“Las redes sociales han sido secuestradas por las TICs”. On Line y Off Line de la Convivencia nacional


Las verdaderas redes sociales: Dime con quién hablas

Los chilenos tienen en promedio una red de 139 conocidos, lo que es poco comparado con otros países. Un cuarto de la población habla de las cosas que le importan sólo con una persona y al menos dos de cada tres dicen que no conocen directamente a un militante del PC ni de la UDI. Los resultados de la encuesta del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social describen cómo se estructuran los relaciones.

Angélica Bulnes24 de octubre del 2015 

“Las redes sociales han sido secuestradas por las TICs”, dice el académico de la Universidad de Santiago Vicente Espinoza, para explicar que cuando está hablando de la conectividad de las personas, no se está refiriendo a cuántos amigos tienen en Facebook, a quiénes siguen en Twitter o cuántos grupos tienen en WhatsApp, sino a los círculos en torno a los cuales organizan sus vidas en todas las dimensiones. Es decir, a cuánta gente conocen los chilenos, con quiénes conversan las cosas que les importan y cómo se relacionan con otros.  

El sociólogo lleva años estudiándolo y ahora es parte de un grupo de académicos -entre los que también hay economistas, cientistas políticos y estadísticos de distintas universidades- que formó el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES)http://coes.cl/ y cuenta, gracias a un Fondap, con más de un millón de dólares anuales por cinco años (renovables por otros cinco) para investigar la convivencia nacional. Para eso el año 2014 realizaron una gran encuesta y le preguntaron a cerca de dos mil personas de entre 15 a 75 años en todas las regiones cuánto confían en las instituciones y en los demás, qué creen que se necesita para surgir en Chile o qué tan conflictivo es el país, información que han ido entregando a lo largo de este año. El jueves van a presentar los datos de la última parte del estudio, que se centra en cómo nos vinculamos unos con otros, un área que está cobrando mucho interés en las ciencias sociales. “Los resultados en este ámbito son completamente nuevos para Chile”, explica la economista de la Universidad Diego Portales e investigadora del COES Claudia Sanhueza, quien agrega que entre los más destacados están los que muestran que las redes de la elite están poco diversificadas o que comparados con los habitantes de Estados Unidos o Brasil los chilenos tienen menos conocidos. 

¿Por qué a un grupo de académicos, muchos de los cuales se han centrado en desigualdad, meritocracia o pobreza, se les ocurrió ir a preguntarle a la gente algo tan esnob como “a quién conoce usted”? “Las redes sociales son un factor clave para entender varios aspectos del comportamiento. Su tamaño, composición, diversidad y calidad permiten o dificultan resultados y una correcta identificación de ellas ayuda a realizar investigación de punta en estas materias”, dice el economista y director del COES, Dante Contreras.

“Hay amplia evidencia que muestra que las decisiones de consumo, de continuar estudios, de cambiar de vivienda, incluso las elecciones de pareja o amigos/as, para no hablar de preferencias políticas, están mucho más influidas por las relaciones sociales que por las creencias de las personas”, explica Vicente Espinoza. Los conocidos con que alguien cuenta son además parte de su “capital social”, un bien más intangible que la plata, pero que puede ser tan valioso como ella. Un ejemplo: el sacerdote Felipe Berríos vive en el campamento La Chimba en Antofagasta, ¿pero es igual de pobre que sus vecinos? Si se mide esta condición basada exclusivamente en ingresos y bienes materiales, probablemente sí. Pero cuando se considera el acceso que tiene el sacerdote, producto de sus contactos que pasan por la Compañía de Jesús,  La Moneda, la empresa y las organizaciones sociales, y la capacidad de movilizar recursos que eso significa, no, y precisamente el valor que tiene que se instale ahí es que pone a disposición sus contactos. Por esa razón, instrumentos de políticas públicas, como la encuesta Casen 2015, están incorporando la variable “redes” para medir la pobreza en todas sus dimensiones, tema en el que han estado trabajando tanto Claudia Sanhueza como Vicente Espinoza. 

Los investigadores del COES creen que la estructura de las redes sociales dice mucho sobre su tema central, la cohesión. Su postura como centro es que esta depende menos del grado de acuerdo que hay entre los integrantes de la sociedad y mucho más de la capacidad de relacionarse pese a las diferencias de opinión, credo o de recursos:

“En otras palabras, contextos que promueven redes de conocidos amplias y diversas son más cohesionadas porque permiten que las personas de distintos segmentos interactúen”

, menciona Matías Bargsted, académico del Instituto de Sociología de la Universidad Católica. “Para ilustrar”, agrega Luis Maldonado, también sociólogo de la UC, “un indicador de cohesión es la tasa de matrimonio entre personas de distinta religión. Si en un lugar los matrimonios entre musulmanes y judíos fueran muy altos, podríamos decir que ahí la religión no genera divisiones y, por lo tanto, hay cohesión en lo que respecta a ese aspecto”.

Yo a ti te ubico

Los académicos del COES se abocaron a determinar el tamaño y forma de la red de conocidos de los chilenos, entendiendo por un “conocido” a “alguien que usted ubica personalmente y él o ella también a usted, sin importar si son o no amigos”. Como no es posible pedirle a cada persona que cuente todos sus contactos porque es muy engorroso, algunos investigadores han desarrollado métodos estadísticos para estimar la extensión de la red en base a información que sí se puede obtener en una encuesta con la del COES. Así pudieron determinar que en promedio los chilenos conocemos 139 personas, número bajo comparado con por ejemplo, Estados Unidos, donde es de 290. Sin embargo, la cifra chilena esconde realidades bien variadas, desde un encuestado que tiene 19 conocidos a otro que llega a los 757. Estas últimas personas que tienen conexiones tan extendidas “tienden a operar como lo que el sociólogo Ronald Burt llama ‘network brokers’, es decir, conectan grupos sociales distantes”, dice Matías Bargsted. El problema es que, de acuerdo a la encuesta, en Chile son pocas: más de la mitad de la población conoce menos de 117 personas y sólo el 6 por ciento a más de 300.

Entre los factores que influyen en el tamaño de la red está la educación: la gente con más años de estudio tiene más conocidos. La edad también, pero de manera distinta: una persona de 20 años tiene en promedio una red de conocidos más pequeña que una de 50, tras lo que comienza a decrecer a medida que se envejece. Por otra parte, la gente que trabaja o ha trabajado, no importa en qué,  tiene entre 20 y 30 más conocidos que la que no lo ha hecho. 

La encuesta les preguntó a los participantes si conocían gente de una serie de profesiones o grupos (mapuches, militantes de partidos políticos), datos con los que se analizó, además del tamaño de las redes, el nivel de segregación social, entendiendo por eso cuán concentrado es el contacto de las personas con miembros de otros grupos. Sus resultados muestran que hay círculos con los que una mayoría de la población no interactúa en forma directa. Por ejemplo, tres de cuatro entrevistados dice que no tiene ningún conocido UDI y dos tercios responden lo mismo respecto a un militante del PC. “Esta coincidencia para las dos colectividades manifiesta, una vez más, la elevada distancia que existe hoy entre la ciudadanía y los partidos”, dice Bargsted. Algo similar ocurre con los inmigrantes peruanos, las personas mapuche o la gente atea. Un tema importante porque tal como explica el sociólogo, “muchas veces la ausencia de contacto directo está en la base de la formación de prejuicios y estereotipos”.

Te cuento qué…

La encuesta también entregó información sobre cómo son los círculos más íntimos. Para saberlo les pidieron a los entrevistados que dijeran con quiénes hablaron de cosas que les importan en los últimos seis meses. “La conversación”, dice Vicente Espinoza, “abarca relaciones sociales más amplias que las familiares, a la vez que más restringidas que la plática superficial o protocolar con personas conocidas”.

El investigador de la Usach agrega que en Chile normalmente se plantea que hoy estamos más aislados y somos más individualistas que en un supuesto pasado más solidario y cohesionado. Sin embargo, los datos no son tan tajantes: un cuarto de los encuestados dice que sólo tiene una persona con quien hablar, lo que significa que si bien no están aislados como el 7 por ciento que responde que no cuenta con nadie, su red cercana es muy frágil. Pero a la vez, una de cada tres personas -en general hombres y mujeres más jóvenes y con más años de estudios- aseguran que tienen cinco o más confidentes. “Tal como en varios otros aspectos de la sociedad, parecen coexistir dos mundos: uno cercano al aislamiento social, débilmente integrado y otro con una amplia y variada red de interlocutores”, dice Espinoza. La economista Claudia Sanhueza destaca que los datos muestran que las personas con redes más grandes “participan más en actividades asociativas y colectivas como la política, cooperan más con otros, son más felices y tienen más amigos”.

Los datos se pueden comparar con el estudio The General Social Survey (GSS) de Estados Unidos que hizo la misma pregunta (aunque en el año 2004). Ahí un cuarto de la población respondió que no tenía ningún confidente, es decir, más de tres veces de lo reportado en Chile. Un resultado en el que en cambio Chile sí se parece bastante a lo que apareció en Estados Unidos es en el lugar central que ocupa la familia en el círculo de cercanos: un tercio de los chilenos encuestados incluye ahí a su pareja, y el 55 por ciento a algún pariente como padre, madre, hermano o hijo. Los amigos también tienen una presencia fuerte (46 por ciento), no así los compañeros de trabajo, que no parecen ser en Chile una fuente importante de confidentes y sólo son mencionados por el 10 por ciento de los entrevistados, una proporción similar a la que incluye a un vecino en su grupo de confianza.

Entre los factores que están asociados a una red cercana más amplia está la asistencia frecuente a servicios religiosos, independientemente del credo, y una vez más la educación, ya que aquí también las personas con más estudios tienen más confidentes. “Es probable”, dice entonces con cierto optimismo Espinoza, “que el mundo escolar, especialmente el universitario, incida en la formación de redes de confianza más amplias y variadas. Tengo la esperanza de que los más jóvenes tengan mejores oportunidades de educación y acceso a nuevas relaciones sociales y que los que hoy están en sus 30 y 40 mantengan la diversidad y riqueza de las actuales para que las situaciones de fragilidad de la inserción social se vean contrarrestadas en el futuro”.

La elite y las redes

Hubo un resultado que les llamó  la atención a los investigadores del COES. A partir de las respuestas de la encuesta Luis Maldonado y Matías Bargsted combinaron tres características que tradicionalmente han sido fuente de distinción social en Chile: la religión, la posición política y la clase social (medida en este caso a través del nivel educacional alcanzado) e identificaron cinco grupos predominantes: los católicos de derecha con estudios universitarios, los católicos de centro o independientes con educación media o superior técnica, las personas independientes o de centro que no se identifican con ninguna religión y tienen educación media o universitaria; los evangélicos independientes políticamente y con educación básica o media y, por último, las personas con perfiles mixtos, como por ejemplo, evangélicos de izquierda con estudios universitarios, o no religiosos de derecha con educación media. 

Lo que sorprendió a los académicos es que de todos esos grupos, el que resultó tener una red de conocidos más pequeña fue el de católicos de derecha que han pasado por la universidad. Un resultado inesperado no sólo porque se asume que es el grupo “mejor contactado”, sino también porque mayores niveles de educación están asociados a redes de confianza y de conocidos más extensas. “Creemos que este patrón se debe a que los círculos a los que acceden estas personas se sobreponen,  lo cual genera fuertes barreras que fomentan menos contacto con personas de otros grupos”, dice Bargsted. Algo similar ocurrió en el caso del grupo de evangélicos, mientras que, por el contrario, las personas con un perfil mixto fueron las que mostraron redes de conocidos más amplias.

La economista Claudia Sanhueza dice que aunque a primera vista el hecho de que los círculos de la elite sean más pequeños podría no parecer interesante dado que “las redes son acceso a recursos y la elite ya los posee, también reflejan las conexiones que tienen las personas con la sociedad. Que la elite no tenga diversificada sus redes es muestra de que vive más aislada y si, además, esta elite más aislada es la que influencia el diseño de políticas públicas, puede ser un problema público y político importante”.

2 comentarios

Mauricio Vega Mora
 
 
Este estudio confirma nuevamente que tenemos una élite empresarial y política de derecha que vive muy aislada y que está generando problemas en la innovación de los negocios al no permitir contacto con personas igual de capacitadas pero sin redes en ese grupo y, por otra parte, aportes a políticas públicas desde el sillón y nunca desde la calle. Yo diría también que el desconocimiento produce falta de empatía e impide El Progreso social y económico del país

REFLEXIONES AÑEJAS ACERCA DE UNA METODOLOGIA VIRTUAL APLICADA.


REFLEXIONES AÑEJAS ACERCA DE UNA METODOLOGIA VIRTUAL APLICADA.            

Si debo dedicar este libro,digo que lo dedico a mi hija Carola,que ha tomado el cielo por asalto,a mis tres hijos y mis doce nietos ,sus madres, a mi madre.  Está de más decir que este trabajo restó tiempo y dedicación a ellos.

…y a todos los presentes y ausentes que pueblan mi memoria.

“Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera”.

Eduardo Galeano

“ya estamos iniciando nuestro regreso,ya se hizo todo lo que estaba a nuestro cargo,ya se completaron nuestros días,no nos olviden,no nos pierdan,miren primero sus casas,miren primero su patria.Establézcanse,multiplíquense,caminen y vayan a ver otra vez el lugar de de donde vinimos”. Vers. 779 Popol Vu

 

Comienzo este libro escribiendo a la luz de una vela, sin conexión alguna desde anoche con el mundo virtual ,que es el campo donde acudo diariamente como observadora participante.

La metodología de la antropología virtual,que describiré y la razón por la que consideré su aplicación en esta investigación es hoy asequible a todos, lo que no ocurría hace siete años, cuando iniciamos este camino.

Hoy escribo a mano en un viejo cuaderno escolar. En la madrugada de anoche un corte de luz en mi barrio que se prolongó hasta esta mañana, me ha permitido darme cuenta que esta metodología es viable solo si nuestra conexión a Internet está disponible y tenemos acceso a los equipos necesarios para que las técnicas de información y comunicación nos conecten y permitan nuestro habitar en el ciberespacio.

En este siglo XXI, en este último mes del  año de 2012, en que tantos esperan atemorizados un fin del mundo profetizado, los espacios donde coexistimos las generaciones de chilenos que vivimos  la crisis del proyecto nacional-popular de la Unidad Popular, el golpe militar de 1973 y la dictadura que se extendió durante 17 años,son sin duda los del espacio virtual, ese océano donde es posible navegar y encontrar los rastros y huellas de prácticamente todos quienes en un momento u otro fueron parte de nuestras  vidas.

Múltiples formatos, herramientas, aplicaciones posibilitan la comunicación On Line y el contacto con quien nos propongamos comunicarnos o averiguar qué ha sido de esas vidas que alguna vez compartimos .

Para la investigación en ciencias sociales, la Web se ha transformado en un espacio antropológico donde encontrar al Otro, sujeto de nuestros estudios,en una presencia total y transversal al tiempo y al territorio.

Por dos décadas hemos colonizado este espacio y formamos una cibersociedad en permanente proceso de cambio , dinámica y dialéctica y de alta complejidad. Sociólogos, antropólogos,cientistas políticos,economistas y  psicólogos sociales ,trabajadores sociales y etnógrafos virtuales hacen de este espacio su terreno para aplicar las teorías,metodologías   y técnicas propias de sus disciplina a un universo de grupos e individuos que detentan características específicas y que entablan relaciones sociales de distinto carácter en la Web con un correlato con sus actividades en el mundo Off Line o realidad presencial.

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“Selfie”. La práctica social de capturar el propio rostro en un smartphone.


 

Metaselfie: lo que los autorretratos en redes sociales dicen sobre los usuarios

En el 2013, el diccionario Oxford nombró “selfie” como la palabra del año. Poco después, este grupo de visualizadores de data pretenden dar un rostro homogéneo a la práctica social de capturar el propio rostro en un smartphone.

Por: pijamasurf – 25/02/2014 a las 16:02:07

 

selfie

La ola de la selfie sigue empujando desde el 2013 sin perder tracción: un proyecto de visualización de data llamado SelfieCity está dedicado enteramente a analizar más de 3 mil autorretratos utilizando métodos “teóricos, cuantitativos y artísticos”, para extrapolar algunos significados sociales utilizando software de análisis facial. Moritz Stefaner, uno de los autores del proyecto, explora diversos clichés asociados a las selfies y encuentra que la gente se toma muchas menos fotos a sí misma de lo que podríamos pensar.

Las selfies son interesantes de estudiar”, afirma Stefaner. “¿Representan una tendencia sustancial de cómo creamos y compartimos fotos? ¿Son medios de autoexpresión, herramienta de autopromoción o llamado de atención? ¿Y existe alguna diferencia cultural en la manera en que personas de distintos países toman selfies?”

La respuesta es sí. SelfieCity reunió un modesto corpus de fotografías tomadas de Instagram, 656 mil en total, provenientes de cinco grandes ciudades, Nueva York, Bangkok, Moscú, São Paolo y Berlín, entre el 4 y el 12 de diciembre del 2013. Un primer análisis utilizando un software de análisis facial determinó que, del total, sólo 640 fotos eran selfies (el software es incluso capaz de medir la talla del rostro, el grado de inclinación de la cabeza, si sonríe o no, etc.)

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Estos fueron algunos de los resultados: 

  • Las selfies no inundan Instagram: sólo entre el 3% y el 5% de cada 300 mil fotos analizadas fueron de hecho selfies.
  • Las mujeres se hacen más selfies que los hombres. De hecho, en Berlín la cifra se duplica, mientras que en Bangkok se mantiene casi homogenea en 1.3 selfies de mujeres por cada selfie masculina. En Moscú, sin embargo, las mujeres se toman fotos 4.6 veces más que los hombres. La edad promedio de los hombres que postean selfies en Instagram supera los 30 años.
  • Selfie (1)
  • Las mujeres adoptan poses más extremas con respecto a la inclinación de la cámara. En promedio, la inclinación de cabeza en mujeres (parte integral del famoso duck face) es 150% mayor que la de los hombres. En otras palabras, los hombres no inclinan la cabeza al retratar su rostro, mientras las mujeres inclinan el objetivo para que aparezca el cuello o los hombros. El récord es de las brasileñas,  donde la inclinación media de la cabeza en mujeres fue de 16.9° (probablemente para que el bikini entrara en el cuadro).
  • La edad promedio de alguien que se toma una selfie es de 23.7 años.
  • Según el software de análisis facial (que asocia la sonrisa o la exposición de los dientes con la felicidad), las selfies más felices fueron las de Bangkok y São Paulo (0.68 y 0.64 sonrisas en promedio), mientras que las más “miserables” fueron las moscovitas, con 0.53 sonrisas promedio.

Los cambios tecnológicos nunca se distancian demasiado de los cambios sociales. ¿Qué pueden decirnos estas “metaselfies”, estas imágenes de data, sobre la cultura que las produce? ¿Podemos decir que se trata aún de una forma de organizar en experiencia tal cantidad de imágenes, o por el contrario, no es más que el narcisismo del sujeto y su necesidad de aprobación llevada al punto extremo de onanismo disfrazado de autoreflexión? ¿Cómo poder ver con perspectiva la metaselfie, si probablemente nuestro mismo rostro forme parte de ella?

 

Comunidades sociales, lingüísticas y culturales. Microblogging-nanoblogging-blogsfera-Bitácoras


elsociólogo

online, offline @elsociologo

Microblogging-nanoblogging-blogsfera-Bitácoras

 

Toda red distribuida es una red de iguales. Información, tecnología y creatividad pesarán cada vez más en el valor de la producción societaria actual. En toda estructura descentralizada aparece necesariamente la jerarquía. Cuanto más arriba estemos en la pirámide informacional, menos dependeremos de otros para recibir la información y más posibilidades de transmitirla tendremos en la nueva era digital.

La capacidad para transmitir es la capacidad para unir voluntades, para convocar, para actuar. Lo que ocurre es que estamos acostumbrados a vivir en redes de poder descentralizadas dónde alguien propone y se suma quien quiere. La dimensión de la acción dependerá de las simpatías y grado de acuerdo que susciten las propuestas.

Actualmente, esta misma lógica de la información distribuida ha llegado al terreno de la información general y construcción de opinión pública. La clave: las bitácoras (blogs). Los blogs son sistemas personales, automáticos y sencillos de publicación que, al extenderse, han permitido el nacimiento del primer gran medio de comunicación distribuido de la historia: la blogsfera.

En los blogs, la vida personal del autor no está separada de la información general y la opinión. El incentivo del blogger, además, es el prestigio, el número de lectores, el de enlaces y citas publicadas por otros bloggers como él. El microblogging acentúa a través de millones de tuits el mundo real de la blogsfera que se retroalimenta a través de estas redes sociales. La interacción microblogging-blogsfera se hace imprescindible en esta creación de difusión informativa e impacto social interactivo.

Hoy día, podemos afirmar que la gran red global de bitácoras (la «blogsfera») representa el primer medio global de comunicación distribuida. Por eso, en la nueva estructura reticular de la informaciónlo importante, ahora, es la interpretación y el análisis así como el impacto social, publicitario, marketeniano o de networking creados a través del microblogging y dirigidos hacia la búsqueda del prescriptor final deseado”.

Objeto de estudio o público objetivo se convierten así, en numerosas ocasiones, en el destino final de numerosas acciones distribuidas y pensadas para y por el mundo 2.0. Para ello, se requiere, en numerosas ocasiones, que el centro del periodismo no esté situado ya en la redacción, en la conversión de la información de hecho a noticia, sino en la selección de fuentes de información instantáneas en red (fotos, música, videos principalmente) que estén, en tiempo y forma directamente disponibles para el usuario de cualquier red social que absorbe más del 90% de su información cotidiana a través de los nuevos medios.

Esto es lo que hacen la mayor parte de las bitácoras. Lo que aportan es la selección de fuentes desde una mirada propia. Y al igual que ya no tiene sentido entender un periódico como un «fabricante de noticias» ya que la firma, la opinión no se fundamentan primordialmente en la mejor información atribuida a una persona o grupo, debido en gran parte a que las Redes Sociales permiten el acceso a prácticamente la totalidad de las fuentes informativas universales y accesibles para millones de usuarios.

 Se trata de una vertiente más del resultado más característico del desarrollo de la sociedad de redes distribuidas: la expansión de nuestra autonomía personal respecto a las organizaciones tradicionales establecidas.

No somos individuos, somos personas definidas no sólo por un ser, sino por un conjunto de relaciones, de conversaciones y expectativas que configuran una existencia. En este sentido, las redes de microblogging y el mundo de la blogsfera adelantan características de, por y para la sociedad. Guarecidos en las telarañas de la Mega-Red nutridos con rayos y truenos. Comunidades sociales, lingüísticas y culturales con dosis “gratuitas” y “extras” de pago.

¿Se imaginan cual es el efecto de facebook en los niños? Tesis de Maestría


¿Se imaginan cual es el efecto de facebook en los niños? Muy interesante tesis de Maestría sobre usos de redes sociales, con estudio de campo en dos escuelas..

http://lnkd.in/bdWNFQq

http://voces.huffingtonpost.com/eduardo-riveros/

La transmisión de la memoria familiar. Recomposiciones y apropiaciones de la memoria


Recomposiciones y apropiaciones de la memoria  

Estudio sociológico sobre un grupo de exiliados chilenos en Paris, entre octubre de 1998 y marzo de 2000

 

Fanny Jedlicki, doctorante en sociologia en la faculdad Paris VII – URMIS

(Unidad de Investigacion Sobre Las Migraciones y la Sociedad).

Con la indispensable ayuda para la traducción de Natalia Lavalle.

 

 

El 16 de octubre de 1998 quedará grabado en la memoria de todos los chilenos, especialmente en la de aquellos que aún viven en los países donde se refugiaron después del golpe militar de 1973. Se trata justamente de la recuperación de esta memoria en el “caso Pinochet” y de la movilización activa realizada por los ex-refugiados y sus hijos. Y son éstos últimos, los que con su presencia y compromiso asumen la lucha contra la impunidad de Pinochet, quedando en evidencia la relación con la memoria familiar del exilio.

El problema de la memoria es el tema central en esta investigación[3]. Esta es tratada como un proceso dinámico en constante reelaboración. A pesar de que la memoria del exilio chileno se haya forjado en un contexto dramático, impregnado de sufrimientos y que se encuentre polarizada entre el peso traumático del pasado y la necesidad del olvido, es una memoria que no está capturada al pasado[4]. Al contrario, la memoria es definitivamente un acto del presente, porque está inscrita en el tiempo y el espacio. Es lo que manifiesta San Agustín y reivindicado por Maurice Halbwachs: “recordar no es revivir, sino reconstruir un pasado a partir de los marcos sociales del presente”[5].

La transmisión de la memoria familiar, en un país que no es el de los padres, se inscribe claramente en un proceso de recomposición. Los hijos de los refugiados, socializados en Francia y pertenecientes a una generación socio-histórica diferente a la de sus padres, no reciben directamente los contenidos de la memoria paterna. Por el contrario, ellos realizan un “bricolage”[6].

De esta manera, concurrimos, durante el “caso Pinochet”, a un verdadero regreso de la memoria para los ex-refugiados chilenos y a una redefinición de ésta en el caso de sus hijos,  quienes al participar en una movilización activa, buscan apropiarse de su herencia familiar.

  • ·         La memoria en tensión

Los graves atropellos a los derechos humanos cometidos por el régimen militar chileno[7], tienden a ser ocultados en Chile, donde las leyes de impunidad y de silencio contribuyen a la “mala memoria” del país, según lo expresa el escritor chileno Marco Antonio de la Parra. La memoria colectiva es negada, especialmente la de las víctimas, lo que hace imposible la simbolización de la muerte y dificulta el trabajo de duelo. El dolor permanece omnipresente, una herida que el tiempo no puede cicatrizar, pues la memoria pareciere estar paralizada en un tiempo suspendido fuera de las leyes naturales, donde los ausentes están eterna y profundamente presentes[8].

Las víctimas, del sistema represivo, son  negadas, olvidadas e ilegítimas. Por tanto, los refugiados chilenos, en la mayoría de los casos, llevan sobre sus espaldas el peso de la culpabilidad, e incluso en un comienzo se sienten responsables de la derrota.

Esta culpabilidad se exacerba por su misma condición de sobrevivientes. Los que lograron sobrevivir a las torturas, a los campos de concentración, en relación con los millares de compañeros que murieron en estos lugares, se sienten culpables de estar vivos entre los muertos[9], culpables además de haber hablado bajo la tortura.

También se sienten culpables de permanecer aún en Francia, a pesar de haber jurado, a si mismos, volver lo más pronto posible a Chile para reconstruir la democracia que, hoy en día, se construye sin ellos. Este sentimiento, durante los viajes que realizan los exiliados chilenos al país, se ve sustentado por reacciones de rechazo de parte de sus propios compatriotas, quienes los tratan de traidores, cobardes o privilegiados. De haber disfrutado un “exilio dorado” en los desarrollados países europeos.

Para mitigar estos sentimientos los refugiados chilenos tan pronto llegan a Francia, se arrojan a un militantismo frenético contra la dictadura, prefiriendo, de esta forma, “dejar a un lado” las duras experiencias que acaban de padecer[10]. Así es como el silencio envuelve los sufrimientos de cada cual, rechazando los recuerdos dolorosos, reprimiendo los traumas, sin por eso olvidarlos.

De hecho, ¿cómo olvidar lo inolvidable? La memoria de la violencia se desliza por los resquicios de la vida diaria, lista a reaparecer a raíz de una broma, o de un encuentro con las autoridades policiales francesas, enfrentando esa moda que visten sus propios hijos, de uniformes color kaki y botas negras. Y el recuerdo no es sólo evocación de hechos anteriores, sino, a su vez, es también  un retorno físico a violentas emociones. La memoria se inscribe en el cuerpo mismo, cuerpo que ha sido martirizado, manifestándose por dolores violentos de cabeza, intestinales, trastornos de sueño y otros. Todo ello, expresiones somáticas que traen el recuerdo de los sufrimientos pasados. Sin embargo, si “hablar es imposible”, “callarse está prohibido”[11] y un verdadero “deber de memoria”, como dice Primo Levi,* se impone a los exiliados.

La memoria del exilio chileno se debate entre varias tensiones opuestas…está “adormecida” dicen hoy día, estos hombres y mujeres que se quedaron en Francia, tironeados entre su país de origen y el de asilo, la existencia que allí reconstruyeron, la pertenencia de sus hijos a esta sociedad de la que no quieren separarse. Existe al mismo tiempo, un Chile lejano que ellos aman y odian a la vez, y que sublimado por el exilio sufrido, se les impone como su único y verdadero lugar de pertenencia: Amalia, 50 años, exiliada en Cuba en el año1974 y retornada a Chile en 1986, habla del exilio como “una división interna que ha dejado su corazón y su alma en Chile“.

Cuando el “caso Pinochet” comienza, los refugiados chilenos de Francia[12] se encuentran en una fase particular de su trayectoria: el post-exilio. Después de 20 o 25 años que han  vividos en este país, ellos han experimentado una cierta aculturación, o sea han “bricolado” las diferentes piezas de las dos estructuras socio-culturales, cuyo recorrido ha permitido tender un puente entre las dos sociedades, reinyectando sentido y coherencia a las trayectorias quebradas por el golpe de Estado en 1973. Por una parte, sus elecciones profesionales y políticas lo reflejan. Por otra, sus viajes a Chile les permiten reanudar los lazos familiares, así como también poder medir la amplitud de los cambios negativos observados en el país, y valorar, entonces,  las garantías cívicas y sociales del  Estado francés. Sin embargo, la nostalgia, doloroso corolario del exilio y el desgarro permanente se impone  por una situación disociada (“entre-deux”), caracterizada por un regreso deseado, pero postergado constantemente donde el presente, pasado y futuro se entrelazan al dolor de una memoria en carne viva, polarizada entre el sufrimiento privado de los recuerdos, la culpabilidad y la inhibición colectiva. Esta situación es lo que el “caso Pinochet” viene a conmover.

El caso Pinochet y el regreso de la memoria

  • La victoria de los vencidos : la inversión de los roles

Aquellos que, por mucho tiempo, fueron aplastados por la altanería insultante del ex-dictador, que todos creían intocable, vuelven a la escena internacional y aparecen como los protagonistas de una lucha ejemplar[13]. De vencidos, responsables de la derrota, los ex-refugiados se ven asimismo como los vencedores, los héroes de la historia contemporánea chilena. La justicia internacional, al designar oficialmente al responsable de la muerte de sus compañeros, reconoce su historia, mientras que sus viejos sufrimientos, por largos períodos,  ahogados por la negación del Estado chileno y por represión propia, se convierten en la herramienta de la caída de Pinochet. Es justamente su condición de víctima lo que, en Europa, le atribuye a los exiliados un poder jurídico activo, lo que permite que, hoy, sean ellos quienes hagan temblar al ex-dictador.

“Por primera vez sentimos que servía para algo. Que no sólo habíamos recibido golpes sino que podíamos hacer que lo vivido sirviera para algo! […] Nos dimos cuenta que habíamos vivido cosas de las que, a menudo, no habíamos hablado y, entonces, este pasado seguía siendo algo que no podía ser reivindicado, y en ese momento nos dimos cuenta que nuestros testimonios tenían una suerte de poder muy importante y que con todo esto podíamos hacer algo! Antes esto no servía para nada, bueno, ibas a Amnistía Internacional y contabas, presentabas tu testimonio que terminaba en un informe anual perdido por ahí… y entonces, tuvimos la sensación de tener un arma entre las manos, un arma con la cual podíamos golpear. Claudia, 50 años, exiliada en Francia desde los años 70, ex-presa política.

De esta manera, la inversión de la correlación de fuerzas, la nueva distribución de responsabilidades, el vigor simbólico que toma la reivindicación del estatus de víctima, conllevan un cambio radical de la relación que los refugiados tenían con la memoria. Esta pasa del estado de memoria reprimida, al de rememoración consciente y reivindicada por la palabra tomada públicamente.     

Además, son los exiliados los que se quedaron en Francia, después del referéndum, quienes retoman la bandera de lo que les parece ser la verdadera batalla contra la dictadura,  en vez de participar en la reconstrucción de la democracia chilena, De hecho, la actitud del actual Gobierno chileno les parece más que ambigua, revelando la distancia teñida de desconfianza que tienen frente a la democracia chilena[14]. El entonces Ministro de Relaciones Exteriores chileno, Juan Miguel Insulza solicita el regreso de Pinochet a Chile, dónde asegura que será juzgado. Pero los exiliados desconfían del aparato legislativo chileno, que ha garantizado una impunidad (casi) perfecta a los represores y además, no depositan grandes expectativas en la Concertación. Para ellos, se trata de una “manipulación vergonzosa“, cuyo objetivo es  proteger al ex-dictador. Los exiliados creen que sólo su acción militante desde el exilio, junto a la acción jurídica de los Estados europeos, puede llegar a  encaminar un verdadero proceso judicial contra Pinochet.

Por tanto, los exiliados van a involucrarse honesta (entera? ) y frenéticamente en una larga movilización para exigir el juzgamiento del ex-dictador en Europa y para “luchar contra su impunidad“. Las formas que toma esta movilización, así como las prácticas que en ella se desarrollan, son realmente “exhumadas” desde el pasado.

  • ·         El regreso estructural de la memoria

Las consignas, las pancartas, los discursos pronunciados durante las numerosas reuniones, incluso las divisiones que fortalecen las redes comunitarias que se han reformado, hasta la evolución de éstas ultimas, recuerdan de hecho las experiencias fundamentales que los refugiados han conocido: la Unidad Popular y los comienzos del exilio. El pasado reaparece, el grupo revive, a través del uso de los antiguos gestos, palabras y  prácticas, sus estructuras intrínsecas, ofreciendo a la memoria colectiva del exilio chileno una nueva etapa de elaboración[15].

Durante la movilización contra Pinochet, el acontecimiento fundador[16] que constituye la Unidad Popular está de regreso. En las manifestaciones surgen algunos cánticos (“Venceremos”, entre otros), como un eco del pasado y la figura de Allende, quién parece representar una verdadera divinidad tutelar, es invocada permanentemente: su rostro invade las pancartas y reina sobre los manifestantes, así como en el living de muchas casas de exiliados.

Los tres años de la experiencia socialista chilena han sido vividos por sus militantes y simpatizantes como un período eufórico, en el que, animados por un fuerte entusiasmo revolucionario y por la certeza de estar participando activamente en la elaboración de una Sociedad Nueva y de un Hombre Nuevo, sentían que estaban construyendo la historia, una historia en la que las trayectorias personales parecían abrazar las de la Nación. Se trata de un período de referencia y también de un período mítico, con el cual algunos siguen soñando[17]. Este mito[18] de un período que hoy no sabríamos comprender sin su fin trágico y sangriento, descarga, retrospectivamente, un gran peso sobre estos tres años. La gran mayoría de los exiliados percibe esta etapa histórica como una época feliz e ideal, intocable, cuya imagen ha sido sublimada por la distancia y la nostalgia propias del exilio.

El grupo va a encontrar, a través de las divisiones que lo alientan, sus viejas estructuras. Inherentes a la acción política o a las tensiones entre grupos ideológicamente divergentes, estos conflictos importantes que agitan la red y que afectan su capacidad movilizadora, recuerdan de manera pertinente las dificultades que la Unidad Popular tenía para federar las corrientes políticas que la componían, y las batallas ideológicas que dividían fuertemente a sus militantes. Estas divisiones continuaron en el exilio, viviendo tensiones exacerbadas por la derrota, por el inmovilismo político, tanto en Chile como en las redes sociales y políticas reconstituidas en el exilio. Estas harían estallar rápidamente la aparente unidad que la comunidad había encontrado al llegar al país de acogida. De la misma manera, las divisiones provocadas por el “caso Pinochet”, despiertan viejos rencores, provocan rabia, después de los felices reencuentros de las primeras semanas de movilización. Luego, las asociaciones de carácter cultural y social toman el relevo, consagrando la primacía de la afirmación del “entre-soi” sobre la acción política, lo que recuerda la evolución de las interacciones colectivas de los refugiados chilenos durante las diferentes etapas de sus exilios.

Estos modos de reagrupamiento y diferenciación estructuran la escena política de los exiliados chilenos, y conforman el nexo entre pasado y presente, permitiendo la reactivación de la memoria colectiva del exilio.

  • ·        El “entre-soi” y la figura del exiliado

A pesar del aspecto ejemplificador de este caso, cuyas acciones han sido valoradas tanto por los medios de comunicación y, pese a la solidaridad que la sociedad francesa ha tenido para con los refugiados chilenos, la movilización, sigue siendo esencialmente un hecho de éstos últimos. Los “franceses” están ausentes de este movimiento: si bien, a veces, se solicita su apoyo (firmas de adhesión, ayuda económica, etc.), su presencia efectiva en las manifestaciones es muy rara. Estas presentan un carácter marcadamente comunitario: las consignas, los volantes y las conversaciones que se establecen entre los miembros conocidos, son mayoritariamente en español, con exclusión de los no chilenos, aun cuando sean amigos de muchos años. En este contexto, el  proyecto, de formar una comisión latinoamericana integrada además por argentinos y haitianos, es abandonado al cabo de algunos meses.

Por tanto,  los desafíos de esta movilización se relacionan con el cuidado y la conservación de una identidad reencontrada, conducida por un colectivo encerrado en si mismo y que se reactiva constantemente, a partir de los reencuentros comunitarios, expresados en  manifestaciones y  fiestas. Son los momentos de vuelta a sus raíces, a su identidad. Los refugiados chilenos encuentran en la militancia, en el “être-ensemble”, (conjunto o colectivo?) una identidad valorizada que se había alterado progresivamente desde el golpe de Estado. El exiliado chileno encarnaba, de hecho, en la Francia de los años 70, heredera de las ideas del ‘68 y en el umbral de su crisis económica, al representante de un movimiento revolucionario con el cual los militantes franceses podían identificarse: el exiliado chileno era una verdadera figura heroica.

Los beneficios que en términos de identidad, ofrecía esta imagen de héroe, no eran menores para los refugiados chilenos; beneficios que reaparecen a partir del “caso Pinochet” Los refugiados recuerdan y, por fin, recuerdan en voz alta.[19]

  • ·         La resolución de los conflictos memoriales

Al ser designado un culpable oficial, el “caso Pinochet” aminora la culpabilidad de la derrota. Al fin, el deber de memoria puede cumplirse e impulsa a tomar la palabra públicamente: efectivamente, la responsabilidad que se le impone a los sobrevivientes de atestiguar por aquellos que ya no están, les permite superar las dificultades que los llevaron a sumergirse en los recuerdos traumáticos. Se trata casi de una reparación, hablando y recordando no sólo por aquellos que ya no están, sino también  por ellos mismos.

La palabra del sufrimiento, finalmente liberada, puede circular entre las redes comunitarias y permitir la reconstrucción colectiva del sentido de estas trayectorias, vividas, esencialmente en sus aspectos más siniestros, de modo individual. El sistema  represivo y sobre todo el de la tortura, tenían como objetivo la destrucción del ser, aislándolo de todas sus redes y marcándolo para siempre cuando “hablaba” bajo el dolor despiadado, transformándolo, literalmente, en una “ bestia que grita” (“bête hurlante”), habiendo asesinado al ser social y moral antes de destrozar al ser físico[20]: el sistema ha abolido el sentido. El silencio y la inhibición, la culpabilidad exacerbada por la condena sin apelación de los partidos políticos clandestinos de aquel que “cantaba“. Todo ello dejaba, a cada uno de los refugiados, aplastado bajo una pesada carga individual. A través de los testimonios y las querellas, estos reencuentran asimismo la huella de algunos detenidos-desaparecidos que creían haber sido los últimos en ver, reconstruyendo la cadena de responsabilidades de su desaparición. Esto les permite deshacerse, parcialmente, de la culpabilidad. 

Cuando Pinochet  fue arrestado… entonces le encontré un sentido a mi historia. Antes se trataba de algo individual, completamente individual, que me tocaba a mi, y que yo guardaba porque era mi historia, mi problema individual y que no estaba ligado a algo que pudiera hacer avanzar las cosas y es justo cuando Pinochet fue detenido […] que yo hice la conexión entre mi historia y ésta… y en esta historia había todo un espacio para volver a lo que significaba pertenecer a un  movimiento (colectivo ?)  y no sólo individualmente como víctima.”  Marcela, 46 años, exiliada en Francia en 1973, ex-presa política.

De esta forma, el “caso Pinochet” permite a los exiliados   retomar en sus manos un destino sufrido desde 1973, cuando fueron empujados a la clandestinidad, a los campos de tortura, de concentración y detención, a las embajadas y consulados en países lejanos, con sus hogares para refugiados. En fin, cuando fueron forzados a una existencia no deseada, pero que han sido capaces de construir. Si durante años, su capacidad de acción a nivel político, laboral, etc., estuvo parcialmente anestesiada, ahora la reafirman y se la reapropian. El “caso Pinochet” tiene un valor reparador para los refugiados: la lucha del exilio en el exilio les devuelve sentido a su presencia en Francia.

Por ultimo, el duelo de las experiencias trágicas es posible. Los muertos y los nombres de los detenidos-desaparecidos son nombrados una y otra vez, sus fotos son publicadas en los diarios, afiches y carteles, que los manifestantes enarbolan, gritando que sus compañeros están “presentes ahora y siempre“. Estos actos son, también, el lugar de expresión de ritos de duelo, simbolizados por centenares de cruces plantadas en maceteros y puestas en la calle, por los minutos de silencio, por las velas protegidas del viento y por ese ataúd que queman de rabia cuando Pinochet regresa a Chile en marzo del 2000. Todos estos símbolos funerarios, representan “armas”,  de impacto sobre la opinión pública, así como formas de “enterrar a los muertos“. Asimismo, el “caso Pinochet” le permite a las víctimas de la dictadura realizar una catarsis.

Tuvimos la suerte de haber podido hacer una terapia colectiva con el “caso Pinochet” […] porque todos teníamos a nuestros muertos en los afiches, los muertos, los detenidos-desaparecidos, habíamos puesto un manto sobre nuestras cabezas, y decíamos, bueno esto hay que olvidarlo. Pero era una manera de poder seguir viviendo. Y entonces pasó algo que permitió abrir eso y todos estaban felices! […] Pudimos enterrar de una vez a todos los muertos […] Si no enterraste a tus muertos no puedes vivir, porque si no dejas a tus muertos en el pasado, el presente es inestable y el futuro también. […] Además, cuando viviste la derrota y sientes que no puedes cambiar nada de esto, con todos estos muertos y desaparecidos sobre el lomo, todo el tiempo…esto te apaga, vives con un peso.” Juan, 60 años, exiliado en Francia en 1974.

Las virtudes liberadoras del “caso Pinochet” sobre la memoria reprimida van a actuar también en el seno de las familias y van a trasformar el marco de la transmisión de la memoria.

El caso Pinochet y los hijos de los exiliados

  • Los fantasmas de la memoria

La memoria familiar, marcada por el sello de las terribles experiencias vividas, ha sido transmitida, durante mucho tiempo, de manera velada, a través de sus silencios aceptados y de sus “fantasmas” atormentando a los hijos. Los exiliados chilenos, enfrentados a sus recuerdos en tensión, no le cuentan a sus hijos, con facilidad, lo que les sucedió. El horror parece aún más difícil de verbalizar con ellos. De esta manera, la memoria se transmite generalmente por fragmentos, con sus omisiones, sus mentiras a veces, y  sus momentos de revelación en otros[21].

Los hijos respetan estos silencios y zonas oscuras de la memoria y, en ocasiones, hasta las apoyan, pues no quieren aumentar el dolor de los padres ni enfrentarse ellos mismos al horror. Los silencios, sin embargo, son pesados, dejando a la imaginación y a los fantasmas llenar los vacíos de una memoria que se vuelve, incluso, más terrible e inaccesible a toda obra de apaciguamiento y de elaboración[22].

No obstante, los hijos de los refugiados cuentan con trazos de memoria extra-familiares: se trata de los miembros de la comunidad chilena. Estos “tíos y tías” de la migración. Son personas referentes en la medida en que han recorrido los mismos periplos que sus padres. En Francia, también, existe toda una literatura y filmografía sobre la historia contemporánea de Chile que los hijos suelen consultar. Algunos de ellos elaboran parcialmente imágenes y representaciones de la biografía paterna. Por ultimo, sea cual fuere el grado de transmisión, todos los hijos expresan esta extraña impresión “de haber sabido siempre” sin que fueran necesarias las palabras.

Mas allá de los silencios, de las palabras, la transmisión de la memoria traumática se realiza clandestinamente y pareciera ocurrir (haber?), en los hijos de refugiados, un “hacerse cargo de los conflictos, de los traumas psíquicos que pertenecen a la realidad vivida por los padres”[23]. Escenas de violencia, llenas de tanques de combate, de fusiles y de llamas, en las cuales los padres o ellos son los actores, invaden las pesadillas de los hijos que construyen un teatro imaginario traumático[24]. Así, muchos de ellos se debaten entre estas imágenes de dolor y odio contra los represores chilenos, un odio mezclado con miedo que se amplía a todo organismo militar y de seguridad (sea este chileno, francés o de cualquier nacionalidad).

Algunos hijos desean protegerse del sufrimiento activado por la memoria e intentan distanciarse de ella, declarando que “son sus fantasmas y no los míos“. Gabriela, 22 años, llegó a Francia en 1980 con su madre después de haber sido las dos detenidas en Chile. Pero la memoria y el sufrimiento están presentes y, a veces, son asumidos y reivindicados por los hijos. Su relación con la memoria es entonces ambivalente.

  • De los sentimientos ambivalentes

Los hijos de los refugiados tienen una relación ambivalente con Chile, país de ensueño, cuya imagen se ve alterada por la nostalgia y las narraciones magnificadas de los padres, donde “las naranjas son del tamaño de los melones“: los hijos han elaborado la representación de una tierra originaria, “tierra de los colores del Edén”, un hipotético refugio. Pero este paraíso representa, también, un paisaje de sufrimiento graficado por las imágenes en blanco y negro de los bombardeos sobre la Moneda. Un lugar de injusticia en el que reina la impunidad y la negación oficial, situación que resulta más intolerable para estos jóvenes, que para sus mismos padres, ya que fueron   educados en los cursos de “educación cívica” de la escuela republicana francesa.

Durante los viajes que algunos de ellos realizan a Chile,  toman conciencia de los lazos contradictorios que los unen a este país, donde vive una familia desconocida e idealizada por la distancia, y con la cual las relaciones son generalmente una decepción :

Antes yo me hacia ideas, idealizaba, fantaseaba…allá he visto. [la familia] sigue siendo por mucho tiempo, algo lejano, imaginario, y de repente…ya era casi demasiado tarde cuando yo fui…mis tíos y mi familia son casi unos extraños, aunque los conozca.” Isabel, 28 años, llegó con sus padres a Francia en 1976.

El primer viaje que se realiza, a menudo, durante el verano austral y que corresponde al invierno europeo, es el viaje de la alegría, del descubrimiento. Los siguientes suelen ser los  viajes de la desilusión. Las imágenes elaboradas durante la niñez se encuentran con la realidad de las poblaciones, con una sociedad chilena dividida y, la mayor parte del tiempo, silenciosa sobre su historia contemporánea. 

Esta ambivalencia de sentimientos se relaciona también con la militancia de los padres. Algunos de sus hijos se sienten un poco aplastados por estos héroes míticos que sus padres creen ser. Ellos, que han participado en un gran movimiento social y político, en un momento que caracterizan, como de gran libertad y solidaridad social, que han recorrido y sobrevivido a tantas experiencias difíciles, “luchando por sus ideas”, representan para sus hijos, figuras ejemplares. Las narraciones heroicas de sus padres, así como la imagen positiva del refugiado latinoamericano que tienen las sociedades de acogida en Europa, permiten construir una cierta mistificación de la Unidad Popular y de los acontecimientos del golpe y post-golpe. Estos personajes, modelos a seguir, parecen ser aplastantes: los hijos piensan que jamás conocerán situaciones similares y que nunca podrán “pasar su prueba” como si las experiencias extremas de la generación anterior, obstruyeran  su realización personal.

Sin embargo, los hijos reivindican orgullosamente la herencia ideológica de estos ex-militantes, muchos de los cuales siguen estando activos. Esta transmisión se refiere más a los valores fundamentales de una sensibilidad de izquierda, que a los de ideologías más puras. Todo lo anterior, lleva a los hijos a comprometerse en diferentes luchas; por ejemplo, los sin-papeles, la defensa de la escuela pública, la ecología, entre otras. De hecho, hijos y padres pertenecen a dos generaciones socio-históricas socializadas en épocas y espacios muy distintos, y ambas tienen no sólo una visión política diferente, sino contrastada. Los padres son definidos por sus hijos como “idealistas y utópicos”, y no se reivindican como marxistas revolucionarios. Los hijos, a su vez, son llamados “cartesianos y racionalistas” por sus progenitores. En la trasmisión hay una reinterpretación, y una verdadera apropiación de una herencia política que, al mismo tiempo, es profundamente estructurante[25]. Esta reinterpretación de la memoria de la familia se expresará en las formas y en las significaciones del compromiso de los jóvenes durante la movilización contra Pinochet.

De este modo, durante el “caso Pinochet”, los hijos van a descubrir, a veces, a través de la prensa o de la televisión, los testimonios de sus padres. Así, muchas discusiones surgidas en las familias, a raíz del evento, despiertan su interés por esta historia: ya no dudan en interrogar a los padres y en consultar los múltiples documentos escritos y audiovisuales que abundan en los medios, para llenar los espacios vacíos de la memoria. Durante las manifestaciones, los hijos aprenden también a “conocer y reconocer” a sus progenitores en los rostros de los manifestantes, cuyas expresiones les parecían, hasta ese momento, exclusivamente paternas.

De hecho, los hijos de refugiados se unen a las manifestaciones organizadas por las redes comunitarias. Para sus padres, la participación masiva en ellas, representa “un maravilloso regalo”. Esos padres, desde muchos años, temían que uno de los corolarios coercitivos del exilio significara que sus hijos se convirtieran en “francesitos que han olvidado y que no se interesan por Chile”. Al tomar conciencia que, pese a los silencios, se han transmitido sentimientos de pertenencia y un fuerte nexo con su historia. En un principio, la presencia de estos “cabros”[26] era más bien una manera de apoyar solidariamente a sus padres, considerados entonces los verdaderos actores del asunto; pero se produce una transformación, gracias a un núcleo de hijos de refugiados entre 15 y  40 personas que, durante todo el conflicto al no poder siempre entenderse con “sus mayores”, se organizan  convirtiéndose en una fuerza autónoma de potenciación del movimiento. Rechazando así el “entre-soi” protector de sus padres, hartos de las incesantes discordias que, según ellos, debilitaban la movilización y no pudiendo concebir, en Paris, al final del siglo XX, la presencia de esas reliquias de la Unidad Popular (“tienen 25 años y 40.000 kilómetros de atraso” !), los hijos de refugiados intentan ampliar la movilización a la sociedad en la que viven. Estos franco-chilenos desarrollan, de esta manera, una lucha más ejemplar que la de los “viejos”, es decir, extraterritorial, creando una asociación[27] junto a  jóvenes de otras nacionalidades. Dirigen sus acciones de protesta, reflexión e información a la población francesa, en sus universidades, colegios, lugares de trabajo, etc. Su solidaridad concreta con otros movimientos, tales como los sin-papeles, confirma el carácter ejemplar de su lucha. Sin embargo, los jóvenes no dejan de construir,  también, un espacio de “entre-soi” en el que las trayectorias, los cuestionamientos de identidad, los vacíos de la memoria individual  encuentran, por fin, un eco colectivo. Además, desarrollan un proyecto de investigación histórica sobre la represión militar chilena, iniciativas socio-culturales (conciertos, fiestas, presentaciones de documentales, apadrinamiento de un hogar de menores en Chile, y otros.), redefiniendo prácticas y valores portadoras de identidad.

De tal manera, el idioma que usan, el “frañol” (una mezcla de francés y de castellano), es tanto un marcador de identidad, así como la huella de una acción transformadora de la doble herencia cultural. De hecho, el idioma está impregnado de la relación que los hijos de exiliados tejen con la historia paterna y la tierra originaria. “El individuo que habla es “actuado por las palabras” (Jean-Paul Sartre) que enuncia, en el sentido que con las palabras establece relaciones con las cosas, los eventos y las situaciones.”[28] Y el lenguaje reinventado que usan los hijos de refugiados, pasando con facilidad de una lengua a la otra, creando nuevas palabras (afrancesadas o chilenizadas), nuevas expresiones, los distingue de los dos grupos de referencia: ni franceses ni chilenos,  proclamándose herederos de una doble cultura.

Sin embargo, todos ellos afirman que el “caso Pinochet” les permitió “reanudar la identidad chilena“, las manifestaciones, fiestas y reuniones en  las cuales participan. Son un espacio de recreación de una atmósfera socio-cultural propia del exilio chileno. El español que se habla, la música latina que se escucha, la salsa que se baila y el vino que se toma, el olor del pan amasado que se disfruta, son, efectivamente, varios de los soportes de la identidad. “Me sentí chilena ante todo, no me sentía francesa pa’nada“, dice Valeria, 21 años, hija de exiliados, llegados a Francia en 1974, quien evoca, al mismo tiempo, su “desgarradora doble identidad“:

En Chile soy francesa, pero en Francia soy chilena. […] Está claro, tengo una cultura francesa, pero no puedo ser francesa. No puedo ser chilena tampoco, pero me siento más chilena que francesa.” 

  • De las estrategias de identidad (identitarias) a la apropiación

La identidad, como la memoria, es un concepto dinámico, y la cuestión revela menos de la noción de herencia que de la noción de uso. Los hijos de refugiados elaboran  verdaderas estrategias de identidad[29], “bricolando” las dos culturas y los sentimientos ambivalentes que tienen hacia la historia paterna.

Así, si algunos jóvenes se identifican con sus padres y con la generación del exilio, se autodenominan “exiliados” aunque hayan nacido en Francia, otros, se vinculan más con el   espacio nacional y deciden, por ejemplo, “volver” a Chile aunque sus padres se queden en Francia. Finalmente, son varios los que afirman y resaltan una identidad que califican como chilena, aunque nunca hayan pisado Chile. Hay que precisar que la figura del exiliado, sobre valorizado, brilla sobre los jóvenes: hijos de héroes, hijos de un mundo exótico realzado por la moda latina en Europa, por los estereotipos de la “picante salsera” y del “latin-lover”. Esta etiqueta de identidad les aporta beneficios secundarios. Alfonso, 21 años, hijo de exiliados chilenos llegados a Francia en 1976, vive en una localidad de la periferia parisina y es constantemente sometido a controles de identidad por la policía, a raíz de su “look de joven de banlieue”, sospechoso de ser “árabe o chino”. Alfonso revierte esta estigmatización[30], auto- proclamándose chileno y apoyando esta identidad con prácticas lingüísticas, festivas y deportivas para que ésta sea significativa tanto para él como para los demás.

Otros jóvenes le confieren a esta situación socio-cultural mixta, un carácter positivo: se dicen dotados de una cultura francesa, pública, que   requiere de la razón, de la ciencia y de los valores democráticos, pero también de una herencia chilena. Este último pertenece a la esfera familiar y se inclinaría mas bien hacia los sentimientos, los sentidos y las relaciones humanas percibidas como ricas y cálidas: estos jóvenes estarían constituidos por “lo mejor del espíritu francés y de la naturaleza chilena“. Estas dos herencias adquiridas, complementarias, se mezclan entonces, y algunos de los hijos de la migración evitan todo conflicto de identidad,  declarando ser, simplemente, “ciudadanos del mundo“.

El “caso Pinochet” revaloriza la figura del exiliado chileno. Durante el caso, los hijos se sienten y se definen chilenos, aunque al interior del grupo comunitario se diferencien de sus mayores: renegociada, la identidad problemática es, entonces, resuelta en el grupo de pares. Juntos, los hijos de refugiados se sienten y se definen como hijos del exilio, como el “fruto de todo eso“, pequeños chileno-franceses o franco-chilenos, nacidos de lo político, a caballo de la migración.

De esta forma,  toman sentido las historias familiares que los han conformado en lo que son hoy día. La memoria, despersonalizada, puede inscribirse en un movimiento colectivo de redefinición de los sentimientos de pertenencia y de los lazos que con ella existen, volviéndose historia, una historia en la que ellos tienen el sentimiento de participar. Su fuerte compromiso en la movilización es una afirmación de esto, una reafirmación, vista por los padres y por el entorno como una afiliación voluntaria a esta historia y de la que se apropian según sus dobles referentes socio-culturales. 

A lo largo del “caso Pinochet”, el teatro imaginario se vuelve real. La transmisión efectiva de la memoria familiar que entra en juego y la acción colectiva permiten que los hijos habiten este teatro. Actores a cien por ciento de la movilización y progresivamente reconocidos y respetados por sus mayores, los hijos “crecen” y retoman la bandera de la militancia familiar, viviendo a su turno, un formidable movimiento social. Es justamente la apropiación de la memoria colectiva y familiar lo que puede constituir al sujeto, un sujeto libre, actuando sobre el presente[31] y no invadido o aplastado por su pasado ni por su herencia.

Así, como las imágenes de un calidoscopio se hacen y deshacen indefinidamente, dibujando nuevas formas y figuras, conservando siempre los mismos materiales, podemos representarnos el objeto memoria. Fluida, en constante cambio pese a su carga traumática, la memoria del exilio chileno evoluciona en el tiempo, marcada por los distintos acontecimientos que tiene lugar tanto en la comunidad como en las familias y en los corazones, unida por los lazos comunitarios, también cambiantes. De esta manera, el “caso Pinochet” ha venido a efectuar un giro de 180 grados sobre la situación del “entre-deux” vivida por los refugiados chilenos en su fase de post-exilio, y a cuestionar profundamente las relaciones atormentadas que estos mantenían con la memoria colectiva y familiar del exilio y de la violencia. El “caso Pinochet” actúa en esto como una crisis reveladora, disparadora y cristalizadora[32], revelando hasta que punto la memoria es un proceso dinámico en constante movimiento de composición, descomposición y recomposición. z 


[1] Expresión  que se relaciona con el « affaire Dreyfus » (que pasó en Francia al principio del siglo XX), es decir como un evento tanto jurídico, que mediático, que social, que político y que dividió la sociedad chilena como lo hizo l’affaire Dreyfus con la francesa…

[2] En este período, fueron realizadas dos investigaciones acerca de la construcción social de la memoria y de su transmisión en el seno familiar. Las personas entrevistadas pertenecen a 20 familias de refugiados en París y las ubico socialmente en la clase media, por su capital cultural, económico y social. Estas personas, que eran mayoritariamente estudiantes universitarios y militantes de la izquierda revolucionaria chilena, dejaron su país en la década del 70. Los integrantes de las parejas, de origen chileno, fueron entrevistadas individualmente, así como sus hijos que en ese momento tenían entre 17 y 30 años y que cursaban sus estudios superiores o ejercían un trabajo en puestos de responsabilidad.

[3] Fanny Jedlicki, Mémoires d’exil : quels héritages ? Trajectoires familiales de réfugiés chiliens, de l’Unité Populaire à l’affaire Pinochet, tesis de “maîtrise” de Etnologia, Universidad Paris V-la Sorbonne, 1999 ; Les mosaïques de la mémoire. Mémoires et violences de l’exil chilien. Tesis de DEA (pre-doctorado) de Sociologia, Universidad Paris VII-URMIS, 2000.

[4] Marie-Claire Lavabre, Le fil rouge. Sociologie de la mémoire communiste. Presse de la FNSP, Paris, 1994.

[5] Maurice Halbwachs, Les cadres sociaux de la mémoire, Albin Michel, Paris (primera edición 1925), 1994, p. 329.

[6] Concepto desarrollado por Levi-Strauss y Roger Bastide que aluden a la acción, intelectual y simbólica, de los actores sociales, para articular los distintos elementos (por ejemplo, de dos culturas). El término francés “bricolage” tiene una buena traducción en la metáfora del patchwork.

[7] Al final de la dictadura, se cuentan aproximadamente 4 000 asesinatos políticos, cerca de 2 000 detenidos-desaparecidos y entre 300 000 y 400 000 detenciones y casos de tortura.

[8] Antonia Garcia Castro, La mémoire des survivants et la révolte des ombres. Présences du phénomène de disparition dans la société chilienne (1973-1995),tesis de “maîtrise” IEP-Paris, 1995.

[9] Este sentimiento es uno de los objetivos de la represión : el sistema de la tortura necesita sobrevivientes, que puedan atestiguar el horror frente a los miembros de la sociedad, para que ellos adivinen, sin realmente saberlo, qué le pasa a los opositores. Es uno de los medios con los que se construye un verdadero Estado de terror.

[10] Ana Vásquez ; Ana-Maria Araujo, Exils latino-americains : la malédiction d’Ulysse, CIEMI-L’Harmattan, 1988.

[11] Jorge Semprún ; Elie Wiesel, Se taire est impossible, Ed. Mille et Une Nuits, 1995, p. 17.

[12] Pese a la dificultad de contabilizar el número exacto de exiliados se estima que, entre 1973 y 1989, unos  500.000 a un millón de chilenos, aproximadamente, han abandonado voluntariamente su país. Según la embajada de Chile en Paris, entre 10. 000 y 15. 000 chilenos habrían residido en Francia en este período. Estos refugiados provienen, en su mayoría, de la clase media chilena, con un alto nivel de educación. Sin embargo, pese a la heterogeneidad social existente en esta comunidad, de acuerdo a los datos conocidos por esta embajada, entre el 30 y el 40% de esta población habría vuelto a Chile.

* Citar a primo Levi

[13] La orden de detención internacional librada por el juez Garzón habla en términos de “crímenes de lesa humanidad”; estas palabras, si bien son abandonadas por los jueces, son ampliamente retomadas por los medios de comunicación masiva durante todo el caso.

[14] Evidentemente no es mi intención juzgar la (re)construcción de la democracia chilena, que puede ser comprendida históricamente. Seguramente Francia tiene una historia diferente y ahora es justamente desde este país, en el que los refugiados han cambiado y adquirido, durante el exilio, otros códigos de análisis y otras expectativas (sociales, económicas, culturales y políticas), que éstos evalúan la situación chilena.   

[15] Roger Bastide, “Mémoire collective et sociologie du bricolage”, L’Année sociologique, vol. 21, 1970.

[16] Paul Ricoeur, Evènement et sens, en L’Espace et le temps. Actes du XXIIeme Congrès de l’Association des sociétés de philosophies de langue française(Dijon, 29-31 août 1988), Vrin, 1990, p.19. 

[17] Un grupo de exiliados chilenos participa en las elecciones presidenciales chilenas de 1999, pensando contar con el apoyo de la población (este apoyo se demostraría prácticamente inexistente). Gracias al rol que habían jugado durante el “caso Pinochet”. Hasta continúan soñando con una sociedad chilena inspirada en la Unidad Popular.

[18] De hecho, frente a la ausencia de una Historia científica, oficial y reconocida como tal, es el mito, con acentos siempre legendarios, que toma su lugar. 

[19] Las identidades etnicas, de hecho, se construyen siempre en la interacción : Fredrik Barth, “Les groupes ethniques et leurs frontières” (trad. al francés, 1ª edición en ingles 1969), en Poutignat Ph. Y Streiff-Fenart J., Théories de l’ethnicité, Paris, 1995, pp.203-249.

[20] Véronique Nahoum-Grappe, “L’usage politique de la cruauté : l’épuration ethnique (ex-Yougoslavie, 1991-1995)”, pp. 275-323, en Françoise Héritier (dir.),De la violence, Odile Jacob, Paris, 1996, p.282.

[21] Esto no es una ley general; durante la investigación he encontrado casos extremos, en los que pudo haber un casi total ocultamiento de la historia paterna o, al contrario, una intensa participación de los hijos en la historia de sus padres.

[22] Vincent de Gaulejac, L’histoire en héritage. Roman familial et trajectoire sociale, Desclée de Brouwer, 1999.

[23] Martine Ulriksen-Vignar, “La transmission de l’horreur » en Jeanine Puget (dir.), Violence d’état et psychanalyse, Bordas, Paris, 1989, p. 124.

[24] Las experiencias traumáticas son reales en los hijos de los sobrevivientes, a pesar de que no hayan vivido realmente las causas de dicho traumatismo en Nathalie Zadje, Souffle sur tous ces morts et qu’ils vivent ! La transmission du traumatisme chez les enfants de survivants de l’extermination nazie, Ed. La Pensée Sauvage, 1993, pp. 87-88.

[25] Anne Muxel-Douaire, “Chronique familiale de deux héritages politiques et religieux”, en Cahiers internationaux de sociologie, vol. 82, PUF, 1986.

[26] “Cabros y viejos” son las denominaciones con las que las dos principales generaciones que han protagonizado esta lucha, se llamaban una a otra.

[27] L’A MICRO, el nombre de la asociación, hace referencia a lo micro como a algo chico, en contraste con los adultos ; hace referencia también al MICRO-fono como símbolo de la palabra tomada públicamente por este grupo y a las micros de Santiago, lo que le confiere, por un lado, un carácter mas chileno en relación a los dos primeros términos existentes en francés y significando lo mismo, y por otro simbolizando la “subida al camino del compromiso”.

[28] Augustin Barbara, Les couples mixtes, Bayard, 1993, p.207.

[29] Camille Camilleri ; Joseph Kastersztein el all.Stratégies identitaires, PUF, Paris, 1997.

[30] Isabel Taboada-Leonetti, “Stratégies identitaires et minorités : le point de vue du sociologue”, en C ; Camilleri et all., idem, pp.68-69. Hay que decir que los jóvenes franceses de origen magrebi que habitan los barrios populares de Francia son victimas de un fuerte racismo institucional y social, siendo identificados como delincuentes.

[31] Jacques Hassoun, Les contrebandiers de la mémoire, Syros, Paris, 1994.

[32] Edgar Morin, “Principes d’une sociologie du présent”, en La rumeur d’Orléans, Seuil, 1969.

El poder de las redes. Manual ilustrado para ciberactivistas


El poder de las redes

Manual ilustrado para ciberactivistas

Trilogía de las redes: El poder las redesEste libro es la primera parte de una trilogía que continúa con «Filés: de las naciones a las redes» y que se cierra con «Los futuros que vienen».

También está disponible para descarga en formato epub. Descarga todos nuestros libros en el repositorio de la Biblioteca de las Indias.

Te recomendamos especialmente, el manifiesto recien publicado: «El modo de producción P2P»

Índice

  1. Información general sobre este libro
  2. ¿De qué trata este libro?
  3. Breve historia de las redes sociales
  4. De la plurarquía a la blogsfera
  5. La primavera de las redes
  6. Ciberactivistas
  7. Ciberturbas
  8. Ciberactivismo
  9. La regresión de la web 2.0
  10. Pensando diferente

 

¿De qué trata este libro?

Que estamos en un tiempo de cambios y que esos cambios tienen que ver de alguna manera con las «redes sociales» es ya una idea común, extendida y repetida hasta el cansancio. Sin embargo, nadie parece tener muy claro qué son esas famosas redes y, si son algo más de los nuevos «libros de cromos» popularizados por servicios web como «Facebook», qué tienen de nuevo. A fin de cuentas, si las redes de las que hablamos son las que forman las personas al relacionarse unas con otras, la sociedad siempre ha sido una red. Y si hablamos de movimientos de activistas también estuvieron siempre ahí, relacionándose unos con otros en una especie de universo hiperactivo y paralelo. Hay, sin embargo, dos elementos nuevos relacionados con esta cuestión que todo el mundo entiende intuitivamente. Por un lado, Internet y su consecuencia más directa: la eclosión de una nueva esfera de relación social que pone en contacto a millones de personas cada día. Por otro, la aparición en los últimos años de una amplia literatura sobre redes aplicada a todos los campos, desde la física o la biología hasta la economía, con toda su inevitable secuela de libros de divulgación, aplicaciones al marketing y juegos publicitarios.

Y luego hay toda una serie de movimientos que van desde la revolución hasta la protesta cívica, pasando por una nueva suerte de sofisticadas algaradas que nadie sabe clasificar muy bien y que llenan páginas en los periódicos. Saltaron a la luz pública cuando en el año 2000 una multitud tomó las calles de Manila para pedir la dimisión del presidente Estrada. Los medios destacaron entonces la ausencia de convocantes y cómo las organizaciones políticas y sindicales se vieron arrastradas a seguir a la gente en vez de dirigirla. Pero aquello estaba lejos de la vieja Europa y tampoco le hicimos demasiado caso, tan sólo el suficiente como para que muchos de los miles de protagonistas de las movilizaciones del 13 de marzo de 2004 en España supieran hasta qué punto podían impulsar un cambio decisivo. Fue «la noche de los teléfonos móviles» y, aunque todavía se discute en qué medida pudo influir en el resultado electoral del día siguiente, nadie puede negar que supuso un momento de radical novedad en la historia española. En un librito publicado en la red unos meses antes, el economista Juan Urrutia había vaticinado la inminencia de este tipo de movilizaciones y aportado las claves metodológicas para entenderlas. Las bautizó también como «ciberturbas». Un año y medio después, en noviembre de 2005, la policía francesa confesaba su impotencia para contener la revuelta de los arrabales aduciendo la velocidad a la que los revoltosos adquirían técnicas y experiencias de verdadera «guerrilla urbana». Desde entonces el rosario de movilizaciones no ha cesado: desde Grecia a la revolución democrática tunecina, pasando por las movilizaciones postelectorales en Irán, el mapa político del mundo se ha ido llenando de referencias de nuevo tipo.

Algunos apuntan a la aparición de un nuevo y misterioso sujeto colectivo. Howard Rheingold lo llamó las «multitudes inteligentes». En este libro no nos acercaremos a ellas como si formaran parte de un mismo movimiento, con objetivos más o menos comunes, sino como síntomas de una nueva forma de organización y comunicación social con la que se pueden defender ideas muy diferentes, cuando no opuestas. Movilizaciones como las que en España condujeron al «macrobotellón» de la primavera de 2006 o los hoy famosos «indignados», entrarían también en este hit parade de ciberturbas que revelan que algo está cambiando. Definir ese algo y cómo las personas normales podemos ganar con ello independencia y poder de comunicación es el objeto de este libro. Se divide en tres partes. La primera parte contiene una brevísima historia de cómo las redes sociales, el mapa de relaciones a través del cual se mueven las ideas y la información, han cambiado a lo largo del tiempo impulsadas por las distintas tecnologías de comunicación. La segunda parte se centra en los nuevos movimientos políticos, desde las Revoluciones de Colores en el Este de Europa hasta las ciberturbas en distintos lugares del mundo, para finalmente trazar los dos modelos fundamentales de ciberactivismo que llevan a la difusión masiva de nuevos mensajes desde la propia red. En la tercera parte se critica la llamada «web 2.0», mostrando los límites que la cultura de la adhesión impulsada por servicios web como Facebook o Twitter imponen al ciberactivismo y dar paso a una reflexión general sobre el nuevo modo de pensar al que nos aboca la comunicación en redes distribuidas.

Breve historia de las redes sociales

Tras toda arquitectura informacional se esconde una estructura de poder.
Eslogan del grupo ciberpunk español hacia 1990

El siguiente gráfico sostiene de alguna manera todo lo que vendrá a continuación, así que lo ideal sería que el lector lo tuviera siempre presente. Fue creado por Paul Baran para fundamentar la estructura de un proyecto que más tarde se convertiría en Internet.

 

Topologías de red

 

Si observamos atentamente, los tres gráficos unen los mismos puntos de diferente manera. Estas tres disposiciones –técnicamente llamadas topologías– describen tres formas completamente distintas de organizar una red: centralizada, descentralizada y distribuida. La idea central subyacente en el presente libro es que la clave para poder explicar la gran mayoría de los nuevos fenómenos sociales y políticos a los que nos enfrentamos consiste en entender la diferencia entre un mundo en el que la información se distribuye en una red descentralizada y otro en el que lo hace en una red distribuida, por lo que recomendaría que el lector marcara esta página y volviera a ella cada cierto tiempo.

Pero volvamos a su autor original. En 1964 Paul Baran había recibido un importante encargo de la RAND Corporation, el think tank científico de la defensa norteamericana: describir qué estructura debían de tomar las comunicaciones de datos para sobrevivir a la primera oleada de un ataque nuclear soviético.

Baran se dió cuenta de que en una red centralizada, la desconexión del nodo central destruye inmediatamente toda la red. Una red descentralizada era en cambio mucho más robusta: al eliminar uno de los nodos localmente centralizadores la red no desaparecía completamente aunque algunos nodos quedaban desconectados y generalmente la red se rompiera en varios trozos. Baran se preguntó si no era posible definir una red cuya característica principal fuera que al eliminar cualquier nodo ningún otro quedara desconectado. Llamó a este tercer tipo «redes distribuidas» y propuso su uso para conectar entre si los ordenadores de las grandes universidades que habían recibido fondos de investigación de la defensa. Esa red, DARPANet, se conocería más adelante como Internet.

Pero donde Baran veía ordenadores y cables, nosotros podemos ver todo un relato histórico.

La red centralizada correspondería casi perfectamente a la estructura de las redes de postas que eran el principal sistema de comunicación hace tres siglos. En el sistema de postas cada carta enviada de un punto a otro tenía que pasar necesariamente por la capital, la ciudad central donde vivía el rey y estaba establecido el poder que literalmente permitía que unos lugares se conectaran con otros. Son los tiempos de la monarquía absoluta, los monopolios reales y el estado confesional.

El sistema era especialmente rígido con las colonias americanas. En el Imperio Portugués por ejemplo, estaba prohibido construir caminos entre las distintas colonias brasileñas y para enviar una carta de Río a Bahía tenía que viajar hasta Lisboa sólo para volver por barco a América. No es de extrañar que los primeros periódicos estuvieran en los puertos y sus noticias principales fueran precisamente las llegadas y salidas de barcos. En cambio, los periódicos con opinión y noticias políticas nacerán necesariamente en las capitales, donde las noticias llegaban antes que a ningún otro lado a través del correo. De hecho todavía hoy la prensa llama «corresponsales» -es decir colaboradores por correspondencia- a quienes escriben fuera de la sede central del periódico. Cuando durante la revolución francesa aparezca la primera forma de los partidos políticos modernos, «los clubs», funcionarán exactamente igual: sobre un centro en París con corresponsales en la provincia. Basado en el mismo sistema centralizado de comunicaciones, el modelo de estado al que darán lugar los partidos de la revolución francesa será tan centralista como el de la monarquía absoluta. De hecho, todavía hoy se conoce al centralismo extremo como «estado jacobino».

Pero en 1844 Samuel Morse envíó por primera vez una noticia a través de su «telégrafo eléctrico», en noviembre de 1851 se abrió al público la primera línea de telégrafo entre el Reino Unido y Francia. El primer mensaje directo entre Londres y París llegaba pocos meses más tarde cuando un emprendedor alemán, Paul Julius Reuter, consigue conectar por primera vez París y Londres a través de un cable submarino. Su idea: compartir las cotizaciones de las bolsas europeas en tiempo real. Los «cables» de Reuter pronto llevarán noticias de todo tipo y no sólo los inversores, sino los periodicos locales comenzarán a comprarlas. Reuter pronto se dará cuenta del valor de sus «scoops», sus cables con noticias impactantes que llegan mucho antes que las crónicas que se envían por barco. Nace entonces la agencia Reuter’s y en 1853 cuando estalla la guerra de Crimea consigue el apoyo del Almirantazgo y el diario «The Times» para tender su red hasta el mismo mar Negro donde ingleses, franceses, italianos, rusos y otomanos batallan por el control de las puertas de Asia.

Eran los comienzos de lo que Tom Standage bautizó, en un estupendo libro epopeya, como «Internet victoriana». Aunque Standage se muestra irónico en su libro sobre el efecto final del telégrafo en las relaciones diplomáticas, en la medida en que modificó los asuntos militares, no deja de ser interesante que los tres primeros protagonistas de aquella red de cables submarinos -EEUU se conectó a la red británica en 1858- hayan formado un bloque hasta ahora. Y es que el telégrafo no sólo unió las bolsas, sino que unió y mestizó los intereses económicos de los tres países, dando impulso tanto a la primera globalización como al imperialismo. Les unió de hecho con más potencia que la rivalidad generada por las fuerzas centrífugas de la competencia. Y el nacimiento de las agencias de noticias (Associated Press y Reuter’s), hijas directas del telégrafo, contribuyó además a casar el «orden del día» del debate público entre ellas.

Es difícil entender hoy el cambio que supusieron las agencias de noticias para la democracia. Al principio la novedad consistió en que permitieron incorporar noticias nacionales y globales a la prensa local en un momento en que la alfabetización crecía tanto por necesidades productivas (las máquinas requerían cada vez más habilidades de manejo por parte de los obreros) como por la acción educativa del propio movimiento sindical y asociativo.

Pero al incorporar la prensa popular (y no sólo la «burguesa», inaccesible para la mayoría de las personas tanto por sus costes como por su lenguaje), asuntos nacionales e internacionales, hasta entonces reducto de las cancillerías y la elite, la política exterior y «de Estado» pasó a formar parte de aquello sobre lo que cualquier ciudadano medio, independientemente de su clase social, tenía una opinión. Los argumentos del sufragio censitario se hacían obsoletos porque la información y la opinión abarcaban ahora al conjunto de la ciudadanía.

REFLEXIONES AÑEJAS ACERCA DE UNA METODOLOGIA VIRTUAL APLICADA.


            

Si debo dedicar este libro,digo que lo dedico a mi hija Carola,que ha tomado el cielo por asalto,a mis tres hijos y mis doce nietos ,sus madres, a mi madre.  Está de más decir que este trabajo restó tiempo y dedicación a ellos.

…y a todos los presentes y ausentes que pueblan mi memoria.

“ya estamos iniciando nuestro regreso,ya se hizo todo lo que estaba a nuestro cargo,ya se completaron nuestros días,no nos olviden,no nos pierdan,miren primero sus casas,miren primero su patria.Establézcanse,multiplíquense,caminen y vayan a ver otra vez el lugar de de donde vinimos”. Vers. 779 Popol Vu

 

Comienzo este libro escribiendo a la luz de una vela, sin conexión alguna desde anoche con el mundo virtual ,que es el campo donde acudo diariamente como observadora participante.

La metodología de la antropología virtual,que describiré y la razón por la que consideré su aplicación en esta investigación es hoy asequible a todos, lo que no ocurría hace siete años, cuando iniciamos este camino.

Hoy escribo a mano en un viejo cuaderno escolar. En la madrugada de anoche un corte de luz en mi barrio que se prolongó hasta esta mañana, me ha permitido darme cuenta que esta metodología es viable solo si nuestra conexión a Internet está disponible y tenemos acceso a los equipos necesarios para que las técnicas de información y comunicación nos conecten y permitan nuestro habitar en el ciberespacio.

En este siglo XXI, en este último mes del  año de 2012, en que tantos esperan atemorizados un fin del mundo profetizado, los espacios donde coexistimos las generaciones de chilenos que vivimos  la crisis del proyecto nacional-popular de la Unidad Popular, el golpe militar de 1973 y la dictadura que se extendió durante 17 años,son sin duda los del espacio virtual, ese océano donde es posible navegar y encontrar los rastros y huellas de prácticamente todos quienes en un momento u otro fueron parte de nuestras  vidas.

Múltiples formatos, herramientas, aplicaciones posibilitan la comunicación On Line y el contacto con quien nos propongamos comunicarnos o averiguar qué ha sido de esas vidas que alguna vez compartimos .

Para la investigación en ciencias sociales, la Web se ha transformado en un espacio antropológico donde encontrar al Otro, sujeto de nuestros estudios,en una presencia total y transversal al tiempo y al territorio.

Por dos décadas hemos colonizado este espacio y formamos una cibersociedad en permanente proceso de cambio , dinámica y dialéctica y de alta complejidad. Sociólogos, antropólogos,cientistas políticos,economistas y  psicólogos sociales ,trabajadores sociales y etnógrafos virtuales hacen de este espacio su terreno para aplicar las teorías,metodologías   y técnicas propias de sus disciplina a un universo de grupos e individuos que detentan características específicas y que entablan relaciones sociales de distinto carácter en la Web con un correlato con sus actividades en el mundo Off Line o realidad presencial.

Espacios Antropológicos. Las ciudades y su espacio público . Raquel Perahia. 2007


Universidad de Buenos Aires
rperahia@fadu.uba.ar rpera@fibertel.com.ar


Las ciudades y su espacio público (Resumen)

En las ciudades tradicionales, el Espacio Público es el que da identidad y carácter a la ciudad, el que permite reconocerla y vivirla en sus sitios urbanos: naturales, culturales y patrimoniales. Aunque los gobiernos locales se ocuparon de su gestión a través de la regulación, la normativa y los proyectos urbanos en la década de los 80, no pudieron prevenir ni corregir las constantes y, muchas veces toleradas, invasiones privadas que deterioraron la calidad de vida y el medio ambiente. En los 90 el mercado, con importantes inversiones en centros de recreación y consumo (los nuevos espacios del encuentro) y en las urbanizaciones privadas, introduce el concepto de espacio privado de uso público. Sin embargo el tratamiento de los espacios públicos cotidianos, con fuerte participación ciudadana, multiplica las acciones y la diversidad de soluciones mejorando la calidad ambiental del conjunto. Esta ponencia presenta algunas experiencias desarrolladas con resultados positivos.

Palabras clave : Espacio público. Gestión. Alternativas.


Cities and its public space (Abstract)

In the traditional cities, the Public Space is the one that gives to identity and character to the city, the one that allows to recognize it and to live it, in its urban sites: natural, cultural and patrimonial. Nevertheless the management of government through the urban regulation, norm and projects in the decade of the 80, could not prevent neither to correct the constant damage in many districts. This has deteriorated the quality of life, the security and the environment dramatically. In the 90’s the market, with important investments in malls and in the private urbanizations (called gated communities), introduces changes in the traditional public urban space conceived as a private space of public use. Nevertheless the treatment of the everyday public space, as a space for social integration, with strong citizen participation, multiplies the actions and the diversity of solutions improving the environmental quality of the set. This document displays some experiences developed with positive results.

Key words: Public space. Management. Alternative choice.


Tradicionalmente, en nuestras ciudades, el Espacio Público fue concebido como el espacio de la expresión y la apropiación social por excelencia, es el espacio que alberga el cotidiano transcurrir de la vida colectiva.

Es el espacio que da identidad y carácter a una ciudad, el que permite reconocerla y vivirla. Es el sitio que conserva la memoria de sus habitantes en sus espacios naturales, culturales, patrimoniales.

Estos espacios presentan diversidad de formas, dimensiones, funciones y características ambientales. Sin embargo el espacio público es percibido como un vacío “con forma”, es decir conformado por la edificación y elementos que lo bordean, ya sean espacios de circulación y tránsito, recreación y deporte, reunión e interacción social, contemplación y disfrute del paisaje y la naturaleza, etc..

En los últimos años, los conflictos del Espacio Público están asociados al impacto del crecimiento acelerado y desordenado del habitat en la periferia urbana, sin adecuación a las estrategias de desarrollo urbano locales.

Esta situación se manifiesta: a través de una diversidad de formas: en las ocupaciones informales; en la implementación de las políticas de vivienda que resuelven el crecimiento urbano con proyectos de grandes conjuntos que se localizan con una marcada dispersión territorial y una escasa articulación con la trama existente, y con la acción de los privados que se aislan, a través de los desarrollos suburbanos, verdaderos polígonos cerrados, ajenos a la ciudad existente.

Hay una crisis del espacio público es sus dos dimensiones: como elemento ordenador y polivalente, como lugar de intercambio y de vida colectiva, en cada zona o barrio, y también como elemento de continuidad, de articulación de las distintas partes de la ciudad, de expresión comunitaria, de identidad ciudadana (Borja, J.2001: p 21).

El espacio público está en la esencia de lo urbano, desde la antigüedad hasta nuestros días es el espacio del encuentro y el intercambio, enriquece las prácticas urbanas y alienta la participación de los ciudadanos y su interés por las cuestiones comunitarias. Una ciudad sin plazas, ni parques, ni espacios para el encuentro casual, no solo sería pobre ambientalmente sino también en los aspectos socio urbanísticos.

El concepto de espacio público urbano ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Al inicio estaba ligado sobre todo a la existencia de espacios verdes.

Los principios higienistas requerían de espacios destinados a la mejora de las condiciones de salud de la población, a través de adecuados índices de habitabilidad, absorción del agua de lluvia, generación de clorofila; condiciones de iluminación, ventilación y asoleamiento. En los últimos años surgen otros  enfoques que replantean el papel que desempeñan esos espacios en las ciudades ampliando el concepto de espacio verde al de espacio libre.

A los tradicionales espacios verdes: espacios libres en los que predominan las áreas plantadas de vegetación como plazas y parques, se incorpora el concepto de espacio libre: espacios urbanos, al aire libre, de uso predominantemente peatonal, pensados para el descanso, el paseo, el deporte, el recreo y el entretenimiento en sus horas de ocio.

Con un criterio de espacio regulador del medio ambiente, se considera el espacio libre como equilibrante del sistema ambiental. Esos sitios que podríamos llamar de ” frontera” actúan a modo de pulmones de la ciudad y la región. Los ejemplos son numerosos: el tratamiento paisajístico del espacio público a lo largo del sistema circulatorio: en avenidas, boulevares, ejes ferroviarios, en los frentes acuáticos; en los espacios que rodean a escuelas, hospitales y establecimientos sanitarios; finalmente, los cementerios mismos a veces configuran verdaderos parques naturales. Desde esta visión ambiental las funciones atribuibles a los espacios libres y verdes son:

– Una función social: ofrecer espacios destinados al paseo, la contemplación, los juegos, el contacto con la naturaleza indispensable para el desarrollo de los niños y el equilibrio de los adultos.

– Una función urbanística y paisajística: producir un corte, una discontinuidad, en lo posible con masa vegetal, necesaria para la oxigenación de la masa edificada. Atenuar la heterogeneidad de las construcciones con los alineamientos forestales que ponen en valor el paisaje que permiten leer y comprender la organización de la ciudad.

– Una función ecológica: la vegetación juega un rol irremplazable en el vasto sistema de la ciudad; es habitat de la fauna y actúa como reguladora del microclima urbano: fija el óxido de carbono y el polvo contenido en el aire, tiene un importante rol en la depuración microbiana y la regulación térmica y puede contribuir a la regulación hídrica , lo que se relaciona con la acumulación de agua por parte de la vegetación, y el suelo y con la posibilidad de la infiltración a través del sustrato hacia la napa de agua.

Los árboles disminuyen la velocidad del viento y pueden servir de pantalla sonora llegando a reducir los ruidos de 8 a 10 decibeles por metro de espesor, en el caso de una plantación de ciertos árboles perennes.

Históricamente, quienes se ocuparon de ese espacio fueron los gobiernos locales,  especialmente a través de la regulación, la normativa y el mantenimiento. En general se solía atribuir a lo público (el Estado) los espacios exteriores, las grandes infraestructuras y los equipamientos colectivos.

Las normas urbanísticas trataron de mejorar la calidad ambiental de los Espacios Públicos regulando su uso y tratamiento, buscando compatibilizar los intereses de la diversidad de actores intervinientes en ese espacio, a través de normas de tejido y ocupación, el control del nivel de los ruidos molestos, el control de la publicidad y la polución visual, la reducción de la polución aérea, el cuidado de la forestación, etc.

Algunas actuaciones municipales sobre el Espacio Público a partir de la década del 80, se centraron en la creación, recuperación, puesta en valor y mejora de los espacios urbanos, ya sea renovando áreas degradadas, refuncionalizando grandes fracciones con actividades obsoletas y/ o convirtiendo en peatonales las calles en cascos antiguos y áreas centrales (a veces inclusive con la reducción y/o anulación de las superficies destinadas al tránsito y el estacionamiento vehicular).

Los criterios de diseño de estas intervenciones fueron variados algunos monumentales, otros imponiendo soluciones y materiales de moda (inclusive vegetales), ajenos a las tradiciones locales. Las actuaciones, especialmente en las ciudades europeas, mostraron un especial cuidado por la mejora de la accesibilidad integral del espacio público, incorporando la discapacidad y sus requerimientos para dar igualdad de oportunidades al acceso de la ciudad.


Las acciones en la Argentina

En la década de los 80, numerosas administraciones municipales impulsaron la peatonalización de algunas calles en las áreas centrales por ser los sectores con mayor vitalidad; con mayor afluencia de público. Por ser el corazón de la ciudad, el sitio del encuentro social y cultural, el lugar para ver y ser visto.

En la calle peatonal el espacio urbano destinado exclusivamente a circulaciones pasa a ser utilizado por actividades de paseo, de encuentro ciudadano, de reunión informal, es un sitio para compartir.

Generar un área peatonal consiste básicamente en facilitar el desplazamiento de peatones y el desarrollo de actividades complementarias que hacen más atractivas los paseos ciudadanos, los paseos de compras.

Se utilizaron diversas modalidades de peatonalización:

– Peatonalizar separando espacialmente el flujo peatonal del vehicular resolviendo cada uno de ellos en forma independiente, a veces en diversos niveles. Los puentes y calles sobreelevadas y los túneles son soluciones utilizadas para separar los flujos peatonales de los vehiculares.

– Peatonalizar reservando todo el espacio circulatorio vehicular, la calzada, a los peatones. La calle Florida y luego la calle Lavalle en la Ciudad de Buenos Aires fueron las primeras en adoptar esta modalidad. Luego diversas ciudades Capitales en el interior del país imitaron este ejemplo. Las ciudades turísticas que adoptaron esta modalidad hacen peatonales sus calles más concurridas sólo en temporada de alta afluencia de turistas, o en ciertos días a la semana ; es una peatonalización temporal.

– Peatonalizar de manera parcial, es decir incrementar los recorridos peatonales a expensas de los vehiculares, ampliando la superficie de la vereda y reduciendo en la calzada el espacio de estacionamiento y circulación  de los vehículos. La peatonalización parcial mantiene la convivencia de los flujos peatonales y vehiculares en una misma arteria; incrementa el espacio destinado a peatones mejorando sus desplazamientos y las posibilidades de detenerse en el encuentro informal sin que ello implique la eliminación del paseo en auto, las operaciones de carga y descarga de mercadería, o la adaptación a la época del año o de la semana más conveniente.

Es una solución menos costosa en términos económicos y de menor impacto sobre el sistema circulatorio, sobre todo en las áreas centrales en general congestionadas. La ciudad de Corrientes implementó esta modalidad enriqueciendo el recorrido peatonal con expresiones del arte local. Figuras 1 y 2.

Figura 1. Corrientes, calle peatonal

Figura 2. Corrientes Calle peatonal

A pesar de estos intentos de mejorar con actuaciones aisladas algunas áreas centrales, catalogadas de convocantes, concurridas, históricas, la gestión municipal no pudo evitar el deterioro en otros sectores de la ciudad.

Con el impacto de la globalización a partir de los 90, las discontinuidad de las políticas urbanas, el crecimiento de la pobreza y el desempleo, la gestión local no pudo prevenir ni corregir el deterioro ni las constantes y, en muchos casos toleradas, invasiones privadas de lo público que, en muchas ciudades latinoamericanas, afectaron notablemente la calidad de vida, la seguridad y el medio ambiente.
La transformación del espacio público a partir de la década del 90

A partir de 1990 comienzan las grandes transformaciones para las ciudades latinoamericanas.

En un contexto de economías mundiales integradas, las ciudades son el espacio donde se concentra el desarrollo económico, social y cultural; son las se disputan las oportunidades de concentrar las innovaciones; brindar los mayores y más avanzados servicios y comunicaciones, ofrecer recursos humanos calificados a fin de atraer a las actividades económicas y brindar una buena calidad ambiental destinada a residentes y visitantes (los turistas). El concepto y uso de los espacios públicos cambia, acompañando los cambios culturales y socioeconómicos de la sociedad.

El propio carácter evolutivo de los asentamientos y la complejidad que adquieren las ciudades de crecimiento dinámico, especialmente las Areas Metropolitanas, sumado a los impactos de las nuevas tecnologías, las comunicaciones y la globalización incorporan nuevas prácticas.

La nueva sociedad urbana usa menos la plaza y las calles como espacio de la comunicación directa, privilegia los bares y sitios de reunión: los “boliches nocturnos” los grandes paseos de compra y entretenimiento, los megaeventos deportivos, los masivos encuentros musicales.

En realidad hoy es difícil diferenciar la propiedad y uso de los espacios públicos pues hay numerosos espacios privados, en los que el consumo desempeña el papel preponderanteque actúan como puntos de encuentro o nuevos hitos de la ciudad, y que son utilizados libremente por el público.

En este contexto el espacio urbano resulta fuertemente ligado al capital, y las ciudades son sede de los grandes emprendimientos inmobiliarios, negocio cuya base es el suelo urbano.

Asociado a la globalización el individuo pasa, de ser un ciudadano, a ser un consumidor del libre mercado, se transforma en ciudadano del mundo, lo local se desdibuja. Sin embargo persiste el concepto de lo público como el carácter predominante de la vida urbana en las ciudades.

La realidad mundial que genera un consumo de bienes culturales globales que crece y se diversifica, se contrapone con la necesidad de las ciudades latinoamericanas de definir, redefinir y/o preservar su identidad y recuperar su memoria, etc.

Con la apertura de las fronteras se difunden y asimilan bienes y mensajes de otras culturas; conformándose un mundo nuevo y diversificado. Se debilita el sentido integral de pertenencia a la ciudad, para dar paso a sitios de pertenencia e interacción de subgrupos.

Como escenario de esta diversidad y de los constantes y rápidos cambios de la sociedad postindustrial, aparecen en las ciudades nuevos gestores privados y nuevas formas de gestión público / privada de los espacios urbanos públicos y/o semipúblicos Estos gestores y usuarios del espacio público tienen un campo de acción en el que actúan con una tecnología propia, en un campo de competencia propio, y con una voluntad de eficiencia autónoma que coexiste y puja por el mismo espacio.

En la actualidad un número creciente de servicios y equipamiento son, en parte públicos en parte privados a través de los consorcios, concesiones, subsidios, etc. impulsadas por las nuevas tecnologías que permiten gestionar separadamente las infraestructuras (por ejemplo la telefonía)

Estas lógicas diferentes, a veces casi antagónicas, generan dispersión y atentan contra la calidad y una imagen integral de la ciudad; aportan poco al concepto de identidad y de orientación, de leer el espacio urbano como algo cotidiano y seguro (Perahia, R.1999: p.2).

En las ciudades capitales de la Argentina y en particular en la Región Metropolitana de Buenos Aires en esa década se evidencia una despreocupación hacia la creación de los espacios públicos. Se los reemplaza por shoppings, centros de recreación y deportes, centros de exposiciones, parques temáticos, etc. Las tipologías más extendidas son:

– Los grandes complejos comerciales, recreativos y de servicios , con fuertes inversiones inmobiliarias en áreas centrales o en la periferia, en áreas de nueva centralidad, en correspondencia con los nodos de autopistas y rutas de vinculación regional, con un espacio público controlado y seguro.

– Las urbanizaciones cerradas como forma de habitat suburbano que privatizan lo urbano y gestionan su propio espacio privado de uso público.

– Los complejos recreativos y las áreas de nueva centralidad.

Los complejos comerciales y de recreación tienden a localizarse en las áreas centrales compitiendo con las calles peatonales públicas de libre acceso, ofreciendo un espacio privado de uso público, acondicionado, controlado y seguro. Muchas veces comparten el espacio con altísimas torres que alojan a las empresas líderes en las ciudades líderes, en espacios centrales muchas veces espacios patrimoniales recuperados (caso Puerto Madero).

Cuando se localizan en los suburbios, impulsados por la mejora de la red de accesibilidad a través de la disponibilidad la red de autopistas y las nuevas tecnologías de comercialización, se constituyen en el nuevo equipamiento de consumo y diversión, provisto de servicios internos de seguridad y destinados a los nuevos nuevos residentes suburbanos que se alojan en los Clubes de Campo, Clubes de Polo, Chacras, Barrios Cerrados, Ciudades Pueblo, etc.

Son grandes centros de compra, recreación y servicios, ejecutados mayoritariamente con capitales extranjeros, con servicios internos de seguridad que se proyectan y ejecutan en todas las grandes ciudades con criterios similares, lucen idénticas, (al igual que los hoteles de las cadenas internacionales).

Estos complejos conforman las áreas de nueva centralidad con formas de sociabilidad muy diferentes a las que ofrecen los centros comerciales y de esparcimiento tradicionales mucho de los cuales perdieron usuarios y vida urbana.

El centro geométrico deja de ser el lugar más accesible, sobre todo para los ciudadanos con automóvil. Así pues estamos asistiendo , especialmente en el comercio, a una multiplicación de polaridades. (Ascher,F. 2004: p. 60).


Las urbanizaciones privadas

En la Región Metropolitana de Buenos Aires, el mercado inmobiliario, a través de las urbanizaciones privadas, introduce el concepto de espacio privado de uso público, gestionado por los nuevos agentes del desarrollo que privatizan el espacio urbano y también las responsabilidades civiles como la seguridad, la infraestructura de servicios y el mantenimiento del espacio urbano y las calles interiores.

Impulsados por los principales problemas metropolitanos: la pobreza, la contaminación, la congestión del tránsito, la contaminación auditiva, la inseguridad, la violencia y la marginalidad , los sectores socioeconómicos medios y medio altos de la población se desplazan hacia la periferia en busca de una mejor calidad de vida y una relación más armónica con el medio ambiente. Se trasladan con la ilusión de ser felices y estar tranquilos en medio del aire libre y el verde, lejos de la ciudad.

Pareciera que, en el habitat cotidiano, no hay más opciones que elegir entre una buena gestión privada y una dudosa gestión pública, resultado, entre otras, de una débil valoración de la cuestión urbanística como variable significativa de la calidad de vida.

Estas formas fragmentadas, destinadas a sectores de ingresos altos y medios, con perímetros cerrados y accesos controlados, ofrecen mayores niveles de seguridad y mejor calidad ambiental, equipamiento autónomo y autosuficiencia administrativa.

En el interior las urbanizaciones privadas ofrecen espacios comunes limpios, vigilados, controlados y seguros. El entorno de la vivienda: espacios públicos (o privados de uso público), pueden ser utilizados como una ampliación de la vivienda.

De algún modo el vecino siente que vuelve a la vida del barrio (de su infancia). Se siente un residente escuchado que puede reclamar en forma casi directa, sin complicados trámites municipales al Administrador, o el nuevo gestor privado, que tiene que rendir cuentas de lo que hace con el dinero que cobra de las expensas, en una gestión más transparente, o mejor dicho más controlable. Los residentes premian a ese gestor privado manteniéndolo en su puesto, a través de un pago.

Este territorio privado, con sus propias reglas y sus políticas tiene poco que compartir con sus vecinos y con el sistema de gobierno local, y esto también se evidencia en los bordes urbanos. La principal característica de estos emprendimientos cerrados son los cerramientos perimetrales, clara manifestación de que lo que está dentro de este perímetro es privado.

Estos cercos, a veces resueltos constructivamente con importantes muros de ladrillo impiden la continuidad de las calles adyacentes. Tampoco pueden ser recorridos a pie pues son largos espacios anónimos, inseguros pensados solo para el flujo circulatorio vehicular.

La ausencia de tratamiento de borde restringe el uso de la vereda como el espacio de encuentro entre vecinos y desalienta la buena convivencia. Esta ausencia de tratamiento incluye la carencia de senderos peatonales y veredas así como de equipamiento y mobiliario urbano, soporte de la actividad ciudadana.

Ante esta situación nos preguntamos:

-¿Como evitar el acceso diferencial de la población a bienes y servicios y mejorar la calidad ambiental para mejorar la calidad de vida de los habitantes, con un enfoque sustentable integrando la cuestión social, la cuestión económica y el tema ambiental?.
– En lo social a través de la equidad de oportunidades.
– En lo económico relacionando el crecimiento económico con la protección ambiental.
– En lo ambiental con la toma de conciencia de la necesidad de preservar los recursos.
– ¿Como construir el espacio publico como eje integrador social y escenario de la vida ciudadana?
– ¿Como evitar que la ciudad sea sólo el lugar destinado al trueque, subordinado al mercado mientras que sus lugares se transforman en espacios vigilados, privatizados, o concesionados?


La gestión actual del espacio público. Soluciones y alternativas

Es preciso concebir el espacio urbano como el ámbito de la pluralidad en orden de construir sociedades habitadas por hombres y mujeres más que por potenciales votantes, representantes, compradores, vendedores.

Desde un urbanismo participativo la concepción y ejecución de los proyectos resultan de la intervención de diferentes actores, de grupos sociales diversificados, con requerimientos y concepciones diferentes. En este sistema complejo de actores se deberán conciliar intereses a través de una diversidad de propuestas que, con un enfoque de microurbanismo, encare y ejecute soluciones adaptadas a cada situación.

En las actuales condiciones pensar en una gestión ambiental sustentable de los espacios públicos requiere de la instrumentación de varias medidas y acciones . Esas medidas deben ser concretas e integrales para hacer la ciudad más sostenible en lo ambiental, más igualitaria en lo social y más participativa.

El proyecto y gestión de los Espacios Públicos, concebido con un planteo totalizador con un Plan General integrado al Plan Urbano Ambiental, en una sola política global sustentable y participativa, resulta una alternativa deseable.

El plan debe recoger, orientar y definir las políticas y criterios, con reglas claras para que la ciudad se estructure en forma ordenada y equitativa. Así el espacio público se constituye en el soporte de la estructura urbana, estableciendo su preponderancia sobre el espacio privado y acrecentando su rol como continente integrador, estructurante y ordenador de la ciudad.

La gestión del Espacio Público desde el gobierno local implica el proyecto, construcción operación y mantenimiento continuo. Se deben impulsar diversos modelos de gestión en los que intervengan las entidades oficiales y los vecinos, coordinadamente con los privados para la propuesta, diseño y financiación de los mismos.

Hasta la fecha los municipios han encarado diversas soluciones y alternativas de ejecución.

Algunas, como las calles peatonales, ya mencionadas, fueron proyectadas y ejecutadas en los sectores más significativos de la ciudad tales como las Areas Centrales, los principales ejes comerciales, etc. Especialmente en las ciudades europeas, se inició un proceso de rehabilitación y revitalización de los cascos antiguos para mejorar la calidad de vida urbana de sus habitantes, con importantes programas de inversión. Esos proyectos incorporaron desde las modalidades de peatonalización, hasta la recuperación de pequeños espacios públicos tales como plazuelas, zonas recoletas, espacios centrales en los boulevares, bordes urbanos costeros fluviales y/ o marítimos, bordes de espacios viales, etc. Otras actuaciones municipales se expandieron en la casi totalidad de la ciudad. Esta modalidad favoreció la mejora de la calidad ambiental de una multiplicidad de espacios de diversas características diseminados por las ciudades.

La ciudad de Mendoza ha desarrollado, en forma sostenida, una política de mejora de sus espacios cotidianos que ha incluído hasta el diseño de sus acequias, vitales para esta ciudad de oasis (figura 3).

Figura 3. Mendoza ciudad, acequia.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, desde el 2006, encara un conjunto de acciones a través de su Ministerio del Espacio Público. Estas acciones incluyen desde el arbolado público en las calles de la ciudad, hasta la construcción de las aceras.

A los proyectos municipales mencionados se sumaron otras formas de acción como:

– Talleres participativos donde, los vecinos se encuentran en talleres de discusión, actualización y seguimiento de las actuaciones sobre el espacio público.

– Concursos de ideas no vinculante

Entre nosotros la organización de los concursos de ideas se encaró en forma conjunta entre el Municipio y las Asociaciones Profesionales. La Municipalidad fijaba los lineamientos, alcances y carácter de la propuesta, y facilitaba la documentación base necesaria. Las Asociaciones Profesionales se ocuparon de la organización y gestión del concurso conforme a los Reglamentos de Concurso vigentes.

Los proyectos fueron expuestos en forma pública. Algunas veces se contrató a los ganadores del concurso a integrarse a la gestión municipal a fin de elaborar la documentación necesaria para la ejecución de la obra. Esta modalidad integra la acción pública y privada y la consulta popular.

– Acuerdos con las Universidades y participación de docentes y alumnos a través de Convenios de Asistencia Técnica, Pasantías, etc.

Esta es una modalidad cada vez más extendida que integra la actividad académica con las necesidades y la realidad local. Permite que los alumnos incorporen un mayor conocimiento de la realidad, sobre la cual tendrán que actuar, y de la diversidad de situaciones socioambientales que, países tan extensos como la Argentina, poseen.

También posibilita que las organizaciones locales y los vecinos reconozcan y valoren la actividad académica y la diversidad de especialistas (arquitectos, geógrafos, ingenieros, comunicadores, etc.) cuya actividad se integra en el espacio público.

– Por último es preciso señalar que, en todos los casos, para articular una política participativa es necesario elaborar una guía de criterios técnicos teórico / prácticos sobre el espacio público, hoy dispersos, para que las entidades públicas y los particulares construyan y diseñen el espacio público en forma integrada, funcional y segura para conformar un paisaje urbano con calidad estética y técnica.

Esa información deberá fijar criterios para lograr diseños integradores en temas de circulación, señalización, forestación, nomenclatura, discapacidad, tratamiento de bordes y fachadas, mobiliario, etc.

Esta información , de carácter indicativo, debe estar referida a aspectos claves como el diseño geométrico, las soluciones constructivas, los materiales y sus tecnologías de ejecución, su mantenimiento y conservación, los costos y por último la normativa municipal clara, completa y actualizada

El programa de información y difusión debe ser contínuo, a través de documentos simples, con formatos ágiles, fáciles de intercambiar, actualizar, modificar, etc. . Guías que difundan formas simples, fáciles de implementar, con normas específicas de diseño y con los detalles constructivos a fin de unificar criterios para la ejecución de las múltiples intervenciones que, a diario, se suceden en el espacio público de la ciudad.

Esta información busca facilitar el accionar sobre la ciudad compartiendo el bagaje práctico que las buenas soluciones proporcionan. De este modo el conocimiento y la información puede ser usada antes, durante y después de la acción.

Estos documentos sirven para transferir experiencias para que la gente pueda resolver (en algunos casos por caminos simples) la ejecución y mantenimiento de sus propios espacios públicos de frente urbano.

Por ello deberá llegar fluídamente a los ciudadanos en especial a los residentes, responsables de sus fachadas, frentistas al espacio urbano, así como a los desarrolladores de los emprendimientos privados que deberían tratar los espacios perimetrales con idéntico cuidado y diseño con el que tratan el espacio privado/público interno.

Existen antecedentes de estos documentos tales como la Cartilla del Espacio Público elaborada en Colombia, figura 4.

Figura 4 – Fuente Cartilla del Espacio Público. 1993 p: 127.

En la Argentina, desde la Dirección de Desarrollo Urbano, que depende de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda Nación, se está elaborando una Guía Metodológica para el Diseño del Espacio Público, que será parte de la documentación que esta Subsecretaría facilita a las Provincias y a los casi 2100 Municipios del país .

Dada la amplitud del tema y la diversidad de aspectos que involucra se ha optó por elaborar un documento modulado ( o modular) de carácter operativo, ejecutado por secciones de modo de que se pueda ampliar y / o modificar en diversas instancias.

El primer módulo en prensa, está referido a la calle como articuladora del sistema vial, y a uno de sus elementos ambientales por excelencia: el arbolado urbano.


Conclusiones

Las soluciones para el manejo sustentable y administración del espacio público deben contener mecanismos para que la ciudad gestione sus espacios públicos con un Plan Integral, comprometiendo a las entidades ejecutoras que deben actuar en el medio urbano a elaborar planes de administración y manejo.

Es necesario repensar la ciudad desde sus espacios públicos, imponerlo como principio colectivo y recuperar el protagonismo y liderazgo por parte de la administración en la regularización y construcción de los mismos.

A fin de viabilizar las estrategias de mejora de la calidad de los espacios públicos se deben encarar en forma simultánea acciones de carácter informativas, indicativas, normativas, de ejecución, control y mantenimiento.

Sin embargo , creo que en la actualidad las posibilidades de actuación directa de los municipios (sobre todo de los mas pequeños) sobre el Espacio Público a través de grandes operatorias urbanísticas es limitada, sin embargo esas posibilidades aumentan cuando se encaran actuaciones concertadas público privadas en emprendimientos de menor escala.

Así, cuando en las estrategias gestión del espacio público se incorpora el tratamiento de los espacios de la cotidianeidad, de los espacios urbanos intersticiales, muchas veces mejorados con procesos de autogestión, de los espacios ligados a las infraestructuras de circulación que vertebran la ciudad, las posibilidades de proyectar, ejecutar y mantener actuaciones de carácter publico privadas se potencian.

El tratamiento de los espacios cotidianos multiplica las posibilidades de generar acciones pequeñas, diseminadas por la ciudad, con fuerte participación ciudadana, ampliando así la diversidad de soluciones, la oportunidad de acceder a esos espacios en diversos sectores de la ciudad (con equidad de oportunidades) y la mejora la calidad ambiental del conjunto.

Las intervenciones y su localización pueden ser diversas, como son los barrios de la ciudad donde están ubicadas; lo que sí seguramente tendrán en común será la escasez de recursos económicos tanto para su ejecución como para su mantenimiento.

Es necesario entonces seleccionar maneras simples de hacer las cosas, por ello se deben impulsar acciones orientadas a la mejora de los espacios públicos con medidas sencillas que requieren de inversiones menores pero que exigen de un mayor esfuerzo conjunto.

En correspondencia con este enfoque el Documento Anual de la Unidad Temática de Desarrollo Urbano elaborado por la Municipalidad de Malvinas Argentinas y aprobado por la VII° Cumbre de la Red Mercociudades en Valparaíso, el 4 de septiembre de 2001 recomienda:

1) Establecer políticas específicas para el Espacio Público, revalorizando su importancia y singularidad, elaborando normativa simplificada, sistematizada, integrada y permanentemente actualizada y fortaleciendo la gestión técnica y el ejercicio de un efectivo control del poder de policía sobre él.

2) Recuperar el valor de la diversidad de usos para el espacio público revalorizando y ordenando el comercio callejero y otras actividades sociales y culturales que fueron cediendo terreno en beneficio de la función circulatoria, casi excluyente.

3) Producir instrumentos urbanísticos, que además de mejorar la calidad del espacio público a través de la preservación del patrimonio arquitectónico y cultural construído en los centros urbanos, incentive y viabilice su diversidad de usos (en tipos y en sectores sociales concurrentes), especialmente el residencial, para que la población y los servicios y usos que están ligados a ella y a sus demandas,  garanticen la vitalidad del mismo.

También es necesario sensibilizar a los profesionales. Para ello se debe prestar especial atención a la incorporación sistematizada del conocimiento y gestión del espacio público, en la formación académica de los profesionales involucrados en el planeamiento, proyecto, construcción, accesibilidad sin restricciones y rehabilitación del espacio urbano.

En este sentido se requiere una tarea interdisciplinaria para incorporar la diversidad de especialidades que se conjugan en el espacio público tales como geografía, ingeniería vial y de infraestructura y servicios, arquitectura y urbanismo, diseño, paisajismo, comunicación visual, especialidades en accesibilidad y bienes patrimoniales, etc.

Este camino hacia la mejora de los espacios públicos ha sido exitosamente experimentado en las ciudades, entre nosotros falta agudizar y acelerar su aplicación.


Bibliografía

ASCHER, F. Los nuevos principios del urbanismo. El fin de las ciudades no está a la orden del día. Madrid: Editorial Alianza, 2004.

BORJA, Jordi. El gobierno del territorio de las ciudades latinoamericanas.  Revista Instituciones y Desarrollo [En línea], Barcelona: IIGOV, 2001, nº 8 y 9.  <www.iigov.org/id/index.drt>. [15 marzo 2007].

HERCE, M. Instrumentos de transformación del espacio urbano ,presencia y operatividad en América Latina. Conferencia presentada en Quito. Julio, 2000.

MINISTERIO DE OBRAS PÚBLICAS Y URBANISMO. Espacios Públicos Urbanos. Trazado, urbanización y mantenimiento. España: Edición MOPU, 1999.

PERAHIA, R. El Espacio Público. Los espacios verdes, los espacios libres. Buenos Aires: Editorial Belgrano, 1999.

PERAHIA R. Guía Metodológica para el Diseño del Espacio Público. En prensa

SABATO J. y otros. Plazas y plazoletas. Guía para su proyecto, construcción y mantenimiento. Buenos Aires: Editorial Municipalidad de Bs. As., 1991.

SUAREZ, O. y otros. Reflexiones. Los Espacios Públicos . Buenos Aires: Editorial Facultad de Arquitectura y Urbanismo UBA,1995.

TRUJILLO JARAMILLO, S. Cartilla del Espacio Público. Colombia: Editorial Alcaidía Mayor de Bogotá, 1993.

UNIDAD TEMÁTICA DE DESARROLLO URBANO. El espacio público. Documento anual, Buenos Aires: Editorial Municipalidad

https://adrianagonigodoy.wordpress.com/2011/06/20/domenico-di-siena%E2%80%98los-espacios-publicos-estan-pensados-para-el-consumo%E2%80%99%C2%A0-%C2%A0diari-de-tarragona/

Redes sociales en Internet. Un nuevo espacio antropológico


Las conocidas como redes sociales son asumidas, utilizadas y bendecidas por amplios sectores sociales a nivel planetario. Los gestores de este tipo de empresas se han integrado en el gremio de las personas más ricas del mundo. Han superado con creces las máximas capitalistas, obteniendo los más elevados beneficios en un plazo breve y con un coste mínimo en mano de obra. La rentabilidad de estos negocios supera con creces la de las grandes corporaciones del sector industrial. Las nuevas tecnologías de la información son bien vistas por las sociedades sin que nadie se pare a pensar la función que cumplen, el origen de su existencia, el auge que han tenido o el impacto que tienen sobre el desarrollo intelectual y emocional de las personas.
Por lo tanto, el papel de las redes, como una parte significativa de estas nuevas tecnologías, requiere un análisis en profundidad, aunque aquí, por las limitaciones de espacio, nos limitemos al estudio somero de este asunto. No nos adentraremos en el papel que juegan en la juventud, en las adicciones o en el mal uso (y el abuso) que de ellas se hace, porque esto conllevaría un extenso tratado. Tampoco haremos referencia a los artilugios físicos en los que “ruedan” las redes, ni a las emisiones que pueden afectar a la salud. En consecuencia, esto es sólo una señal de alarma, invitando a los lectores a la reflexión y a la toma en consideración.Las técnicas digitales y la integración progresiva de componentes electrónicos han dado lugar a la aparición de circuitos con una elevada capacidad de almacenar datos y de gestionarlos a una gran velocidad. En paralelo se han ido desarrollando lenguajes de programación que, en conjunción con esos potentes componentes, han originado complejas aplicaciones, entre las que se encuentran las redes sociales.

Su facilidad de manejo y la aparente gratuidad han permitido que se extienda como la pólvora a lo largo y ancho del planeta. A la misma velocidad los rectores del sistema se han ido dando cuenta de la eficacia de esas potentes armas de manipulación y control.

Las redes sociales se han convertido en las bases de datos más potentes del mundo que hayan existido a lo largo de toda la historia. Cuántos de los cientos de millones de usuarios se han preguntado alguna vez: ¿de dónde obtienen los millonarios beneficios los gestores de las redes?, ¿por qué es gratis su adscripción y uso?, ¿saben los usuarios que son ellos mismos el producto que venden las redes? Los datos proceden de los que el propio usuario aporta cuando se suscribe, cuando amplía su perfil, cada vez que la red te invita a hacerlo, y de los “amigos” con los que compartes tu amistad, de tus seguidores y de aquellos a los que tú sigues. Las redes venden tus datos a empresas, agencias de viajes, comercios, a otras redes, etc. Por otra parte, cada vez que te conectas, la red te ofrece aquello por lo alguna vez te has interesado, o lo que creen que se ajusta a tu perfil.

En otro sentido, las redes se han integrado perfectamente en la arquitectura social del actual sistema, ya que cumple a la perfección con esa función de enajenación. Las redes compiten con los medios de comunicación en algunos casos, aunque, en el fondo, son fieles aliadas para embelesar y distraer de la imperfecta convivencia social. Los que se escapan por unos son “rescatados” por los otros.

Es tal vez en el terreno intelectual y emocional en el que inciden más negativamente el mal uso de las redes. Las redes responden a la inmediatez para contactar con otros u otras aunque eso sea sencillamente para preguntar: ¿dónde estás?, ¿qué haces? Por lo general, los comentarios, las notificaciones o similares suelen ser insustanciales, mal expresados o, incluso, con faltas ortográficas. Por esto, ese incorrecto uso de las redes se enfrenta a la reflexión y a la capacidad de pensar, en suma, a la razón. Por otro lado, la ausencia de respuesta del destinatario o el propio mensaje recibido se pueden convertir en frustración, angustia, inseguridad, estrés, a veces, agresividad y otras tantas “lindezas” que van deteriorando la personalidad y conformando una forma de ser vulnerable a la mentira y a la manipulación. Además, potencia la cobardía y el oscurantismo al permitir que se puedan crear perfiles anónimos tras los que se esconden el insulto, la descalificación, incluso, la amenaza.

El objetivo del inscrito es conseguir el máximo de contactos, de amigos o de seguidores, aunque con la mayoría de ellos jamás se comuniquen. La red conocida como Twitter guarda algunas peculiaridades. Por un lado, limitan el texto a 140 caracteres, lo que obliga a que el comentario sea frugal y confuso, al punto de que a veces resulta incomprensible. Por otro, se ha convertido en la medida de la fama y la popularidad de políticos y gentes de la farándula, convirtiéndose en la principal plataforma para trasmitir algún dato, aunque por su brevedad y presencia en pantalla pierde valor comunicativo.

Por una parte, la multitud de mensajes y comentarios, como digo, son rápidamente sustituidos por otros, lo que les hace fungibles. Pero, por otra, los datos que se graban quedan allí toda una “eternidad”. Alguien de la realeza, por ejemplo, ha pedido que sus datos, referidos al proceso por el que ha sido condenada, desaparezcan de las redes, pero ha desistido porque resulta del todo imposible.

Este es el panorama con el que nos encontramos.

Unas prácticas socialmente asentadas y con una enorme implantación en jóvenes, cada vez a más temprana edad. Como en tantas ocasiones, la avaricia de algunos, recurriendo a todo tipo de artimañas e instrumentos de manipulación y engaño, nos arrastra hacia un futuro incierto. Puede ser que en ese futuro que desconocemos, unos sean extremadamente ricos y otros muchos demasiado pobres, pero ¿de qué les servirán sus riquezas y su poder a los primeros ante una sociedad dopada y deprimida?

Relacionado

Las Redes sociales: terminología en torno al fenómeno

Hace tiempo destacaba la diferencia entre las “redes sociales” como concepto sociológico que se refiere a las estructuras de relaciones que nos definen y nos construyen como sujetos, y las “redes sociales” como el nuevo fenómeno de las plataformas de comunicación en red, tipo Facebook o Twitter.

En base a esta diferencia, acuñaba el acrónimo RSI para hablar de las Redes Sociales de Internet y diferenciarlas de las redes sociales normales. Investigando la terminología en inglés, descubrí que los anglosajones hablan de Social Networking Services, algo que en español se traduciría por Servicos para crear redes sociales, o más sencillamente: Servicios de Red Social (SRS). Éste concepto es mucho más descriptivo y técnicamente más correcto para referirse a estas plataformas digitales que, después de todo, son herramientas que sólo cobran vida cuando las llenamos de contenido.

Sin embargo, en la práctica lo más común es hablar tan sólo de “Redes sociales” para referirse a este nuevo fenómeno, identificando la plataforma digital con los vínculos y las relaciones que se establecen en ellas. A propósito de esto, argumentaba que este mecanismo funciona como una forma de legitimación o naturalización de la función relacional de estas plataformas… es decir, que nos acostumbrábamos a pensar que nuestras redes de relaciones sólo existen y se materializan a través de estas herramientas digitales.

Esto, unido a la omnipresencia mediática del término “redes sociales” me hacia pensar en la necesidad de establecer una diferencia que definiera el lugar específico de este fenómeno: Internet. De ahí, el nombre Redes Sociales de Internet. Además, el recurso al acrónimo (necesario cuando hay que referirse a un concepto muchas veces en un mismo texto) de RSI remarca el carácter tecnológico y ‘sintético’ de este nuevo fenómeno.

A modo de esquema:

Las redes sociales son las estructuras básicas de relaciones por medio de las que se desarrolla nuestra subjetividad. (Para los que no son duchos en Ciencias Sociales: lo que somos como personas depende de con quién nos relacionamos, en primer lugar, nuestras relaciones familiares nos definen, también nuestros amigos, los vínculos laborales, los contacto esporádicos o habituales… en definitiva las personas con las que pasamos tiempo y con las que compartimos cosas son las que constituyen el marco de referencia para percibir la realidad social.)

Los Servicios de Red Social (SRS) son plataformas digitales que permiten reproducir esas estructuras de relaciones en un espacio digital que sigue un diseño determinado (esto es importante, porque es el modo en que el diseñador del SRS proyecta sus propios conceptos de lo que es una red social en el entorno virtual, obligando a los usuarios a adaptarse a ese modelo y jugar con esas normas).

Y las Redes Sociales de Internet (RSI) son el resultado de esta utilización de los SRS para reproducir las relaciones sociales y para establecer otras nuevas. Aquello que comentaba más arriba sobre que la plataforma digital sólo cobra vida a través del uso es lo que constituye el fenómeno de las RSI, que emerge como resultado de la hibridación entre un elemento social (redes sociales) y otro tecnológico (servicios de Internet)

Hoy en día ya no considero tan importante destacar esa característica “de Internet” para diferenciarla de las redes sociales en sentido básico, precisamente debido a que esta hibridación es un resultado del propio devenir de la social que avanza hacia una incorporación masiva de las herramientas y recursos tecnológicos en la práctica cotidiana.

No obstante, sí recomiendo tener en cuenta esta diferencia cuando se habla de este fenómeno desde un punto de vista más reflexivo y analítico, pues se hace necesario recordar (insisto) que las “redes sociales” representan la estructura básica de cualquier sociedad, y que las RSI son una forma hipermoderna de configuración de estas redes sociales.

—————–

Nota 1: Escribir Redes sociales con mayúscula también es una buena forma de establecer una diferencia, en el sentido de que se entiende que se trata de un fenómeno concreto y no del concepto general de redes sociales.

Nota 2: Técnicamente Twitter es un sistema de Microblogging. En la práctica se puede considerar como también como una RSI, pues permite establecer relaciones en red. Otro matiz que apareció hace unos meses a raíz de una conferencia 2.0 (lo siento, no recuerdo al ponente que lo dijo…) es la definición de Twitter como una Red de Información, un concepto que me parece aún más apropiado a la realidad de lo que sucede en esta plataforma: intercambios masivos de información dinámica y multidireccional.

Desarmando las Redes Sociales

Por Javier de Rivera

RE_small¿Qué son realmente las redes sociales? Para responder a esta pregunta Robert Gehl realiza lo que él llama una “ingeniería inversa del social media”. Al igual que si desarmáramos una máquina para ver cómo está hecha, Gehl recorre el camino inverso de producción y construcción de las nuevas plataformas socio-tecnológicas de moda. [Leer reseña completa en Teknokultura]

El título completo de su último libro nos da una mayor idea de los elementos que esto incluye: Reverse Engineering Social Media: Software, Culture and the New Media Capitalism. En primer lugar, tenemos el software, ya que después de todo las redes sociales son básicamente programas, o para ser más exactos, estructuras informacionales que utilizamos para relacionarnos socialmente. Tienen por lo tanto un componente más allá de lo técnico que incluye a las relaciones sociales, y a “la cultura”, el conjunto de normas, valores e ideas compartidas que hace que nos podamos entender unos a otros. Por último, nos da una buena pista de su enfoque de investigación: las redes sociales aparecen y tienen sentido en un entramado político-económico del capitalismo de los nuevos media.

Lo más interesante del libro es el modo en que articula la metodología marxista de análisis de las relaciones de producción para explicar el funcionamiento de las redes sociales. Desde este enfoque, los usuarios de redes sociales estamos trabajando para enriquecer la estructura tecnológica e informacional de las redes sociales. Éstas dejan de ser “solo un programa” cuando acudimos a ellas, y las llenamos de información sobre nuestros gustos, nuestras relaciones, nuestro último viaje, etc. Se convierten en algo más, las “enriquecemos”. Nuestro trabajo cognitivo-emocional en ellas genera una plusvalía (de información) que se queda almacenada a disposición de los gestores del sistema.

En este esquema, el capital económico -entendido comúnmente como la acumulación de dinero- se traduce por una acumulación de información que alimenta un gran “archivo” informático, que otorga a quien lo controla más poder del que podría dar el dinero. Primero, esta información permite a quien la tenga conocer mejor el mundo social. Segundo, y más importante: desde el momento en que millones de personas estamos enganchadas a intercambiar información online, esta actividad se convierte en algo central en nuestras vidas, y quien controla sus dinámicas puede controlar nuestra percepción y nuestros deseos.

Para entender mejor esta casi equivalencia entre dinero e información, tenemos que recurrir al concepto (marxista) de “abstracción real”: cuando todos tomamos por cierta una idea abstracta, ésta resulta real en sus consecuencia. El dinero es un buen ejemplo, ni abriga, ni sirve de alimento, pero se puede pagar con él siempre que todos sigamos aceptando que tiene valor. Por ello, el dinero regula nuestras relaciones de forma impersonal y abstracta, pero que en la práctica resulta muy eficaz y muy real.

Como decía Marx en Los Grundise: “[Hoy] los individuos están gobernados por la abstracción, cuando antes [en la antigüedad] dependían directamente unos de otros”. En la economía capitalista, es el dinero -la abstracción del valor- lo que gobierna y condiciona las relaciones entre las personas. En esta nueva etapa de capitalismo tecnológico, además del dinero, el software de las redes sociales, con toda su información y sus sistemas de regulación, representa otro tipo de “abstracción real” (más poderosa, si cabe, que el dinero) que media en nuestras relaciones, y de forma sutil condiciona lo que vemos y lo que podemos decir.

Reseña completa: Gehl, R. (2014). Reverse Engineering Social Media: Software, Culture and Political Economy en New Media Capitalism.

Identidad, representación y esencias en las comunicación on-off line

Personas y Laboratorios Fabulosos


Les adjunto aquí un video muy interesante sobre los Laboratorios Fabulosos (Fab Lab), una idea originada en el MIT que trata sobre llevar la innovación tecnológica al ámbito de las personas borrando la barrera entre especialistas y público general.

Bio-Culturalia

Les adjunto aquí un video muy interesante sobre los Laboratorios Fabulosos (Fab Lab), una idea originada en el MIT que trata sobre llevar la innovación tecnológica al ámbito de las personas borrando la barrera entre especialistas y público general.  Neil Gershenfeld nos aporta reflexiones sobre la llamada revolución digital apuntando a la generación de redes relacionales distribuidas donde las personas puedan aportar a la solución de problemas locales desde la localidad de su habitar.  Me parece muy interesante esta visión de la tecnología poniendo a las personas al centro, no ya como consumidores sino como creadores.  Novedoso o no, el asunto es que un fruto importante  de la mentada revolución digital puede ser globalmente la personalización de la creación tecnológica.

Véanlo y considérenlo ustedes mismos: 

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“Tramas Digitales”. Acciones violentas en las redes sociales.


Universidad Nacional de Rosario – Facultad de Psicología

28 de Noviembre de 2016


 


Insultar, burlarse, discriminar mediante Whatsapp, Twitter o Facebook son las acciones de violencia en la red más comunes entre estudiantes. Una investigación pretende conocer en profundidad la problemática para concientizar. Entre los objetivos del trabajo se cuenta la idea de cubrir la ausencia de trabajo institucional de orden preventivo que reúna a docentes y directivos en un mismo espacio para trabajar la temática y definir líneas de acción y formación en conjunto.

Hostigamiento, maltrato, filmación y difusión de videos que vulneran los derechos de otras personas mediante el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, forman parte de una serie de acciones violentas existentes en las redes sociales, según define la doctora en Psicología de la Universidad Nacional de Rosario, Valentina Maltaneres, coordinadora del programa “Tramas Digitales”, del ministerio de Educación de Santa Fe.

Con el objetivo de conocer las percepciones, evaluaciones morales y juicios que realizan los estudiantes de escuelas primarias y secundarias respecto de estas acciones, la investigadora desarrolla el proyecto “Significados de la violencia en la red entre estudiantes de escuelas santafesinas”.

En una primera etapa, indagó la perspectiva de los educadores, a través de una encuesta a 687 docentes pertenecientes a escuelas de la provincia, distribuidas en los cinco nodos: Rosario, Rafaela, Reconquista, Santa Fe y Venado Tuerto. Los resultados dieron cuenta de que una cuarta parte de estos profesores manifestó conocer episodios de violencia que ocurren en escenarios virtuales entre sus alumnos. Los hechos más referidos fueron intercambios de mensajes o contenidos orientados a insultar, hostigar, maltratar, burlar, discriminar tanto a docentes como a compañeros o alumnos de otras escuelas mediante Whatsapp, Twitter o Facebook.

En segundo lugar, apareció específicamente la difusión de fotos (de compañeros, de no compañeros o de docentes) sin pedirles permiso, ya sea sacándolas de sus Facebooks personales o bien tomándolas directamente en la escuela o en otros espacios, y luego interviniéndolas.

En tercer lugar, se ubicó la filmación de peleas y su divulgación en las redes. Vinculado a esto, “los docentes refieren tener conocimiento acerca de que los alumnos usan las redes sociales para organizar peleas con otros”, explicó a Argentina Investiga la doctora. Finalmente, en menor grado, se mencionaron acciones deshonestas tales como robos de celulares o su uso para copiarse en exámenes.

En cuanto a la reacción de los docentes frente a estos episodios, la encuesta arrojó que el 54% expresó haber intervenido con algún tipo de acción. Dentro del abanico de estrategias, la que más mencionaron fue la de “toma de conciencia” a través de la conversación sobre el tema con los alumnos para lograr acuerdos. También hicieron referencia a las reuniones con padres y la implementación de charlas sobre convivencia, diversidad, seguridad y privacidad.

Un 11% de los profesores consultados dio intervención a tutorías u otros programas que lleva adelante el ministerio de Educación, tales como el de Educación Sexual Integral o las Ruedas de Convivencia.

“Sancionar, amonestar o prohibir y llamar la atención individualmente al alumno son estrategias poco utilizadas, así como también dar parte a las autoridades de la escuela, a preceptores y menos aún al equipo socioeducativo provincial por estos temas”, comentó Maltaneres. De manera aislada se mencionaron estrategias tales como hacer que borren los videos, obligar a pedir disculpas al “agresor” por Facebook, reparar de alguna manera el daño ocasionado, transmitirles valores, calmar y consolar a la persona agredida.

“El hallazgo más significativo en esta etapa de investigación fue advertir que de los educadores que admitieron conocer episodios de violencia en las redes de sus alumnos, más de la mitad dijo haber realizado alguna acción al respecto. Vale decir, que no les resultó indiferente”, evaluó la especialista. “Lo más destacado, quizás, sea la ausencia de trabajo institucional de orden preventivo que reúna a docentes y directivos en un mismo espacio para trabajar la temática y definir líneas de acción y formación en conjunto”, reflexionó.

En conclusión, sostuvo que los primeros resultados de investigación no sólo dan prueba de la existencia de la problemática en el contexto de la escuela secundaria santafesina, sino que permiten una primera caracterización de ésta gracias a las descripciones docentes. Los datos obtenidos fueron de suma utilidad para la elaboración de las preguntas y consignas que se realizarán en el transcurso de este año a los alumnos, en lo que constituye la segunda etapa de la investigación.

Tales entrevistas fueron diseñadas bajo la metodología de escenarios también llamados “viñetas”, que son descripciones cortas de una persona o situación social concreta, elaboradas sistemáticamente. Según la psicóloga, constituyen un recurso muy apropiado para identificar de manera más confiable la opinión de los sujetos sobre temas controvertidos o delicados, que las simples preguntas abstractas típicas de los cuestionarios de opinión. Son historias o narraciones hipotéticas alrededor de un personaje central, el cual se encuentra ante una encrucijada dilemática o de conflicto ético-moral. El grupo entrevistado es el que debe resolver el problema propuesto y brindar los argumentos que sostengan dicha solución. Las historias tienen formato multimedial y las entrevistas serán sometidas a procesos de desgravación y análisis de contenido.

“Dada la naturaleza y las características del problema de investigación, el presente estudio no aspira a alcanzar representatividad estadística, ni generalizar los hallazgos, sino que se propone generar un conocimiento significativo y en profundidad que aporte a la comprensión específica de la violencia mediada por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación”, sostiene Maltaneres. Y más aún, “pretende ir delineando una nueva agenda de trabajo con los educadores, orientada a repensar el oficio en relación a la formación de ciberciudadanos”, puntualizó.

Victoria Arrabal
vicarrabal@hotmail.com
Secretaría de Comunicación y medios Dirección de Prensa

MAPA DE NAVEGACIÓN PARA UN OCEANO VIRTUAL


Los cómo y los donde de la búsqueda de referenciaMapa de NavegacióMonografias.com es un sitio donde es posible encontrar diferentes recursos para la investigación, enviados a ese espacio por person…

Origen: MAPA DE NAVEGACIÓN PARA UN OCEANO VIRTUAL

La realidad virtual ayudará en la caza de criminales nazis de Auschwitz


LA REALIDAD VIRTUAL AYUDARÁ EN LA CAZA DE CRIMINALES NAZIS DE AUSCHWITZ

 

OCTUBRE 11, 2016

Un plano de la simulación de Auschwitz-Birkenau Ralf Breker / LKA

Un equipo de investigadores bávaros ha creado una reproducción en realidad virtual del infame campo de concentración Su objetivo: aclarar si ciertas declaraciones de criminales nazis concuerdan con la realidad

BRUNO TOLEDANO@brunolouviers10/10/2016

La caza de nazis que han evitado la justicia tras la Segunda Guerra Mundial es algo complicado, no solo por los años pasados sino por lo difícil que resulta demostrar ciertos hechos.

Pasados 71 años del conflicto, la realidad virtual podría ser un aliado eficaz para confirmar pruebas y acusaciones.Un equipo de la Oficina Estatal contra el Crimen de Bavaria viajó en 2013 a Auschwitz, el campo de concentración más grande del régimen nazi, para documentarlo con fotografías y poder crear una reconstrucción fiel al estado que presentaba en 1945.

Puesto que las fuerzas Aliadas destruyeron buena parte de las peores instalaciones de Auschwitz, demostrar ciertas declaraciones de nazis investigados y llevados a juicio ha sido difícil.

La realidad virtual no se limita al ocio La reconstrucción virtual permite explorar el campo de concentración con un dispositivo de realidad virtual.  Aunque la recreación no emplea alta resolución ni presenta el acabado de otras construcciones de realidad virtual, la reconstrucción espacial sí es totalmente fiel y es posible explorar y subirse a torres o edificios.Esto último permitirá corroborar ciertos hechos que no se han podido demostrar fácilmente en el pasado, como si alguien podía ver desde una torre vigía lo que ocurría en ciertas instalaciones o espacios del campo de concentración.

Según recoge la NBC, “el modelo podrá usarse en juicios para contradecir las declaraciones de sospechosos que aseguran no haber sido testigos de las ejecuciones”. Los responsables de la reconstrucción consideran que es “una herramienta con un gran valor añadido.

http://www.elmundo.es/tecnologia/2016/10/10/57fbb6a946163fe1138b45d4.html

Origen: La realidad virtual ayudará en la caza de criminales nazis de Auschwitz

El socialismo en Chile. Una herencia yacente. Belarmino Elgueta


El socialismo en Chile. Una herencia yacente, Belarmino Elgueta, Santiago, Tiempo robado editoras, 2015, 727 págs. ISBN: 978-956-9364-05-1 Este libro fue publicado por primera vez en 2007, en Méxic…

Origen: El socialismo en Chile. Una herencia yacente. Belarmino Elgueta

Post-transitional Justice: Human Rights Trials in Chile and El Salvador


Latin America is still dealing with the legacy of terror and torture from its authoritarian past. In the years after the restoration of democratic governments in countries where violations of human rights were most rampant, the efforts to hold former government officials accountable were mainly conducted at the level of the state, through publicly appointed truth commissions and other such devices. This stage of “transitional justice” has been carefully and exhaustively studied. But as this first wave of efforts died down, with many still left unsatisfied that justice had been rendered, a new approach began to take over. In Post-transitional Justice, Cath Collins examines the distinctive nature of this approach, which combines evolving legal strategies by private actors with changes in domestic judicial systems. Collins presents both a theoretical framework and a finely detailed investigation of how this has played out in two countries, Chile and El Salvador. Drawing on more than three hundred interviews, Collins analyzes the reasons why the process achieved relative success in Chile but did not in El Salvador.

Origen: Post-transitional Justice: Human Rights Trials in Chile and El Salvador

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