atraviesan la sociedad y el sentido de lo humano (Martín-Barbero, 274), cuestión que implica reconocer una transformación que está alterando y transformando la percepción temporal y espacial de los seres humanos.

Un autor como Paul Virilio advierte que el tiempo cronológico e histórico ha dado paso al tiempo real de la pantalla del ordenador y el televisor, donde todo se presenta de manera instantánea, los espacios tradicionales se ven desplazados y se despliegan procesos ajenos a la identidad y la memoria colectiva de los lugares, cuyas claves de acceso siempre han existido en tiempos locales. Con el tiempo real los lugares se convierten en intercambiables, generándose una distopía de donde han sido expulsados las ciudades y sus lugares de arraigo. La desaparición del espacio real va en paralelo a la desaparición del tiempo local e histórico, dando paso la “urbanización del espacio real” a la “urbanización en tiempo real”, nueva forma de crear ciudad basada en las lógicas informáticas y televisivas. El tiempo real anula la noción de distancia física, ya que cuanto más rápido es el desplazamiento por el mundo menos se tiene conciencia de su vastedad. De esta manera un nuevo modelo de percepción comienza a actuar sobre el horizonte urbano, en el cual los vínculos se debilitan y las interconexiones pasan a ocupar un lugar hegemónico.

Se puede afirmar que hoy la ciudadanía “flanea” en el espacio donde todo deviene flujo y fugacidad. Un espacio donde el ciudadano accede, pero no participa y la desagregación social se constituye en el relato que la privatización de la experiencia consagra en lo urbano, al gestionar la conversión del espacio desde donde hoy las personas ensimismadas miran la ciudad, el espacio doméstico, en territorio virtual. Desde ahí se comienza a tejer la red que impone el nuevo modelo de percepción urbana, activándose el paradigma informacional de circuitos, enlaces y conexiones que constituyen el modo de acceder y narrar la ciudad, en tanto que desde el territorio domestico se accede a lo que se quiera a través de las vías electrónicas (Martín Barbero, p.276). El espacio domestico se comienza a constituir en un espacio donde todo llega sin antes partir.

Para los fines aquí planteados, en medio de este escenario resulta gravitante para evitar caer en la reiterada fetichización de los particularismos, descifrar la nueva configuración de lo privado y de lo público y las relaciones que establecen, en tanto que ambos espacios comienzan a presentar una superposición y una confusión de sus fronteras. A pesar del repliegue que se observa en las personas frente a la incertidumbre exterior, estar en casa ya no viene a significar ausentarse del mundo, ni siquiera de la política, sino que viene a constituir una manera nueva de ejercerla, o mejor de mirarla (Martín Barbero, p. 277). Sin duda que aquí se observa de igual manera, cómo el desarraigo urbano ha sido proporcional a la masificación y sofisticación de los poderes de la información. Como sea, imposible de ser representada en la política, la fragmentación de la ciudadanía es tomada a cargo por el mercado, deviniendo en experiencia efímera donde la conexión – desconexión es el “vínculo” por cierto inestable entre los colectivos o las denominadas nubes de sociabilidad. Así es como la ciudadanía se escinde permanentemente, experimentando la contradicción entre las expresiones de sociedad y la seducción del consumo como ejercicio individualista que fragiliza cada vez más la ciudad. 

Se comienza a apreciar una identificación entre la racionalidad planificadora, la experiencia del habitante y el accionar de los “movimientos sociales” con el modelo de la comunicación y el paradigma informacional. En estas tres esferas el encuentro de los ciudadanos no se vuelve prioritario, sino lo que es gravitante es la permanente circulación; no la reunión y si la conexión (Martín-Barbero, p. 286). Este fenómeno urbano presenta una alta complejidad formal como una de sus características más fuertes, en tanto convergen procesos simultáneos de desterritorialización y reterritorialización, de desmontaje de realidades urbanas preexistentes y de recolonización de la ciudad con otras nuevas. Los primeros se caracterizan por el debilitamiento de la idea de lugar y de las comunidades sociales definidas territorialmente; los segundos por la aparición de una nueva espacialidad donde lo urbano es inseparable de lo no urbano, donde los límites entre el interior y el exterior se han difuminado, donde conceptos como “ciudad”, “suburbio”, “campo” y “área metropolitana” son difícilmente deslindables.

El caos urbano está siendo ordenado, entonces, desde el paradigma informacional que va ligando todo a una sola matriz teórica y operativa: la circulación constante, que es a un mismo tiempo tráfico ininterrumpido e interconexión transparente. En este sentido, la verdadera preocupación de los urbanistas ya no será que los ciudadanos se encuentren sino todo lo contrario, que circulen. Ello justificará que se acaben las plazas, se enderecen los recovecos y se amplíen y se conecten las avenidas. Así deviene la ciudad en metáfora de la sociedad convertida en sociedad de la información, siendo la ciudad erradicada a un espacio difuso y ubicuo donde ésta queda organizada en torno a centros de orden y control, capaces de coordinar, innovar y gestionar las actividades entrecruzadas de las redes empresariales (Castell, 1996). Estos centros son la médula de los procesos económicos, cuyas actividades se pueden reducir a la generación de conocimiento y la gestión de los flujos de información. Estos centros nodales “son omnipresentes y se ubican en toda la geografía del planeta, excepto en los “agujeros negros” de la marginalidad (Castell, p. 268). Esta ubicación no es una cuestión menor, en tanto la urbe se integra en una arquitectura evolutiva de los flujos que hacen de la urbanización y reurbanización procesos casi absolutamente dependientes de factores globales.

Los efectos estructurales desde el punto de vista del trabajo son significativos, toda vez que el rasgo de la conexión-desconexión de esta nueva forma urbana (Castell, p. 275), se traduce en redes flexibles que permiten a los complejos de producción y a las compañías en general acceder a la mano de obra bajo condiciones favorables, en tanto permiten a éstas no incorporar empleos o trabajadores ni tampoco proveedores, más allá de lo financieramente conveniente y en cantidades requeridas (Castell, p. 276). Sin embargo, el desarraigo urbano simultáneo a estos procesos desconfiguradores de la economía y la sociedad pasada, remite a cuestiones como la borradura de la memoria, la angustia cultural y la pauperización psíquica, que recuerdan que la disparidad de los procesos, la integración y la exclusión es algo muy característico de los procesos de la posciudad. Efectivamente, entonces, en el nuevo modelo urbano se dan procesos opuestos y complementarios: crecimiento informacional y declive industrial, degradación y mejora de la fuerza de trabajo, sectores formales e informales, produciendo una fuerza de trabajo altamente polarizada y generando una diversidad de estilos de vida y diferentes espacios de convivencia y de hacer urbanos. Sin embargo, de aquí no resultan dos mundos opuestos sino una realidad plagada de fragmentos con escasa comunicación entre ellos, instalándose una estructura espacial que combina segregación, diversidad y jerarquía (Castell, p. 282).

La disolución histórica del lugar, que es marca e hito del nuevo hiperespacio de la posciudad, de alguna manera es gatillado por las prolongaciones -en que está atrapada la ciudad- de las complejas redes globales del aparato financiero y la penetración del espacio corporativo en las vidas y en el paisaje cotidiano de los ciudadanos y de las ciudades (Jameson, 1996).  En esta perspectiva, Jameson destaca el conjunto de mediaciones entre estética y economía que conjuga la arquitectura, las cuales sugieren niveles intangibles del capital financiero, el cual usa la ciudad de cartografía e interconexión. Los grandes edificios corporativos establecen esta alianza formal que intenta amalgamar al ciudadano con la lógica del capital. Es decir, en la ciudad la nueva acción comercial transforma los lugares y los territorios más allá de su peso comercial, cuestión nítidamente visible en el impacto, por ejemplo, en el caso chileno, de los centros comerciales en las ciudades de provincia, donde los sitios sobre los cuales fueron edificados generalmente marginales y fuera del circuito de los valorados espacios céntricos y tradicionales, se convirtieron desde lo comercial en lugares de altísima plusvalía y, lo más significativo, en nuevos centros gravitacionales de la vida social. En estos nuevos centros aterriza un lenguaje multivocal que articula discursos, estructuras, precios, marcas, presente, futuro, todo, pero en clave de mercado y bajo la lógica del capitalismo financiero global, que desde la perspectiva de Jameson terminan por conducir desde el capital a la estética y la producción cultural.

El Shopping, como se ve, es una especie de metáfora de la ciudad del flujo, pues casi desde el proceso de su construcción que no ha conocido alteraciones, contradicciones, ni influencias de proyectos urbanos más amplios (Sarlo, 1997). La historia está totalmente ausente y cuando hay algo de historia, no se plantea el conflicto apasionante entre la resistencia del pasado y el impulso del presente. La historia es usada para roles serviles y se convierte en un preservacionismo fetichista (1997, p. 19). Se vivencia una amnesia necesaria para el funcionamiento de la economía y su particular subjetividad en cuanto la referencia a la tradición y a la historia detiene, retrasa o por lo menos es fuente de conflicto. De manera que el centro comercial es definitivamente un simulacro de la posciudad, por lo menos un ejercicio ideal, pues es un “artefacto perfectamente adecuado a la hipótesis del nomadismo contemporáneo: cualquiera que haya usado alguna vez un shopping puede usar otro, en una ciudad diferente y extraña de la que ni siquiera conozca la lengua o las costumbres de esta nueva urbe” (1997, p. 18).

Una cultura extraterritorial se despliega en este nuevas “plazas públicas”, cultura de la que nadie queda excluido incluso los más pobres en tanto el Shopping es fiel a la universalidad del mercado. Con su lógica aproximativa, este nuevo centro “es un tablero para la deriva desterritorializa; sus puntos de referencia son universales: logotipos, siglas, letras, etiquetas, no requieren que sus intérpretes estén afincados en ninguna cultura previa o distinta del mercado” (1997, p. 20). El Mall es el espacio del flujo constante, del cambio permanente, mostrando una cualidad transocial que caracteriza a la posciudad, en tanto en este simulacro de ciudad se instaura un torrente imparable de significantes sin posibilidad de estabilización, ni de contención.

Desde esta perspectiva, es observable como el entramado de la posciudad se teje a partir de un proceso de desurbanización que realiza una reducción progresiva de la ciudad realmente usada por los ciudadanos (Martín-Barbero, p. 287), a través de la simultaneidad operativa de la despacialización que reduce la historia a flujo, el descentramiento que hace equivalentes todos los sitios en función de su utilidad informacional y la desurbanización que restringe el uso social a favor de la volatilidad de las mercancías y los mensajes (2004, p. 286). Estos movimientos atraviesan por igual la ciudad real y todas las ciudades que se pueden encontrar dentro de ella, en el sentido que la transversalidad de las redes y los flujos despliegan un territorio sin fronteras en que habitar la ciudad es “vivir en un mundo en el que se está siempre y no se está nunca en casa” (Martín-Barbero, 2004).

Ciudadanos de la Posciudad

La posciudad se ha descrito hasta aquí como una especie de réplica estratégica donde se producen las múltiples localizaciones de lo global y sus dinámicas cada vez más tecnológicas que territoriales. Sin embargo, es en estas mismas localizaciones donde se encarnan las modalidades sociales y urbanas del orden mundial avanzado, desde la arquitectura que aloja al poder financiero, hasta los nuevos estilos de vida y las nuevas expresiones de la polarización que vive la población. Es decir, estas localizaciones también se escenifican en tanto lugares de explotación y lugares de resistencia. De manera que cuando los flujos de información y los dispositivos de integración tecnoeconómica entran a configurar la ciudad, se  tensiona el espacio de lo político, en tanto queda reticulado por una lógica que descalza las tradicionales identidades, las formas de participación y los modos de acceder a la acción pública por parte de las personas. Jameson ya advirtió, en torno a la relación capital – arquitectura, que las relaciones sociales de nuevo formato desplazan los “discursos calientes” hacia espacios donde los discursos se vuelven más bien neutros, efecto de la sobrehistoria que supone la globalización financiera, esto es, una acción sin actores, al menos sin actores reconocibles (García De La Huerta, p. 24).

En medio de estas desestabilizaciones otra pregunta adquiere urgencia, aquella que interroga el lugar de la globalización y su posible reconocimiento. Detrás de esta interrogante está la problematización de la condición de posibilidad del ciudadano, en tanto la identificación “del lugar de la globalización” permitiría resistir el flujo hipermóvil del modelo. Si la globalización tiene un lugar es posible elaborar una acción político social real, toda vez que las ciudades son fronteras en disputa, son lugares donde se despliegan nuevas mediaciones y en general, nuevos acontecimientos políticos marcados por el neo aglutinamiento de las masas bajo la marca de una desvalorización estratégica que los une a los bajos salarios y a la desprotección legal.

Sin embargo, no queda claro en qué momento las fuerzas sociales que se expresan en este nuevo modelo urbano se encuentran en conflicto político. A simple vista no hay mucha confrontación real, a pesar de las evidentes marcas de desigualdad y exclusión. Todo indica que en la posciudad el carácter de las luchas se manifiesta desde experiencias micro-sociales donde el capital es confrontado constituyéndose un momento político. En estos micro-territorios  se podría explorar incluso el alcance de lo que históricamente se ha llamado lumpen, en cuanto a la capacidad que contiene para transformarse en un actor político por intermitente que esto resulte; muchas de las formas de violencia que se observan en la ciudad, violencia urbana diferente a la del robo o el asesinato, expresan un contenido potencialmente político, lo que está indicando que la “ciudad global” conforma un espacio que también genera actores políticos y no exclusivamente referidos a un aspecto de la economía global.

Este nuevo modelo político de redes y flujo que separa y aísla la materialidad de las relaciones sociales (Castell, 1996), mantiene el conflicto aunque sea de manera latente (Habermas, 1963a, 1987b), toda vez que el rasgo distintivo de la posciudad es una conexión exterior permanente –al sistema económico global- y una desconexión interior de las poblaciones locales que son funcionalmente innecesarias o perjudiciales desde el punto de vista dominante (1996, p 278). Precisamente la lógica conexión-desconexión con que los actores sociales marginales se mueven o más bien se ven obligados a moverse, desde el punto de vista político reticula la ciudad formando una constelación de fragmentos sociales, perspectiva que da sentido a la cita de Guattari que hace Deleuze en cuanto a que éste “imaginaba una ciudad en la que cada uno podía salir de su departamento, su calle, su barrio, gracias a su tarjeta electrónica (dividual) que abría tal o cual barrera; pero también la tarjeta podía no ser aceptada tal día, o entre determinadas horas; lo que importa no es la barrera, sino el ordenador que señala la posición de cada uno, lícita o ilícita, y opera una modulación universal” (Ferrer, 2005). De manera que a pesar que la ciudad padece esta descorporización a través de la densificación de los flujos y el reemplazo del intercambio de experiencias entre las personas, una particular mirada del nuevo escenario urbano sentencia la disolución de la política, ni del hacer ciudadano, ni consuma el repliegue irreversible de lo social.

Pareciera ser que hoy se constituye un nuevo tipo de sociabilidad, una articulación reticular cuyos nudos de reconocimiento recorren las calles con una impronta tribal, diferenciada y constantemente tensionada por las territorializaciones que activa la lógica del consumo. Se desatan nuevas maneras de estar juntos, refractarias a un consenso racional y provisionalmente determinadas por la edad, el género, los repertorios estéticos, los gustos sexuales, los estilos de vida y las exclusiones sociales (Martín-Barbero, 2004). Sin embargo, esta especie de “mosaico de participación” se ve profundamente afectado por el despliegue de los medios de comunicación que intentan reconfigurar los modos de interpelación de los sujetos y representación de los vínculos que cohesionan una sociedad (2004, p. 314). En estos cambios de sensibilidad de la vida social, se percibe un proceso de abstracción que intenta hacer del “Posciudadano” una parte del porcentaje de la estadística, a través de la gestión mercantil de la política que sustituye la vida política en el mismo proceso y al mismo ritmo en que el ciudadano va siendo reemplazado por el consumidor (…); el Estado no sólo deshuesa al Estado sino que fagocita la sociedad civil, a la ciudadanía, convirtiéndola en instancia de legitimación de sus propias lógicas y discursos (2004, p. 314). Esta acción a cargo del mercado y los medios, implica además un elogio permanente del presente y una desafección de toda fuga interpretativa que haga una articulación de sentido que escape al flujo imparable del mercado. El resultado es la expurgación del pasado, el cual es depurado y lavado de todo lo que podría hoy generar desorden, y la clausura de una perspectiva problematizadora de futuro.

En definitiva, aproximarse a la problemática configuración estructural, social y política de la “Posciudad”, es constatar lo que se podría denominar como “erradicación de la ciudad”, la reducción progresiva de la ciudad y el desuso de los espacios materiales y simbólicos cargados de significación pública. La ciudad vivida e interpelada por los ciudadanos se estrecha y paulatinamente comienza abandonar o perder sus usos y costumbres, moviéndose las personas a través de los circuitos urbanos por la mera obligación que imponen las rutas de tráfico y desplazamiento funcional. Sin embargo, al parecer aun son reconocibles retazos de desmarcación respecto a los “pesados” dispositivos culturales del mercado y los efectos que genera la imposibilidad de retener para siempre al interior de códigos estables, la diversidad de sujetos y de acciones de producción de sentido y de resistencia visibles aun en la ciudad. El conflicto, la contradicción, la discontinuidad y la imposibilidad de establecer una temporalidad y una espacialidad sellada en la ciudad, permanece como una realidad que permite intentar sostener y revisar la diferencia que habita en los rituales y en las prácticas de los sujetos cuando enfrentan el régimen de verdad y su pedagogía visual que impone la nueva realidad urbana de la denominada Posciudad, siempre con la perspectiva de dar forma al deseo irrenunciable que señalaba Spivak, el de estabilizar una sociedad que se caracterice por dinámicas más humana y más libertarias.

REFERENCIAS:

-Castell, M. (1996). El Surgimiento de la Sociedad de Redes.  Blackwell Publishers.

-Castro Gómez, S., Mendieta, E. (1998). Teorías sin disciplina. México. Universidad de San Francisco.

-Del Valle, T. (1997). Andamios para una nueva ciudad. Lectura desde la Antropología.  Valencia. Universitat de Valencia.

- Ferrer, C. (Ed.). (2005). El Lenguaje Libertario: antología del pensamiento anarquista contemporáneo. Argentina. Terramar Ediciones.

-García Canclini, N. (1999). Imaginarios Urbanos. Argentina. Eudeba.

-García De La Huerta, M. (2002). Diálogo entre culturas y un alcance sobre Nietzshe y el mestizaje. En León, R. (Ed.), Arte en América Latina y Cultura Global. Santiago. Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

-Gorelik, A. (2003). Lo moderno en debate: ciudad, modernidad y modernización. Universitas Humanistica n° 56, pp. 10-27.

-Habermas, J. (1992), Ciencia y técnica como ideología. Madrid. Tecnos.

-Habermas, J. (1990). Teoría y Praxis. Madrid. Tecnos.

-Jameson, F. (1996). Teorías de la Postmodernidad. Madrid. Editorial Trotta.

-Larraín, J. (2000). Modernidad, razón e identidad en América Latina. Andrés Bello. Santiago de Chile.

-Marín-Barbero, J. (2004). Oficio de Cartógrafo. Méxic D. F. Fondo de Cultura Económica.

-Sarlo, B. (1997). Escenas de la Vida Posmoderna. Buenos Aires. Espasa Calpe.

 

 

Escáner Cultural nº:

121

“Memoria rebelde”, SubVerso


“Memoria rebelde”, canción del grupo SubVerso, plantea un análisis crítico acerca de la construcción de una memoria oficial desde el Estado chileno y la consiguiente omisión de los correlatos de quienes son oprimidos y explotados por la elite burguesa monopolizadora del poder.“¿Qué le estamos enseñando a nuestros hijos? una historia de mentiras y delitosVolvamos a recordar cuando el pueblo fue capaz de buscar su libertad”

vía “Memoria rebelde”, SubVerso.


Historiadores debaten sobre el Museo de la Memoria.

Historias de vida y comida: Tarta de Mortiño

Reblogueado desde Sindicato Audio-Visual:

Los alimentos y su preparación están ligados a recuerdos y experiencias de vida, con este corto documental iniciamos una serie en la que compartiremos los nexos entre la comida y las historias de vida.

La Memoria Colectiva se nutre de los sentidos, que aportan a construir nuestra identidad nacional,regional,local,familiar

Poesia: Piedra y camino


Poesia: Piedra y camino.

 

viernes, 22 de marzo de 2013

La silla (relato completo)

Hace más de cuarenta años crucé la frontera de este país. Hace más de cuarenta años que dejé atrás mi gente, mi casa y mi país. Me bajé del barco con una maleta que tenía más agujeros que tela, en ella traía todo lo que alguien como yo podía necesitar, y que coincidía con todo lo que alguien como yo podía permitirse: una biblia, una foto de mi familia, una libreta para escribir cartas y un traje para los domingos. La biblia y la libreta quedaron inservibles por la humedad durante el viaje, el traje de los domingos quedó degradado a la categoría de traje de diario y la foto de la familia, aunque un poco dañada, fue la que mejor parada salió, todos seguían ahí, una mamá, un papá, una hermanita, dos hermanitos y una silla.
En mi tierra me habían hablado de un pana que se dedicaba a ayudar a los que recién llegaban, que se dedicaba a aliviarles la carga de los primeros días, pero no tardé en descubrir que lo único que aliviaba era su bolsillo. Así que allí me encontraba yo, pasando mi primera noche en este país, al resguardo de un portal desguarnecido, al abrigo de una ciudad desabrigada y fría.
 
Pronto pude colocarme en una habitación comunal, compartida a cama caliente, con otros compañeros de soledad, extrañezas y añoranzas. Aquello ya abrigaba más, aunque resultaba un poco sucio e insano. El poco dinero que había conseguido reunir para mi gran aventura se agotaba rápidamente, pero antes de pasar a mayores, tuve la suerte de encontrar un empleo. Como el de cualquier otro hermano estaba tan mal pagado y era tan indecente e ilegal como parecía desde fuera, pero era al mismo tiempo el único sustento posible, por lo que era el mejor empleo que tenía. Si el paraíso al que nos dirigíamos nos conducía por aquel camino de calamidades y penurias, es porque podíamos soportarlo, al menos eso hubiera dicho mi mamá. Ella siempre decía que Dios nunca nos enfrenta a pruebas que no seamos capaces de superar.
 
Tras algunos meses superé por fin aquella prueba y pude pasar a la siguiente fase. Simultáneamente al que ya tenía, encontré otro empleo que llenó mis noches de sudor y café aguado. El descanso pasó a ser, simplemente, un lujo que sólo me podía permitir en la parada del autobús. Pero aquel sacrificio me hizo capaz de reunir un poco de plata que enviar cada tanto a mi familia, allá en mi tierra. Realmente me encontraba en el buen camino. Mi familia, a cambio, me enviaba, como una especie de prueba de vida que la pobreza secuestradora les permitiera, la fotografía acostumbrada: la mamá, el papá, la hermanita, los hermanitos y la silla. Todos menos la silla, un poco más viejitos a cada estampa.
 
El tiempo pasaba y aquello que parecía una situación temporal, se iba convirtiendo en una situación indefinida, de la que ninguno podíamos conocer su final. Inmerso como estaba en conseguir plata con la que mi familia pudiera sacarse de encima aquella pobreza pegajosa e interminable, apenas si dediqué tiempo a establecer contacto con otros compatriotas. Cuando lo hice, todo ocurrió de sopetón. Recuerdo muy bien cuando acudí a la primera reunión. Uno de los del cuarto donde me alojaba pero adonde no iba a comer ni tan siquiera a dormir, me invitó. Acompáñenos, compadre, lo pasará usted en grande —me dijo; y así lo hice, le acompañé hasta el puerto. Los que allí trabajaban se las habían arreglado para que su patrón les permitiera utilizar una pequeña nave donde guardaban herramientas. Allí, otro del grupo, carpintero de profesión, había dispuesto una enorme tabla de madera en una de las paredes. En ella había pegadas colecciones completas de fotografías de familiares, cartas recibidas, declaraciones de amor, recuerdos, nostalgias y promesas anotadas en servilletas de bar, fechas lejanas de momentos ajenos… Me produjo tal fascinación que pasé horas mirando aquella tabla, repasé todo aquel material de arriba abajo. Toda aquella carga de nostalgia y de añoranza lejos de causarme un efecto corrosivo, me causó un efecto balsámico inmediato. Pedí permiso y enseguida quedaron expuestas las fotos que mi familia me había ido enviando y que hasta ese momento siempre me habían acompañado allí donde fuera. Compartir con otras personas mis penas, mis alegrías y mis recuerdos, me liberaba en cierto modo del peso que suponían. Las penas ajenas, por ajenas no dolían, y las propias, una vez narradas a quien quisiera escuchar, siempre resultaban más livianas y llevaderas. Por lo que respecta a las alegrías…, las alegrías siempre alegraban, fueran de quien fueran y vinieran de donde vinieran. Las alegrías no tenían dueño ni origen, sólo destino, y su destino éramos nosotros. Aquel era un buen trato para quienes habían dejado parte de su corazón a miles de kilómetros de distancia.
Un día llegó una nueva carta de mi familia, acompañada por la acostumbrada foto de grupo. Reflejaba los cambios habidos desde la última vez: una mamá, un papá, una hermanita, un hermanito y dos sillas. Rápidamente me dispuse a leer la carta donde, a buen seguro, se explicaría aquel cambio que la foto mostraba sin reparos. No tardé en confirmar mis sospechas. Uno de mis hermanitos había alcanzado la edad y había dejado el hogar para buscar un futuro. Se me encogió el estómago al pensar las pruebas a que se enfrentaría mi hermanito para alcanzar su futuro. Papá puso su silla junto a la mía, todo un detalle, nunca lucharéis solos, escribió en su nombre Clarita, la única persona de mi pueblo que sabía escribir y que solía hacerlo para mi papá. Y yo puse la foto en el tablón de los recuerdos, junto a las demás.
En cierta ocasión, alguien reparó en que mis fotos eran las únicas que tenían retratadas además de personas, sillas. Cuando me preguntó por qué, otra pregunta bastó para que lo entendiera: ¿Tu familia no espera que vuelvas?. Después de pensárselo por un momento, me contestó con cierto autorreproche que sí, que claro que sí, que cómo no le iban a esperar.
 
Todas nuestras familias esperaban que, de uno u otro modo, volviéramos y todos nosotros esperábamos volver, del primer modo que fuera posible; pero ninguna familia ni ninguno de nosotros sabíamos cuándo tendría lugar tal vuelta. Lo único cierto y verdadero es que el tiempo pasaba, corría, volaba y nos superaba, dejándonos atrás con diferencia; y también con un poco de indiferencia, porque al tiempo siempre le daba igual si nos iba bien o mal, nos pasaba por encima y nos arrancaba de cuajo los años y la juventud. Aquel sentimiento adquirió pleno sentido cuando recibí otra de aquellas fotografías de la  familia; en ella mamá, papá y cuatro sillas formaban el conjunto. Mis hermanitos y mi hermanita, como me ocurrió a mí en su día, habían alcanzado la edad a la que empieza el futuro. Decidí entonces encaminar todos mis esfuerzos a preparar un viaje que, con suerte, me permitiría demostrar a mis papás que no hay nada más resistente al tiempo y al olvido que el amor de un hijo.
 
Aunque aún pasó largo tiempo hasta que lo logré, por fin llegó el día. Había conseguido permiso de mis patrones, había reunido el enorme montón de plata que costaba el billete más barato. Compré regalos para la mamá, para el papá, y también para la hermanita y para los hermanitos. Con maña me las arreglé para que aquello no supusiera un problema de equipaje. Tenía todo listo y me disponía a salir de la casa con la maleta, no sin cierta turbación de espíritu. Al salir, en acto reflejo, se me ocurrió comprobar la correspondencia: había una carta. Era de mi familia. Venía acompañada de la consabida estampa de grupo. Seis sillas formaban el extraño conjunto. La maleta pesaba más que nunca y se me escapó de entre los dedos, yendo a dar contra el suelo con un fuerte estruendo, se abrió y los regalos se esparcieron por el suelo, como si ellos sí supieran que no iban a ir a ninguna parte. Me senté en el rellano con los pies colgando por las escaleras y los ojos colgando de aquellas sillas vacías de la foto. Me hubiera gustado llorar, pero nada conseguiría con ello; me hubiera gustado llamar a voces a la mamá y volver a verla, pero tampoco eso me hubiese ayudado a comprender por qué ese tiempo que dediqué a buscar mi futuro, acabó con mi pasado, acabó con mi familia y acabó conmigo.  Pero al cabo de un rato, una extraña y casi molesta sensación de serenidad se apoderó de mí, en aquel momento supe que estaba preparado, por fin, para afrontar con solvencia cualquier situación, por difícil que fuera su naturaleza.
 
Desde entonces he superado pruebas que, aunque difíciles, nunca resultaron imposibles para quien está preparado, tal y como acostumbraba a decir mi mamá.
Estas son, querido hijo mío, algunas de las experiencias que tu anciano padre puede contarte, para que encuentres tu futuro lo antes posible.
 
Por cierto, te envío la última fotografía que hemos tomado de la familia. La silla de la derecha es la de la hermanita, las dos de la izquierda son las de los gemelos, y la del centro —entre tu madre y yo— es la tuya. Esperamos que vuelvas pronto.
 
La silla – Víctor J .Sanz
 
Este relato está incluido en la colección que lleva por título “Desde la Torre“, de próxima publicación.

 

Informe Church. Acción Encubierta en Chile 1963-1973.


Informe Church

Acción Encubierta en Chile 1963-1973.


94o Congreso primera sesión del Comité PRINT

 

ACCION ENCUBIERTA EN CHILE 1963-1973

Informe del personal de la Comisión Especial para Estudiar las Operaciones del Gobierno con Respecto a Actividades de Inteligencia

Senado de Estados Unidos

18 de diciembre 1975

Impreso por la utilización de la Comisión Especial para Estudiar las Operaciones Gubernamentales Respecto a Actividades de Inteligencia

EE.UU. GOBIERNO DE IMPRESIÓN DE OFICINA 63-372

Washington: 1975

Nota: Dado que el 04 de diciembre 1975 escuchar el Comité Selecto ha, en el curso de su investigación continua recibido nueva información que completa las siguientes secciones del informe del personal de Acción Encubierta en Chile: Sección III.A.4, el papel de la multinacional Corporaciones, Sección IV.B.1.e, estimaciones de inteligencia y acción encubierta, y la Sección IV.C, Supervisión del Congreso. Toda la información pertinente sobre lo anterior se refleja en el informe final de la Comisión Especial para el Senado.


Comité Selecto del Senado ESTUDIAR LAS OPERACIONES GUBERNAMENTALES CON RESPECTO A LAS ACTIVIDADES DE INTELIGENCIA

FRANCK CHURCH, Idaho, Presidente

JOHN G. TOWER, Texas, Vice Presidente

PHILIP, A. HART, Michigan HOWARD H. BAKER, Jr., Tennessee – Walter F. Mondale Minnesota Barry Goldwater, Arizona – WALTER D. HUDDLESTON, Kentucky CHARLES McC. MATÍAS, Jr., Maryland – ROBERT MORGAN, North Carolina RICHARD Schweiker, Pennsylvania – GARY HART, Colorado – HOWARD H. BAKER, Jr., Tennessee – Barry Goldwater, Arizona – CHARLES McC. MATHIAS, Jr., Maryland – RICHARD Schweiker, Pennsylvania

WILLIAM G. Miller, Director de Personal

Frederick AO Schwarz Jr., Consejero Principal

CURTIS R. Smothers, abogado de la minoría

AUDREY Hatry, Secretario del Comité


Prefacio

Las declaraciones de los hechos contenidos en el presente informe son verdaderas en la medida de la capacidad del personal del Comité para determinarlos. El informe y cualquier juicio expresado en ella son provisionales. Varias áreas son más que tocaron, la investigación en estas áreas continúa. El objetivo del informe es establecer los hechos básicos de la acción encubierta en Chile para que el Comité de celebrar audiencias públicas.

Este informe se basa en una extensa revisión de documentos de la Agencia Central de Inteligencia, el Departamento de Estado y de Defensa y el Consejo Nacional de Seguridad, y en el testimonio de los funcionarios y ex funcionarios. Con pocas excepciones, los nombres de los chilenos y de las instituciones chilenas se han omitido para evitar fuentes de inteligencia que revelan y métodos y para evitar daños innecesarios a los chilenos que cooperan con la Agencia Central de Inteligencia. El informe, sin embargo, transmitir una imagen precisa del alcance, efectos y magnitud de Estados Unidos acción encubierta en Chile.


Tabla de contenidos

 

I. Resumen y Antecedentes

II. La gama de Acción Encubierta en Chile

III. Principales Programas de Acción Encubierta y sus Efectos

IV. Chile: Autorización, Evaluación y Supervisión

V. Conclusiones preliminares

Apéndice. Cronología: Chile 1962-1975


Acción Encubierta en Chile: 1963-1973.

I. Resumen y Antecedentes

A. Resumen: Acción Cubierta en Chile

Covert Estados Unidos la participación en Chile en la década entre 1963 y 1973 fue extensa y continua. La Agencia Central de Inteligencia gastó tres millones de dólares en un esfuerzo por influir en el resultado de las elecciones presidenciales de 1964 chilenos.Ocho millones de dólares se gastaron, en secreto, en los tres años entre 1970 y el golpe militar en septiembre de 1973, con más de tres millones de dólares gastados en el año fiscal 1972 solo. (1)

No es fácil trazar una figura clara acerca del significado de “acción encubierta”. La gama de actividades clandestinas llevadas a cabo por la CIA incluye acción encubierta, recolección de inteligencia clandestina, el enlace con la policía local y los servicios de inteligencia y contrainteligencia. Las distinciones entre los tipos de actividades se reflejan en las disposiciones de organización, tanto en la sede como sobre el terreno. Sin embargo, no siempre es fácil distinguir los efectos de las diferentes actividades. Si la CIA proporciona apoyo financiero a un partido político, esto se llama “acción encubierta”, si la Agencia desarrolla un “activo” de pago en el partido con el fin de recabar información, el proyecto es “la recolección de inteligencia clandestina”.

El objetivo de la acción encubierta es de impacto político. Al mismo tiempo, las relaciones secretas desarrolladas para la recolección de inteligencia clandestina pueden tener efectos políticos, a pesar de que no se intenta por parte de funcionarios estadounidenses de manipular las relaciones para obtener beneficios políticos a corto plazo. Por ejemplo, en Chile entre 1970 y 1973, la CIA y los contactos para documentos militares estadounidenses con los militares chilenos con el fin de reunir información permitió a los Estados Unidos para sostener la comunicación con el grupo más propenso a tomar el poder del presidente Salvador Allende.

¿Qué oculta el dinero CIA comprar en Chile? Financió actividades cubriendo un amplio espectro, desde la simple manipulación de la propaganda de la prensa de apoyo a gran escala de partidos políticos chilenos, desde encuestas de opinión pública hasta tentativas directas para fomentar un golpe militar. El alcance de las actividades “normales” de la estación de la CIA en Santiago incluía la inserción de la estación-dictada material de los medios de comunicación chilenos a través de los activos de propaganda, apoyo directo de las publicaciones, y los esfuerzos para oponerse a la influencia comunista y de izquierda en las organizaciones estudiantiles, campesinas y laborales .

Además de estas actividades “rutinarias”, la estación de la CIA en Santiago fue varias veces llamada a emprender grandes proyectos específicos.

Cuando los funcionarios de alto nivel en Washington percibían peligros concretos, u oportunidades, en Chile, se desarrollaron proyectos especiales de la CIA, a menudo como parte de un paquete más amplio de acciones de Estados Unidos. Por ejemplo, la CIA gastó más de tres millones de dólares en un programa electoral en 1964.

Media década después, en 1970, la CIA involucrado en un esfuerzo especial, esta vez a petición expresa del presidente Nixon y bajo el mandato de no informar a los Departamentos de Estado y Defensa y el embajador del proyecto. Tampoco la Comisión 40 (2)siempre informado. La CIA intentó, directamente, para fomentar un golpe militar en Chile. Pasó tres armas a un grupo de oficiales chilenos que representa un golpe de Estado. A partir del secuestro del Ejército de Chile Comandante en jefe René Schneider. Sin embargo, estas armas fueron devueltas. El grupo que protagonizaba el fallido secuestro de Schneider, lo que resultó en su muerte, al parecer, no era el mismo que el grupo que recibió armas de la CIA. (3)

Cuando el intento de golpe falló y Allende fue proclamado presidente, la CIA fue autorizada por la Comisión 40 para financiar los grupos de la oposición a Allende en Chile. El esfuerzo fue enorme. Ocho millones de dólares se gastaron en los tres años entre las elecciones de 1970 y el golpe militar en septiembre de 1973. El dinero se suministró a los medios de comunicación, a los partidos políticos de la oposición y, en cantidades limitadas, a las organizaciones del sector privado.

Numerosas acusaciones se han hecho sobre las actividades encubiertas de Estados Unidos en Chile durante 1970-1973. Varias de ellas son falsas, otras son una verdad a medias. En la mayoría de los casos, la respuesta a las alegaciones mus ser calificado:

Fueron los Estados Unidos DIRECTAMENTE involucrados, secretamente, en el golpe de 1973 en Chile? La Comisión no ha encontrado pruebas de que se trataba. Sin embargo, Estados Unidos buscó en 1970 para fomentar un golpe militar en Chile, después de 1970, la Comisión adoptó una política manifiesta y encubierta, de la oposición a Allende, y se mantuvo en contacto con la inteligencia de los militares chilenos, incluyendo los oficiales que participaron en golpe de Estado trazado.

¿Acaso los EE.UU. proporciona apoyo encubierto a la huelga de camioneros u otros huelguistas durante 1971-73? La Comisión 40 no aprobó ningún tipo de apoyo. Sin embargo, los EE.UU. pasó el dinero a los grupos del sector privado que apoyaron a los huelguistas.Y en al menos un caso, una pequeña cantidad de dinero de la CIA fue pasado a los huelguistas por una organización del sector privado, en contra de las reglas básicas CIA. ¿Acaso los EE.UU. proporciona apoyo encubierto a organizaciones terroristas de extrema derecha durante 1970-73?

La CIA dio apoyo en 1970 a un grupo cuya tacticts se hizo más violento en el tiempo. A través de 1971 ese grupo recibió pequeñas sumas de dinero estadounidense a través de terceros para propósito específico. Y es posible que el dinero fuera entregado a estos grupos de la extrema derecha de la CIA apoyados por los partidos políticos de oposición.

El patrón de acción encubierta Estados Unidos en Chile es notable, pero no el único. Surgió en el contexto no sólo de la política exterior de Estados Unidos, sino también de la participación encubierta de EE.UU. en otros países dentro y fuera de América Latina. La escala de la participación de la CIA en Chile fue inusual pero de ninguna manera sin precedentes.


B. Cuestiones.

El caso de Chile obtiene la mayoría de los temas relacionados con la acción encubierta como un instrumento de la política exterior de Estados Unidos. Consistía en frecuencia intensa participación de largo, en la política chilena: esta incluyó una variedad de métodos de acción encubierta, salvo sólo las operaciones militares encubiertas, y reveló una variedad de diferentes procedimientos de autorización, con diferentes implicaciones para la supervisión y control. Como un caso de acción encubierta EE.UU., los juicios de acciones pasadas no son enmarcadas por su propio bien, sino que están destinados a servir de base para la formulación de recomendaciones para el futuro.

Las preguntas básicas son fácilmente declararon:

(1) ¿Por qué Estados Unidos montaron un amplio programa de acción tan encubierta en Chile? ¿Por qué este programa continuó y se expandió en la década de 1970?

(2) ¿Cómo fue este importante programa de acción encubierta autorizada y dirigida? ¿Qué papeles fueron interpretados por el Presidente, el Comité 40, la CIA, los Embajadores y el Congreso? (3), no en los Estados Unidos los responsables políticos tengan en cuenta los fallos de los analistas de inteligencia en Chile cuando se formularon y aprobaron las operaciones encubiertas de Estados Unidos? ¿La experiencia chilena ilustrar un conflicto inherente entre el papel del director de la CIA como productor de la inteligencia y su papel de directivo de operaciones encubiertas?

(4) ¿La amenaza percibida en Chile justificar el nivel de respuesta de los EE.UU.? ¿Cuál fue el efecto de estos grandes programas concentrados de acción política encubierta en Chile? ¿Cuáles fueron los efectos, tanto en el extranjero y en el país, de las relaciones que se desarrollaron entre las agencias de inteligencia y las corporaciones multinacionales basadas en Estados Unidos?


C. Antecedentes históricos recientes de Estados Unidos Relaciones chilenas.

1. La política y la sociedad chilena: una visión general.

Chile ha atraído históricamente mucho más interés en América Latina y, más recientemente, a través del mundo, de su posición geográfica y la escasa distancia de once millones de habitantes podría sugerir en un principio.

La historia de Chile ha sido uno de notable continuidad en el gobierno civil y democrático. Desde la independencia en 1818 hasta el golpe militar de septiembre de 1973, Chile sufrió sólo tres breves interrupciones de su tradición democrática. > Desde 1932 hasta el derrocamiento de Allende en 1973, el gobierno constitucional en Chile era inquebrantable.

Chile desafía los estereotipos simplistas de América Latina América del Norte. Con más de dos tercios de su población vive en ciudades, y 1970 el PNB per cápita de 760 dólares por habitante, Chile es uno de los países más urbanizados e industrializados de América Latina. Casi la totalidad de la población chilena sabe leer y escribir. Chile cuenta con un avanzado programa de bienestar social, aunque sus actividades no alcanzaron la mayoría de los pobres hasta la participación popular comenzó a ser ejercido en la década de 1960. Los chilenos son una mezcla integrada en gran parte de América endógeno con caldo de inmigrantes europeos.Hasta septiembre de 1973, los chilenos sus demandas a un parlamento bicameral a través de un sistema pluripartidista y por medio de una amplia gama de derechos económicos, sindicales, y, más recientemente, las asociaciones profesionales y de gestión.

2. Política de EE.UU. hacia Chile.

La historia de la política de Estados Unidos hacia Chile siguió los patrones de Estados Unidos los intereses diplomáticos y económicos en el hemisferio. En el mismo año en que los Estados Unidos reconocieron la independencia de Chile de 1823, también se proclamó la Doctrina Monroe. Esta declaración política unilateral de los Estados Unidos se dirigió como una advertencia a las potencias europeas a no inmiscuirse en los asuntos políticos internos de este hemisferio.

La reacción de EE.UU. para el ascenso de Fidel Castro al poder sugirió que, si bien la Doctrina Monroe había sido abandonada, los principios que promovieron seguían con vida. La presencia de Castro impulsó una nueva política hemisférica Estados Unidos con especial significado para Chile – la Alianza para el Progreso. Había poco desacuerdo entre los políticos ya sea al final de la Administración de Eisenhower o al comienzo de la Administración Kennedy que algo había que hacer por la amenaza alarmante que Castro fue visto para representar a la estabilidad del hemisferio.

La reacción de EE.UU. al nuevo peligro para el hemisferio – revolución comunista – se convirtió en una respuesta política dual. Extensa malnutrición, el analfabetismo, las condiciones de vivienda sin esperanza y el hambre para la inmensa mayoría de los latinoamericanos que eran pobres, que fueron vistos como aliados del comunismo. En consecuencia, los EE.UU. se comprometieron con préstamos a los programas nacionales de desarrollo y apoyado regímenes reformistas civiles, todos con la mirada puesta en la prevención de la aparición de otro Fidel Castro en nuestro hemisferio.

Pero había otro componente de la política de EE.UU. hacia América Latina. Técnicas de contrainsurgencia fueron desarrollados para combatir insurgencias guerrilleras urbanas o rurales a menudo alentado o apoyado por el régimen de Castro. El desarrollo no podía curar durante la noche los males sociales que se consideraban como el caldo de cultivo del comunismo. Nuevos préstamos para programas de desarrollo nacionales internos de los países latinoamericanos se tardan en dar sus frutos. Mientras tanto, la amenaza comunista continuaría. El círculo vicioso que azota a la lógica de la Alianza para el Progreso, pronto se hizo evidente. A fin de eliminar el peligro a corto plazo de la subversión comunista, fue visto a menudo como sea necesario para apoyar a las fuerzas armadas de América Latina, sin embargo, frecuentemente estas mismas fuerzas armadas que estaban ayudando a congelar el status quo que la Alianza buscaba alterar.

De todos los países del hemisferio, Chile fue elegido para convertirse en el escaparate de la nueva Alianza para el Progreso. Chile tuvo la extensa infraestructura burocrática para planificar y administrar un programa nacional de desarrollo y, además, su historia de apoyo popular a los partidos de izquierda socialista, comunista y otra fue percibido en Washington como un coqueteo con el comunismo. En los años entre 1962 y 1969, Chile recibió más de mil millones de dólares en ayuda directa, franca Estados Unidos, préstamos y donaciones, tanto incluidos. Chile recibió más ayuda per cápita que cualquier otro país en el hemisferio. Entre 1964 y 1970, de $ 200 a $ 300 millones en líneas de corto plazo de los créditos fueron continuamente facilitados a Chile desde bancos privados estadounidenses.

3. Partidos Políticos Chilenos: 1958-1970.

Las elecciones de 1970 marcaron la cuarta vez que Salvador Allende había sido candidato presidencial de la izquierda chilena. Su personalidad y su programa eran familiares a los votantes chilenos. Su plataforma fue similar en las tres elecciones: los esfuerzos para redistribuir la renta y reformar la economía chilena, empezando por la nacionalización de las principales industrias, especialmente las empresas de cobre, en gran medida ampliar la reforma agraria, y la ampliación de las relaciones con los países socialistas y comunistas.

Allende era uno de los cuatro candidatos en las elecciones de 1958. Sus principales oponentes fueron Jorge Alessandri, un conservador, y Eduardo Frei, el candidato del Partido Demócrata Cristiano de reciente creación, que sostuvo contra el Partido Radical tradicionalmente centrista. La coalición de Allende fue una difícil alianza, integrado principalmente por los partidos Socialista y Comunista, calificó el Frente de Acción Popular (FRAP). El mismo Allende, marxista auto-confeso, era considerado un moderado dentro del Partido Socialista, que iban desde la extrema izquierda a moderar los socialdemócratas. Los socialistas, sin embargo, eran más militantes que el partido muy bien organizado y disciplinado comunista pro soviético y burocrático-embargo.

Allende terminó segundo a Alessandri en las elecciones de 1958 por menos de tres por ciento de los votos. Ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría, y el Congreso chileno votó Alessandri en la oficina. Si Allende hubiera recibido los votos que fueron a un sacerdote de izquierda-que recibieron 3.3 por ciento de los votos-que habría ganado las elecciones.

El gobierno de Alessandri perdió popularidad durante su mandato. La insatisfacción con la que se registró en el 1961 congresional y 1963 las elecciones municipales. Los partidos del FRAP realizaron importantes, y el Partido Demócrata Cristiano aumentó de forma constante su participación del electorado, hasta que en las elecciones de 1963, se convirtió en el partido más grande.

La elección de 1964 se perfilaba como una carrera de tres vías. Frei volvió a ser el candidato de la Democracia Cristiana, y los partidos de la izquierda Allende nuevamente seleccionado como su abanderado. La coalición gobernante, el Frente Democrático, eligieron al Radical Julio Duran como su candidato. Debido en parte a un resultado adverso en las elecciones de marzo de 1964 a las elecciones en una provincia anteriormente conservadora, el Frente Democrático se desplomó. Los liberales y conservadores, como reacción a la perspectiva de una victoria de Allende, dieron su apoyo a Frei, dejando a Duran como el abanderado de sólo el Partido Radical.

Después de la victoria decisiva mayoría de Frei, en la que recibió el 57 por ciento de los votos, comenzó a poner en práctica lo que él llama una “revolución en libertad”. Eso incluye impuestos agraria, y la reforma de la vivienda. Para hacer frente a las compañías americanas del cobre, Frei propuso la “chilenización”, por el cual el Estado compraría participación mayoritaria, con el fin de ejercer el control y estimular la producción.

Reformas de Frei, aunque impactantes, quedaron muy por debajo de lo que había prometido. A falta de una mayoría en el Congreso, que estaba atrapado entre los partidos del FRAP, que demandaban medidas extremas, y los derechistas, quienes retuvieron el apoyo de Frei con el fin de obligar a un compromiso sobre la cuestión de la reforma agraria. Al igual que su predecesor, el gobierno de Frei perdió popularidad durante su mandato; parte de los votos en las elecciones legislativas de los demócratas cristianos se redujo de 43 por ciento en 1965 a 31 por ciento en 1969. Durante los años de Frei las tensiones internas del partido se hicieron más evidentes, que culminó en 1968 con la deserción de elementos de izquierda del Partido.

Las relaciones de Frei con los Estados Unidos fueron cordiales, aunque él persiguió una política exterior independiente. Su gobierno estableció relaciones diplomáticas con la Unión Soviética inmediatamente después de tomar el poder y en 1969 restableció las relaciones comerciales con Cuba.


II. El rango de acción encubierta en Chile.

A. Acción Encubierta y otras actividades clandestinas.

Este estudio se ocupa principalmente de lo que se denomina “acción encubierta” por el gobierno de los Estados Unidos. Proyectos de acción encubierta eran considerados una categoría distinta y están autorizados y gestionados en consecuencia. Pero es importante tener en cuenta lo que la categoría excluye, así como lo que incluye. El propósito del Comité es evaluar la intención y el efecto de las actividades clandestinas estadounidenses en Chile. Algunas de las actividades secretas de los Estados Unidos que no esté etiquetado como “acción encubierta” pueden tener importantes repercusiones políticas y deberían ser considerados.

La CIA lleva a cabo diversos tipos de actividades clandestinas en el extranjero: recopilación clandestina de inteligencia exterior positivo: contrainteligencia (o de enlace con los servicios locales), y la acción encubierta. Esos diferentes actividades se manejan algo diferente en Washington, sino que son por lo general a cargo de diferentes agentes de la CIA en el campo. Sin embargo, los tres tipos de proyectos pueden tener efectos en la política exterior. Los tres se basan en el establecimiento de relaciones clandestinas con los extranjeros.

En la colección clandestina de inteligencia, el propósito de la relación es la recopilación de información. Un agente de la CIA establece una relación con un “activo” en el extranjero remunerado o no-en un partido o institución gubernamental con el fin de averiguar lo que está pasando dentro de ese partido o institución. No es típica realizada por el oficial de la CIA para influir en las acciones del “activo”. Sin embargo, incluso ese tipo de relación secreta puede tener un significado político. Testigo el mantenimiento de los contactos agregados militares con el ejército chileno después de la toma de posesión de Salvador Allende, la CIA y aunque el objetivo era la recopilación de información, los Estados Unidos mantenían vínculos con el grupo con más probabilidades de derrocar al nuevo presidente. Para ello era caminar por la cuerda floja, la distinción entre la recogida de información y ejercer influencia era inherentemente difícil de mantener. Dado que los militares chilenos percibieron que sus acciones sean contingentes en cierta medida de la actitud del gobierno de EE.UU., las posibilidades de ejercer influencia apenas habrían tenido que ser manipulado conscientemente.

Relaciones de enlace con la policía local o los servicios de inteligencia plantean una situación similar. La CIA estableció este tipo de relaciones de Chile con el propósito principal de obtener asistencia en la recopilación de información de inteligencia sobre objetivos externos. Pero el vínculo también proporcionó la estación con la información sobre la subversión interna y elementos de oposición dentro de Chile. Esto plantea la dificultad de garantizar que los funcionarios estadounidenses no se perdieran influyendo en las acciones de los chilenos con los que estaban en contacto. Y eso significaba que la CIA fue identificado, hasta cierto punto, con las actividades internas de la policía chilena y los servicios de inteligencia, si el gobierno de EE.UU. apoya esas acciones. Eso se convirtió en un asunto de gran preocupación en el año 1973 con la llegada del régimen de Pinochet.

El propósito de este estudio es describir y evaluar la gama de actividades encubiertas de Estados Unidos, que influyeron en el curso de los acontecimientos políticos en Chile. La mayor parte de la discusión que sigue se limita a actividades etiquetadas y clasificadas como proyectos de “acción encubierta”. Esa categoría es en sí amplio. Pero excluye otras actividades clandestinas con posibles repercusiones políticas.


B. Acción Encubierta en Chile: Técnicas.

Aunque el conjunto de actividades etiquetadas como “acción encubierta” no incluye todos los esfuerzos clandestinos americanos con posibles repercusiones políticas, ese juego es sin embargo amplio. Acciones encubiertas de EE.UU. en Chile abarca una serie de técnicas y afectó a una amplia variedad de instituciones chilenas. Se incluyó proyectos que fueron considerados como el marco necesario para las operaciones encubiertas, así como los principales esfuerzos motivados por circunstancias especiales. En los párrafos siguientes darán una idea de ese rango.

1. Propaganda

La más extendida de acción encubierta en Chile era propaganda. Era relativamente barato. En Chile, continuó en un nivel bajo en tiempos “normales”, y luego fue puesto para arriba para afrontar las amenazas específicas o para hacer frente a peligros particulares.

La forma más común de un proyecto de propaganda es simplemente el desarrollo de “activos” en los medios de comunicación que pueden colocar los artículos o se les pedirá que escriban. La Agencia proporciona a sus campos Estación varios tipos de orientación acerca de qué tipo de propaganda se deseara. Por ejemplo, un proyecto de la CIA en Chile admite de una a cinco activos de medios durante los siete años que operó (1965-1971). La mayor parte de esos activos trabajaban para un principal diario de Santiago, que era la clave para los esfuerzos de propaganda CIA. Estos activos escribieron artículos o editoriales favorables a los intereses de Estados Unidos en el mundo (por ejemplo, criticando a la Unión Soviética a raíz de la invasión de Checoslovaquia); suprimidas las noticias negativas de los Estados Unidos (por ejemplo, en Vietnam), y artículos escritos críticos de izquierdistas chilenos.

Los esfuerzos de propaganda encubierta en Chile también incluían “negro” propaganda material falso creado para ser el producto de un individuo o grupo en particular. En las elecciones de 1970, por ejemplo, la CIA usó propaganda “negro” para sembrar la discordia entre los comunistas y los socialistas y entre la confederación nacional del trabajo y el Partido Comunista de Chile.

MESA de Covert Action-Gastos en Chile, 1963-1973 (1)-Técnicas I.

Técnicas Cantidad
Propaganda para las elecciones y otras formas de apoyo a los partidos políticos $ 8.000.000
Elaboración y difusión de propaganda y apoyar los medios de comunicación 4300000
Influir en las instituciones chilenas (mano de obra, los estudiantes, los campesinos, las mujeres) y el apoyo a las organizaciones del sector privado 900000
Promover golpe militar de Estado <200000

(1) Cifras redondeadas a $ 100.000

En algunos casos, la forma de la propaganda era todavía más directa. La estación financiado grupos chilenos que levantaron paredes posters, se desmayó panflets políticos (a veces elaborados por la estación) y participó en otras actividades en la calle. Muy a menudo estas actividades forman parte de proyectos más amplios destinados a influir en los resultados de las elecciones chilenas (ver abajo), pero al menos en un caso, las actividades se llevaron a cabo en ausencia de una campaña electoral.

De proyectos de acción encubierta treinta y tantos realizados por Chile por la CIA entre 1961 y 1974, aproximadamente una media docena tenían la propaganda como su actividad principal. Propaganda fue un importante elemento subsidiario de muchos otros, particularmente los proyectos electorales. (Ver Tabla I). Prensa colocaciones eran atractivas porque cada ubicación puede producir un efecto multiplicador, de ser recogido y reproducido por oulets medios distintos de aquel en el que salió originalmente.

2. El apoyo a los medios de comunicación

Además de comprar propaganda de forma puntual, la Central a menudo comprar al por mayor sobornando medios de comunicación chilenos amigos de los Estados Unidos. Si lo hace, se propaganda escrita. En lugar de colocar los elementos individuales, la CIA apoyaba-o incluso los medios de comunicación fundada amigables que no podría haber existido en ausencia del apoyo del Organismo.

Desde 1953 hasta 1970 en Chile, los servicios de cable subvencionados Station, revistas escritas para los círculos intelectuales, y un semanario de derecha. Según el testimonio de los ex funcionarios, el apoyo para el diario se terminó porque se hizo tan inflexiblemente derechistas como de enajenar los conservadores responsables.

Por el momento, el más grande y probablemente la más importante instancia de apoyo a una organización de medios de comunicación fue el dinero prestado a El Mercurio , el principal diario de Santiago, bajo la presión durante el régimen de Allende. El apoyo surgió de un proyecto de propaganda existente. En 1971, la Central juzgó que El Mercurio , la publicación más importante de la oposición, no podría sobrevivir la presión del gobierno de Allende, incluyendo la intervención en el mercado del papel prensa y el retiro de la publicidad oficial. La Comisión 40 autorizó $ 700,000 para El Mercurio el 9 de septiembre de 1971, y añadió otro $ 965.000 a dicha autorización el 11 de abril de 1972. Un memorándum del renovado proyecto CIA concluyó que El Mercurio y otros medios de comunicación apoyadas por la Agencia habían jugado un papel importante en el establecimiento de las bases para del 11 de septiembre de 1973, golpe de Estado militar que derrocó a Allende.

3. Ganando influencia en las instituciones chilenas y Grupos

A través de sus actividades encubiertas en Chile, el gobierno de EE.UU. trató de influenciar las acciones de una gran variedad de instituciones y grupos de la sociedad chilena. El propósito específico de estas actividades iban desde el intento de influir directamente en la elaboración de la política del gobierno para tratar de contrarrestar la influencia comunista o izquierdista entre los grupos organizados de la sociedad. Que la mayoría de estos proyectos incluyen un componente propagandístico es obvio.

Desde 1964 hasta 1968, la CIA desarrolló contactos dentro del Partido Socialista de Chile y en el nivel del gabinete del gobierno de Chile.

Proyectos dirigidos a colectivos organizade en la sociedad chilena tuvieron fines más difusos que los esfuerzos dirigidos a las instituciones de gobierno. Pero el objetivo era similar: influir en la dirección de los acontecimientos políticos en Chile.

Los proyectos se dirigen, por ejemplo, a:

Arrebatar el control de las organizaciones de estudiantes universitarios chilenos de los comunistas;

Apoyo activo grupo de mujeres en la vida política e intelectual chilena;

Lucha contra el dominado por los comunistas CENTRAL UNICA DE TRABAJADORES CHILENOS (CUTCH) y el apoyo a los grupos de trabajadores democráticos, y

Explotar un frente de acción cívica para combatir la influencia comunista dentro de los círculos culturales e intelectuales.

4. Grandes esfuerzos para influir en las elecciones chilenas

Actividad encubierta americana fue un factor en casi cada elección importante en Chile en la década entre 1963 y 1973. En varios casos, la intervención de los Estados Unidos fue enorme.

La elección presidencial de 1964 fue el ejemplo más prominente de un proyecto electoral a gran escala. La CIA gastó más de $ 2.6 millones para apoyar la elección del candidato de la Democracia Cristiana, en parte para evitar que el acceso a la presidencia del marxista Salvador Allende. Más de la mitad de la campaña del candidato demócrata cristiano fue financiado por los Estados Unidos, a pesar de que no fue informado de esta ayuda. Además, la Estación amueblado apoyo a una serie de estudiantes Democrática pro-cristiana, mujeres, profesionales y grupos campesinos. Otros dos partidos políticos fueron financiados a su vez en un intento de extender la votación.

En Washington, se estableció un comité electoral interinstitucional, integrado por Departamento de Estado, la Casa Blanca y funcionarios de la CIA. Ese comité fue acompañado de un grupo de la embajada en Santiago. No hay grupo de trabajo especial se estableció dentro de la CIA, pero la estación de Santiago fue reforzada. La Central ayudó a los demócratas cristianos a dirigir una campaña de estilo americano, que incluía encuestas, registro de votantes y conseguir-hacia fuera-el-voto unidades, además de propaganda encubierta.

Los Estados Unidos también participó en la campaña presidencial de 1970. Ese esfuerzo, sin embargo, era más pequeño y no incluyó apoyo a ningún candidato específico. Fue dirigido más a la prevención de la elección de Allende que a asegurar la victoria de otro candidato.

Tampoco ha sido limitada la participación de EE.UU. a las campañas presidenciales. En las 1965 elecciones del congreso chileno, por ejemplo, la estación fue autorizada por la Comisión 303 para gastar hasta $ 175.000. Se proporcionó apoyo secreto a un número de candidatos seleccionados por el Embajador y la estación. Un memorando de la CIA sugería que el proyecto tuvo algún impacto, incluida la eliminación de una serie de FRAP (coalición de izquierda) los candidatos que de otro modo habrían ganado escaños en el Congreso.

5. El apoyo a los partidos políticos chilenos

Apoyo estadounidense más encubierta a los partidos políticos chilenos estaba amueblada como parte de los esfuerzos específicos para influir en los resultados electorales. Sin embargo, en varios casos, la CIA proporcionó subvenciones a los partidos para los propósitos más generales, cuando las elecciones no eran inminentes. La mayoría de tales apoyos se dieron durante los años de Allende, 1970-1973, cuando el gobierno de EE.UU. consideró que carece de partes de apoyo del centro y la derecha no podría sobrevivir, ya sea como elementos de la oposición o como participantes en las elecciones de varios años de distancia.

En una secuencia de decisiones en 1971 y 1973, la Comisión 40 autorizó cerca de $ 4 millones para los partidos políticos de oposición en Chile. La mayor parte de este dinero fue al Partido Demócrata Cristiano (PDC), pero una parte considerable fue entregada por el Partido Nacional (PN), una agrupación conservadora más estridente oposición al gobierno de Allende que fue el PDC. También se hizo un esfuerzo para dividir la coalición de la Unidad Popular introduciendo elementos que se desprenden.

La financiación de los partidos políticos a gran escala en 1970/73 no era, sin embargo, sin antecedentes, aunque de forma más modesta escala. En 1962, el Grupo Especial (predecesora de la Comisión 40) autorizó varios cientos de miles de dólares para el fin de construir el PDC en previsión de las elecciones de 1964. Se hicieron pequeñas autorizaciones en 1963 y 1967, para el apoyo a los elementos moderados dentro del Partido Radical.

6. Apoyo a las Organizaciones del Sector Privado

Como parte de su programa de apoyo a elementos de la oposición durante el gobierno de Allende, la CIA proporcionó dinero a varias organizaciones comerciales del sector privado chileno. En septiembre de 1972, por ejemplo, la Comisión 40 autorizó $ 24,000 en ayuda de emergencia para la organización de un anti-Allende de los empresarios. En ese momento, el apoyo a otras organizaciones del sector privado fue considerado pero rechazado por el temor de que esas organizaciones podrían estar involucrados en ataques contra el gobierno.

La Comisión 40 autorizó $ 100,000 para las organizaciones del sector privado en octubre de 1972, como parte del proyecto electoral de marzo de 1973. Según la CIA, ese dinero se gastó sólo en las actividades electorales, como el registro de votantes y las unidades get-out-el-voto. En agosto de 1973, la Comisión autorizó el apoyo a grupos del sector privado, pero con desembolso condicionado bajo acuerdo del Embajador y del Departamento de Estado. Ese acuerdo no llegó.

7. Dirigir los esfuerzos para promover un golpe militar

Esfuerzos encubiertos de Estados Unidos para influir en el curso de la política chilena alcanzaron su punto máximo en 1970: la CIA estaba dirigido a realizar un esfuerzo para promover un golpe militar en Chile para evitar la llegada al poder de Salvador Allende. Ese intento, el llamado “Track II”, es objeto de un informe del Comité independiente y será discutido en la sección III. Un breve resumen aquí demostrará la extrema intervención encubierta americana en la política chilena.

El 15 de septiembre 1970-después de que Allende llegó en primer lugar en la elección, pero antes de que el Congreso chileno hubiera elegido entre él y el subcampeón, Alessandri (4) ,-el presidente Nixon se reunió con Richard Helms, director de la CIA, Asistente del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional, Henry Kissinger y el fiscal general John Mitchell. Helms fue dirigida a impedir que Allende tomara el poder. Este esfuerzo se llevaría a cabo sin el conocimiento de los Departamentos de Estado y Defensa o Embajador. Track II nunca fue discutido en una reunión del Comité 40.

Pronto se hizo evidente que tanto los funcionarios Casa Blanca y la CIA de que un golpe militar era la única manera de evitar el ascenso de Allende al poder. Para lograr este fin, la CIA estableció contacto con varios grupos de conspiradores militares y finalmente pasó tres armas y gases lacrimógenos a un grupo. Las armas fueron posteriormente devueltas, aparentemente sin uso. La CIA sabía que los planes de todos los grupos de conspiradores comenzaron con el secuestro del constitucionalista Jefe de Estado Mayor del Ejército chileno, general René Schneider. La Comisión ha recibido testimonios contradictorios acerca de la extensión de la CIA / Casa Blanca de comunicación y de conocimiento de los planes golpistas específicas oficiales de la Casa Blanca “, pero no hay duda de que el gobierno de EE.UU. buscó un golpe militar en Chile.

El 22 de octubre, un grupo de conspiradores intentó secuestrar a Schneider. Schneider resistió, le dispararon y murió posteriormente.La CIA había estado en contacto con ese grupo de conspiradores pero una semana antes había retirado su apoyo a los planes específicos del grupo.

La conspiración del golpe fracasó y Allende fue proclamado presidente. Después de su elección, la CIA y militares de EE.UU. concede mantuvo contactos con los militares chilenos con el fin de recolectar inteligencia. Si esos contactos se dirigieron a animar a los militares chilenos a actuar contra Allende, o si el ejército chileno-habiendo sido goadedtoward un golpe durante Track II-tomó aliento para actuar contra el presidente de esos contactos, aunque los funcionarios estadounidenses no tenían la intención de proporcionar lo siguiente: estas son las principales cuestiones que son inherentes a las actividades encubiertas de Estados Unidos en el período del gobierno de Allende.


C. Acción Encubierta y Corporaciones Multinacionales.

Además de proporcionar información y cobertura a la CIA, las corporaciones multinacionales también participaron en tentativas encubiertas para influir en la política chilena. La siguiente es una breve descripción de la relación de la CIA con una de estas corporaciones en Chile en el período 1963-1973, International Telephone and Telegraph, Inc. (ITT). No sólo es ITT el ejemplo más prominente y público, pero una gran cantidad de información se ha desarrollado sobre la relación de la CIA / ITT. Este resumen se basa en la nueva información proporcionada a esta Comisión y el material previamente hecho público por la Subcomisión de Empresas Multinacionales de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

1. 1964 Elecciones chilenas

Durante la campaña presidencial de 1964, los representantes de las empresas multinacionales se acercaron a la CIA con el propósito de proporcionar fondos de campaña para el Partido Demócrata Cristiano. La decisión de la CIA de no aceptar tales fondos, así como otros contactos de la CIA con corporaciones multinacionales durante esa campaña, se describe detalladamente en la Parte III.

2. 1970 Elecciones chilenas: Fase I

En 1970, el gobierno de EE.UU. y varias corporaciones multinacionales se unieron en oposición a la candidatura y luego la presidencia de Salvador Allende. Esta conexión CIA-corporación multinacional puede ser dividido en dos fases. La primera consiste en las acciones adoptadas por cualquiera de la CIA o las empresas multinacionales con sede en EE.UU. en un momento en que era la política oficial de EE.UU. de no apoyar, aunque secretamente, a cualquier candidato o partido en Chile. Durante esta fase la Agencia fue, sin embargo, autorizó a participar en una operación de “ruina” encubierta diseñada para derrotar a Salvador Allende. Fase II abarca la relación entre las agencias de inteligencia y las corporaciones multinacionales después de las elecciones generales de septiembre de 1970. Durante la Fase II, el gobierno de EE.UU. se opuso a elementos de la oposición Allende y apoyado. El gobierno solicitó la cooperación de las empresas multinacionales en este esfuerzo.

Un número de corporaciones multinacionales estaba inquieto ante la posibilidad de que Allende fuera elegido Presidente de Chile.Anuncios públicos de Allende indicaron su intención, si es elegido, a nacionalizar las industrias básicas y para poner bajo las industrias de servicios de propiedad de chilenos, como la compañía telefónica nacional, que era en ese momento una filial de ITT.

En 1964 Allende había sido derrotado, y fue ampliamente conocido tanto en Chile como entre las corporaciones multinacionales estadounidenses con intereses significativos en Chile que sus oponentes habían sido apoyados por el gobierno de los Estados Unidos.John McCone, un ex director de la CIA y miembro de la junta directiva de ITT en 1970, sabía de la participación del gobierno estadounidense significativa en 1964 y de la oferta de asistencia formulada en su momento por las empresas estadounidenses.Documentos de la Agencia señalan que McCone informó a Harold Geneen, Presidente del Consejo de ITT, de estos hechos.

En 1970 los líderes de las corporaciones multinacionales estadounidenses con intereses importantes en Chile, junto con otros ciudadanos estadounidenses preocupados por lo que pueda pasar a Chile en caso de una victoria de Allende, en contacto con los funcionarios del gobierno de Estados Unidos con el fin de conocer sus opiniones.

En julio de 1970, un representante de la CIA en Santiago se reunió con representantes de ITT y, en un debate sobre las próximas elecciones, indicó que Alessandri podría utilizar la asistencia financiera. La estación sugirió el nombre de una persona que podría ser utilizado como una vía segura para conseguir estos fondos para la campaña de Alessandri.

Poco después, John McCone telefoneó director de la CIA Richard Helms. Como resultado de esta convocatoria, se organizó una reunión entre el Presidente del Consejo de ITT y el Jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA. Geneen ofreció poner a disposición de la CIA una cantidad sustancial de dinero para ser utilizado en apoyo de la campaña de Alessandri. En posteriores reuniones ITT ofreció hacer 1 millón de dólares a la CIA. La CIA rechazó la oferta. El memorándum indicó también que el consejo de la CIA se solicitó con respecto a una persona que podría servir como conducto de los fondos de ITT para la campaña de Alessandri.

La CIA confirmó que el individuo en cuestión era un canal fiable que podría ser utilizado para obtener fondos para Alessandri. Un segundo canal de fondos de ITT a un partido político opuesto Allende, el Partido Nacional, se desarrolló siguiendo el consejo de la CIA como un mecanismo seguro utilizando dos activos de la CIA en Chile. Estos activos también recibían fondos de la Agencia en relación con la operación “ruina”.

Durante el período previo a las elecciones de septiembre, los representantes de ITT se reunieron frecuentemente con representantes de la CIA en Chile y en los Estados Unidos y la CIA informó a ITT como las formas en que se puede canalizar de manera segura fondos tanto para la campaña de Alessandri y el Partido Nacional. CIA se mantuvo informado sobre el alcance y el mecanismo de la financiación. Con el tiempo, al menos 350.000 dólares fue aprobada por ITT a esta campaña. Una cantidad aproximadamente igual fue aprobada por otras empresas estadounidenses, la CIA se enteró de estos fondos, pero no ayudar en ello.

3. Después de las 1970 elecciones chilenas: Fase II

Después de las elecciones del 4 de septiembre, el gobierno de Estados Unidos adoptó una política de presión económica directa contra Chile y en este sentido pretende contar con la influencia de Geneen sobre otros hombres de negocios estadounidenses. En concreto, el Departamento de Estado fue dirigida por la Comisión 40 en contacto con las empresas estadounidenses con intereses en Chile para ver si podían ser inducidos a adoptar medidas de acuerdo con la política del gobierno de Estados Unidos de la presión económica sobre Chile. El 29 de septiembre, el Jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA se reunió con un representante de ITT. El funcionario de la CIA trató de que ITT participan de manera más activa en Chile. Según la CIA, documentos, ITT tomó nota de la presentación de la CIA en la guerra económica, pero no respondió activamente a la misma.

Una institución en Chile que fue utilizado en un esfuerzo anti-Allende general fue la cadena El Mercurio. Tanto el gobierno de los Estados Unidos y ITT fueron canalizando el dinero en manos de los individuos asociados con el papel. Esa financiación continuó después de que Allende estaba en la oficina.

Gran parte del testimonio se ha dado a las cuestiones antes mencionadas, en un principio ante la Subcomisión de Empresas Multinacionales. El grado de cooperación entre la CIA y la ITT en el período anterior a la elecciones de 1970 plantea una pregunta importante: mientras que el gobierno de EE.UU. no estaba apoyando a candidatos o partidos, incluso secretamente, fue la CIA autorizada para actuar por su cuenta en el asesoramiento o asistiendo a la ITT en su apoyo financiero encubierto de la campaña de Alessandri?


III. Principales Programas de Acción Encubierta y sus Efectos.

En esta sección se describen los principales programas de acción encubierta emprendidos por los Estados Unidos en Chile, período a período. En todos los casos, la acción encubierta fue un instrumento de la política exterior de Estados Unidos, decidida en los más altos niveles del gobierno. Cada subsección seguir establece según el contexto político. Sin ella, es imposible entender las acciones encubiertas que se llevan a cabo. Después de una discusión de la política, cada subsección detalla las tácticas de acción encubierta empleados en cada caso. Por último, se evalúa el efecto de cada programa principal.

La sección comienza con la primera gran acción encubierta de Estados Unidos en Chile, las elecciones presidenciales de 1964.


A. La Elección Presidencial 1964.

1. Política Estados Unidos

Los Estados Unidos se involucró en una escala masiva en las elecciones presidenciales de 1964 en Chile. El Grupo Especial autorizó más de tres millones de dólares durante el período 1962-1964 para evitar la elección de un candidato socialista o comunista. Un total de casi cuatro millones de dólares se gastaron en unos quince proyectos de acción encubierta, que van desde la organización de barrios marginales hasta dar fondos a los partidos políticos.

El objetivo, en términos generales, era evitar o minimizar la influencia de los comunistas chilenos o marxistas en el gobierno que surja de las elecciones de 1964. En consecuencia, los EE.UU., buscó la forma más eficaz de oponerse FRAP (Frente de Acción Popular), una alianza de socialistas, comunistas chilenos, y varios partidos no marxistas minúsculas de la izquierda que apoyó la candidatura de Salvador Allende. En concreto, la política pidió el apoyo del Partido Demócrata Cristiano, el Frente Democrático (una coalición de partidos de derecha), y una variedad de propaganda anti-comunista y la organización de actividades.

El trabajo de base para la elección fue colocada a principios de 1961 mediante el establecimiento de relaciones operativas con los principales partidos políticos y la creación de la propaganda y mecanismos de organización capaces de influir en los sectores clave de la población. Los proyectos que se han realizado desde la década de 1950 entre los campesinos, pobladores, trabajadores organizados, los estudiantes y los medios de comunicación sirvieron de base para gran parte de la acción pre-electoral encubierta.

El principal problema que enfrentan los Estados Unidos dos años antes de la elección fue la selección de un partido y / o candidato para apoyar contra la alianza de izquierda. La CIA presentó dos documentos al Grupo Especial el 2 de abril de 1962. Uno de ellos proponía apoyo para el Partido Demócrata Cristiano, mientras que el otro tipo de apoyo recomendada del Partido Radical, un grupo a la derecha de la Democracia Cristiana. El Grupo Especial aprobó ambas propuestas. Aunque esta estrategia parece haber comenzado como un esfuerzo para cubrir las apuestas y apoyar a dos candidatos a la presidencia, se convirtió en una estrategia diseñada para apoyar al candidato demócrata cristiano.

El 27 de agosto de 1962, el Grupo Especial aprobó el uso de un canal de financiación de terceros países y autorizó $ 180,000 en el año fiscal 1969 de la Democracia Cristiana chilena. La Administración Kennedy había preferido un gobierno de centro-derecha en Chile, formado por los radicales de la derecha y la Democracia Cristiana en el centro. Sin embargo, los acontecimientos políticos de Chile en 1962-1969, principalmente la creación de una alianza de derecha que incluye el Partido Radical-impidieron tal coalición.

En consecuencia, a lo largo de 1963, los Estados Unidos financiaron tanto la Democracia Cristiana y la coalición de derecha, el Frente Democrático.

Después de una derrota a manos de las elecciones mayo 1964 destruyó el Frente Democrático, los EE.UU. lanzó completamente su apoyo al candidato demócrata cristiano. Sin embargo, los fondos de la CIA continuaron subvencionando al candidato del Partido Radical con el fin de mejorar la imagen de los demócratas cristianos como un partido progresista moderado siendo atacado por la derecha y la izquierda.

2. Técnicas de Acción Encubierta

La acción encubierta durante la campaña de 1964 se compone de dos elementos principales. Uno de ellos fue el apoyo financiero directo de la campaña demócrata cristiano. La CIA financió un poco más de la mitad del costo total de la campaña. Tras el debate, el Grupo Especial decidió no informar al candidato Demócrata Cristiano, Eduardo Frei, del apoyo encubierto estadounidense de su campaña. Una serie de intermediarios por lo tanto, se movilizó para pasar el dinero a la Democracia Cristiana.

Además de las subvenciones para el Partido Demócrata Cristiano, el Grupo Especial asignó fondos para el Partido Radical y los grupos de ciudadanos privados. Además del apoyo a los partidos políticos, la CIA montó una campaña masiva de propaganda anti-comunista.Se hizo amplio uso de la prensa, radio, películas, folletos, carteles, folletos, mailings directos, serpentinas de papel, y la pintura de la pared. Fue una “campaña de terror”, que se basó en gran medida en las imágenes de los tanques soviéticos y pelotones de fusilamiento cubanos y fue dirigida especialmente a las mujeres. Cientos de miles de copias de la carta pastoral anticomunista del Papa Pío XI fueron distribuidos por organizaciones demócratas cristianos. Llevaban el distintivo, “impreso privado por ciudadanos sin filiación política, con el fin de difundir más ampliamente su contenido.” “Desinformación” y “propaganda negro”-material que supuestamente provienen de otra fuente, como el Partido Comunista de Chile-se utilizaron también.

La campaña de propaganda fue enorme. Durante la primera semana de intensa actividad propagandística (la tercera semana de junio de 1964), un grupo de propaganda financiada por la CIA produjo veinte spots radiales por día en Santiago y en 44 estaciones provinciales, noticias doce minutos emisiones cinco veces al día en tres estaciones de Santiago y 24 salidas provinciales, miles de dibujos animados y publicidad en prensa. A finales de junio, el grupo elaboró ​​24 noticieros diarios en Santiago y provincias, 26 programas de “coloquios” semanales, y se distribuyó 3.000 carteles diaria. La CIA se refiere a la campaña de terror anticomunista como la actividad más eficaz llevada a cabo por los EE.UU. a favor del candidato demócrata cristiano.

La campaña de propaganda se llevó a cabo también a nivel internacional, y los artículos del exterior se “repite” en Chile. Diarios chilenos informaron: un apoyo a Frei por la hermana de un líder latinoamericano, una carta pública de un ex presidente en el exilio en los EE.UU., un “mensaje de las mujeres de Venezuela.” y advertencias sobre una victoria de Allende de varias figuras en gobiernos militares en América Latina.

La CIA dirigió operaciones de acción política independiente de la campaña de los demócratas cristianos en una serie de bloques electorales importantes, incluyendo habitantes de barrios marginales, los campesinos, los sindicatos y los socialistas disidentes. Se prestó apoyo a los miembros de “anti-comunistas” del Partido Radical en sus esfuerzos por alcanzar posiciones de influencia en la jerarquía del partido, y para evitar que el partido lanzando su apoyo a Allende.

3. Organización de la Administración de EE.UU. para el 1964 Elecciones de Chile

Para gestionar el esfuerzo electoral, un comité electoral se estableció en Washington, que consiste en el Secretario de Estado Adjunto para Asuntos Interamericanos, Thomas Mann, el Jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA, Desmond Fitzgerald, Ralph Dungan y McGeorge Bundy del Blanco Casa, y el Jefe de la Subdivisión de la esfera occidental Hemi División de Cuatro, la rama que tiene jurisdicción sobre Chile. Este grupo se mantuvo en estrecho contacto con la Oficina del Departamento de Estado de Asuntos bolivianos y chilenos. En Santiago había un Comité Electoral paralelo que coordina los esfuerzos de Estados Unidos. Incluía el Jefe Adjunto de Misión, el Jefe de la Estación CIA, y los jefes de las divisiones políticas y económicas, así como el Embajador. El Comité Electoral en Washington coordinó líneas a la autoridad superior y para el campo y otros organismos. No se estableció un grupo de trabajo especial. y la estación de la CIA en Santiago se incrementará temporalmente en sólo tres oficiales.

4. Papel de las Corporaciones Multinacionales

Un grupo de hombres de negocios norteamericanos en Chile se ofreció a proporcionar dólares un año y medio millones de dólares para ser administrado y distribuido secretamente por el gobierno de los EE.UU. para evitar que Allende ganara las elecciones presidenciales de 1964. Esta oferta se dirigió a la Comisión 303 (el nombre del Grupo Especial después de junio de 1964), que decidió no aceptar la oferta. Se decidió que las ofertas de las empresas estadounidenses no podían ser aceptados, que no eran ni una forma segura ni una forma honorable de hacer negocios. Esta decisión fue una declaración de política que sentó el precedente para negarse a aceptar este tipo de colaboración entre la CIA y la empresa privada. Sin embargo, el dinero de la CIA representados como dinero privado, se pasó a la Democracia Cristiana a través de un empresario privado.

5. Papel de los Militares de Chile

El 19 de julio de 1964, el Consejo de Defensa de Chile, que es el equivalente de los EE.UU. Mayor Conjunto, fue al Presidente Alessandri para proponer un golpe de estado si Allende ganaba. Esta oferta fue transmitida al jefe de la estación CIA, quien le dijo al Consejo de Defensa de Chile a través de un intermediario que Estados Unidos se opone absolutamente a un golpe de Estado. El 20 de julio, el Jefe de Misión Adjunto de la Embajada de EE.UU. fue abordado por un general de la Fuerza Aérea de Chile, que amenazó con un golpe de estado si Allende ganaba. El DCM le reprochó la proposición de un golpe de estado y no había ninguna otra mención de ella. Anteriormente, la CIA se enteró de que el candidato radical a las elecciones, varios chilenos y un ex político de otro país de América Latina se reunió el 2 de junio para organizar un grupo de derechas llamado Legión de la Libertad. Dijeron que este grupo sería un golpe de estado si Allende ganaba, o si Frei ganaba y buscarían un gobierno de coalición con el Partido Comunista. Dos de los chilenos en la reunión informaron de que algunos oficiales militares querían llevar a cabo un golpe de Estado antes de las elecciones si el Gobierno de los Estados Unidos prometía que la apoyen. Estos planteamientos fueron rechazados por la CIA.

6. Efectos de la Acción Encubierta

Un estudio de la CIA concluye que la intervención de EE.UU. permitió a Eduardo Frei para ganar una clara mayoría en las elecciones de 1964, en lugar de limitarse a una pluralidad. ¿Qué documentos del gobierno de EE.UU. no hacen claro es por qué era necesario para asegurar una mayoría, en lugar de aceptar la victoria de una pluralidad habría asegurado. Ayuda de la CIA permitió al Partido Demócrata Cristiano de establecer una amplia organización a nivel de barrio y el pueblo. Eso puede haber prestado apoyo de base para los esfuerzos reformistas que el gobierno de Frei se comprometió en los próximos años.

Algunos de los mecanismos electorales y propagandísticos desarrollados para su uso en el año 1964 se utilizaron en varias ocasiones a partir de entonces, en las campañas locales y del Congreso, durante la campaña presidencial de 1970, y durante la presidencia de Allende 1970-1973. Las denuncias de participación de la CIA en la campaña, y las denuncias periodísticas de las subvenciones de la CIA de la Fundación Internacional para el Desarrollo han contribuido a la renuencia de EE.UU. en 1970 para llevar a cabo otro esfuerzo pre-electoral masivo.


B. Acción Encubierta: 1964-1969.

Durante los años entre la elección del presidente demócrata cristiano Eduardo Frei en 1964 y la campaña presidencial de 1970, la CIA llevó a cabo una variedad de actividades encubiertas en Chile. Operar dentro de los diferentes sectores de la sociedad, estas actividades tenían por objetivo fortalecer los grupos que apoyaban al Presidente Frei y se opusieron a las influencias marxistas.

La CIA gastó un total de casi 2 millones de dólares en acciones encubiertas en Chile durante este período, de los cuales una cuarta parte estaba cubierta por Comisión 40 para mayores esfuerzos específicos de acción política. La CIA lleva a cabo veinte proyectos de acción encubierta en Chile durante estos años.

1. Métodos de Acción Encubierta

En febrero de 1965, la Comisión 303 aprueba $ 175,000 para un proyecto de acción política a corto plazo, proporcionando apoyo secreto a los candidatos seleccionados en las elecciones legislativas de marzo de 1965 en Chile. Según la CIA, veintidós candidatos fueron seleccionados por la estación y el Embajador, nueve fueron expulsados. La operación ayudó a derrotar a un máximo de 13 candidatos del FRAP que de otro modo habrían ganado escaños en el Congreso.

Otro esfuerzo electoral se autorizó en julio de 1968, en preparación para el 1969 las elecciones legislativas de marzo. La Comisión 40 autorizó $ 350,000 para esta acción, con el objetivo de fortalecer las fuerzas políticas moderadas antes de la elección presidencial de 1970. El programa consistió en brindar apoyo financiero a los candidatos, el apoyo a un partido socialista disidente con el fin de atraer votos a partido socialista de Allende, actividades de propaganda, y ayudar a los grupos independientes. La CIA considera el esfuerzo elección como éxito en el cumplimiento del objetivo establecido, diez de los doce candidatos seleccionados para apoyo ganaron sus carreras, incluyendo una victoria inesperada. El apoyo prestado al grupo socialista disidente privó al Partido Socialista de un mínimo de siete escaños en el Congreso.

El Comité también aprobó 303 $ 30,000 en 1967 para reforzar el ala derecha del Partido Radical.

Se realizaron una serie de otras acciones políticas que no requieren la aprobación del Comité 303. El proyecto para aumentar la eficacia y el atractivo de la Democracia Cristiana y subvencionar el partido durante las elecciones de 1964 se prolongó hasta finales de 1965 o 1966, al igual que un proyecto de influir en los miembros clave del Partido Socialista hacia el socialismo europeo ortodoxa y lejos del comunismo. Durante este período, la CIA trató de un funcionario chileno a nivel del gabinete, aunque con escaso resultado.

Se llevaron a cabo los trabajos de acción encubierta durante este período de influir en el desarrollo político de los diversos sectores de la sociedad chilena. Un proyecto, llevado a cabo antes de las elecciones de 1964 para reforzar el apoyo de la Democracia Cristiana entre los campesinos y habitantes de barrios marginales, continuó para ayudar a entrenar y organizar “anticomunistas” en estos y otros sectores hasta la exposición pública de los fondos de la CIA en 1967 obligó a su terminación. Se inició un proyecto para competir organizacionalmente con los Marxistas entre los pobres urbanos de Santiago poco después de las elecciones de 1964, y se terminó a mediados de 1969 debido a que el agente principal no estaba dispuesto a perjudicar la postura independiente de la organización mediante su uso a gran escala para entregar los votos en las elecciones presidenciales de 1969 y 1970. A mediados de la década de 1960, la CIA apoyó un grupo de mujeres anti-comunista en la vida política e intelectual de Chile.

Dos proyectos infiltraron la organización obrera en Chile. Uno de ellos, que se inició durante el periodo electoral 1964, fue un proyecto de acción para combatir el trabajo dominado por los comunistas Central Única de Trabajadores Chilenos (CUTCh) y para apoyar a los grupos de trabajo democráticos. Otro de los proyectos se llevó a cabo en el ámbito laboral Católica.

Varios proyectos de la CIA durante este periodo apoyaron los esfuerzos de los medios de comunicación. Uno, que se inició en la década de 1950, operaba servicios de cable. Otro, que era una parte importaut del esfuerzo elecciones de 1964, apoyado actividades de propaganda anticomunista a través de la pared posters atribuidos a grupos ficticios, campañas de octavillas e interpelaciones maliciosas público.

Un tercer proyecto apoyó un semanario de extrema derecha, que era un instrumento de la campaña contra Allende durante y por un tiempo después de la campaña electoral de 1970. Otro proyecto financiado un activo que produce regularmente comentarios políticos programas de radio atacando a los partidos políticos de la izquierda y el apoyo a la CIA candidatos se1ected. Después de la invasión soviética de Checoslovaquia, este activo organizó una marcha a la embajada soviética que llevó a gran acción de la policía y los medios de comunicación de masas. Otros activos financiados con cargo a este proyecto puesto editoriales CIA de inspiración casi a diario en El Mercurio, los principales periódicos de Chile y, después de 1968, ejerce un control sustancial sobre el contenido de la sección de noticias internacionales de ese papel.

La CIA también mantuvo lazos secretos con los servicios de inteligencia y seguridad interna de Chile, tanto civiles como militares. El propósito principal de estos acuerdos era para permitir que los servicios de chilenas para ayudar a la CIA en la recopilación de información sobre objetivos extranjeros. Un objetivo secundario de estas relaciones era recoger información y conocer la amenaza planteada por los comunistas y otros grupos de la extrema izquierda en Chile.

2. Efectos de la Acción Encubierta

Evaluaciones de los proyectos electorales de 1965 y 1969 de la CIA indican que esos esfuerzos fueron relativamente exitosos en el logro de sus objetivos inmediatos. Por otra parte, los proyectos de “desarrollo comunitario” mano de obra y se consideraban más bien insuficientes para contrarrestar el crecimiento de las ideas izquierdista organización entre los trabajadores, los campesinos y los habitantes de los barrios marginales. Por ejemplo, ninguno de los proyectos de trabajo fue capaz de encontrar un grupo legitimado dirigentes sindicales chilenos para competir eficazmente con la CUTCh dominado por los comunistas.

Los proyectos propagandísticos probablemente tuvieron un efecto acumulativo importante en estos años, tanto para ayudar a polarizar la opinión pública acerca de la naturaleza de la amenaza planteada por los comunistas y otros izquierdistas, y en el mantenimiento de una capacidad de propaganda extensa. Los mecanismos de propaganda desarrollados durante la década de 1960 estaban listos para ser utilizados en la campaña electoral de 1970. Al mismo tiempo, sin embargo, en un país donde el nacionalismo, la “independencia económica” y “anti-imperialismo” reclamaba el apoyo internacional, las persistentes denuncias de que la Democracia Cristiana y otros partidos de centro y derecha estaban vinculados a la CIA pueden tener desempeñado un papel en la reducción de apoyo popular para ellos.


C. La Elección 1970: una campaña de “ruina”.

1. Política Estados Unidos y Acción Encubierta

A principios de 1969, el presidente Nixon anunció una nueva política hacia América Latina, marcado por él “Acción para el Progreso.”Se trataba de sustituir a la Alianza para el Progreso que el presidente calificó como paternalista y poco realista. En cambio, los Estados Unidos fueron a buscar “asociación madura” con los países de América Latina, con énfasis en el comercio y no ayuda. Las trampas reformistas de la Alianza iban a caer, los Estados Unidos anunció estar dispuesto a tratar con gobiernos extranjeros pragmática.

El programa de acción encubierta en las elecciones chilenas de 1970 Estados Unidos refleja una postura menos activista. Sin embargo, que la participación encubierta fue sustancial. En marzo de 1970, la Comisión 40 decidió que los Estados Unidos no deberían apoyar a un candidato único en las elecciones, sino más bien hacer operaciones de “ruina” contra la coalición de la Unidad Popular que apoyaba el “candidato marxista Salvador Allende. En total, la CIA gastó entre $ 800.000 y $ 1,000,000 en acciones encubiertas para influir en el resultado de la elección presidencial 1970. De esta cantidad aproximadamente la mitad fue para los grandes esfuerzos aprobados por el Comité 40. Según estimaciones de la CIA, los cubanos proporcionaron cerca de $ 350.000 a la campaña de Allende, con los soviéticos añadir una cantidad adicional indeterminada. La campaña de propaganda a gran escala que se llevó a cabo por los EE.UU. fue similar a la de 1964: una victoria de Allende fue equiparada con la violencia y la represión.

2. Decisiones de política

Las discusiones dentro del gobierno de los Estados Unidos acerca de las elecciones de 1970 comenzaron a raíz de las 1969 elecciones del congreso chileno en marzo. La participación de la CIA en esas elecciones fue considerado por Washington como un éxito relativo, a pesar de que parte de los votos de los demócratas cristianos se redujo de 43 por ciento en 1965 al 31 por ciento en 1969. En junio de 1968 la Comisión 40 autorizó $ 350.000 para ese esfuerzo, de los cuales 200.000 dólares se gastaron en realidad. Diez de los doce candidatos apoyados por la CIA fueron elegidos.

Las elecciones de 1970 se debatió en una reunión de la Comisión 40 el 17 de abril de 1969. Se sugirió que se hiciera algo, y el representante de la CIA señaló que una operación electoral no sería efectiva a menos que se inició temprano. Pero no se hizo nada en ese momento.

La carrera presidencial de 1970 se convirtió rápidamente en un concurso de tres vías. El conservador Partido Nacional, impulsado por los resultados de las elecciones parlamentarias 1969, con el apoyo de 74 años de edad, el ex presidente Jorge Alessandri. Radomiro Tomic se convirtió en el candidato demócrata cristiano. Tomic, a la izquierda del presidente Frei, estaba descontento con la campaña de la historia del gobierno de Frei y en un momento hizo proposiciones a la izquierda marxista. Salvador Allende fue una vez más el candidato de la izquierda, esta vez formado en una coalición de la Unidad Popular que inchided partes tanto marxistas y no marxistas.La plataforma de Allende incluía la nacionalización de las minas de cobre, la reforma agraria acelerada, la socialización de los principales sectores de la economía, el aumento de los salarios y la mejora de las relaciones con los países socialistas y comunistas.

En diciembre de 1969, la Embajada y de la estación de Santiago presentó una propuesta para una campaña anti-Allende. Esta propuesta, sin embargo, fue retirada ante la duda del Departamento de Estado acerca de si o no los Estados Unidos debía estar involucrado en absoluto. La CIA consideró que no estaba en condiciones de apoyar a Tomic activamente ya que las “reglas del juego” de embajadores de los años anteriores habían impedido a la CIA de tratar con la Democracia Cristiana. La Agencia cree que Alessandri, el claro candidato al triunfo, necesitaba algo más que dinero, necesitaba ayuda en la gestión de su campaña.

El 25 de marzo 1970, la Comisión 40 aprobó una propuesta conjunta Embajada / CIA recomendando que “echar a perder” operaciones de propaganda y otras actividades a ser realizadas por la CIA en un esfuerzo por impedir la victoria electoral de Allende.La ayuda directa no se presenta a cualquiera de sus oponentes. Esta primera autorización fue por $ 135.000, con la posibilidad de más adelante. El 18 de junio de 1970, el embajador, Edward Korry, presentó una propuesta de dos fases para el Departamento de Estado y la CIA para su revisión. La primera fase implicó un aumento del apoyo a la campaña contra Allende. El segundo fue un plan para contingencias de $ 500,000 para influir en el voto del Congreso en el caso de una votación entre los candidatos clasificados primero y segundo. En respuesta al rechazo del Departamento de Estado, el embajador respondió con una pregunta: si Allende llegara a ganar el poder, ¿cómo respondería los EE.UU. a los que preguntó qué medidas se habían tomado para evitarlo?

El 27 de junio, la Comisión 40 aprobó el aumento de la financiación para la operación anti-Allende “ruina” en $ 300.000. Funcionarios del Departamento de Estado en la reunión votaron “sí” sólo relunctantly. Hablaron en contra del plan de contingencia, y una decisión al respecto se aplazó en espera de los resultados de las elecciones del 4 de septiembre.

Funcionarios de la CIA se reunieron varias veces con funcionarios de ITT durante julio. La CIA rechazó la propuesta de ITT para que los fondos disponibles para la transmisión de la CIA a Alessandri pero proporcionó asesoría a la compañía sobre cómo pasar el dinero a Alessandri. Unos $ 350.000 ITT dio a Alessandri durante la campaña – $ 250.000 a su campaña y $ 100,000 al Partido Nacional.Sobre otro $ 350.000 procedían de otras empresas estadounidenses. De acuerdo con documentos de la CIA, el jefe de estación informó al embajador que la CIA estaba aconsejando ITT en la financiación de la campaña de Alessandri, pero no que la estación fue sugerido la ayuda económica al Partido Nacional.

40 El Comité se reunió de nuevo el 7 de agosto, pero no dio mayor consideración al apoyo ya sea Alessandri y Tomic. A medida que la campaña contra Allende en Chile se intensificó, los responsables políticos experimentados volvieron al tema de la política de EE.UU. en caso de una victoria de Allende. Un estudio llevado a cabo en respuesta a la Seguridad Nacional Memorándum Estudio 97 fue aprobado por el Grupo Interdepartamental (IG), el 18 de agosto. El documento aprobado (5) establece cuatro opciones, una en forma de un anexo secreto. El consenso del Grupo Interdepartamental a favor de mantener las relaciones mínimas con Allende, pero el Superior de Examen

Grupo de decisión aplazada hasta después de las elecciones. Del mismo modo, un papel con alternativas se distribuyó a los 40 miembros de la Comisión el 13 de agosto, pero no hubo reacción.

3. Operaciones de “ruina”

Las operaciones de “ruina” tuvo dos objetivos: (1) socavar los esfuerzos comunistas para crear una coalición de fuerzas de izquierda que podría obtener el control de la presidencia en 1970, y (2) los líderes políticos no marxistas fortalecimiento y fuerzas en Chile a fin de desarrollar una alternativa eficaz a la coalición de la Unidad Popular, en preparación para las elecciones presidenciales de 1970.

Al trabajar hacia estos objetivos, la CIA hizo uso de la media docena de proyectos de acción encubierta. Estos proyectos se han centrado en una intensa campaña de propaganda que hizo uso de prácticamente todos los medios de comunicación en Chile y que se coloca y se repite artículos en la prensa internacional también. Las inserciones de propaganda se consiguieron mediante la subvención de los grupos de “acción cívica” de las mujeres y de derecha. Una “campaña de terror”, usando muchos de los mismos temas que el programa de las elecciones presidenciales de 1964, equiparó la victoria de Allende con la violencia y la represión estalinista. A diferencia de 1964, sin embargo, la operación de 1970 no implicó extensas encuestas de opinión pública, organización de base, o esfuerzos de “desarrollo comunitario”, ni, como se ha mencionado, la financiación directa de ningún candidato.

Además de la campaña de propaganda masiva, los esfuerzos de la CIA antes de las elecciones incluía acciones políticas dirigidas a los disidentes del Partido Radical no marxista y la reducción del número de votos que se podría entregar a candidato de la coalición de la Unidad Popular. Además, “la propaganda negro” material que pretende ser el producto de otro grupo se utilizó en 1970 para crear desavenencias entre comunistas y socialistas, y entre la confederación nacional del trabajo y el Partido Comunista de Chile.

Operación de propaganda de la CIA para las elecciones de 1970 hizo uso de los mecanismos que se habían desarrollado anteriormente. Un mecanismo ha sido ampliamente utilizado por la CIA durante las elecciones legislativas de marzo de 1969. Durante la campaña de 1970 que produjo cientos de miles de piezas impresas de alta calidad, que van desde carteles y folletos a los libros ilustrados, y llevó a cabo un amplio programa de propaganda a través de muchos programas de radio y medios de prensa. Otros mecanismos de propaganda que tuvieron lugar antes de la campaña de 1970 incluyeron un grupo editorial de apoyo que proporciona características políticas, editoriales y reportajes para la colocación de la radio y la prensa, un servicio para la colocación de prensa anti-commimist y artículos de radio y tres servicios de noticias diferentes .

Había una gran variedad de productos de propaganda: un boletín informativo enviado por correo a aproximadamente dos mil periodistas, académicos, políticos y otros líderes de opinión, un folleto mostrando lo que sería la vida si Allende ganaba las elecciones presidenciales, traducción y distribución de crónicas de oposición a el régimen soviético, los equipos de distribución y abrir una sesión de pintura de carteles. Los equipos de registro pintura tenía instrucciones de pintar el eslogan “su paredón” (la pared) en 2.000 muros, evocando una imagen de pelotones de fusilamiento comunistas. La “campaña de terror” (Campaña de terror) explotó la violencia de la invasión de Checoslovaquia, con grandes fotografías de Praga y de tanques en el centro de Santiago. Otros carteles parecidos a los utilizados en 1964, retrata los presos políticos cubanos ante el pelotón de fusilamiento, y advirtió que una victoria de Allende significaría el fin de la religión y la vida familiar en Chile.

Otro proyecto financiado individuales en prensa. Uno, que produjo regulares shows comentarios de radio en una conexión de todo el país, había sido financiado CIA desde 1965 y continuó haciendo propaganda de la CIA durante la presidencia de Allende. Otros activos, todos los empleados de El Mercurio, permitieron a la estación para generar más de un editorial al día basado en las orientaciones CIA. El acceso a El Mercurio tuvo un efecto multiplicador ya que sus ediciones eran leídas en todo el país en diversas cadenas de radio nacionales. Por otra parte, El Mercurio era uno de los periódicos más influyentes de América Latina, sobre todo en los círculos de negocios en el extranjero. Se informó de un proyecto que puso prensa anticomunista y artículos de radio en 1970 para llegar a un público de más de cinco millones de oyentes.

La CIA financió un solo grupo político durante la campaña de 1970, en un esfuerzo para reducir el número de votos del Partido Radical de Allende.

4. Efectos

Los esfuerzos de acción encubierta “ruina” de los Estados Unidos durante la campaña de 1970 no tuvieron éxito: Allende ganó la mayoría en las elecciones del 4 de septiembre. Neverteless, la campaña “ruina” tuvo efectos importantes.

En primer lugar, la “campaña de terror” contribuyó a la polarización política y el pánico financiero de la época. Temas desarrollados durante la campaña fueron explotados con mayor intensidad durante las semanas posteriores a 04 de septiembre, en un esfuerzo para causar suficiente pánico financiero y la inestabilidad política de instar al Presidente Frei oa los militares chilenos en acción.

En segundo lugar, muchos de los activos involucrados en la campaña anti-Allende llegó a ser tan visible que su utilidad se limita a partir de entonces. Varios de ellos abandonaron Chile. Cuando Allende llegó al poder, poco quedaba del aparato de propaganda financiada por la CIA. Sin embargo, seguía habiendo un núcleo suficiente para permitir una oposición anti-Allende vocal para funcionar eficazmente, incluso antes de que el nuevo presidente fue inaugurado.


D. Acción Encubierta entre el 4 de septiembre y 24 de octubre 1970 (6)

El 4 de septiembre de 1970, Allende ganó las elecciones presidenciales de Chile, ya que ningún candidato ha obtenido la mayoría del voto popular, la Constitución chilena exigía que una sesión conjunta del Congreso el decidir entre el primer y segundo lugar finalistas.La fecha fijada para la sesión del Congreso fue del 24 octubre de 1970.

La reacción de Washington ante la victoria democrática de Allende fue inmediata. La Comisión 40 se reunió el 8 de septiembre y 14 para discutir qué medidas deben tomarse antes de la votación en el Congreso 24 de octubre. El 15 de septiembre, el presidente Nixon informó director de la CIA Richard Helms que un régimen de Allende en Chile no sería aceptable para los Estados Unidos y dio instrucciones a la CIA para estratagema un papel directo en la organización de un golpe de Estado militar en Chile para evitar el ascenso de Allende al Presidencia.

Tras la reunión del Comité de 40 y 15 de septiembre de instrucciones del presidente Nixon a la CIA 14 de septiembre, los esfuerzos del gobierno estadounidense para impedir que Allende asumiera su cargo se dirigieron en dos pistas (7) . TRACK I comprende todas las actividades encubiertas aprobadas por la Comisión 40, incluidas las actividades políticas, económicas y propaganda. Estas actividades fueron diseñadas para inducir a los opositores de Allende en Chile para evitar la toma del poder, ya sea por medios políticos o militares. Las actividades de la Fase II en Chile se llevaron a cabo en respuesta a 15 de septiembre la orden del Presidente Nixon y se dirigieron hacia la promoción activa y el fomento de los militares chilenos a actuar contra Allende.

1. Vía I

A. ACCIÓN POLÍTICA

Inicialmente, tanto la Comisión 40 y la CIA fijos en el llamado gambito Frei reelección como un medio para prevenir la toma de posesión de Allende. Esta táctica, que se consideró una solución constitucional al problema de Allende, consistía en inducir suficientes votos en el Congreso para elegir a Alessandri en vez de Allende con el entendimiento de que Alessandri renunciaría inmediatamente, allanando así el camino para una elección especial en la que Frei se convertiría legalmente un candidato . En la reunión de la Comisión 40 14 de septiembre de la Frei gam-poco se discutió, y el Comité autorizó un fondo de contingencia de 250.000 dólares para la ayuda encubierta de los proyectos que Frei o sus asociados consideran importante. Los fondos debían ser manejados por el embajador Korry y usados ​​si parecía que iban a ser necesarias por la facción moderada del Partido Deniocratic cristiana a desviar los votos del Congreso para Alessandri. La única propuesta de los fondos que se discutió fue un intento de sobornar a congresistas chilenos a votar por Alessandri. Que rápidamente se ve que es inviable, y los 250.000 dólares no se gastaron.

Track de la CIA apunté a generar las condiciones en las que el gambito Frei podría tener lugar. Para ello, la CIA, bajo la dirección de la Comisión 40, movilizó a la acción de enclavamiento político, económico, y la campaña de propaganda. Como parte de su programa de acción política, la CIA trató indirectamente para inducir el Presidente Frei, al menos, a dar su consentimiento a la táctica, o, mejor aún, contribuir a su aplicación. La Agencia consideró que las presiones de aquellos cuya opinión y puntos de vista que valora-en combinación con ciertas actividades propagandísticas-representaba la única esperanza de convencer a Frei. En Europa y América Latina, los miembros influyentes del movimiento demócrata cristiano y de la Iglesia Católica fueron instados a visitarle o contactar Frei. A pesar de estos esfuerzos, Frei se negó a interferir en el proceso constitucional y el gambito de reelección murió.

B. CAMPAÑA DE PROPAGANDA

El 14 de septiembre, la Comisión 40 acordó que una campaña de propaganda debe llevarse a cabo por la CIA para centrarse en el daño que caería sobre Chile bajo un gobierno de Allende. La campaña consistía en incluir soporte para el gambito reelección de Frei.Según un memorando de la CIA, la campaña buscó crear preocupaciones sobre el futuro de Chile sí Allende era elegido por el Congreso, la propaganda fue diseñado para influir Frei, la elite chilena y los militares chilenos.

La campaña de propaganda incluye varios componentes. Las predicciones de colapso económico bajo Allende se reproducen en los artículos generados por la CIA en periódicos europeos y latinoamericanos. En respuesta a las críticas de El Mercurio de Allende candidato, la CIA, a través de sus recursos de acción encubierta, orquestó cables de apoyo y la protesta de los periódicos extranjeros, una protesta de una asociación de prensa internacional, y la cobertura de prensa mundial de la protesta de la asociación.Además, los periodistas-agentes y de otro tipo, viajaron a Chile para la presentación de informes sobre el escenario. Antes del 28 de septiembre, la CIA tenía agentes que eran periodistas de diez países diferentes o en camino a Chile. Este grupo se completa con ocho periodistas más de cinco países bajo la dirección de agentes de alto nivel que fueron, en su mayor parte, a la capacidad de gestión en el ámbito de los medios de comunicación.

En segundo lugar, la CIA se basó en sus propios recursos para generar propaganda contra Allende en Chile. Estos esfuerzos incluyen: apoyo a una prensa clandestina, la colocación de las noticias a través de agentes individuales, la financiación de un pequeño periódico; subsidio indirecto de Patria y Libertad, un grupo ferviente oposición a Allende, y sus programas de radio, anuncios políticos y reuniones políticas, y la directa envío de noticias extranjeras a Frei, su esposa, los líderes elegidos, y la prensa nacional chilena.

En tercer lugar, la inteligencia especial y resúmenes “internos” se les dio a los periodistas estadounidenses, a petición de éstos. Un artículo de portada El tiempo se consideró particularmente notable. De acuerdo con documentos de la CIA, el corresponsal Tiempo en Chile aparentemente había aceptado las declaraciones de moderación y constitucionalidad de Allende a su valor nominal. Informes solicitados por Time y proporcionados por la CIA en Washington dieron lugar a un cambio en la orientación básica de la historia Tiempo el 4 de septiembre la victoria de Allende y en el momento de la historia.

Algunas estadísticas evidencian la magnitud de la campaña de propaganda de la CIA montada durante el período de transición de seis semanas en los medios latinoamericanos y europeos. Según la CIA, resultados parciales mostraron que 726 artículos, transmisiones, editoriales y artículos similares directlv resultado de actividades de la Agencia. La Agencia no tenía manera de medir el alcance del efecto multiplicador, es decir, la cantidad de sus noticias “inducida” interés de los medios se centró en los asuntos chilenos y estimuló la cobertura adicional, pero llegó a la conclusión de que su contribución era a la vez sustancial y significativo.

C. Las presiones económicas

El 29 de septiembre de 1970, la Comisión 40 se reunió. Se acordó que el gambito Frei había sido superada por los acontecimientos y estaba muerto. La “segunda mejor opción”-el gabinete dimisionario reemplazado por un militar muerto gabinete también fue considerado. Se señaló entonces que probablemente habría ninguna acción militar a menos presiones económicas podrían ser ejercidas en Chile. Se acordó que se haría un intento para que las empresas estadounidenses tomen medidas de conformidad con el deseo del gobierno de los EE.UU. para la acción económica inimediate.

La ofensiva económica contra Chile, realizado como parte del Plan de Acciones I, se pretende demostrar que la reacción económica extranjera para el ascenso de Allende al poder, así como una vista previa de las consecuencias futuras de su régimen. En general, la Comisión 40 aprobó recortes de todos los créditos, presionando a las empresas a reducir sus inversiones en Chile y se acerca a otras naciones a cooperar en esta empresa.

Estas acciones de la Comisión 40, y el establecimiento de un grupo de trabajo interinstitucional para coordinar las actividades económicas abiertas hacia Chile (compuesto por Western Jefe de la División del Hemisferio de la CIA y representantes del Estado, el Consejo de Seguridad Nacional, y el Tesoro), afectaron negativamente a la economía chilena, un gran pánico financiero se produjo.Sin embargo, los esfuerzos de Estados Unidos para generar una crisis económica no tuvieron el impacto deseado en el 24 de octubre voto, ni tampoco estimularon una intervención militar para impedir el ascenso de Allende.

2. Track II

Como se señaló anteriormente, los esfuerzos de Estados Unidos para evitar la toma de posesión de Aliende en dos vías entre el 4 de septiembre y 24 de octubre. Track II fue iniciado por el presidente Nixon el 15 de septiembre, cuando dio instrucciones a la CIA a desempeñar un papel directo en la organización de un golpe de Estado militar en Chile. La Agencia fue tomar esta acción sin coordinación con los Departamentos de Estado y Defensa y sin informar al embajador de EE.UU.. Si bien las posibilidades de golpe de Estado en general y otros medios de tratar de impedir el ascenso de Allende al poder fueron exploradas por el Comité 40 a lo largo de este período, la Comisión 40 nunca discutió el papel directo CIA. En la práctica, la Agencia daba cuenta, tanto para fines informativos y aprobación, a la Casa Blanca.

Entre el 5 de octubre y 20 de octubre de 1970, la CIA hizo 21 contactos con los principales funcionarios de Carabineros (policía) y militar en Chile. Aquellos chilenos que se inclinaban a protagonizar un golpe se les aseguró apoyo a los más altos niveles del gobierno de EE.UU., tanto antes como después de un golpe de Estado.

Pistas I y II, de hecho, se mueven juntos en el mes después del 15 de septiembre. El embajador Korry, que estaba formalmente excluido del Track II, fue autorizado para fomentar un golpe militar, a condición de Frei se mostró de acuerdo en que la solución. En la reunión de la Comisión 40 el 14 de septiembre, él y otros “miembros correspondientes de la misión de la Embajada” fueron autorizados a intensificar sus contactos con oficiales militares chilenos para evaluar su disposición a apoyar el “gambito Frei”. El embajador también fue autorizado para hacer sus contactos en los militares chilenos conscientes de que sí Allende, los militares podrían esperar ninguna ayuda militar adicional (MAP) de los Estados Unidos. Más tarde, Korry fue autorizado para informar a los militares chilenos que se encontraban detenidos los MAP y las ventas militares en suspenso en espera del resultado de las elecciones del Congreso el 24 de octubre.

La diferencia esencial entre las canciones I y II, como lo demuestran las instrucciones al Embajador Korry durante este período, no era tan Track II fue golpe de Estado y orientada Seguimiento no lo estaba. Ambos tenían este objetivo en mente. Hubo dos diferencias entre las dos pistas: Pista estaba supeditado a lo menos la aquiescencia de Frei y de la Fase II de contactos directos de la CIA con los militares chilenos, y su activa promoción y el apoyo a un golpe de Estado, debían ser conocido sólo por unos pequeño grupo de personas en la Casa Blanca y la CIA.

A pesar de estos esfuerzos, Track II demostró ser más exitosa que la boda que en la prevención de la toma de posesión de Allende.Aunque ciertos elementos dentro del ejército chileno participaron activamente en el complot del golpe, los planes de los disidentes chilenos nunca despegaron. Un intento de golpe en lugar desorganizado empezó el 22 de octubre, pero abortó tras el tiroteo del general Schneider.

El 24 de octubre de 1970, se confirmó Salvador Allende como Presidente por el Congreso chileno. El 3 de noviembre, fue inaugurado.Esfuerzos de Estados Unidos, tanto abiertas como encubiertas, para evitar asumir su cargo habían fracasado.


E. Acción Encubierta Durante los años de Allende, 1970-1973

1. Política Estados Unidos y Acción Encubierta

En su 1971 Estado del Mensaje Mundial, lanzado 25 de febrero 1971, el presidente Nixon anunció: “Estamos preparados para tener el tipo de relación con el gobierno chileno que está preparado para tener con nosotros.” Esta articulación pública de la política estadounidense siguió debates internos durante el ejercicio NSSM 97. Charles Meyer, Secretario de Estado Adjunto para Asuntos Interamericanos, explicó que la línea “correcta pero mínima” en su testimonio de 1973 ante el Subcomité de Relaciones Exteriores del Senado sobre las Empresas Multinacionales:

El Sr. MEYER. La política del Gobierno, señor Presidente, es que no habrá intervención en los asuntos políticos de Chile. Estábamos consistente en que hemos financiado ningún candidato, ningún partido político antes o 08 de septiembre o 04 de septiembre … La política de los Estados Unidos era que el problema de Chile es un problema chileno, para ser resuelto por Chile. Como el Presidente dijo en octubre de 1969: “Vamos a tratar con los gobiernos como son.” (Las empresas multinacionales y la política exterior estadounidense, Audiencia ante el Subcomité de Corporaciones Multinacionales de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, Washington Noventa Tercer Congreso:. GPO, 1973 Parte 1, p 402).

Sin embargo, las declaraciones públicas no obstante, después de la toma de posesión de Allende la Comisión 40 aprobó un total de más de siete millones de dólares en apoyo encubierto a los grupos de la oposición en Chile. Ese dinero también financió y amplia campaña de propaganda contra Allende. Del total autorizado por la Comisión 40, más de seis millones de dólares se gastaron durante la presidencia de Allende y $ 84,000 se gastaron poco tiempo después de los compromisos contraídos antes del golpe. El monto total invertido en acciones encubiertas en Chile durante 1970-1973 fue de aproximadamente $ 7 millones, incluyendo los fondos de proyectos que no requieren la aprobación del Comité 40.

En términos generales, la política de EE.UU. trató de maximizar la presión sobre el gobierno de Allende para evitar su conso1idation y limitar su capacidad para aplicar políticas contrarias a los intereses de EE.UU. y hemisférico. Este objetivo estaba claramente establecido en el Memorando de Decisión de Seguridad Nacional (NSDM) 93, publicado a principios de November1970. Se alienta a otros gobiernos a que adopten políticas similares, y el aumento de los esfuerzos de Estados Unidos para mantener relaciones estrechas con amigos líderes militares en el hemisferio. La postura manifiesta “fría pero correcta” negaba el gobierno de Allende un enemigo extranjero a mano para usar como un punto de encuentro nacional e internacional. Al mismo tiempo, la acción encubierta fue un reflejo de las preocupaciones sentidas en Washington: el deseo de frustrar el experimento de Allende en el hemisferio occidental y así limitar su atractivo como modelo, y el temor de que un Chile bajo Allende pudiera albergar subversivos de otros países latinoamericanos países, así como la determinación de mantener los principios de compensación para las empresas estadounidenses nacionalizadas por el gobierno de Allende.

Henry Kissinger se refirió a varias de estas preocupaciones en una sesión informativa con la prensa el 16 de septiembre de 1970, a raíz de la pluralidad elección de Allende:

Ahora es bastante fácil para uno predecir que si Allende gana, hay una buena probabilidad de que él establecerá durante un período de años algún tipo de gobierno comunista. En ese caso, tendría que uno no en una isla frente a la costa que no tiene una relación tradicional y su impacto en América Latina, pero en un importante país de América Latina que tendría un gobierno comunista, unión, por ejemplo, Argentina, que ya está profundamente dividido, a lo largo de una larga frontera, uniendo Perú, que ya ha sido ir en direcciones que han sido difíciles de tratar, y uniéndose a Bolivia, que también ha ido en una dirección más izquierdista, anti-Estados Unidos, incluso sin ningún tipo de estos desarrollos .

Así que no creo que debamos engañarnos pensando que una toma de posesión de Allende en Chile no presentaría grandes problemas para nosotros y para las fuerzas democráticas y de las fuerzas pro-estadounidenses en América Latina, e incluso para todo el hemisferio occidental. ¿Qué le pasaría a la Junta de Defensa del Hemisferio Occidental, o la Organización de Estados Americanos, y así sucesivamente, en muy problemático … Es una de esas situaciones, que no es demasiado happu para los intereses estadounidenses (las empresas multinacionales y la política exterior norteamericana, Audiencias ante el Subcomité de Corporaciones Multinacionales de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, noventa y Tercer Congreso, Washington: GPO, 1973, Parte 2, pp 542-3)

En la discusión de Inteligencia Nacional en la Sección IV de este documento pone de manifiesto los temores más extremos acerca de los efectos tbe de la elección de Allende eran infundados, nunca hubo una amenaza significativa a la presencia militar soviética, la “exportación” de la revolución de Allende fue limitado, y su valor como modelo más restringido aún, y Allende fue poco más hospitalario para los activistas exiliados de otros países de América Latina que su predecesor ha sido. Sin embargo, esos temores, a menudo exagerados, consiguieron activar a los funcionarios en Washington.

La postura pública “fría pero correcta” y amplias actividades clandestinas formaron dos tercios de una tríada de acciones oficiales. La tercera era la presión económica, tanto manifiesta como encubierta, intentando exacerbar las dificultades sentidas por la economía de Chile. Los Estados Unidos le cortó la ayuda económica, negaron créditos, e hicieron esfuerzos-parcialmente exitoso-de conseguir la cooperación de las instituciones financieras internacionales y las empresas privadas en el endurecimiento de la “compresión” económica en Chile. Esa “opresión” internacional intensificó el efecto de las medidas económicas tomadas por los grupos de oposición dentro de Chile, en particular las huelgas paralizantes en los sectores de la minería y el transporte. For_instance el efecto combinado de la contracción del crédito internacional y las huelgas nacionales de cobre en la posición de divisas de Chile fue devastador. A lo largo de los años de Allende, los EE.UU. se mantuvo en estrecho contacto con las fuerzas armadas chilenas, tanto a través de la CIA y por medio de los agregados militares de Estados Unidos. El propósito básico de estos contactos fue la reunión de la inteligencia, para detectar cualquier inclinación dentro de las fuerzas armadas chilenas para intervenir. Sin embargo, funcionarios estadounidenses también fueron instruidos para buscar influencia dentro de los militares chilenos y ser generalmente de apoyo de sus actividades sin que parezca prometer apoyo de EE.UU. a los esfuerzos militares que podrían ser prematuras. Por ejemplo, en noviembre de 1971, la estación se encargó de poner el gobierno de los EE.UU. en una posición para tomar ventaja futura de cualquiera de una política o de una solución militar al dilema chileno, dependiendo de la evolución del país y el impacto de éste en los propios militares .

No hay evidencia clara de la ayuda directa de los EE.UU. al golpe de Estado, a pesar de las denuncias frecuentes de tal ayuda. En lugar de los Estados Unidos – por sus acciones anteriores durante Track II, su postura general en vigor de la oposición a Allende, y la naturaleza de sus contactos con los militares chilenos, probablemente dio la impresión de que no vería con malos ojos en un golpe militar. Y los funcionarios de Estados Unidos en los años anteriores a 1973 no siempre han tenido éxito en caminar la delgada línea entre el seguimiento golpe indígena trazado y realmente estimularlo.

2. Técnicas de Acción Encubierta

A. APOYO A LOS PARTIDOS DE OPOSICIÓN

Más de la mitad de los 40 fondos aprobados por Comité de apoyo a los partidos políticos de oposición: el Partido Demócrata Cristiano (PDC), el Partido Nacional (PN), y varios grupos disidentes. Casi la mitad de un millón de dólares fueron canalizados a grupos disidentes durante los años de Allende. A principios de 1971 los fondos de la CIA permitió al PDC y PN para la compra de sus propias estaciones de radio y periódicos. Todos los partidos de la oposición el dinero antes de las elecciones municipales de abril 1971 y el Congreso por las elecciones en julio. En noviembre de 1971 se aprobaron los fondos para fortalecer el PDC, PN, y los grupos disidentes. También se hizo un esfuerzo para inducir a una ruptura de la coalición UP. Fondos de la CIA apoyaron a los partidos de la oposición en tres de las elecciones parciales de 1972, y en el 1973 las elecciones legislativas de marzo. El dinero proporcionado a los partidos políticos no sólo candidatos de la oposición apoyados en las diversas elecciones, pero permitió a las partes a mantener una campaña contra el gobierno a través de los años de Allende, instando a los ciudadanos a manifestar su oposición en una variedad de maneras.

A lo largo de los años de Allende, la CIA trabajó para forjar una oposición unida. La importancia de este esfuerzo se puede medir observando que los dos elementos principales que se oponen al gobierno de la Unidad Popular eran el Partido Nacional, que era conservador, y el Partido Demócrata Cristiano reformista, muchos de cuyos miembros habían apoyado a las principales políticas del nuevo gobierno.

B. PROPAGANDA Y APOYO A MEDIOS DE OPOSICIÓN

Además de la financiación de los partidos políticos, la Comisión 40 aprobó grandes cantidades para sostener los medios de oposición y por lo tanto para mantener una campaña de propaganda contundente. La CIA gastó $ 1.5 millones en apoyo de El Mercurio, el periódico más grande del país y el canal más importante para la propaganda contra Allende. De acuerdo con documentos de la CIA, estos intentos jugaron un papel importante en el escenario para el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

Las aprobaciones del Comité 40 de 1971 y principios de 1972 para subvencionar El Mercurio se basaban en informes de que el gobierno Chi1ean estaba tratando de cerrar la cadena El Mercurio. De hecho, la prensa permaneció libre durante todo el período de Allende, a pesar de los intentos de hostigar y dañar financieramente a los medios de oposición. Los alarmantes informes de campo sobre el que se basan las decisiones del Comité 40 están en desacuerdo con algunos análisis de la comunidad de inteligencia. Por ejemplo, un 08 1971 Estimado Nacional de Inteligencia y nueve meses después de que Allende asumió el poder-sostuvieron que el gobierno estaba tratando de dominar a la prensa, pero comentó que El Mercurio había logrado conservar su independencia. Sin embargo, un mes más tarde la Comisión 40 votó 700.000 dólares para mantener El Mercurio a flote. Y documentos de la CIA en 1973 reconocen que El Mercurio y, en un grado 1esser, los documentos pertenecientes a los partidos políticos de la oposición, fueron las únicas publicaciones bajo la presión del gobierno.

La libertad de prensa fue el tema único tema más importante de la campaña de propaganda internacional contra Allende. Entre los libros y panfletos producidos por la organización de investigación de la oposición fue uno que apareció en octubre de 1972 en el momento de la reunión Interamericana de Prensa (SIP), en Santiago. Al igual que en el período 1970, la SIP aparece Chile como un país en el que se vio amenazada la libertad de prensa.

Importante proyecto de propaganda de la CIA financió una amplia gama de actividades de propaganda. Produjo varias revistas de circulación nacional y un gran número de libros y estudios especiales. Se desarrolló material para la colocación de la cadena El Mercurio (que asciende a una circulación diaria total de más de 300 000), la oposición periódicos del partido, dos periódicos semanales, todas las estaciones de radio controladas por los partidos de la oposición, y en varios programas de televisión normal muestra en tres canales. El Mercurio era el canal principal de propaganda durante 1970-73, como lo había sido durante las elecciones y el período l970 ción pre-inauguración. La CIA también financió progresivamente una mayor porción-más del 75 por ciento en 1973 – de una organización de investigación de la oposición. Un flujo constante de material económico y técnico fue a los partidos de oposición y grupos del sector privado. Muchos de los proyectos de ley preparados por los parlamentarios de la oposición fueron redactados en realidad por el personal del organismo de investigación.

C. APOYO A ORGANIZACIONES DEL SECTOR PRIVADO

El Comité ha tomado testimonio de que se utilizaron 40 fondos aprobados por Comité para ayudar a mantener y fortalecer la oposición democrática en Chile. Se ha hecho hincapié en que la CIA no tenía nada que ver con la huelga de camioneros y los desórdenes que llevaron al golpe de Estado. La cuestión del apoyo de la CIA a grupos del sector privado de Chile es un asunto de gran preocupación debido a las tácticas violentas utilizadas por varios de estos grupos en sus esfuerzos por lograr la intervención militar.

La cuestión de si se debe apoyar a los grupos privados fue debatido dentro de la Embajada y de la Comisión de 40 de finales de 1972 y 1973. En septiembre de 1972, la Comisión 40 autorizó $ 24.000 para “ayuda de emergencia” de una organización de gran alcance bussinesmen, pero decidió que el apoyo financiero a otras organizaciones debido a su posible participación en una huelga contra el gobierno del sector privado. En octubre de 1972, el Comité aprobó $ 100,000 para tres organizaciones-los del sector privado la organización de bussinesmen, asociaciones de bussinesmen grandes y pequeños y una organización de los grupos de oposición, como parte de una aprobación de $ 1.5 millones para el apoyo a grupos de la oposición. Según ~ testimonio CIA, este apoyo financiero limitado al sector privado se limita a las actividades específicas de apoyo a la campaña electoral de oposición, como campañas de inscripción de votantes y una campaña get-out-el-voto.

Después de las elecciones de marzo de 1973, en el que las fuerzas de la oposición no logró alcanzar la mayoría de dos tercios en el Senado que podría haber permitido a Allende y obtener unas nuevas elecciones, el Gobierno de los EE.UU. re-evaluar sus objetivos.Parecía poco probable que un golpe militar exitoso, pero no parecía haber una posibilidad de que el aumento de los disturbios en todo el país podría inducir a los militares para volver a entrar en el gobierno de Allende con el fin de restablecer el orden. Varias propuestas para apoyar a los grupos del sector privado se examinaron en el contexto, pero el embajador y el Departamento de Estado sigue oponiéndose a cualquier tipo de apoyo, debido a la cada vez más alto nivel de tensión en Chile, y porque los grupos tenían la esperanza de una intervención militar.

Sin embargo, el 20 de agosto, la Comisión 40 aprobó una propuesta de concesión de $ 1 millón a los partidos de oposición y grupos del sector privado, con el paso de los fondos contingentes de la concurrencia de la Embajadora, Nathaniel Davis, y el Departamento de Estado. Ninguno de estos fondos fueron pasados ​​a grupos del sector privado antes del golpe militar de tres semanas después.Aunque estas deliberaciones se llevarán a cabo, la estación de la CIA preguntó Sede para sondear a determire si el máximo apoyo podía proporcionado a la oposición, incluyendo grupos como los propietarios de camiones. El embajador estuvo de acuerdo en que estos sondeos deben ser tomadas, pero se opuso a una propuesta concreta por 25.000 dólares, de apoyo a los huelguistas. Hubo una recomendación de la CIA para apoyar a los propietarios de camiones, pero no está claro si esta propuesta se presentó ante la Comisión 40. El 25 de agosto -16 días antes del golpe-Sede recomienda a la estación que se estaban tomando los sondeos, pero la propuesta de la Central de la CIA nunca se aprobó.

El patrón de las deliberaciones de los Estados Unidos sugiere una cuidadosa distinción entre el apoyo a los partidos de la oposición y la financiación de grupos del sector privado que tratan de llevar a cabo un golpe de Estado militar. Sin embargo, dadas las condiciones turbulentas en Chile, las interconexiones entre la CIA y apoyado los partidos políticos, las diversas asociaciones militantes comerciales (gremios) y los grupos paramilitares propensos al terrorismo y la interrupción violenta eran muchos. La CIA era consciente de que los vínculos entre estos grupos y los partidos políticos hicieron una clara distinción difícil.

El más prominente de los grupos paramilitares de extrema derecha fue Patria y Libertad (Patria y Libertad), que se formó a raíz Septamber 4 la elección de Allende, durante la canción llamada II. La CIA suministró a Patria y Libertad con 38.000 dólares a través de una tercera persona durante el período Track II, en un esfuerzo para crear tensión y un posible pretexto para la intervención de la militarv chilena. Después de que Allende asumió el cargo, la CIA ocasionalmente proporcionan las cantidades pequeñas del grupo a través de terceros, de manifestaciones o propaganda de actividad específica. Esos desembolsos, cerca de siete mil dólares en total, terminaron en 1971. Es posible que los fondos de la CIA dado a los partidos políticos llegaron a Patria y Libertad y un grupo similar, la Brigada Rolando Matus, dada la estrecha relación entre las partes y estas organizaciones.

A lo largo de la presidencia de Allende, Patria y Libertad fue la voz más estridente de la oposición de todos los esfuerzos de compromiso de los demócratas cristianos, con resistencia a las medidas del gobierno, e instando a la insurrección en las fuerzas armadas. Sus tácticas llegaron paralelas a las del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en el extremo opuesto del espectro político. Fuerzas de Patria y Libertad marcharon en manifestaciones de la oposición vestidos con equipo antidisturbios. Durante la huelga en octubre de 1972 nacionales, Patria y Libertad se dedicaron a esparcir “miguelitos” (clavos de acero de tres puntas) en las carreteras con el fin de ayudar a que el sistema de transporte del país a un alto. El 13 de julio de 1973, Patria y Libertad colocó una declaración en un diario de Santiago alegando responsibilitv para un golpe de estado fallido del 29 de junio y el 17 de julio, Patria y Libertad líder Roberto Thieme anunció que sus grupos se desate una ofensiva armada para derrocar al total de gobierno.

Con respecto a la huelga de los camioneros, dos hechos son indiscutibles. En primer lugar, la Comisión 40 no aprobó los fondos para ser dados directamente a los huelguistas. En segundo lugar, todos los observadores están de acuerdo en que las prolongadas huelgas (la segunda duró del 13 de julio de 1973, hasta el golpe del 11 de septiembre) no podría haber sido mantenido sobre la base de los fondos sindicales, no está claro si, o en qué medida los fondos de la CIA pasaron a la oposición las partes pueden haber sido desviados a las huelgas de apoyo. Está claro que los huelguistas en contra del gobierno fueron apoyados activamente por varios de los grupos del sector privado que han recibido fondos de la CIA. Había amplios vínculos entre estas organizaciones del sector privado y los grupos que coordinan e implementan las huelgas. En noviembre de 1972, la CIA se enteró de que un grupo del sector privado había pasado $ 2.800 directamente a los huelguistas, en contra de las reglas básicas de la Agencia. La CIA reprendió al grupo, pero sin embargo le dio más dinero el próximo mes.

3. Estados Políticas Económicas Unidos hacia Chile: 1970-1973

A. Acción Encubierta y presiones económicas

La respuesta política del Gobierno de EE.UU. al régimen de Allende consistió en un entretejido de hilos diplomáticos secretos, militares y económicos. La presión económica exorted por los Estados Unidos formó una parte importante de la mezcla. Es imposible entender el efecto de la acción encubierta sin conocer la presión económica que le acompañó.

B. DEPENDENCIA ECONOMICA CHILENA

El fallecimiento del breve experimento de Allende en 1970/73 fue el resultado acumulativo de muchos factores externos e internos. El debate académico sobre si el externo o los factores internos pesaron más heavely es interminable. Este no es el lugar para repetirlo.Una breve descripción de la economía chilena será suficiente para sugerir el probable efecto en Chile de las acciones económicas de Estados Unidos y las posibles interacciones entre los factores económicos y políticos que causaron la caída de Allende.

Economía exportadora de Chile se mantuvo, en 1970, depende de los ingresos de divisas en un solo producto-el cobre-tanto como lo había dependido de nitrato en el siglo 19. Sin embargo, la Administración de Allende adoptó conscientemente una política de comenzar a diversificar el comercio de Chile expandiendo lazos con Gran Bretaña, el resto de los países de Europa occidental y Japón, e iniciando acuerdos comerciales menores con los países del bloque del Este.

Sin embargo, la dependencia económica de Chile en los Estados Unidos sigue siendo un factor significativo durante el período del gobierno de Allende. En 1970, EE.UU. la inversión privada directa en Chile se situó en $ 1,1 mil millones, de un estimado de la inversión extranjera total de $ 1672 millones. Corporaciones estadounidenses y extranjeras desempeñaron un papel importante en casi todas las esferas de la economía chilena. Por otra parte, las empresas estadounidenses controlan la producción del 80 por ciento del cobre de Chile, que en 1970 representó el cuatro quintas partes de los ingresos de divisas de Chile. Por lo tanto, el gobierno de Allende se enfrentó a una situación en la que las decisiones de las empresas extranjeras tenían importantes ramificaciones en toda la economía chilena.

Chile había acumulado una importante deuda externa durante el gobierno de Frei, la mayoría contraída con los bancos internacionales y privadas. Chile pudo, a través del Club de París, para volver a negociar $ 800 millones en deudas a gobiernos extranjeros y de la deuda a mediano plazo de los principales bancos de Estados Unidos a principios de 1972. También obtuvo en 1972 unos US $ 600 millones en créditos y préstamos de los países del bloque socialista y fuentes occidentales, sin embargo, un estudio realizado por el Comité Interamericano de la Alianza para el Progreso, concluyó que estos créditos estaban “atados a proyectos específicos de desarrollo y [ podía] ser utilizado sólo de forma gradual “.

Incluso con una política consciente de diversificar sus patrones de comercio exterior, en 1970 Chile continuaba dependiendo de la importación de piezas de repuesto esenciales de las empresas estadounidenses. La disponibilidad de los créditos comerciales a corto plazo se redujo de alrededor de $ 300 millones durante los años de Frei a cerca de $ 30 millones en 1972. La caída, a consecuencia de factores económicos y políticos combinados, afectó seriamente la capacidad del gobierno de Allende para comprar piezas de repuesto y maquinaria para los sectores más críticos de la economía: cobre, acero, electricidad, petróleo y transporte.

A finales de 1972, el Ministerio de Economía de Chile estima que casi un tercio de los camiones diesel en la mina de cobre Chuquicamata, el 30 por ciento de los autobuses urbanos de propiedad privada, el 21 por ciento de todos los taxis, y el 33 por ciento de los buses de propiedad estatal en Chile no podría funcionar debido a la falta de repuestos o neumáticos. En términos generales, el valor de la maquinaria Estados Unidos y equipo de transporte exportado a Chile por las empresas estadounidenses disminuyó de 152.6 millones dólares en 1970 a $ 110 millones en 1971.

C. LOS INSTRUMENTOS DE LA POLÍTICA EXTERIOR DE ESTADOS UNIDOS ECONÓMICO HACIA ALLENDE.

Estados Unidos la política económica exterior hacia el gobierno de Allende fue articulada en los más altos niveles del gobierno de EE.UU., y coordinado por los grupos de trabajo interinstitucionales. La política estaba claramente enmarcada durante el período Track II. Las notas de Richard Helm de sus 15 de septiembre de 1970 Reunión con el presidente Nixon, en la reunión que inició Track II, contienen la indicación: “Hacer gritar a la economía”. Una semana más tarde el embajador Korry informó diciéndole Frei, a través de su ministro de Defensa, que “ni una tuerca o el tornillo se les permitiría llegar a Chile bajo Allende”.

Mientras que la economía chilena era vulnerable a las presiones de Estados Unidos durante un período de unos pocos años, no era en el corto plazo. Dicha sentencia fue claramente hecho por analistas de inteligencia en el gobierno, pero sus implicaciones parecen no haber afectado a la formulación de políticas en septiembre y octubre de 1970. A febrero 1971 inteligencia Memorando señaló que Chile no estuvo inmediatamente vulnerable a la inversión, el comercio o sanciones monetarias impuestas por los Estados Unidos. De hecho, la imposición de sanciones, mientras que dolería Chile finalmente, fue visto llevar a una posible a corto plazo en los beneficios que habría dado a Chile una justificación para renunciar a casi un mil millones de dólares de la deuda de los Estados Unidos.

La política económica de la presión articulada en NSDM 93 de noviembre 1970 – iba a ser implementado a través de varios medios.Toda nueva ayuda extranjera bilateral debía ser detenido, a pesar de los desembolsos continuarían bajo préstamos anteriores. Los EE.UU. utilizaría su posición predominante en las instituciones financieras internacionales para secar el flujo de nuevos créditos multilaterales u otra asistencia financiera. En la medida de lo posible, asistencia financiera o garantías a EE.UU. la inversión privada en Chile se terminaron, y las empresas estadounidenses serían conscientes de la preocupación del gobierno y sus políticas restrictivas.

Las cifras cuentan la historia. Ayuda bilateral EE.UU., $ 35 millones en 1969, fue de $ 1,5 millones en 1971. (Ver Tabla II.) Créditos del Banco de Exportación e Importación de los Estados Unidos, que habían sumado $ 234 millones en 1967 y $ 29 millones en 1969, se redujo a cero en 1971. Los préstamos de la banca multilateral Interamericano de Desarrollo (BID), en la que los EE.UU. celebró lo que equivale a un veto, habían ascendido a $ 46 millones en 1970, descendió a $ 2 millones en 1972 (cifras de ayuda de los Estados Unidos). Los únicos nuevos préstamos realizados en Chile durante el período de Allende fueron dos pequeños préstamos a las universidades chilenas realizadas en enero de 1971 (8) . Del mismo modo, el Banco Mundial no hizo nuevos préstamos a Chile entre 1970 y 1973. Sin embargo, el Fondo Monetario Internacional extendió Chile aproximadamente $ 90 millones durante 1971 y 1972 para ayudar con problemas de divisas.

TABLA II -. AYUDA EXTERIOR A CHILE DE AGENCIAS DE GOBIERNO DE LOS EE.UU. Y LAS INSTITUCIONES INTERNACIONALES – total de préstamos y donaciones (en millones de dólares)

Año fiscal 1953-1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 1971 1972 1973 1974
La ayuda económica total de EE.UU. 339,7 169,8 85.3 127,1 130,4 111,9 260,4 97.1 8.8 29.6 8.6 7.4 3.8 9.8
Ayudas EE.UU. 76.4 142,7 41.3 78.9 99.5 93.2 15.5 57.9 35.4 18.0 1.5 1.0 0.8 5.3
EE.UU. Food for Peace 94.2 6.6 22.0 26.9 14.2 14.4 7.9 23.0 15.0 7.2 6.3 5.9 2.5 3.2
EE.UU. Banco de Exportación e Importación 169,0 0.8 16.2 15.3 8.2 0.1 234,6 14.2 28.7 3.3 ——- 1.6 3.1 (1) 98,1
Total de la ayuda militar de EE.UU. 41.8 17.8 30.6 9.0 9.9 10.1 4.1 7.8 11.8 0.8 5.7 12.3 15.0 15.9
Ayuda económica y militar total de EE.UU. 381,5 187,6 115,9 136,1 140,3 122,0 264,5 104,9 91.8 30.4 14.3 (2) 21.3 (2) 21.9 (2) 123,8
Organizaciones internacionales totales (3) 135,4 18.7 31.2 41.4 12.4 72.0 93.8 19.4 49.0 76.4 15.4 (2) 8,2 9.4 111,2
BIRF (Banco Mundial) 95.2 ——- ——- 22.6 4.4 2.7 60.0 ——- 11.6 19.3 ——- ——- ——- 13.5
Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 5.7 15.1 24.4 16.6 4.9 62.2 31.0 16.5 31.9 45.6 12.0 2.1 5.2 97.3

(1) Incluye el Ex-Im: 57.0 y otros: 41,1.

(2) Total por cuadro más Banco de Exportación e Importación.

(3) las contribuciones de Estados Unidos a IO está incluido anteriormente, por lo que la ayuda de EE.UU. y la ayuda internacional no deben sumarse.

Fuente: Préstamos de ultramar de Estados Unidos y Donaciones, Obligaciones y Autorizaciones de Préstamo, 1 julio 1945 a 30 junio 1974, pp 39, 175. Preparado por la División de Informes de la Oficina de Gestión Financiera, Agencia para el Desarrollo Internacional de Estadística y.

Las reacciones a los acontecimientos en Chile representaron gran parte del impulso en el Gobierno de los Estados Unidos para el desarrollo de una política en materia de expropiación. En lo que se conoció como la Doctrina Allende, Chile propuso rebajar el cálculo de los “beneficios excesivos” (más allá de las reinversiones y un margen de beneficio 10-12 por ciento) de las indemnizaciones pagadas a las empresas nacionalizadas en el sector del cobre. En estos cálculos, las compañías de cobre de Estados Unidos fueron informadas de que debían dinero. La reacción del gobierno de EE.UU. era fuerte. En enero de 1972, el presidente Nixon anunció que, cuando se enfrentan a este tipo de situaciones, los EE.UU. podría suspender la ayuda bilateral y “negar su apoyo a los préstamos que se consideran en los bancos multilaterales de desarrollo.”

Mientras que el Departamento de Estado, la CIA y el Departamento de Comercio, todos participaron en la política económica de Estados Unidos hacia Chile, un punto central en la ejecución de esta política fue el Departamento del Tesoro. El Departamento indica a los representantes de Estados Unidos en las instituciones multilaterales de crédito. En el BID, por ejemplo, los EE.UU. controla el 40 por ciento de los votos, suficiente para vetar cualquier préstamo del BID “suaves”. Las propuestas de préstamo presentadas al BID se celebraron en estudio, nunca llegando a votación por el Directorio Ejecutivo del BID. Si las acciones de EE.UU. y los de las instituciones multilaterales, estaban motivados por intereses políticos o juicios económico de “solvencia” de Chile es un debate aún no resuelto definitivamente. Sin embargo, parece claro a partir del patrón de las acciones económicas de Estados Unidos y de la naturaleza de los debates dentro del Poder Ejecutivo que la política económica estadounidense fue impulsado más por la oposición política a un régimen de Allende que por puramente técnico juicios acerca de las finanzas de Chile.

La postura del Banco de Exportación e Importación, una institución pública de Estados Unidos, refleja el tono de la política económica de EE.UU. hacia Chile durante el período de Allende. En el otoño de 1970, el Banco redujo la calificación crediticia de Chile desde “B”, la segunda categoría, a “D”, la última categoría. En la medida en la calificación contribuyó a evaluaciones similares de los bancos privados de Estados Unidos, las empresas y los inversores privados internacionales, se agrava problema de atraer y retener a las entradas de capital necesario a través de la inversión privada extranjera de Chile. A mediados de agosto de 1971, el Banco decidió que un crédito de $ 21 millones para los aviones de pasajeros Boeing sería aplazado en espera de una resolución de la controversia sobre la compensación de las compañías del cobre nacionalizado estadounidense. La decisión del Banco llegó un mes después de la nacionalización y dos meses antes de la decisión final sobre la compensación. De hecho, la decisión de Boeing había sido anunciada por primera vez en mayo, antes se produjo la nacionalización.

Los Estados Unidos vinculado a la cuestión de la indemnización de las compañías de cobre de Estados Unidos con la deuda externa multilateral de Chile. Esa deuda externa, heredada de las obligaciones contraídas por los gobiernos de Alessandri y Frei, fue la segunda mayor deuda externa per cápita de todos los países del mundo. Sin embargo, en las negociaciones de la deuda del Club de París de 1972 y 1973 extranjeros con los principales países acreedores extranjeros de Chile, los Estados Unidos se negó a considerar la reprogramación de los pagos al exterior de Chile hasta que hubo pasos hacia la indemnización de las compañías de cobre de Estados Unidos. Los Estados Unidos también ejercieron presión sobre cada uno de los demás países acreedores extranjeros no renegociar la deuda externa de Chile como un grupo.

4. Las relaciones de Estados Unidos con los militares chilenos

Las relaciones de Estados Unidos con los militares chilenos durante 1970-1973 deben considerarse en el contexto no sólo de la tradición de estrecha colaboración entre los esfuerzos de recolección de inteligencia continua del los servicios militares chilenos y americanos y, sino también en el contexto del Plan de Acciones II-an tratar de fomentar un golpe militar. Track II marcó una ruptura en la naturaleza de las relaciones entre las autoridades estadounidenses y el ejército chileno.

Estrecha cooperación personal y profesional entre los oficiales chilenos y EE.UU. era una tradición de larga data. La presencia militar estadounidense en Chile fue sustancial, que consiste tanto de agregados militares, la Embajada, y los miembros del Grupo Militar que proporcionó formación y asistencia a las fuerzas armadas chilenas. A finales de 1960 el Grupo Militar de número superior a cincuenta, por el período de Allende, que se redujo a una docena más o menos, por razones que tenían que ver principalmente con los EE.UU. de recorte presupuestario.

A. PRE-TRACK II

En julio de 1969, la estación de la CIA en Santiago solicitó y recibió la aprobación de la Sede para un programa encubierto para establecer los recursos de inteligencia en las fuerzas armadas chilenas con el fin de controlar una conspiración golpista. El programa tuvo una duración de cuatro años, se trataba de activos procedentes de las tres ramas de las fuerzas armadas de Chile e incluía oficiales de nivel de mando, y el campo-funcionarios de la empresa-grado, oficiales de estado mayor general retirado y soldados. De 1969 a agosto de 1970, el programa se atiene a su objetivo declarado de vigilancia y notificación actividad golpe de Estado orientada a los militares chilenos.

Durante agosto, septiembre y octubre de 1969, se hizo cada vez más evidente a partir de los informes de los agentes que la creciente insatisfacción y el malestar dentro de las fuerzas armadas estaba dando lugar a una situación de inestabilidad militar. Estos eventos culminaron en la sublevación militar fallido de octubre 1969 el “Tacnazo”, el nombre de la ciudad donde ocurrió, Tacna. ¿Qué tan cerca del amauterish “Tacnazo” vino del éxito fue una lección para recordar, sobre todo en vista de las próximas elecciones presidenciales de 1970 y la fuerte posibilidad de que Salvador Allende resultara victoriuos.

B. TRACK II

El II esfuerzo acción encubierta Track para organizar un golpe militar para negar Allende a la Presidencia llamó la estación de Santiago desprevenidos. Sus dos activos en los militares chilenos no estaban en condiciones de provocar un golpe de Estado. Para llevar a cabo la misión dirigida por Washington, la estación tuvo que utilizar un agregado militar de EE.UU. y de otros contactos desarrollados apresuradamente con los dos principales grupos de conspiración golpista de los militares chilenos. Estos contactos no sólo informaban los planes de los grupos, pero también transmiten consejos de la Estación de la mecánica y del momento, y se pasan a las indicaciones de apoyo del gobierno EE.UU. tras un golpe exitoso. Con la muerte de Schneider, acciones de los golpistas rompieron desordenadamente, dejando la estación sólo con sus iniciales en el ejército. Tomó la estación de diez meses para reconstruir una red de agentes entre los militares chilenos cauteloso.

Como parte de su intento de inducir a los militares chilenos a intervenir antes de la votación en el Congreso 24 de octubre, Estados Unidos había amenazado con cortar la ayuda militar si los militares se negaron a actuar. Esto fue acompañado por una promesa de apoyo a raíz de un golpe de Estado. Sin embargo, la ayuda militar no se cortó en el momento de la confirmación de Allende (ver Tabla III). Las ventas militares saltaron bruscamente 1972-1973 y aún más notoriamente entre 1973 y 1974, después del golpe de estado (ver Tabla IV). Capacitación del personal militar chileno en Panamá también aumentó durante los años de Allende (ver Tabla V)

C. 1970-1973

Tras el fracaso del Plan de Acciones II, la CIA reconstruido su red de contactos y se mantuvo cerca de los militares chilenos con el fin de seguir la evolución de las fuerzas armadas. Por su parte, los oficiales chilenos que eran conscientes de que los Estados Unidos una vez que había intentado un golpe de estado para evitar que Allende a la presidencia deben haber sido sensible a las indicaciones de continuar con el apoyo de EE.UU. para un golpe de estado.

En septiembre 1971 una nueva red de agentes estaba en su lugar y la estación estaba recibiendo informes casi diarios de nueva conspiración golpista. La Central y la Jefatura comenzaron a explorar formas de utilizar esta red. Al mismo tiempo, y en paralelo, la Central y la Jefatura discutieron una “operación de engaño”, diseñado para alertar a los oficiales chilenos a la participación cubana, real o supuesta en el ejército chileno. Durante el otoño de 1971, la Central y la Jefatura realizaron en un diálogo tanto sobre la cuestión general de qué hacer con la red de inteligencia y los objetivos de la operación específica.

TABLA ASISTENCIA III.-MILITAR (1)

Año fiscal Programado Liberado
1966 $ 8.806 millones $ 8.366.000
1967 4143000 4766000
1968 1801000 7507000
1969 734000 2662000
1970 852000 1966000
1971 698000 1033000
1972 870000 2227000
1973 941000 918000
1974 912000 619000

(1) Las cifras son de un Departamento de Defensa, la respuesta a una solicitud de documento Seleccione una Comisión del Senado y no tiene ninguna clasificación.

TABLA VENTAS IV.-militares (1)

Año fiscal Órdenes Liberado
1966 $ 1.057.000 $ 1,49 millones
1967 2559000 1690000
1968 4077000 2100000
1969 1676000 2147000
1970 7503000 9145000
1971 2886000 2958000
1972 6.238,000 4583000
1973 14972000 2242000
1974 76120000 4860000

(1) Las cifras son de un Departamento de Defensa, la respuesta a una solicitud de documento Seleccione una Comisión del Senado y no tiene ninguna clasificación.

TABLA V. – FORMACIÓN EN PANAMÁ (1)

Año fiscal Número de personas
1966 68
1967 57
1968 169
1969 107
1970 181
1971 146
1972 197
1973 257
1974 268

(1) Las cifras son de un Departamento de Defensa, la respuesta a una solicitud de documento Seleccione una Comisión del Senado y no tiene ninguna clasificación.

La estación propuso, en septiembre, para proporcionar información en parte fabricado por la CIA, que podría convencer a los altos oficiales del ejército chileno que Investigations unidad de Carabineros, con la aprobación de Allende estaba actuando en concierto con la inteligencia cubana (DGI) para reunir inteligencia en detrimento de los altos mandos del ejército. Se esperaba que el ettort despertaría a los militares contra la participación de Allende con los cubanos, que induce a las fuerzas armadas para presionar al gobierno a modificar su orientación y actuar contra ella si es necesario. Un mes más tarde, la sede de la CIA sugirió que la operación de engaño se deje de lado, a favor de la información “veraz” al líder del grupo golpista que la Sede y de la estación percibida como de mayor probabilidad de éxito.

Después de una solicitud Central, la Jefatura acordaron la operación con el objetivo de educar a los oficiales chilenos de alto nivel y mantenerlos en estado de alerta. En diciembre de 1971 se aprobó un paquete de material, incluyendo una carta inventada, a un oficial de Chile fuera de Chile. La CIA no ha recibido ningún informe posterior sobre el efecto en su caso, esta “información” tenía en el ejército chileno. Mientras que la concepción inicial de la operación ha incluido una serie de tales pasajes, se entregaron nuevos paquetes.

El diálogo Estación / Sede sobre el uso de la red de inteligencia paralela a la discusión de la operación de engaño. En noviembre, la estación propone que el objetivo último del programa de penetración militar fue un golpe militar. Jefatura respondió rechazando esa formulación del objetivo, y advirtió que la CIA no tenía 40 la aprobación del Comité a participar en un golpe de Estado. Sin embargo, la Sede reconoció la dificultad de trazar una línea firme entre el monitoreo golpista y participar en ella. También se dio cuenta de que el deseo del gobierno de EE.UU. que en el contrato clandestina con conspiradores militares, para cualquier propósito, bien podría significar para ellos el apoyo de EE.UU. para sus planes futuros.

Durante I970-73, la estación de recogida de inteligencia operativa necesaria en caso de un golpe de listas de detención de civiles, instalaciones y personal clave que necesitaban protección, instalaciones gubernamentales clave que deben ser asumidas, y los planes de contingencia del gobierno que serían utilizados en caso de de un levantamiento militar. De acuerdo con la CIA los datos fueron recogidos solamente contra la contingencia de las futuras solicitudes de la Sede y nunca se pasó a los militares chilenos.

La red de inteligencia continuó informando a lo largo de 1972 y 1973 sobre las actividades de conspiración golpista. Durante 1972, la Central continuó controlando el grupo que podría montar un exitoso golpe de estado, y se gastó una importante cantidad de tiempo y esfuerzo de penetrar este grupo que tenía en los grupos anteriores. Este grupo se llamó inicialmente la atención de la estación en octubre de 1971. En enero de 1972, la estación había penetrado con éxito y estaba en contacto a través de un intermediario, con su líder.

Durante finales de 1971 y principios de 1972, la CIA adoptó una postura más activa vis a vis su programa de penetración militar, incluyendo un esfuerzo de corta duración para subvencionar un pequeño folleto de noticias en contra del gobierno dirigido a las fuerzas armadas, la elaboración de listas de detención y otros datos operativos, y su funcionamiento engaño.

Los informes de inteligencia sobre la conspiración golpista alcanzó dos temporadas, una en la última semana de junio de 1973 y el otro en el final de agosto y las dos primeras semanas de septiembre. Está claro que la CIA recibió informes de inteligencia sobre la planificación del golpe de Estado del grupo que llevó a cabo el exitoso golpe de Estado 11 de septiembre a través de los meses de julio, agosto y septiembre de 1973.

Los esfuerzos de recopilación de información de la CIA en relación con la actividad militar chilena incluido, que iba más allá de la mera recopilación de información. En términos más generales, los esfuerzos deben verse en el contexto de la oposición de Estados Unidos, abierta y encubierta, al gobierno de Allende. Pusieron el Gobierno de los Estados Unidos en contacto con aquellos chilenos que buscaban una alternativa a la presidencia de Allende.


F. Post-1973

1. Chile después del Golpe

Después del 11 de septiembre de 1973, golpe de Estado, la Junta Militar, encabezado por el general Augusto Pinochet, se movió rápidamente para consolidar su recién adquirido poder. Se prohibieron los partidos políticos, el Congreso se puso en receso indefinido, la censura de prensa se instituyó, los partidarios de Allende y otros considerados opositores al nuevo régimen fueron encarcelados, y las elecciones se pospusieron indefinidamente.

Las perspectivas de la recuperación de la democracia en Chile han mejorado mucho en los últimos dos años. A 1975 Estimado Nacional de Inteligencia dijo que las fuerzas armadas chilenas estaban decididos a supervisar una moratoria política prolongada y para reformar el sistema político chileno. El NIE declaró que la Junta había establecido controles autoritarios, apretados sobre la vida política de Chile, que siguió en general en vigor. Declaró ilegales los partidos marxistas en Chile, así como otros partidos que habían estado la coalición de Allende. Además, los partidos Demócrata y Nacional cristianos habían sido puestos en receso involuntario. Estos dos partidos fueron prohibidos de participar en la actividad política y restringidos a funciones puramente domésticas.

Además, los cargos relativos a la violación de los derechos humanos en Chile continúan apuntando a la Junta. Más recientemente, un informe de las Naciones Unidas sobre Chile denunció que “centros de tortura” se operan en Santiago y en otras partes del país. El largo documento ambiente, expedida el 14 de octubre de 1975, en la lista de 11 centros donde dice prisioneros están siendo interrogados “por metbods constituyen tortura.” El gobierno de Pinochet había ofrecido inicialmente cooperación con el grupo de la ONU, incluyendo una completa libertad de movimiento en Chile. Sin embargo, seis días antes de la llegada del grupo en Santiago el gobierno dio marcha atrás y se notificó al grupo que la visita fue cancelada.

2. Actividades de la CIA después del golpe en Chile

El presupuesto de acción encubierta para Chile fue cortado radicalmente después del golpe de estado y todos los proyectos anti-Allende excepto uno, un importante proyecto de propaganda, fueron despedidos. Actividades encubiertas en Chile tras el golpe de Estado fueron la continuación o adaptación de proyectos anteriores, en lugar de nuevas iniciativas.

El objetivo de la acción encubierta inmediatamente después del golpe era ayudar a la Junta en la obtención de una imagen más positiva, tanto en casa como en el extranjero, y para mantener el acceso a los niveles de mando del gobierno de Chile. Otro objetivo, logrado en parte por el trabajo realizado en la organización de investigación de la oposición antes del golpe, fue para ayudar al nuevo gobierno a organizar y poner en práctica nuevas políticas. Registro de archivos de proyecto que. Colaboradores de la CIA estuvieron implicados en la preparación de un plan económico global inicial que ha servido de base para las decisiones económicas más importantes de la Junta.

Con respecto al proyecto de propaganda continua, se termina una serie de actividades, incluyendo la producción de libros, un esfuerzo de correo, un programa de recolección militar y el esfuerzo de coordinación de medios. Sin embargo, el acceso a ciertos medios de comunicación chilenos se mantuvo con el fin de permitir a la estación de la CIA en Santiago para ayudar a construir el apoyo público chileno por el nuevo gobierno, así como para influir en la dirección del gobierno, a través de las presiones ejercidas por los medios de comunicación. Estos medios de comunicación trataron de presentar a la Junta a la luz más positiva para el público chileno y para ayudar a los periodistas extranjeros en Chile para obtener datos acerca de la situación local. Además, dos colaboradores de la CIA ayudaron a la Junta en la elaboración de un Libro Blanco del cambio de gobierno en Chile. El Libro Blanco publicado por la Junta poco después del golpe, fue escrito para justificar el derrocamiento de Allende. Se distribuyó ampliamente tanto en Washington como en otras capitales extranjeros.

Afer el golpe de Estado, la CIA renovó las relaciones de enlace con la seguridad del Gobierno de Chile y de las fuerzas de inteligencia, relaciones que habían sido interrumpidas durante el período de Allende. Se expresó preocupación dentro de la CIA que enlace con esas organizaciones pondría la Agencia abierto a los cargos de ayudar a la represión política, los funcionarios reconocieron que, si bien la mayor parte del apoyo de la CIA a las diversas fuerzas chilenas serían diseñados para ayudarles en el control de la subversión desde el extranjero, el apoyo podría ser adaptables al control de la subversión interna también. Sin embargo, la CIA dejó en claro a los chilenos en el principio de que se ha previsto ningún apoyo de la CIA para su uso en la represión política interna. Además, la CIA trató de influir en la Junta de mantener las normas de la Junta se había propuesto en su “Instructious para el Manejo de los detenidos”, que seguían de cerca los estándares de derechos humanos establecidos por la Convención de Ginebra de 1949.


IV. Chile: Autorización, Evaluación y Supervisión . 

A. 40 Autorización Comité y Control: Chile, 1969-1973.

1. 40 Funciones y Procedimientos del Comité

A lo largo de su historia, la Comisión 40 y su predecesores dirige el Comité 303 y del Grupo Especial-han tenido un propósito primordial: para ejercer control político sobre las operaciones secretas en el extranjero. 40 El Comité se encarga de examinar los objetivos de cualquier actividad propuesta, si es o no llevaría a cabo estos objetivos, y en general, si es o no sería “apropiado” y en el interés de Estados Unidos. Actas y resúmenes de las 40 reuniones del Comité en Chile indican que, en general, se discutieron estas consideraciones y en ocasiones debatidos por 40 miembros del Comité.

Además de ejercer el control político, la Comisión 40 ha sido responsable de la elaboración de las operaciones encubiertas de tal manera que puedan más tarde ser “desautorizado” o “plausible denegado” por el gobierno de Estados Unidos, o al menos por el Presidente. En el caso de Chile, por supuesto, esto resultó ser una tarea imposible. No sólo fue la participación de la CIA en Chile “quemado”, pero en septiembre de 1974, el presidente Ford reconoció públicamente en rueda de prensa EE.UU. participación encubierta en Chile.

Antes de las propuestas de acción encubierta se presentan al Director para su presentación a la Comisión 40, un interno estados intruction CIA que deben ser coordinados con el Departamento de Estado y que, normalmente , se requiere la concurrencia por el embajador en el país de que se trate. “Debería” y “normalmente” se destacó por una importante razón, las principales propuestas de acción encubierta no siempre están coordinadas entre los diversos organismos. Tampoco, por cierto, están siempre incluidas y / o aprobados por la Comisión 40. El caso de Chile demuestra que al menos en un caso, la llamada actividad Track II, el Presidente instruyó a la CIA no informar ni coordinar esta actividad con los Departamentos de Estado y Defensa o el embajador en el campo.Tampoco nunca se informó a la Comisión 40.

No todas las actividades encubiertas son aprobados por la Comisión 40. Los proyectos no se consideren políticamente arriesgado o la participación de grandes sumas de dinero pueden ser aprobados dentro de la CIA. Por estadísticas CIA, sólo alrededor de una cuarta parte de todos los proyectos de acción encubierta son considerados por la Comisión 40. El Comité no ha sido capaz de determinar qué porcentaje de proyectos de acción encubierta realizada por la CIA en Chile fueron aprobados dentro de la CIA o requiere la autorización del Comité 40. A pesar de ello, la Comisión ha encontrado pruebas de los proyectos no considerados por la Comisión 40, ajustándose así a esta regla de autorización general. Esto no quiere decir que la CIA llevó a cabo actividades en Chile a espaldas de la Comisión de 40 o sin su aprobación. La Agencia fue simplemente siguiendo los procedimientos de autorización de proyectos secretos que entonces existían. Estos mismos procedimientos que existen en la actualidad.

Ha habido numerosas críticas a los procedimientos del Comité 40, algunos de los que siguen:

Los criterios por los cuales las operaciones encubiertas se presentan ante la Comisión 40 parecen ser borrosa. El verdadero grado de responsabilidad de las acciones encubiertas que queda por determinar.

Hay un conflicto básico entre la consulta suficiente para asegurar las decisiones de rendición de cuentas y sonido, por una parte, y las operaciones seguras en el otro. El riesgo de consulta adecuada puede ser agravada por el procedimiento más informal de los espacios libres de teléfono, que se ha utilizado por el Comité 40 para los últimos pocos años.

La revisión de las acciones encubiertas de la Comisión 40 no parece estar buscando o completa. Todavía parece que hay un grave riesgo de que las operaciones terminarán sólo cuando vienen a la pena.

2. 40 Aprobación del Comité

Según una cronología de las reuniones del Comité 40, el Comité se reunió en 23 ocasiones entre marzo de 1970 y octubre 1973 para autorizar fondos para actividades encubiertas en Chile (9) . Durante este período, la Comisión autorizó un total de 8,8 millones de dólares para actividades encubiertas de la CIA en Chile. De esta cantidad, 6,5 millones EE.UU. dólares fueron gastados.

La gama de actividades de la CIA en Chile aprobados por el Comité 40 incluye las operaciones de “ruina” contra Allende antes de las elecciones del 4 de septiembre de asistencia a los partidos políticos chilenos, un fondo de contingencia para el uso del embajador Korry para influir en la votación del 24 Congreso de octubre, la compra de un estación de radio chilena para ser utilizado como un instrumento de oposición política contra Allende, la asistencia a los candidatos políticos específicos, la ayuda de emergencia para mantener el papel de Santiago, El Mercurio , a flote, y el apoyo a una asociación de anti-Allende de los empresarios.

3. Política de divisiones dentro de la Comisión 40

La unanimidad no era un sello de 40 reuniones del Comité en Chile, por lo menos durante el período abril 1969 a octubre 1970. En pocas palabras, el Departamento de Estado fue en general escépticos acerca de la intervención en el proceso electoral chileno, mientras que la CIA, el embajador de EE.UU. en Chile, el Departamento de Defensa y la Casa Blanca a favor de la intervención.

La cuestión de si se debería hacer algo con respecto a la elecciones presidenciales de 1970 en Chile se planteó por primera vez en una reunión del Comité 303 del 15 de abril de 1969. No fue hasta diciembre de 1969, sin embargo, que una propuesta conjunta Embajada de la CIA para una campaña dirigida contra Allende se presentó al Comité. En esta reunión de diciembre, dos funcionarios del Departamento de Estado pusieron en duda la necesidad de la participación de EE.UU. en las elecciones. Un funcionario estatal comentó que una victoria de Allende no sería lo mismo que una victoria comunista. El embajador de EE.UU. en Chile, Edward Korry, que había sido llamado a consulta, no estuvo de acuerdo. Afirmó que operativamente se debe tratar a una victoria de Allende como la misma cosa como una victoria comunista. Korry llegó a afirmar que, a su juicio, un gobierno Allende sería peor gobierno de Castro thana.

El 25 de marzo de 1970, la Comisión 40 aprobó una “operación de sabotaje” contra Allende y aprobado $ 125,000 para este propósito. Una vez más, sin embargo, el Departamento de Estado, representado por el subsecretario de Estado U. Alexis Johnson, indicó que el Departamento se mantuvo tibia a cualquier participación en las elecciones anf informó al Comité 40 que el Departamento sería bastante fresco a un enfoque más positivo.

Un ejemplo más de la política de desacuerdo en la Comisión 40, se evidenció en un resumen de una reunión del Comité 40 29 de septiembre de 1970. Esta reunión se produjo un poco más de tres semanas después de que Allende había ganado su victoria democrática el 4 de septiembre. La cuestión de la aplicación de la presión económica para Chile se elevó, con la esperanza de que esta presión podría crear las condiciones que conduzcan a un golpe militar. Después de un repaso de las posibles presiones económicas que podrían ser traídos a tener en Chile, siempre por el Director Adjunto de la CIA para los Planes de Thomas Karamessines, Subsecretario de Estado Johnson señaló que para desviarse de 40 acciones de tipo Comité para la guerra económica era equivalente a un cambio en la política exterior. A pesar de esta preocupación, el Comité 40 se decidió a aumentar las presiones económicas en Chile. El Departamento de Estado no estaba contento con este giro de los acontecimientos. Secretario de Estado adjunto Charles Meyer señaló que debe ser confirmada Allende, los EE.UU. podría colocar la carga de Allende por todo lo que hizo, y, después de todo, él no estaría ahí para siempre. Este punto de vista no ha sido aceptado por la CIA. Directora Helms señaló en la reunión que los pronunciamientos marxista de Allende se deben tomar a su valor nominal, mientras que Karamessines añadió que una política de no intervención en Chile en este momento se puede leer como los EE.UU. tirar la esponja. Como se desprende de las autorizaciones posteriores 40 del Comité, la esponja no fue arrojado pulg


B. Estimaciones de Inteligencia y Acción Encubierta.

La comunidad de inteligencia produce varios tipos de evaluaciones para los responsables políticos. De éstos, los más importantes son estimaciones de Inteligencia Nacional (NEI) – conjunto, la evaluación de la política exterior y las capacidades de producción de la comunidad de inteligencia de EE.UU. estuvieron de acuerdo. En esta sección, con base en una revisión de los NEI y otros memorandos de inteligencia (10) con respecto a Chile escrito durante 1969-1973, trazará las mejores estimaciones de la comunidad de inteligencia de lo que un gobierno de Allende significó para los intereses de Estados Unidos.

NEI son aprobados por la Junta de Inteligencia de Estados Unidos (USIB); disidente agencias puede registrar notas. Antes de 1973, un oficial de la Junta de las estimaciones nacionales supervisó la producción de corrientes de aire por una oficina especial de las estimaciones nacionales. En 1973, esa estructura fue reemplazada por un sistema de Oficiales de Inteligencia Nacional (NIOS), los analistas de alto nivel extraídos de la CIA y otras agencias de inteligencia.

Ha habido críticas persistentes de las EIN y muchos de ellos permanecen en la nueva estructura: los documentos son compromisos mínimo común denominador y esto es de poco valor para los responsables políticos, sino que se orientan a las predicciones de corto alcance en vez de evaluaciones a largo plazo . Otra de las críticas no trata con las mismas economías de reciente industrialización, pero con su uso o abuso. Se denunció que los políticos ignoran las EIN o consultar sólo cuando las estimaciones confirman sus preferencias políticas pre-existentes.

1. Las estimaciones Chile

Entre 1969 y 1973, se produjeron cinco NEI Chile, uno en cada año. Además, varios memorandos de Inteligencia y notas de inteligencia relacionados con Chile fueron preparados por la CIA y el Estado. Las políticas posibles y los objetivos de una administración Allende, según lo predicho por la comunidad de inteligencia, siguen.

A. CHILE BAJO ALLENDE

A 07 1970 Chile NIE, preparó un poco más de un mes antes de las elecciones de septiembre, planteó la cuestión de lo que una victoria de Allende significaría que Chile y Estados Unidos. El NIE ocasionó considerables desacuerdos dentro de la comunidad de Washington. El desacuerdo refleja una división entre el Departamento de Estado en un lado y el embajador de EE.UU. y de la estación de la CIA en el otro. Esta última posición fue que la victoria de Allende significaría la imposición gradual de un régimen marxista-leninista clásico en Chile. Esta posición se refleja, con algunas matizaciones, en el NIE.

El 1970 NIE declaró, en términos fuertes, que un gobierno de Allende se procederá lo antes posible hacia el establecimiento de un Estado marxista-socialista. Sería una versión chilena de un Estado al estilo soviético de Europa del Este comunista. La comunidad de inteligencia predijo que, si bien la democracia es probable que sobrevivan en Chile en los próximos dos o tres años, Allende podría tener Chile un largo camino en el camino marxista-socialista durante los seis años de su administración. Para ello, sin embargo, tendría que superar algunos obstáculos muy importantes, como las fuerzas de seguridad de Chile, el Partido Demócrata Cristiano, algunos elementos de los sindicatos, el Congreso, y la Iglesia Católica. El NIE señaló que Allende progreso, sin duda, se espera en el pan básico y cuestiones de mantequilla que le brindan la apportunity para asegurar el control del Congreso en las elecciones de 1973 y por lo tanto que pueda imponer un estado socialista de la variedad marxista por la vía Pacífica (“pacífica camino “).

La próxima NIE emitido el Chile, en agosto de 1971, fue menos estridente en la amenaza que Allende representaba a la democracia chilena. Él había estado en el cargo nueve meses. El NIE declaró que la consolidación del liderazgo político marxista en Chile no era inevitable y que Allende tenía un largo camino, difícil de recorrer para lograr esto. El NIE advirtió, sin embargo, que a pesar de Allende es casi seguro que prefieren adherirse a la vía constitucional, era probable que se impulsó el uso de técnicas cada vez más políticas de dudosa legalidad para perpetuar su coalición y el poder. Hasta ese momento, el NIE observó, Allende había tenido mucho cuidado de observar las formas constitucionales y se disfruta de gran popularidad en Chile.

La próxima NIE salió en junio de 1972. Las perspectivas para la continuación de la democracia en Chile parecía estar mejor que en cualquier otro momento desde la asunción de Allende. El NIE declaró que el sistema político tradicional en Chile continuó mostrando notable capacidad de recuperación. , Estudiantes, y las elecciones sindicales legislativas continuaron a tener lugar en forma normal, con las fuerzas pro-govenment aceptar los resultados cuando eran adversas. El INE señaló que el Partido Demócrata Cristiano y el Partido Nacional había utilizado su control combinado de ambas Cámaras del Congreso para detener Iniciatives gobierno y aprobar la legislación destinada a limitar los poderes de Allende. Además, los medios de comunicación de la oposición habían sido capaces de resistir la intimidación del gobierno y persistió en la denuncia del gobierno. El NIE concluye que el curso más probable de los acontecimientos en Chile para el próximo año o así sería mueve por Allende hacia la que muestra el ritmo de su revolución con el fin de dar cabida a la oposición y para preservar los logros que ya había hecho.

Una NIE final sobre Chile fue emitido antes de la caída de Allende en septiembre de 1973. Eso NIE se centró en las perspectivas de la consolidación del poder por el régimen de Allende. Llegó a la conclusión de que en ese momento un enfrentamiento político parecía ser el curso más probable de los acontecimientos en Chile. El NIE declaró que Allende no había consolidado el poder de su régimen marxista, la mayor parte de los chilenos de bajos ingresos creía que había mejorado sus condiciones y representados sus intereses, y el crecimiento en el apoyo a su coalición reflejaba su habilidad política, así como la popularidad de sus medidas. El NIE se advierten, sin embargo, que la creciente polarización de la sociedad chilena fue desgastando la predilección chilena para el compromiso político.Sin embargo, los analistas predijeron que sólo había una remota posibilidad de que los militares se movería a la fuerza Allende de su cargo.

RELACIONES BUS-CHILE

Casi dos años antes de que Allende fue elegido, la comunidad de inteligencia predijo que las futuras relaciones entre Estados Unidos y Chile estarían bajo tensiones repetidas, sin importar qué partido ganó las elecciones presidenciales de 1970. A 1.969 NIE declaró que quien logró Frei en la presidencia era probable que seguirá insistiendo en la independencia de Chile, para ser menos cooperativos con los EE.UU. que Frei había sido, y para explorar las relaciones un poco más amplios con los países comunistas. Este NIE señaló que eran Allende a ganar, su administración es casi seguro que tome medidas encaminadas a mover Chile lejos de los EE.UU. El NIE también observaron que los pasos hacia la participación ya sea en el Patronato o la nacionalización absoluta de las explotaciones de cobre de Estados Unidos en Chile eran inevitables.

A 1.970 NIE, emitió un mes antes de la victoria de Allende en septiembre, era bastante pesimista sobre las futuras relaciones entre Estados Unidos y Chile. Afirmó que si Allende ganaba las elecciones, es casi seguro que tome medidas duras contra los intereses comerciales de Estados Unidos en challende políticas de Estados Unidos en el hemisferio y Chile. El NIE citó varios problemas de la política exterior de un régimen de Allende plantearía de los EE.UU., incluyendo el reconocimiento de Cuba, la posible retirada de la OEA, el deterioro de las relaciones con Argentina, y los votos anti-Estados Unidos en las Naciones Unidas. El NIE previsto, sin embargo, que Allende probablemente no busca una ruptura con los Estados Unidos en los próximos dos años.

A 1.971 NIE, emitió diez meses al término de Allende en el poder, afirmó que las relaciones entre EEUU y Chile estuvieron a cargo de los problemas de la nacionalización, aunque el propio Allende parecía querer evitar una confrontación. A 1972 Chile NIE señaló que Allende, hasta la fecha, había tratado de evitar daños irreparables a sus relaciones con Washington. Aunque el principal problema relacionado con las relaciones Estados Unidos-Chile continuó siendo el de compensación por la nacionalización de las empresas estadounidenses, el 1972 NIE declaró que Allende se había tomado la molestia de subrayar públicamente su deseo de que las relaciones amistosas. A 1.973 NIE concluye que Allende había mantenido abiertas las líneas de Washington sobre la posible compensación de Chile para las empresas expropiadas cobre de Estados Unidos.

C. RELACIONES DE ALLENDE CON LOS PAÍSES SOCIALISTAS

El 1969 Chile NIE predijo que cualquier nuevo gobierno estudiaría las relaciones un tanto más amplios con los países comunistas y socialistas. El NIE señaló que Allende, en particular, tomaría las medidas sino que incluso sería disuadido de ir demasiado lejos en esta dirección debido a un nacionalismo chileno que oponerse tan fuertemente subordinar Chile a la tutela de Moscú o La Habana a Washington. Allende hizo, en los últimos años, ampliar las relaciones de Chile con los países socialistas y comunistas. Sin embargo, Allende fue, como un NIE 1971 declaró, con cuidado de no subordinar los intereses chilenos a cualquier poweror comunista o socialista para romper los lazos existentes con los países no comunistas en los que continuó dependiendo de la ayuda. NEI de Chile en 1971 y 1972, hizo hincapié en que Allende fue trazando una, por supuesto nacionalista independiente, tanto en el hemisferio como en el internacional. Allende fue, en definitiva, comprometido con una política de no alineamiento.

TIES D. DE ALLENDE CON CUBA

El 1970 NIE en Chile predijo que Allende reconocería Cuba. Así lo hizo, poco después de ser inaugurado. Sin embargo, el patrón de las relaciones chileno-cubano fue descrito en un NIE 1971 como uno de distancia ideológica y los vínculos económicos más estrechos.El NIE declaró que a pesar de la relación personal de larga data de Allende con Castro, se había abstenido de propuestas excesivas a él. A 1.972 NIE señaló que La Habana había sido prudente acerca de tratar de usar a Chile como base para promover la revolución en toda América Latina.

E. SOVIÉTICA INFLUENCIA EN CHILE

La preocupación por la expansión de la influencia soviética en Chile bajo Allende y el posible establecimiento de una importante presencia militar soviética fue expresada en 1970. A 1.971 NIE predijo que, si bien la Unión Soviética seguir cultivando canales de influencia en el gobierno de Allende a través del Partido Comunista de Chile, probablemente sería inseguro de su capacidad para dar un impulso decisivo en cuestiones clave dado el deseo de Allende de una postura independiente. Lo mismo NIE señalar que ni Allende ni el establecimiento militar chilena probablemente tolerar una presencia militar soviética permanente en Chile. A 1972 Chile NIE centra en la actitud soviética al régimen de Allende y señaló que propuestas soviéticas a Allende hasta el momento se han caracterizado por la cautela y la moderación. Esto fue, en parte, debido a la renuencia soviética para antagonizar los EE.UU. y, sobre todo, el deseo de evitar Soviética con Allende el tipo de compromiso abierto para la ayuda que habían contraído con Castro. A 1.972 Inteligencia. Tenga en cuenta, preparado por el Departamento de Estado, declaró que el comunicado soviético chilena, emitida tras la visita de Allende diciembre a la URSS, refleja la decisión de Moscú de seguir una política cautelosa hacia Chile y evitar un importante compromiso abierto de la ayuda a Allende. De acuerdo con la Nota de Inteligencia, los soviéticos aparentemente aconsejaron Allende para negociar sus diferencias con los EE.UU.

F. CHILE COMO BASE PARA AMÉRICA LATINA SUBVERSION

Antes de la elección de Allende, se expresó preocupación por la subversión de Chile en otros países. Un memorándum de Inteligencia, elaborado por la CIA y publicado poco después de la victoria 04 de septiembre pluralidad de Allende, señaló que Chile había sido un país relativamente abierto a la extrema izquierda y que será aún más bajo Allende. El Memorando señalar, sin embargo, que Allende sería cauteloso en la prestación de asistencia a los extremistas por temor a provocar una reacción militar en su propio país. El Memorándum fue a observar que el grado en que se permitió a los grupos revolucionarios de usar a Chile como base de operaciones sería limitado en cierta medida por el Partido Comunista ortodoxo en Chile que se opuso a los grupos propensos a la violencia. El Departamento de Estado de Inteligencia Nota, elaborado en junio de 1971, declaró que, al contrario de algunas indicaciones anteriores de que Allende pudiera prestar asistencia clandestina a los movimientos insurgentes vecinos, la evidencia hasta la fecha sugiere que había sido sensible a las preocupaciones de los gobiernos vecinos y que había tratado de evitar acción que tensar las relaciones bilaterales. La Inteligencia Nota señaló que Chile había advertido expatriados argentinos y mexicanos que podían residir en Chile sólo si no se involucran en las actividades políticas y que algunos de los exiliados brasileños políticamente más activos habían sido alentados a abandonar Chile. La nota concluye con la predicción de que era poco probable que Allende sería proporcionar apoyo financiero o de formación para facilitar la exportación de la insurgencia. A 1.972 NIE declaró que Allende había hecho todo lo posible para convencer a sus vecinos de América Latina que no compartía los objetivos revolucionarios de Castro, aunque algunos revolucionarios en Chile habían recibido armas y fondos a extremistas de la coalición política de Allende, esto probablemente había Nnot ocurrido en su instancias.

EVALUACIÓN DE AMENAZA G.

La declaración más directa sobre la amenaza de un régimen de Allende plantearía a los Estados Unidos se encuentra en un memorándum de Inteligencia CIA, publicado poco después de 04 de septiembre la victoria electoral de Allende. El memorando resume los puntos de vista del Grupo Interdepartamental de Asuntos Interamericanos, que preparó la respuesta al Memorando de Seguridad Nacional de Estudio 97. El Grupo, integrado por funcionarios representantes de la CIA, Estado, Defensa y la Casa Blanca, la conclusión de que los Estados Unidos no tenían intereses vitales en Chile, el equilibrio militar mundial de la energía no se alteró significativamente por un régimen de Allende y un Allende victoria en Chile no representaría ninguna amenaza probable que la paz de la región. El Grupo tomó nota, sin embargo, que una victoria de Allende podría amenazar la cohesión hemisférica y representaría un revés psicológico a los EE.UU., así como un avance definitivo de la idea marxista.

2. Estimaciones y Acción Encubierta

Como resultado de esta visión de las estimaciones de Chile, se puede hacer una serie de comentarios acerca de ellos y su relación con las decisiones sobre la acción encubierta:

(A) A pesar de la opinión expresada por el Grupo Interdepartamental, e informó en un memorándum de Inteligencia CIA, que los EE.UU. no tenía ningún interés mational vital en Chile, la decisión fue tomada por el Poder Ejecutivo para intervenir en los asuntos políticos y económicos internos de esa nación, antes de las elecciones, entre ésta y la votación en el Congreso y durante el mandato de Allende en el poder.

Parece que las NEI Chile eran o, como mucho, utiliza selectivamente o, en el peor, ignorados por los políticos cuando llegó el momento de tomar decisiones respecto a la participación encubierta de EE.UU. en Chile. 40 Las decisiones del Comité con respecto a Chile reflejan una mayor preocupación por las consecuencias internas e internacionales de un gobierno de Allende que se refleja en las estimaciones de inteligencia. Al mismo tiempo que las economías de reciente industrialización de Chile fueron cada vez menos estridente, la Comisión 40 autorizó una mayor cantidad de dinero para las operaciones encubiertas en Chile. Las cantidades autorizadas por la Comisión 40 aumentaron de $ 1.5 millones en 1970 a $ 3,6 millones en 1971, $ 2.5 millones en 1972 y, durante los primeros ocho meses de 1973, $ 1.2 millones. Decisiones de acción encubierta no eran, en definitiva, totalmente coherente con las estimaciones de inteligencia.

(B) Como se ha señalado, NEI están diseñados para proporcionar evaluaciones económicas y políticas y un análisis de las tendencias.Como tales, son vulnerables a ser interpretado por los políticos para apoyar cualquier conclusión las autoridades desean extraer de ellos. Las estimaciones, sin embargo, sirven para reducir el margen de incertidumbre sobre los acontecimientos futuros en Chile, y por lo tanto limitar la gama de políticas fundadas estadounidenses. Sin embargo, un rango se mantuvo.

Por ejemplo, una estimación de 1971 declaró que, por una parte, Allende se movía con destreza y confianza hacia su objetivo declarado de la construcción de un nacionalista, la sociedad socialista revolucionaria en los principios marxistas, pero, por otro lado, la consolidación del liderazgo político marxista en Chile no era inevitable, y Allende tuvo un camino largo, difícil de recorrer para lograr esto. Como otro ejemplo, un 1973 NIE que abordó la posibilidad de la influencia soviética mejorada en Chile afirmó que los soviéticos estaban interesados ​​tanto en el aumento de su influencia en América del Sur y en la exitosa coalición de partidos de izquierda como un modelo para una revolución marxista a través de la elección de Allende. Sin embargo, la estimación llegó a decir que los soviéticos no querían otra Cuba en sus manos y eran reacios a antagonizar los EE.UU.

(C) El Comité ha determinado que los analistas encargados de la elaboración de las economías de reciente industrialización de Chile no eran tanto de la información sobre las operaciones encubiertas aprobadas por el Comité 40 y en ejecución en Chile por los operadores de la CIA. La explicación de esto es la CIA compartimentación. Los analistas y operadores a menudo existen en mundos separados. La información disponible en la Dirección de Operaciones no siempre está disponible en la Dirección de Inteligencia. Como resultado de ello, los responsables de preparar los NEI en Chile parecen no haber tenido acceso a cierta información que podría haber añadido a, o sustancialmente revisada, sus evaluaciones y predicciones. Ese fallo estaba diciendo. Eso significaba, por ejemplo, que la evaluación de 1972 de la durabilidad de los sectores de la oposición fue escrito sin el conocimiento de la financiación encubierta estadounidense precisamente de estos sectores. Por lo tanto, no había ninguna estimación de si esos sectores sobrevivirían ausentedinero de EE.UU..


Supervisión del Congreso.

Con respecto a la acción encubierta en Chile entre abril de 1964 y diciembre de 1974, la consulta de la CIA, con sus comités de supervisión del Congreso-y por lo tanto el ejercicio de la supervisión del Congreso función era insuficiente. La CIA no ofrecer información detallada, el Congreso lo más a menudo no lo buscan.

A partir de 1973, se realizaron numerosas denuncias públicas sobre las actividades llevadas a cabo por la CIA en Chile. En respuesta, el Congreso comenzó a asumir un mayor control en el ejercicio de su función de supervisión-que había descuidado gravemente en el pasado, tanto en el número y la profundidad de las consultas con la Agencia Central de Inteligencia. Antes de 1973 había veinte reuniones entre los comités del Congreso y la CIA sobre Chile, estas reuniones se celebraron con los Servicios Armados del Senado y comités Créditos sus Subcomités Inteligencia de la Cámara y. Desde marzo 1973 hasta diciembre 1974 había trece reuniones no sólo con estos comités, sino también ante el Subcomité de Relaciones Exteriores del Senado sobre las Empresas Multinacionales y la Cámara de Asuntos Exteriores Subcomisión de Asuntos Interamericanos.

Con base en los registros de la CIA, había un total de cincuenta y tres sesiones del Congreso de la CIA en Chile entre 1964 y 1974. A los treinta y una de estas reuniones, hubo alguna discusión sobre la acción encubierta, lanzamientos especiales de los fondos para la acción encubierta fueron discutidos en veinte y tres de ellos. Después de 01 1973 estos informes se referían a última actividad encubierta de la CIA. De la información actualmente en poder de la Comisión y de las fuentes públicas, las conclusiones severaltentative emergen: en varias ocasiones importantes de la CIA no informó sobre acciones encubiertas hasta hace muy largo después de los hechos, y en un caso-Track II-se omite la discusión de un importante , que se celebró cerca la operación, pero cuyo resultado reverberó sobre la política exterior de los Estados Unidos y lleva implicaciones para asuntos internos también.

De los treinta y tres proyectos de acción encubierta emprendidos en Chile con 40 la aprobación del Comité durante el período 1963-1974, el Congreso fue informado de alguna manera en ocho (11) . Presumbly se llevaron a cabo los veinticinco otros sin consulta del Congreso. Estos veinticinco proyectos incluyen: la autorización de $ 1.2 millones en 1971, la mitad de lo que se gastó para comprar estaciones de radio y periódicos, mientras que la otra mitad fue a apoyar a los candidatos municipales y partidos políticos anti-Allende, y el gasto adicional de $ 815.000 a finales de 1971 para prestar apoyo a los partidos de oposición.

Del total de más de trece millones de dólares que se gastó por la CIA en operaciones de acción encubierta en Chile entre 1963 y 1974, el Congreso recibió algún tipo de conferencia (a veces antes, a veces después de los hechos) en proyectos por un total de alrededor de 7,1 millones de dólares. Además, los comités de supervisión del Congreso no fueron consultados sobre los proyectos que no han sido revisados ​​por el Comité en pleno 40. Uno de ellos fue el II atentaron para fomentar un golpe militar en 1970. El otro, un proyecto de la CIA después que implica contactos con militares chilenos oficiales-fue un proyecto de recopilación de inteligencia y por lo tanto no llegó ante la Comisión 40, a pesar de ejemplo inthis la importancia política del proyecto era claro.


V. Conclusiones preliminares.

Detrás de toda discusión de la interferencia estadounidense en los asuntos internos de Chile es la pregunta básica de por qué los Estados Unidos montado inicialmente un amplio programa de acción encubierta en Chile tales-y por qué continuó, e incluso ampliado, a principios de 1970.

La acción encubierta ha sido un elemento clave de la política exterior de EE.UU. hacia Chile. El vínculo entre la acción encubierta y la política exterior fue obvio durante la década entre 1964 y 1974. En 1964, el compromiso de Estados Unidos con la reforma democrática a través de la Alianza para el Progreso y la ayuda exterior secreta se sostuvo gracias al apoyo secreto para la elección del candidato del Partido Demócrata Cristiano, un candidato y un partido para el que la Alianza parecía hecho a medida. Durante 1970, el Gobierno de los EE.UU. intentó, secretamente, evitar que Allende fuera Presidente de Chile. Cuando esto falló, el apoyo secreto a su oposición formó parte de una tríada de acciones oficiales: ayuda encubierta a fuerzas de la oposición, “fría pero correcta” la postura diplomática y la presión económica. Desde el soporte de lo que Estados Unidos considera que las fuerzas democráticas y progresistas de Chile al final hemos terminado apoyando y animando el derrocamiento de un gobierno elegido democráticamente.


A. Acción Encubierta y Política Exterior de EE.UU..

En 1964, Estados Unidos se convirtió masivamente involucrados en actividades encubiertas en Chile. Esta participación fue vista por los Estados Unidos los responsables políticos como coherente con la política exterior de Estados Unidos en general y los objetivos de la Alianza para el Progreso. La elección de un candidato de izquierda moderada en Chile fue uno de los pilares de la política de EE.UU. hacia América Latina.

No está claro en los archivos si el proyecto electoral de 1964 estaba destinado a ser una sola intervención en apoyo de una buena causa. Es claro que la escala de la participación generada commitmments y expectativas en ambos lados. Para los Estados Unidos, creó los activos y los canales de financiación que podrían utilizarse de nuevo. Para los grupos chilenos que reciben fondos de la CIA, que la financiación se convirtió en una expectativa, contados a. Así, cuando la oposición a Allende se convirtió en el objetivo principal de la acción encubierta en 1970, la estructura de la acción encubierta desarrollada para el apoyo encubierto a los partidos políticos en 1964 estaba bien establecida.

Una cuestión fundamental planteada por el modelo de los Estados Unidos encubiertas actividades Persits: ¿La amenaza para los intereses vitales de seguridad nacional de Estados Unidos que plantea la presidencia de Salvador Allende justificar los varios de los principales intentos encubiertos para impedir su acceso al poder ? Tres presidentes y sus consejeros evidentemente así lo creía.

Una de las razones para la intervención encubierta en la política chilena fue pronunciada por Henry Kissinger en su sesión informativa a la prensa el 16 de septiembre de 1970, el día después de la reunión de Nixon con Helms. Sostuvo que una victoria de Allende sería irreversible en Chile, podría afectar a las naciones vecinas y representaría “grandes problemas” para los EE.UU. en América Latina:

Todavía tengo que conocer a alguien que cree firmemente que si Allende gana, no es probable que sea otra elección libre en Chile …Ahora es bastante fácil para uno predecir que si Allende gana, hay una buena probabilidad de que él establecerá durante un período de años algún tipo de gobierno comunista. En ese caso, tendríamos que uno no en una isla frente a la costa (Cuba), que no tiene una relación tradicional y su impacto en América Latina, pero en un país latinoamericano importante que tendríamos un gobierno comunista, unión, por ejemplo, Argentina … Perú … y Bolivia … Así que no creo que debamos engañarnos a nosotros mismos en una toma de posesión de Allende y Chile no presentaría grandes problemas para nosotros y para las fuerzas democráticas y de las fuerzas pro-estadounidenses en América Latina, e incluso para todo el hemisferio occidental.

Otra justificación de la participación de EE.UU. en los asuntos internos de Chile fue ofrecida por un funcionario de alto rango que declaró ante el Comité. Él habló de la posición de Chile en un juego de ajedrez estratégico a nivel mundial en 1970. En esta analogía, Portugal podría ser un obispo, Chile un par de peones, tal vez más. En el juego de ajedrez estratégica en todo el mundo, uno se perdió una posición, una serie de consecuencias seguido. Enemigos de Estados Unidos procederían a utilizar la nueva oportunidad, y nuestra capacidad para hacer frente al desafío estaría limitada por cualquier pérdida americano.


B. Mando Ejecutivo y control de las principales acciones encubiertas.

Para llevar a cabo el juego de ajedrez de Chile, en particular los esfuerzos para impedir el ascenso de Allende al poder, o el mantenimiento de su poder una vez elegido, el mando ejecutivo y el control de las principales acciones encubiertas era estrecho y bien dirigido. Procedimientos de la CIA para el control de los programas estaban bien definidos y los procedimientos que realizan los funcionarios de la estación de rendir cuentas a sus superiores en Washington. Las acciones unilaterales por parte de la estación eran prácticamente imposibles.

Pero el tema central de mando y control es de Responsabilidad : procedimientos para asegurar que las acciones encubiertas son y seguirán siendo responsables ante los altos funcionarios políticos y de política exterior del Poder Ejecutivo y al Congreso.

El registro de las actividades encubiertas en Chile sugiere que, a pesar de los procesos ejecutivos establecidos de autorización y control en general se cumplen, no fueron – y siguen siendo – defectos reales a estos procesos:

Las decisiones sobre qué proyectos de acción encubierta se presentaron a la Comisión 40 y se hacen dentro de la CIA en la base de la determinación de la Agencia de la sensibilidad política de un proyecto.

La forma en que los proyectos de acción encubierta eran liquidados con los embajadores y otros funcionarios del Departamento de Estado variada. Todo dependía-y todavía depende-sobre el grado de interés Embajadores son y cómo próxima estación son sus jefes.

Una vez que los grandes proyectos son aprobados por la Comisión 40, que a menudo siguen sin tener que buscar un nuevo examen por el Comité. La Agencia lleva a cabo revisiones anuales de los proyectos en curso, pero la Comisión 40 no se realice un examen a menos que se recomendó un proyecto de renovación, o si hay algún cambio importante en el contenido o cantidad.

También está el problema del control de los proyectos clandestinos no etiquetados como “acción encubierta”. Recopilación clandestina de inteligencia humana es no el tema de la revisión del Comité 40. Sin embargo, esos proyectos pueden ser tan políticamente sensible como “acción encubierta”; testigos contactos de Estados Unidos con los militares chilenos durante 1970-1973. Asimismo, por razones de seguridad, los embajadores normalmente conocían a los CIA sólo por descripción general, y no por su nombre. Esta práctica puede ser aceptable, siempre y cuando la descripción es lo suficientemente detallada para informar al embajador de los riesgos que plantea el desarrollo de un activo en particular y para permitir que el embajador de decidir si ese activo se utiliza.

Queda la cuestión de los peligros que surgen cuando los propios mecanismos establecidos por el Poder Ejecutivo para asegurar la rendición de cuentas interna se eluden o frustrados.

Por instrucción presidencial, Track II iba a ser operado sin informar al embajador de EE.UU. en Santiago, el Departamento de Estado, o cualquier miembro del Comité 40 Guardar Henry Kissinger. El Presidente y sus asesores lo negaron a sí mismos las principales fuentes del Gobierno de consejo sobre la política chilena. Y el embajador en Santiago fue dejado en la posición de tener que hacer frente a cualquier desbordamiento político adverso de un proyecto del que no se informó.

El peligro era aún mayor. Sea cual sea la verdad acerca de la comunicación entre la CIA y la Casa Blanca después de 15 de octubre 1970, un tema que es objeto de conflicto testimonio, todos los participantes de acuerdo en que la Vía II constituyó un amplio mandato a la CIA. La Agencia se le dio a creer que tenía virtual carta blanca a la autoridad y, además, se sentía bajo presión extrema para evitar que Allende llegara al poder por un golpe militar si es necesario. Se le ha dado poca orientación acerca de lo que posteriormente autorizaciones que necesitaba para obtener de la Casa Blanca. En estas condiciones, la consulta CIA con la Casa Blanca antes de las acciones específicas era inferior meticuloso.


C. El papel del Congreso.

En manos del Congreso recae la responsabilidad de asegurar que el Ejecutivo se mantiene a la responsabilidad política plena de las actividades encubiertas. El registro en Chile es mixta y silenciado por su carácter incompleto.

Registros de la CIA recogen una serie de reuniones de las comisiones del Congreso sobre la acción encubierta en Chile. Estos registros, sin embargo, no revelan la vigencia y el nivel de detalle de estos informes. En efecto, el expediente sugiere que los informes eran a menudo después de los hechos e incompleta. La situación mejoró a partir de 1973, al parecer a los comités del Congreso se hizo más persistente en el ejercicio de su función de supervisión. Además, Sec. 662 de la Ley de Ayuda al Exterior debe hacer imposible que los grandes proyectos para hacer funcionar sin los comités pertinentes del Congreso están informados.

El expediente deja sin respuesta una serie de preguntas. Estos se refieren a los comités del Congreso, tanto a como estaba próxima la Agencia y cómo interesadas y persistentes fueron. Fueron los miembros del Congreso, por ejemplo, la oportunidad de oponerse a proyectos específicos antes de que se implementan los proyectos? ¿Lo quieren? También hay una cuestión de competencia.Funcionarios del Departamento de Estado y la CIA han tomado la posición de que están autorizados a revelar las operaciones del Organismo sólo a los comités de supervisión adecuados.


D. Sentencias Inteligencia y Operaciones Encubiertas.

Una revisión de la inteligencia de los juicios en Chile ofrecida por analistas de Estados Unidos durante el período crítico desde 1970-1973 ha no establecido si estos juicios se tuvieron en cuenta a la hora de Estados Unidos responsables de las políticas formuladas y aprobó operaciones encubiertas de Estados Unidos. Este examen de las estimaciones y los memorandos de inteligencia pertinentes ha establecido que los fallos de los analistas sugirieron cautela y moderación, mientras que los imperativos políticos demandaban acción.

Incluso dentro de la Agencia Central de Inteligencia, los procesos para llevar considerado juicios de los analistas de inteligencia para dar propuestas de acciones encubiertas era fortuita y generalmente ineficaz. Esta situación ha mejorado, las propuestas de acción encubierta ahora vienen regularmente ante el Director Adjunto de Inteligencia y el Oficial Nacional de Inteligencia adecuado, pero los operadores todavía están separados de los analistas de inteligencia, cuya tarea exclusiva es entender y predecir la política exterior.Por ejemplo, los analistas que elaboraron el gobierno más prestigiosos análisis de inteligencia-NEI-puede incluso no haber tenido conocimiento de las acciones encubiertas de Estados Unidos en Chile.

La experiencia chilena sugiere que el Comité considere seriamente la posibilidad de que la presentación de la responsabilidad de las estimaciones nacionales y realización de actividades operacionales con la misma persona, el Director de Inteligencia Central, crea un conflicto de intereses y el juicio.


E. Efectos de los Principales Programas de Acción Encubierta.

Los programas de acción encubierta como costoso y tan complejos como los montados por los Estados Unidos en Chile es poco probable que mantenerse en secreto. En Chile, en 1964, no era simplemente demasiado dinero sin explicación, demasiados volantes, demasiadas emisiones. Que los Estados Unidos estuvo involucrado en la elección se ha dado por hecho en América Latina desde hace muchos años.

La participación en el año 1964 creó una presunción en Chile y en otros países latinoamericanos que el Gobierno de los Estados Unidos de nuevo estaría involucrado en 1970. Este secreto hecho aún más difícil de mantener, a pesar de que la participación de la CIA fue mucho menor en 1970 de lo que había sido en 1964.

Cuando las acciones encubiertas en Chile se convirtió en conocimiento público, los costos eran evidentes. Los Estados Unidos fue visto por sus acciones encubiertas, que se contradice no sólo sus declaraciones oficiales, pero sus compromisos en virtud de tratados y principios de larga data. Al mismo tiempo que proclamaba un “perfil bajo” en las relaciones de América Latina, el gobierno de EE.UU. estaba tratando de fomentar un golpe de Estado en Chile.

Los costos de las principales empresas encubiertas que son “soplados” son lo suficientemente claras. Pero puede haber costos para pagar incluso si las operaciones podrían permanecer en secreto durante largos períodos de tiempo. Algunos de estos costos pueden acumularse incluso en el cálculo de las operaciones encubiertas: éxitos pueden convertirse en fracasos. Varios funcionarios de la cual el Comité tomó testimonio sugerían que la pobre actuación de la Democracia Cristiana chilena en 1970 fue, en parte, atribuible al anterior apoyo encubierto estadounidense. Por supuesto que hubo muchas causas de la pobre actuación, pero en 1964, el PDC se habían salvado de la necesidad de desarrollar algunas de sus propias organizaciones de base. La CIA hizo mucho de eso por él. En 1970, con menos actividad de la CIA en nombre del Partido Demócrata Cristiano, el PDC vaciló.

Por supuesto, los costos más importantes, incluso de las acciones encubiertas que permanecen en secreto, son aquellos a los ideales americanos de las relaciones entre las naciones y del gobierno constitucional. En el caso de Chile, algunos de esos costos estaban lejos de resumen: ser testigos de la participación de los Estados Unidos los militares en el II atentaron para derrocar a un gobierno civil electo constitucionalmente.

También hay efectos a largo plazo de las acciones encubiertas. Muchos de ellos pueden ser adversos. Tocan estadounidense, así como instituciones extranjeras. Las instituciones chilenas que los Estados Unidos más favorecidos pueden haber sido desacreditadas dentro de sus propias sociedades por el hecho de su apoyo encubierto. En América Latina en particular, incluso la sospecha de apoyo de la CIA puede ser el beso de la muerte. Sería la ironía final de una década de acción encubierta en Chile si esa acción destruye la credibilidad de los demócratas cristianos chilenos.

Los efectos en las instituciones americanas son menos evidentes pero no menos importantes. Instituciones privadas y gubernamentales de Estados Unidos, con fines legítimos evidentes de su propia pueden haber sido desacreditadas por la corrupción de la acción encubierta. Incluso si las instituciones particulares no estaban involucrados en acciones encubiertas, que pueden haber sido dañados en la percepción de los latinoamericanos, debido a la omnipresencia de la actividad clandestina de EE.UU..

Al final, el conjunto de la formulación de políticas EE.UU. puede verse afectada. La disponibilidad de un “extra” puede alterar mediante la evaluación de los costos y los fundamentos de las políticas explícitas de los funcionarios. Se podrá aplazar el día en que se abandonan las políticas pasadas de moda y los nuevos adoptados. Podría decirse que el proyecto electoral de 1964 fue parte de un enfoque de “progresista” a Chile. El proyecto se justifica, aunque tal vez no efectivamente sufridos, por el deseo de elegir reformadores democráticos. En 1970, la acción encubierta se había convertido enteramente en defensora de: impedir la elección de Allende. Los Estados Unidos profesaban un “perfil bajo”, pero al mismo tiempo actuaron secretamente para asegurar que las elecciones chilenas salieran bien, un “perfil bajo” no obstante.

Un caso especial de preocupación es la relación entre las agencias de inteligencia y las corporaciones multinacionales.

En 1970, la política de gobierno de los EE.UU. prohibió el apoyo encubierto de la CIA a un solo partido o candidato. Al mismo tiempo, la CIA asesoró a una empresa multinacional con sede en América sobre la manera de presentar un tipo de apoyo directo. Esto plantea a todos los peligros de la exposición, y elimina muchas de las garantías y controles que normalmente están presentes en forma exclusiva las operaciones encubiertas de la CIA. No fue la aparición de un mal estrecha relación entre la CIA y las empresas multinacionales, cuando el ex director John McCone utiliza contactos e información obtenida mientras que en la CIA para asesorar a una sociedad en cuyo Consejo de Administración estaba sentado. Este aspecto se ha acentuado debido a que los contactos entre la Agencia y la empresa en 1970 extendieron a discutir e incluso la planificación de la intervención de las empresas en el proceso electoral chileno.

El problema de la cooperación se agrava cuando una empresa, tales como la cooperación ITT-está llamado a dar testimonio ante un Comité del Congreso correspondiente. La Agencia podrá entonces ser confrontado con la cuestión de si se debe presentar para aclarar las cosas cuando se cree que el testimonio dado en nombre de una empresa que cooperó no es cierto. La situación es difícil, ya que la presentación de la Agencia puede revelar fuentes sensibles y métodos por los cuales aprendió los hechos o puede hacer pública la existencia de operaciones encubiertas en curso.

Este informe no hace ningún intento de ofrecer un juicio final sobre la conveniencia política, la moral, o incluso la eficacia de la actividad encubierta americana en Chile. ¿La amenaza planteada por la presidencia de Allende justificar la participación encubierta de Estados Unidos en Chile? ¿Se justifica el intento específico e inusual para fomentar un golpe militar para negar la presidencia a Allende? En 1970, los EE.UU. trató de fomentar un golpe militar en Chile para evitar el ascenso de Allende al poder, sin embargo, después de 1970 el gobierno-según el testimonio de sus funcionarios-no participar en la conspiración golpista. Ha sido 1970 un error, una aberración? ¿O era la amenaza que representa para los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos tan grave que el gobierno fue negligente al no buscar su caída directamente durante 1970-73? ¿Qué responsabilidad recae sobre los Estados Unidas para la crueldad y la represión política que se han convertido en el sello distintivo del régimen actual en Chile?

En estas cuestiones los miembros del Comité pueden ser diferentes. Así podrán los ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, el mandato de la Comisión es inferior a juzgar el pasado como para recomendar para el futuro. Pasar de los casos anteriores a las pautas futuras, lo que es importante tener en cuenta es que la acción encubierta ha sido entendida como un término medio entre la representación diplomática y el uso abierto de la fuerza militar. En el caso de Chile, que el término medio puede haber sido demasiado amplio. Teniendo en cuenta los costes de la acción encubierta, hay que recurrir a ella sólo para contrarrestar las amenazas graves para la seguridad nacional de los Estados Unidos. No está nada claro que ese era el caso en Chile.


Apéndice.

Cronología: Chile 1962-1975 (1)

1962

El Grupo Especial aprueba $ 50,000 para reforzar Partido Demócrata Cristiano (PDC), posteriormente se aprueba un adicional de 180.000 dólares para fortalecer PDC y de su líder, Eduardo Frei.

1963

El Grupo Especial aprueba $ 20,000 para un líder del Partido Radical (PR), y más tarde aprueba una suma adicional de $ 30,000 para apoyar

PR candidatos en las elecciones municipales de abril.

08 de abril los resultados de las elecciones municipales muestran que el PDC ha desplazado al PR como partido más grande de Chile.

1964

Abril El Grupo Especial aprueba $ 3,000,000 para asegurar la elección de candidato del PDC Eduardo Frei.

Mayo El Grupo Especial aprueba $ 160,000 para apoyar a los habitantes de tugurios PDC y organizaciones campesinas.

04 de septiembre Eduardo Frei elegido presidente con el 55,7 por ciento de los votos.

02 de octubre Ralph A. Dungan nombrado embajador de EE.UU. en Chile.

1965

Comisión 303 aprueba $ 175.000 para ayudar a los candidatos seleccionados en las elecciones del Congreso.

07 de marzo PDC gana la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, se convierte en el mayor partido en el Senado.

15 de noviembre Salvador Allende, en una entrevista publicada en el New York Times, sugiere que los EE.UU. estaba entre ciertas “fuerzas externas” que habían causado su derrota en las elecciones presidenciales de 1964.

1967

16 de junio Edward M. Korry sustituye a Ralph A. Dungan como embajador de EE.UU. en Chile.

Comisión 303 aprueba $ 30,000 para reforzar una facción del Partido Radical.

1968

12 de julio La Comisión 303 aprueba $ 350.000 para ayudar a los candidatos seleccionados de marzo 1969 las elecciones legislativas.

1969

01 de marzo las elecciones al Congreso reflejan un aumento en el apoyo al Partido Nacional y la consiguiente pérdida de la fuerza Demócrata Cristiano.

15 de abril en una reunión del Comité 303 se plantea la cuestión de si se debería hacer algo con respecto a la elecciones presidenciales de 1970 en Chile. El representante de la CIA señaló que una operación electoral no sería efectiva a menos que se comenzara lo suficientemente temprano.

1969 - Continúa

21 de octubre las unidades del Ejército apostados en Tacna, Chile, revuelta, aparentemente con el fin de dramatizar la demanda de los militares de mayor remuneración. La revuelta, dirigido por el general Roberto Viaux, es ampliamente interpretada como un golpe de Estado fallido.

1970

25 de marzo La Comisión 40 aprueba $ 125,000 para una “operación de sabotaje” contra la coalición de la Unidad Popular de Allende (UP).

Junio ​​la posibilidad de una victoria de Allende en Chile se eleva a una reunión del Consejo de Dirección de ITT. John McCone, el ex director de la CIA, y, a la vez, un consultor de la CIA y Director de ITT, posteriormente se lleva a cabo una serie de conversaciones sobre Chile con Richard Helms, director de la CIA actual.

27 de junio La Comisión 40 aprueba $ 300,000 para las operaciones de propaganda contra Allende adicionales.

16 de julio John McCone organiza William Broe (CIA) para hablar con Harold Geneen (ITT). Broe le dice a Geneen que la CIA no puede desembolsar fondos de ITT pero promete aconsejar a ITT sobre la manera de canalizar sus fondos propios. ITT más tarde pasa a $ 350.000 a la campaña de Alessandri a través de un intermediario.

18 de agosto Memorando de Estudio de Seguridad Nacional (NSSM) 97 es revisado por el Grupo Interministerial, el Grupo considera un rango de opciones para forjar relaciones amistosas con Allende a la oposición a él.

04 de septiembre Salvador Allende gana el 36,3 por ciento de los votos en la elección presidencial. El resultado final depende el 24 de octubre votación en el Congreso entre Allende y el subcampeón, Jorge Alessandri, que recibió el 35,3 por ciento de los votos. Margen de victoria de Allende fue 39.000 votos de un total de 3.000.000 votos emitidos en la elección.

08 de septiembre 14 40 Comité analiza la situación chilena. El Comité aprueba US $ 250.000 para el uso del embajador Korry para influir en el voto del Congreso 24 de octubre.

09 de septiembre Harold Geneen, Director Ejecutivo de ITT, dice John McCone en un Consejo de ITT de la Junta Directiva en Nueva York que está dispuesto a soportar hasta US $ 1 millón para el propósito de ayudar a cualquier plan de gobierno diseñado para formar una coalición en el Congreso de Chile para detener Allende. McCone acuerda comunicar esta propuesta a los altos funcionarios de Washington y se encuentra con varios días después con Henry Kissinger y Richard Helms. McCone no recibe una respuesta por parte de ninguno de los dos.

15 de septiembre el presidente Nixon da instrucciones director de la CIA Helms para evitar el ascenso de Allende al poder. La CIA ha de desempeñar un papel directo en la organización de un golpe de Estado militar. Esta participación viene a ser conocido como Track II.

16 de septiembre En el off-the-record de la Casa Blanca rueda de prensa, Henry Kissinger advierte que la elección de Allende sería irreversible, podría afectar a las naciones vecinas y representaría “grandes problemas” para los EE.UU. y América Latina.

29 de septiembre un oficial de la CIA, en la instrucción de Richard Helms, se reúne con un representante de ITT. El agente de la CIA propone un plan para acelerar el desorden económico en Chile. ITT rechaza la propuesta.

1970 - Continúa

Octubre CIA contactos conspiradores militares chilenos, después de una reunión en la Casa Blanca, la CIA intenta aminorar la conspiración retirando general Viaux, pero sigue siendo para generar la máxima presión para derrocar a Allende por un golpe; CIA proporciona granadas de gas lacrimógeno y tres ametralladoras de conspiradores.

14 de octubre Comisión 40 aprueba $ 60,000 para la propuesta de Ambassdor Korry de comprar una estación de radio. El dinero no se gasta.

22 de octubre después de dos intentos fallidos de secuestro el 19 de octubre y 20, un tercer intento de secuestro del Ejército general chileno René Schneider concluyó su ser baleado fatalmente.

24 de octubre Los chilenos votos del Congreso 153-35 a favor de Allende sobre Alessandri.

03 de noviembre Allende se inauguró formalmente el Presidente de Chile.

13 de noviembre La Comisión 40 aprueba $ 25,000 para apoyar a los candidatos demócratas cristianos.

19 de noviembre La Comisión 40 aprueba $ 725 000 para un programa de acción encubierta en Chile. La aprobación es reemplazada más tarde el 28 de enero de 1971, de autorización.

21 de diciembre el presidente Allende propone una enmienda constitucional que establece el control estatal de las grandes minas y la expropiación autorización de todas las empresas extranjeras que trabajan en ellas.

1971

28 de enero La Comisión 40 aprueba $ 1240000 para la compra de estaciones de radio y periódicos y para apoyar a los candidatos municipales y otras actividades políticas de los partidos anti-Allende.

25 de febrero En su informe anual del mensaje Mundial, el presidente Nixon declara: “Estamos preparados para tener el tipo de relación con el gobierno chileno que está preparado para tener con nosotros”.

22 de marzo La Comisión 40 aprueba $ 185,000 apoyo adicional para el Partido Demócrata Cristiano (PDC).

Unidad Popular 04 de abril de Allende (UP) graneros coalición 49,7 por ciento de los votos en las elecciones municipales 280.

10 de mayo La Comisión 40 aprueba $ 77.000 para la compra de una prensa para el periódico del Partido Demócrata Cristiano. La prensa no se consigue, y los fondos se utilizan para apoyar el papel.

20 de mayo Comisión 40 aprueba $ 100,000 para ayuda de emergencia a la Democracia Cristiana para satisfacer las deudas a corto plazo .

26 de mayo Comisión 40 aprueba $ 150,000 para la ayuda adicional al Partido Demócrata Cristiano para cumplir con las deudas.

06 de julio La Comisión 40 aprueba $ 150,000 para apoyar a los candidatos de la oposición en un chileno por las elecciones.

11 de julio en una sesión conjunta del Congreso de Chile, una enmienda constitucional es aprobada por unanimidad que permite la nacionalización de la industria del cobre. La enmienda prevé una indemnización a las compañías de cobre en 30 años a no menos de 3 por ciento de interés.

11 de agosto El Banco de Exportación e Importación deniega una solicitud de Chile por US $ 21 millones en préstamos y garantías de préstamos necesarios para comprar tres aviones para la aerolínea nacional LAN-Chile.

09 de septiembre La Comisión 40 aprueba $ 700,000 para apoyo al periódico Santiago importante, El Mercurio .

28 de septiembre el presidente Allende anuncia que “el exceso de beneficios” se deducirá de la indemnización que se pagará a las empresas nacionalizadas del cobre.

1971 - Continúa

29 de septiembre El gobierno de Chile asume la operación de la compañía telefónica chilena (CHITELCO). ITT poseía el 70 por ciento de interés en la compañía desde 1930.

29 de septiembre Nathaniel Davis sustituye a Edward Korry como embajador de EE.UU. en Chile.

Octubre ITT propone a la Casa Blanca a los 18 puntos han sido diseñadas para asegurar que Allende “no llega a través de los cruciales próximos seis meses”. La propuesta ITT es rechazada.

05 de noviembre La Comisión 40 aprueba $ 815.000 el apoyo a los partidos de oposición y de inducir una división en la coalición de la Unidad Popular.

01 de diciembre La Democracia Cristiana y los partidos nacionales organizan la “Marcha de las ollas vacías” de las mujeres para protestar por la escasez de alimentos.

15 de diciembre La Comisión 40 aprueba $ 160,000 para apoyar a dos candidatos de la oposición en enero de 1972 las elecciones parciales.

1972

19 de enero el presidente Nixon emite un comunicado para aclarar la política de EE.UU. hacia la expropiación exterior de los intereses estadounidenses. El Presidente afirma que Estados Unidos espera que la compensación sea “pronta, adecuada y efectiva”. El Presidente advierte que la compensación no fuera razonable, una nueva ayuda económica bilateral para el país expropiador podría ser terminada y los EE.UU. se niegue su apoyo a los préstamos en cuestión en los bancos multilaterales de desarrollo.

11 de abril La Comisión 40 aprueba $ 965,000 para apoyo adicional a El Mercurio .

24 de abril La Comisión 40 aprueba $ 50,000 para un intento de quebrar la coalición de la Unidad Popular.

12 de mayo el presidente Allende presenta una enmienda constitucional para que el Congreso chileno por la expropiación de las propiedades de ITT en la telefónica chilena.

16 de junio La Comisión 40 aprueba $ 46,500 para apoyar a un candidato en una chilena por las elecciones.

21 de agosto Allende declara el estado de emergencia en la provincia de Santiago después de la violencia surge de una huelga de un día por la mayoría de los comerciantes de la capital.

21 de septiembre La Comisión 40 aprueba $ 24,000 para apoyar a una organización anti-Allende de los empresarios.

10 de octubre, la Confederación de Dueños de Camiones llamó una huelga nacional.

26 de octubre La Comisión 40 aprueba $ 1427666 para apoyar a los partidos políticos de la oposición y las organizaciones del sector privado en previsión de marzo 1973 las elecciones al Congreso.

04 de diciembre al hablar ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Allende que Chile ha sido “víctima de una agresión grave”, y añade, “hemos sentido los efectos de una presión externa a gran escala en contra de nosotros”.

1973

12 de febrero La Comisión 40 aprueba $ 200,000 para apoyar a los partidos políticos de la oposición en las elecciones al Congreso.

4 de marzo en las elecciones al Congreso, la coalición de la Unidad Popular de Allende gana con un 43.4 por ciento de los votos.

22 de marzo Las conversaciones entre los EE.UU. y Chile sobre los problemas políticos y financieros terminan en un callejón sin salida.

1973 - Continúa

05 de junio Chile suspende sus envíos al exterior de cobre como las huelgas de mineros continúan.

20 de junio Miles de médicos, maestros, y estudiantes van a la huelga para protestar por el manejo de Allende de la huelga de los trabajadores del cobre de 63 días.

21 de junio disparos, bombardeos, y lucha en erupción como opositores y partidarios del gobierno llevar a cabo una huelga masiva. El periódico de la oposición, EL MERCURIO, se cierra por orden judicial durante seis días a raíz de una acusación del gobierno de que había incitado a la subversión. Al día siguiente, un tribunal de apelación anula la orden de cierre.

29 de junio las fuerzas rebeldes toman el control del centro de la ciudad de Santiago y atacan el Ministerio de Defensa y el Palacio Presidencial ante las tropas leales al gobierno les rodean y obligarlos a rendirse. Este es el primer intento militar para derrocar a un gobierno electo de Chile en 42 años.

26 de julio Los propietarios de camiones en Chile van a la huelga.

02 de agosto Los propietarios de más de 110.000 buses y taxis van a la huelga.

20 de agosto La Comisión 40 aprueba $ 1 millón para apoyar a los partidos políticos de la oposición y las organizaciones del sector privado. Este dinero no se gasta.

23 de agosto el general Carlos Prats González dimite como ministro de Defensa de Allende y Comandante del Ejército. El general Pinochet Ugarte es nombrado Comandante del Ejército el 24 de agosto. Renuncia Prats ‘se interpreta como un duro golpe a Allende.

27 de agosto los propietarios de tiendas de Chile llaman a otra huelga contra el gobierno.

04 de septiembre Se estima que 100.000 partidarios de marzo el gobierno de Allende en las calles de Santiago para celebrar el tercer aniversario de su elección. La Confederación de Empleados Profesionales comienza un stopagge obras indefinido.

11 de septiembre Los militares chilenos ovethrows el gobierno de Salvador Allende. Allende muere durante la toma de posesión, al parecer por suicidio.

13 de septiembre El nuevo Gobierno nombres Ejército Presidente Pinochet comandante militar y se disuelve el Congreso.

Septiembre-octubre de la Junta declara que todos los partidos políticos marxistas octubre ilegal y pone todas las demás partes en receso indefinido. Se establece la censura de prensa, al igual que los centros de detención de opositores al nuevo régimen. Miles de víctimas se reportan, incluidas las ejecuciones sumarias.

15 de octubre La Comisión 40 aprueba $ 34,000 para una estación de radio anti-Allende y gastos de viaje de portavoces pro Junta.

1974

24 de junio La Comisión 40 aprueba $ 50,000 para compromisos políticos al Partido Demócrata Cristiano antes del golpe.

16 de septiembre el presidente Ford reconoce operaciones secretas en Chile.

25 de octubre, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA informa de “graves violaciónes de los derechos humanos” en Chile.

30 de diciembre la ayuda militar de EE.UU. se corta.

1975

20 de junio Pinochet declara que no “habrá elecciones en Chile durante mi vida, ni en la vida de mi sucesor”.

04 de julio Chile se niega a permitir que la Comisión de Derechos Humanos para entrar en el país.

07 de octubre, la Comisión de la ONU sobre los Derechos Humanos informa “con profundo disgusto” el uso de la tortura como un asunto de política y otras violaciónes graves de los derechos humanos en Chile.

Algunas partes de la cronología anterior de los acontecimientos en Chile fueron extraídos de cronologías preparadas por el Servicio de Investigación del Congreso (“Chile, 1960-1970: Una cronología”, “Chile desde la elección de Salvador Allende: Una Cronología:” La evolución de Chile, marzo 1973 el derrocamiento del gobierno de Allende “) y del material contenido en los 21 de junio de 1973 informe del Subcomité de Relaciones Exteriores del Senado sobre las Empresas Multinacionales titulado” ITT y Chile “.

(1) Las acciones de Estados Unidos están en cursiva en todo.

 


Notas:

1. Por otra parte, las figuras desnudas son más propensos a subestimar que a exagerate la medida de la acción encubierta EE.UU.. En los años previos al golpe de 1973, en especial, los dólares CIA podrían canalizarse a través del mercado negro de Chile, donde el tipo de cambio oficial al ESCUDOS chilenos a menudo alcanzó cinco veces la tasa oficial.

2. 40 El Comité es un órgano de nivel sub-Gabinete del Poder Ejecutivo, cuyo mandato es examinar propuestas principales acciones encubiertas. El Comité ha existido en una forma similar desde 1950 bajo una variedad de nombres: 5412 Panel, Grupo Especial (hasta 1964), el Comité 303 (de 1969), y la Comisión 40 (desde 1969). Actualmente presidida por el Asistente del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional, el Comité incluye el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, el Secretario Adjunto de Defensa, el jefe del Estado Mayor Conjunto, y el Director de Inteligencia Central.

3. Esta cuestión se debatió ampliamente en el informe provisional de la Comisión titulado, planes de asesinato SUPUESTOS EN QUE líderes extranjeros, 94 Cong., 1 Ses. (Noviembre de 1975), pp 225-254.

4. Allende recibió el 36,3 por ciento de los votos, Alessandri 34,9 por ciento, Radomiro Tomic, el candidato del PDC, terminó en tercer lugar con el 27,8 por ciento.

5. Las actas del Grupo Interdepartamental y principales revisan las deliberaciones del grupo todavía no han sido proporcionados a la Comisión.

6. Este período, y en particular Track II, se tratan en detalle en un informe del Comité interino, planes de asesinato que involucran supuestos líderes extranjeros, 94 Cong., 1 ª Ses. Noviembre de 1975, pp.221-254.

7. Los términos Track I y Track II sólo eran conocidos por la CIA y la Casa Blanca que estaban bien informados sobre 15 de septiembre la Resolución del Presidente de la CIA.

8. Al igual que con la ayuda bilateral, los desembolsos fueron continuadas en los compromisos anteriores. $ 54 millones fueron desembolsados ​​entre diciembre de 1970 y diciembre de 1972 (cifras del BID).

9. El uso de la expresión “reuniones del Comité 40″ no debe tomarse en sentido literal. Al comienzo de la Administratation Nixon, la Comisión 40 se reunió con frecuencia para discutir y aprobar, así como la revisión, las actividades encubiertas de Estados Unidos. Sin embargo, en un período relativamente corto de tiempo, estas reuniones formales del Comité 40 fueron reemplazadas por las reuniones menos frecuentes y un sistema de autorizaciones telefónicas. Hoy la Comisión 40 rara vez se cumple. Propuestas de acciones encubiertas, preparado por la DCI, se distribuyen a los diferentes directores del Comité 40 y las aprobaciones o desaprobaciones se obtienen a través del teléfono por el Comité oficial Grupo Especial 40, un oficial de la CIA en préstamo al personal de NSC.

10. Estos incluyen memorandos de inteligencia elaborados por la Oficina de Inteligencia Actual (OCI) y las notas de inteligencia elaborados por la Oficina de Inteligencia e Investigación (INR) del Departamento de Estado de la CIA.

11. Según el artículo 622 de la Ley de Ayuda al Exterior de 1974, el Director de Inteligencia Central está requerido en notificar a seis comités de supervisión del Congreso de cada aprobación del Comité 40 una vez que el presidente ha emitido una constatación de que el proyecto es necesario para la seguridad nacional de los Estados Unidos.

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40 AÑOS. DE LA UNIDAD POPULAR AL GOLPE DE ESTADO FASCISTA EN CHILE 1973


Marchers for Salvador Allende. A crowd of peop...

Marchers for Salvador Allende. A crowd of people marching to support the election of Salvador Allende for president in Santiago, Chile. (Photo credit: Wikipedia)

sábado, 6 de septiembre de 2008

DE LA UNIDAD POPULAR AL GOLPE DE ESTADO FASCISTA EN CHILE 1973

SALVADOR ALLENDE
1970 Salvador Allende es designado candidato de la Unidad Popular a la presidencia de la República de Chile

SALVADOR ALLENDE Y PABLO NERUDA

El primero de Diciembre de 1971 los partidos de oposición organizan la llamada marcha de las cacerolas vacías que se transforma en la primera gran movilización anti UP. Una intensa y creciente campaña de propaganda agita los fantasmas del miedo al caos y al terror revolucionario. El gobierno norteamericano, la CIA y las trasnacionales estadounidenses no cesarán de intervenir en Chile, apoyando directamente con medios materiales y dinero a las organizaciones terroristas de derecha, los complots militares, los medios de comunicación
derechistas y al partido demócrata cristiano

Se inicia la huelga de los camioneros. Las compañías norteamericanas del cobre amenazan con embargar los cargamentos de cobre en el extranjero. La UP denuncia un plan que pretende precipitar al país a una guerra civil, llama a formar comités antifascistas y a la organización popular para paliar los efectos de la crisis resultante del boicot externo e interno

El 11 de septiembre de 1973 un golpe de estado termina con el estado de derecho en Chile, las instituciones democráticas son clausuradas y reemplazadas por una dictadura encabezada por Augusto Pinochet, quien crea una nueva institucionalidad basada en la represión y la eliminación sistemática de sus opositores. La constitución así creada es la que rige aún hoy la República de Chile

Soldados de las escuelas militares estadounidenses

Detenciones seguidas de torturas desapariciones y asesinatos

Salvador Allende con el fusil regalado por Fidel Castro

Milicos afuera de la Moneda, antes de asesinar al Compañero Salvador Allende y a sus colaboradores

Quema de libros en la Alemania Nazi 1933

Quema de libros en Chile 1973

Alemania Nazi 1933

Junta-Chile 1973

Protestas Internacionales contra el golpe de estado fascista
¡¡¡Libertad para Chile!!!

La mañana del 11 de septiembre Víctor Jara se dirigió a la Universidad Técnica de Santiago de Chile. Los primeros bandos militares emitieron un toque de queda y advertían que a quien caminara por la calle sería abatido por disparos, por lo que en la Universidad se quedaron los estudiantes, profesores y trabajadores como rehenes rodeados por tanques y militares. Durante toda la noche se escuchaban disparos de ametralladoras y de cañones, y el o la que saliera de la Universidad era asesinado al instante. Al final entraron los soldados al recinto universitario y reunieron y separaron a los rehenes en el campo deportivo, los obligaron a tirarse al piso boca abajo y los golpearon con las culatas de los fusiles y a patadas. Los obligaron a permanecer en esa posición una hora y después los hicieron correr al Estadio de Chile todos atados y los continuaban torturando. Al entrar al estadio Víctor fue reconocido por un militar e inmediatamente lo separó del grupo y lo golpearon y amenazaron de muerte.

Durante varios dias los prisioneros fueron torturados física y psicológicamente y asesinados por los soldados al mando de la junta militar fascista.
El Compañero Víctor escribió en los últimos momentos que fue visto por sus compañer@s una canción, la cual no pudo terminar pero logró entregar la letra a sus amigos, los cuales se la aprendieron de memoria y pudieron sacar del estadio de tortura. No se volvió a saber más de Víctor hasta el 16 de septiembre, cuando fue encontrado su cuerpo sin vida junto con otros 5 mas tirados en la calle cerca del Cementerio Metropolitano

Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿Cuantos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Solo aquí,
diez mil manos que siembran
y hacen andar las fábricas.

¡Cuanta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura!

Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.

Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores
uno saltando al vacío,
otro golpeándose la cabeza contra el muro,
pero todos con la mirada fija de la muerte.
¡Que espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión artera
sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroísmo.
¿Es este el mundo que creaste, dios mío?
¿Para esto tus siete días de asombro y de trabajo?
En estas cuatro murallas solo existe un número
que no progresa,
que lentamente querrá más la muerte.

Pero de pronto me golpea la conciencia
y veo esta marea sin latido,
pero con el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona
lleno de dulzura.

¿Y México, Cuba y el mundo?
¡Que griten esta ignominia!

Somos diez mil manos menos
que no producen
¿Cuantos somos en toda la Patria?
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas.
Así golpeará nuestro puño nuevamente.

¡Canto que mal me sales
cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.
De verme entre tanto y tantos
momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo, nunca ví,
lo que he sentido y lo que siento
hará brotar el momento…

VICTOR JARA
PRESENTE

informacion recabada de los libros: Chile ein schwarzbuch y de Victor Jara Un canto truncado de Joan Jara

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