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Smart Mob made in Chile. Multitudes Inalámbricas de jóvenes inteligentes .

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La multitud de “pingüinos” inteligentes

Hernán Dinamarca Publicado: 10 noviembre, 2013
Con las Smart Mobs (multitudes inteligentes): comunidades inalámbricas capaces de activar movimientos de cambio social, tal vez ocurre el potencial sueño democratizador asociado a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). En Chile, el primer caso de Smart Mobs fue el movimiento social desplegado por los jóvenes estudiantes secundarios que el 2006 estremeció a la sociedad chilena: la Revolución de los Pingüinos. Más tarde, el 2011, otra vez los Smart Mobs jugaron, y siguen jugando, un rol clave en las movilizaciones sociales. ¿Cuánta de la eficacia movilizadora de los Pingüinos tuvo que ver con el intercambio instantáneo y global facilitado por las TIC,  desde el celular hasta el e mail, pasando, en ese entonces, por el blogs y el fotolog, todo en la red de redes que es Internet? Ese es el foco de este ensayo (escrito el año 2010)*: analizar la influencia de las incipientes comunidades virtuales en lo que fue el corazón de la Revolución de los Pingüinos.

Precisamente una pregunta relevante en los últimos años, ha sido ¿cuánto las TIC contribuyen a la creación de comunidades que facilitan la acción política de colectivos y/o movimientos sociales?

Con la WEB 2.0 (hardware y software caracterizado por la interactividad, la conectividad y la retroalimentación) se ha venido consolidando el hecho socio-tecnológico conocido como Smart Mobs (multitudes inteligentes). El concepto, creado por Howard Rheingold en su libro “Smart Mobs: The Next Social Revolution” (2004), caracteriza a las “multitudes inalámbricas con capacidad de provocar movimientos de cambio social propios de una revolución”.

Los Smart Mobs, al menos en su lado creativo (pues como veremos, las TIC también conllevan una sombra), son el hecho socio-tecnológico-comunicacional en que mejor se aprecia el potencial sueño democratizador asociado a Internet.

El movimiento social desplegado por los jóvenes estudiantes secundarios logró instalar por primera vez en el debate nacional la (mala) calidad de la educación. Ya ese año era un lugar común afirmar que las TIC tenían relevancia en la vida cotidiana de los jóvenes. Por lo mismo, durante los meses en que los Pingüinos sacudieron la modorra de la democracia chilena, en las conversaciones surgían espontáneamente afirmaciones atribuyendo la masividad y eficacia de la acción juvenil al intercambio instantáneo y global facilitado por la tecnología comunicacional. En lo personal, confieso que incluso sonaban un poco ñoñas las especulaciones que hacíamos junto a amigos nostálgicos de nuestros años juveniles, acerca de lo que podríamos haber hecho contra la dictadura si hubiésemos contado con las nuevas redes de comunicación.

Aunque la mayoría de los analistas políticos y culturales conservadores en su momento no vieron ni destacaron el rol de las TIC, entre los jóvenes se fue socializando la reflexión que apuntaba a reconocer el carácter facilitador de las TIC en las comunicaciones intra movimiento pingüino –y más tarde también de otros movimientos sociales” (Cox, Valentina, 2008). En esos años hubo mucho artículo periodístico sobre el impacto social y político de la Revolución de los Pingüinos, sin embargo, estudios y análisis desde la perspectiva del Smart Mobs han sido muy escasos, apenas referencias en revistas, un par de estudios académicos y foros entre público universitario.

Nuestra hipótesis es que la apropiación y uso de las TIC (celulares, sitios webs, blogs  y fotologs, pues el 2006 aún no dominaban las redes sociales estilo facebook o twitter), fue claves entre los jóvenes para la organización y convocatoria a la acción y autorreflexión en este nuestro primer Smart Mob made in Chile.

Lo que afirmamos es que la red social pre-existente de los jóvenes –desde antes organizados en centros de alumnos y en una Federación de Estudiantes Secundarios-, fue optimizada por una red tecnológica (TIC) que les permitió auto transformarse en multitudes Inalámbricas de jóvenes inteligentes que salieron a las calles dispuestos a generar un cambio social, en este caso un cambio profundo en la educación chilena.

Esa red tecnológica en los hechos actuó como una especie de INTRANET del movimiento de los Pingüinos, una red que ya operaba con el protocolo IP de Internet, aunque todavía informal, es cierto; pero una red de comunicación interna al fin y al cabo, pues sus celulares, los Chat, el fotolog y el blogs, todo acorde a su época (año 2006), los interconectó con el entusiasmo propio de sus sueños.

 Discutiendo en torno a los Smart Mobs

No hay consenso entre los analistas acerca de los efectos de las TIC en la constitución de movimientos sociales y/o en las relaciones sociales. En lo sustantivo es posible distinguir dos miradas que aparecen como polares.

Una pesimista, cuyo temor radica en la eventual fragmentación de la comunidad real que conllevarían las distintas tecnologías, cuando potencialmente pueden negar la necesidad de una vivencia corporal compartida. Estos críticos consideran que las redes virtuales llevan a la gente a estar unida en alienación más que en solidaridad.

La mirada optimista, en cambio, considera que las TIC, al proyectar las comunidades civiles a comunidades online, activan un nuevo tipo de comunicación, más allá de las fronteras espaciales y geográficas, produciendo potencialmente una expansión de la comunidad civil gracias a la conectividad. La red Internet, tal como lo indica la evidencia empírica, es un ambiente altamente social: un significativo porcentaje de los usuarios de la red de redes participan al menos en una comunidad virtual.

Este debate, muy actual, por su similitud evoca un disenso en torno a la TV que en la década de los sesenta del siglo pasado adquirió popularidad en las calles y en la academia. Aquel disenso fue polarizado y bien resumido por el escritor italiano Umberto Eco en su libro ¿Apocalípticos o Integrados? A un lado, quienes eran “apocalípticos” ante la influencia de la TV (pesimistas), al otro, quienes eran “integrados” (optimistas). Hoy el hecho tecnológico que divide son las TIC, pero en lo sustantivo las tesituras polares son las mismas.

Igual que ayer, hoy, entre ambas posiciones, existe otra perspectiva, que no es ni pesimista ni optimista, sino que es la mirada crítica capaz de reconocer las luces y las sombras de las TIC y, desde ahí, actuar promoviendo la creatividad cultural, la libertad y la responsabilidad ante el hecho tecnológico.

El punto aquí, el hecho, es que el ciberespacio funda una nueva ecología comunicacional. Todos compartimos un colosal hipertexto formado por interconexiones generalizadas en autoorganización y retroalimentación permanente. El ciberespacio, sin embargo, no esta divorciado de las realidades socioculturales. Aunque la praxis virtual tiene sus especificidades, hay una relación de complementariedad con la praxis social de próximos a prójimos. Marc Guillaume ha explorado en las convergencias posibles entre los padrones clásicos de interacción social y las redes electrónicas: “La red social preexistente puede mejorar su desempeño a través de la red técnica, pero esta última no puede por si misma crear una red social clásica…” (Guillaume, Marc, 1999)

Para la mirada crítico reflexiva, sin duda, es una sombra real de Internet la potencial negación de la proximidad en las relaciones interpersonales. Por ejemplo, cuando abusivamente conectados se termina por valorar y conocer más al otro virtual que esta más lejos, en vez del prójimo que esta más cerca, que es lo que puede ocurrir con las redes virtuales y con la plaza pública virtual que es la TV. La omisión del cercano es ya tan intensa y preocupante que en inglés se llama Phubbing al hecho de estar en compañía de un próximo-prójimo, pero así y todo preferir la pantalla del celular e interactuar vía facebook o whatsapp con otros lejanos. O bien, otra sombra, la potencial negación de los movimientos sociales reales y la afirmación en cambio de una comunidad on line de conectados, quienes, sin embargo, viven en una suerte de “solipsismo social”. Ambas sombras, sin duda, son posibles, de hecho ya ocurren.

Sin embargo, son también un hecho las luces de Internet que están abriendo potencialidades democratizadoras de las comunicaciones como nunca antes en la Historia, conectando y ampliando las fronteras espaciales y geográficas entre los sujetos; ampliando incluso la frontera de lo humano y la frontera de lo que antes era real (hoy lo REAL es lo tradicionalmente entendido como “real” + lo virtual).

En fin, que en el proceso histórico de larga duración terminen siendo más las luces que las sombras irradiadas por las innovaciones técnicas (recordemos que la técnica es simplemente la extensión de los sentidos del hombre y la mujer), dependerá de la libertad, la responsabilidad y la creatividad humana; en tanto, la técnica emerge de lo humano, condicionándonos, pero, a la vez, la condicionamos.

Sobre esa base, y en el marco comprensivo del potencial rol de las TIC entre los movimientos sociales, hay que decir que en las últimas décadas son múltiples las iniciativas y redes ciudadanas que se han valido de Internet y de los medios digitales para hacer que la gente de distintos lugares construya discurso comunes y establezca vínculos para levantar temas, en una especie de «diplomacia ciudadana», y así lograr articular acciones conjuntas globales y locales de cooperación y de relaciones sociales solidarias en torno a problemas contemporáneos en la ecología, los derechos humanos, la discriminación de la mujer, los indígenas y las minorías étnicas y lingüísticas, la protección de los menores y los jóvenes, los movimientos anti-globalización económica, etcétera”. (Pineda de Alcazar, 2005)

Las Redes son interacción social, es decir, un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. “Una sociedad fragmentada en minorías aisladas, discriminadas, que ha desvitalizado sus redes vinculares, con ciudadanos carentes de protagonismo en procesos transformadores, se condena a una democracia restringida. La intervención en red es un intento reflexivo y organizador de esas interacciones e intercambios, donde el sujeto se funda a sí mismo diferenciándose de otros…” (Aruguete, Gustavo, 2001)

El hecho tecnológico redes sociales en Internet es muy reciente. Los años 2001 y 2002 surgieron los primeros sitios que fomentaban redes sociales. Hacia el 2003 empiezan a popularizarse Friendster, Tribe, Myspace; en enero de 2004 Google lanza Orkut; en 2005 ingresan Yahoo 360º y más tarde otros como Facebook y Twitter. Básicamente un grupo de iniciadores invitan a amigos a formar parte de la red social y cada miembro puede traer nuevos miembros, por lo que el crecimiento de una red social suele ser exponencial.

Ese software al alcance de todos en Internet, junto a otras tecnologías de mensajes en los teléfonos móviles, más la integración de ellas, es lo que ha hecho posible la emergencia de las Multitudes Inteligentes (Smart Mobs). Desde esos años, las TIC han facilitado la acción de los movimientos ciudadanos en pos de poner en jaque a gobiernos, se han extendido subculturas etáreas y culturales en todo el mundo, así como los participantes en cualquier manifestación contracultural hoy usan las redes sociales y los teléfonos móviles. Definitivamente las multitudes inteligentes emergen cuando las TIC amplían las posibilidades humanas de cooperación.

Claro que como todos los impactos de las TIC, las multitudes inteligentes, en su lado luminoso, pueden apoyar la democracia, o bien, en su lado oscuro, facilitan avanzar hacia un mayor control neoorwelliano. (En el ensayo Internet: De luces y sombras ampliamos estas reflexiones).

Internet “hoy ofrece una ‘arquitectura de la participación’ con directa repercusión en los movimientos sociales contemporáneos. En esta transformación se incluyen un largo listado de herramientas en línea… una de las implicancias más relevantes de la denominada Web 2.0 tiene relación con los nuevos espacios de articulación civil, siendo el mejor ejemplo de este fenómeno la consolidación de los movilizaciones instantáneas que se están realizando en todo el mundo, los cuales permiten que grandes cantidades de individuos se articulen para manifestarse colectivamente. (Cobo Romani, Cristóbal, 2006)

En esta misma línea, Manuel Castells ha destacado “el enorme potencial de la Internet, por ejemplo, para revivir la democracia… (Pero) no como sustitución de la democracia representativa, ni menos para reemplazar al movimiento social o la democracia directa, sino que para organizar grupos de conversación, plebiscitos indicativos y consultas sobre distintos temas diseminando informaciones en la sociedad…. (Esto es) realzar la sociedad civil como espacio político por excelencia…“ (Castell, Manuel 1999)

Cabe aquí destacar, en relación a nuestro objeto de análisis, que durante su estadía en Santiago de Chile para participar en el 6º Congreso de Innovación y Emprendimiento, el año 2008, el académico Howard Rheingold se mostró muy interesado en conocer más sobre la Revolución Pingüino del 2006. En la oportunidad destacó el rol jugado en el movimiento social por herramientas como Messenger, blogs, celulares y Fotolog que sirvieron de puente para autoorganizarse, automotivarse y autoconvocarse entre los jóvenes.

 La multitud Inteligente de los pingüinos

La multitud de “Pingüinos Inteligentes” que sacudió la modorra de los movimientos sociales en la Democracia chilena pos Dictadura, es el título extendido de este ensayo. Y no se trata de un exceso. Esa fue la primera generación de estudiantes que armados de las TIC se articularon para protestar en las calles. Usaban armas virtuales para coordinarse entre si, reiteramos, en una suerte de Intranet de celulares, chateo, fotolog y blogs, inspirados por un sueño que los sacó a las calles para protagonizar una revuelta social, cuyas causas profunda eran carencias muy sensibles y reales.

Ellos, desde antes en sus centros de alumnos y federaciones, venían manifestándose contra el estado de la educación en Chile, luego de 16 años de gobiernos democráticos que habían prometido una y otra vez resolver los problemas pendientes de la educación. Esos jóvenes tenían la convicción que la dictadura con su política neoliberal había destruido la educación pública y la dignidad de la profesión docente.

En el prólogo del libro “El Mayo de los Pingüinos”, escrito por dos jóvenes periodistas de la Universidad de Chile (hasta el 2010 el único trabajo socio-político sobre el tema, aunque curiosamente no menciona ni una vez el rol de las TIC en la movilización social), María Olivia Monkeberg expone un argumento revelador: “fueron muy pocos los que vislumbraron que apenas dos meses después que Michelle Bachelet llegara a La Moneda se enfrentaría a un estallido social de una magnitud no vista en los 16 años transcurridos desde el fin de la dictadura. Menos aún se podía imaginar que el fuerte remezón lo protagonizarían jóvenes con uniforme escolar. El movimiento de los estudiantes secundarios sorprendió por igual a partidos políticos y a analistas del acontecer nacional, mientras la acción masiva de los “pingüinos” llegaba a tocar fibras sensibles de la población, a poner en jaque al Gobierno, a botar ministros y a cambiar radicalmente los temas de conversación”. (Domedel, Andrea – Peña y Lillo, Macarena Peña, 2008)

Cómo se lee, el 2006 pocos vislumbraron la inminencia de un apogeo movilizador de los pingüinos. Sabemos que durante la década de los ochenta del siglo pasado, estudiantes, jóvenes, pobladores y trabajadores, jugaron un rol relevante en las calles para apurar la salida de la dictadura cívico-militar y recuperar la democracia; pero en los gobiernos de la concertación democrática se inició una larga modorra.

Primero, en el gobierno de Patricio Aylwin, la gente esperanzada y cansada volvió a las casas a reflexionar sobre un pasado en el que se habían violado una y otra vez los derechos humanos: fue el gobierno de la reparación moral, aunque con hechos en la medida de lo posible. Luego, Eduardo Frei Ruiz Tagle retomó la impronta tecnocrática neoliberal del crecimiento económico, sin ciudadanía en las calles. Más tarde, Ricardo Lagos, adusto y republicano, se dedicó a realizar obras públicas, en un contexto económico de bonanza que inhibió la acción colectiva reivindicativa. Hasta el gobierno de Michelle Bachelet, que animado por una vocación social, paradójicamente se encontró con los primeros movimientos sociales de envergadura desde la larga noche de la dictadura.

Siguiendo con Monckeberg: “el mayo de los Pingüinos chilenos se originó en peticiones económicas muy sentidas por los estudiantes, que no vaticinaban ser el germen de una revuelta de tanta envergadura. El pase escolar y la gratuidad de la Prueba de Selección Universitaria, PSU, estuvieron en los primeros aprontes. Pero, a poco andar, sobrevino un enjuiciamiento a fondo del sistema de enseñanza impuesto por la dictadura.  Y aunque en 16 años casi nadie se había preocupado de averiguar siquiera cuál era la legislación que imperaba en la educación, en ese mayo chileno de 2006, hasta los niños de enseñanza básica bajaban de Internet la hoy famosa LOCE (Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza) promulgada por Pinochet el día antes de dejar la Moneda”. (Domedel, Andrea – Peña y Lillo, Macarena Peña, 2008).

Lo más importante social y políticamente es que la revuelta estudiantil no fue en vano. Las presiones llevaron a que el gobierno se viera obligado a responder rápidamente. En una cadena nacional, el viernes 2 de junio del 2006, la presidenta Michelle Bachelet, accedió a demandas de corto plazo, entre ellas el pase escolar. Respecto a las peticiones a largo plazo, entre ellas la derogación de la LOCE (Ley Orgánica Constitucional de la Enseñanza), Michelle Bachelet propuso una reforma constitucional y modificaciones a la LOCE. Mientras que respecto a los problemas en la implementación de la Jornada Escolar Completa, la Presidenta propuso la creación de 500.000 nuevos almuerzos en los próximos años y el mejoramiento de la infraestructura en 520 colegios y la reposición del mobiliario de 120.000 establecimientos. Los estudiantes secundarios del 2006, en suma, empezaron a abrir un mejor futuro para la educación en Chile (tarea que 5 años más tarde sería retomada con aún más bríos por el movimiento estudiantil universitario).

La Revolución Pingüino, según el historiador Gabriel Salazar, fue la primera movilización estudiantil independiente de los partidos políticos.

Y esta independencia, agregamos nosotros, en gran medida se debió a la red de computadores instaladas en los colegios gracias al proyecto ENLACES gestado por el propio Ministerio de Educación durante la década de los noventa, que había equipado los colegios con una red de computadores (1). Este hardware y software a la mano de los estudiantes explicaría la presencia masiva de estudiantes chilenos en Fotolog y en Blogs.

El testimonio de un anónimo estudiante gráfica esta realidad: “durante la toma, Internet y sus redes tuvieron un rol importante… El colegio entero estaba informado gracias a un fotolog que hicimos desde el computador en el mismo colegio, que servía como medio de comunicación principal… así nos coordinamos en todo el país y a costo cero…” Precisamente, debido a esta creciente toma de conciencia por los actores sociales del rol de las TIC en la articulación más eficiente de los movimientos, pos mayo de los pingüinos se sucedieron foros y debates para reflexionar sobre el impacto y las proyecciones de las redes sociales en el quehacer sindical y estudiantil.

Un ejemplo fue el foro “Organiza2.0, sindicatos y estudiantes”, realizado el 6 de septiembre del 2008, en la Universidad Central. Allí, la dirigenta Javiera Campos destacó lo fundamental que fue para la organización estudiantil el uso de Internet, “ya que las marchas eran convocadas a través de mails, blogs y fotologs, ayudando a que los jóvenes nos organicemos… fue fundamental habernos desvinculado de los partidos políticos, porque podemos trabajar con diversas tendencias políticas sin amarrarnos”.

 “La Intranet” en el Movimiento Pingüino

Las principales redes usadas en la “Intranet pingüina” fueron:

Blogs: la mayoría fueron creados el año 2006 en casi todos los colegios que integraron el movimiento. En los meses de las movilizaciones, los posteos y comentarios aumentaron exponencialmente en la mayoría de los blogs. Este instrumento fue utilizado por los Centros de Alumnos (aprovechando la infraestructura de computadores disponible por la Red ENLACES) para socializar información de manera rápida las decisiones tomadas, los resultados de las votaciones y la coordinación de marchas, también para difundir petitorios y comunicados de prensa. (Las investigaciones realizadas dan cuenta de un cifra cercana a los 40 blogs, uno por colegio solo en Santiago).

Fotologs: también creados el 2006 fueron utilizados masivamente por los estudiantes que participaron en el movimiento pingüino. Los fotologs se focalizaron en la transmisión de información de  “un día para otro”, en un lenguaje más coloquial e informal, propio de la jerga juvenil. (Aproximadamente 50 fotologs, también solo en Santiago).

Podcast: la única investigación académica pormenorizada sobre este tema, logró encontrar un podcast del 2006, un programa de radio sobre la revolución pingüino. Esta cerró sus emisiones en septiembre del 2006.

Teléfonos móviles: Entre los líderes del movimiento, la TIC preferida fue el celular, más incluso que el e mail, precisamente por su eficacia para una inmediata coordinación entre ellos.

El uso de una TIC u otra fue dado por criterios de funcionalidad y accesibilidad. Al Blog del colegio, por sus contenidos estratégicos y políticos, accedían los adherentes, pero era manejado por los líderes. El fotolog era el instrumento de la base social del movimiento. Los celulares eran los instrumentos de coordinación entre los líderes. El mail fue menos usado, ya que pocos estudiantes tenían computadores en la casas (pues, en su gran mayoría, eran estudiantes de sectores populares). Y, como veremos más adelante, un medio tradicional como la televisión, aunque también una TIC, fue usada conscientemente por los líderes del movimiento debido a su influencia para llegar a los estudiantes, a sus familias y a la sociedad.

En una entrevista en una investigación académica, un dirigente del movimiento hizo un buen resumen acerca del uso de las TIC: “los fotologs se transformaron en espacios de debate y difusión muy importantes. Algunos blogs, para los más inclinados al debate ideológico, entregaban diagnósticos y perspectivas, aunque su popularidad fue mucho menor. Los dirigentes mediáticos que abusaban de la TV curiosamente se encontraban muy lejos de este mundo, poblado por bases estudiantiles. MSN era otra fuente de difusión importante, con cadenas que informaban de acontecimientos y convocatorias.” (Urbina, Daniela – Zavala, Josefa, 2009)

Las TIC y su utilidad coyuntural e interactividad

El Fotolog y el Blog fueron creadas y tuvieron su apogeo coyuntural en los meses de mayor actividad del movimiento pingüino. Acompañaron las movilizaciones callejeras, pero cayeron progresivamente en desuso cuando se fue desarrollando el diálogo formal entre líderes estudiantiles y el gobierno.

Este dato corrobora que la red técnica es simplemente un soporte comunicativo para la activación del movimiento social. Nada más y nada menos que un factor de comunicación intra-movimiento. Como ha ocurrido siempre en la dinámica de los movimientos sociales, a la Revolución Pingüino le resultó más fácil convocar a acciones colectivas callejeras que lograr dar continuidad en el tiempo al movimiento. Es sabido que el fuego de los colectivos tiende a apagarse cuando el conflicto se prolonga o bien cuando tiende a procesarse o resolverse en legitimas y necesarias negociaciones.

También importa destacar la potente retroalimentación intra-movimiento favorecida por las TIC. Los testimonios dan cuenta de una intensa dinámica de intercambio de información en las Web, de tráfico de fotos y posteos entre los miembros de los blogs o fotologs. Esta práctica –o flexibilidad e instantaneidad interactiva que permiten las TIC-, sin duda resultaba estimulante para los estudiantes, pues abría la posibilidad que todos y cada uno de los integrantes del movimientos pudieran crear contenidos en torno a la revolución de la cuál se sentían parte.

Las TIC, junto a ser plataformas de información que optimizaron la acción de los pingüinos, también deben ser entendidas como espacios para la creación de contenidos; espacios en los que todos sin distinción podían contribuir a los objetivos del movimiento.

Sabemos que la red es descentralizada y democrática. Entonces la sensación de los estudiantes y sus líderes respecto a que nadie podía restringir el acceso a los blogs o fotologs, les daba una libertad y sentido de pertenencia que fortalecía más aún al movimiento.

Los espacios virtuales en la revolución pingüina eran horizontales, lo que según los analistas es fundamental para la generación de ciudadanos activos. “La diversificación actual de los (discursos) y canales comunicativos es políticamente relevante, toda vez que aumenta el repertorio de voces que pueden ser oídas: aunque ciertas voces son más prominentes que otras, ninguna voz habla con autoridad incuestionable.” (Jenkins, Henry, 2004).

La red social técnica no es lo mismo que la red social de próximo a prójimo, aunque se complementan; las nuevas TIC´s no son lo mismo que la TV tradicional, aunque se complementan

Si bien todos los testimonios de los participantes en el Movimiento Pingüino coinciden en valorar a las TIC, lo hacen asumiendo que la pre-eminencia la tiene la red social organizada de próximo a prójimo, que antes fue capaz de auto-organizarse y asumir una auto-conciencia opositora ante la situación crítica en la educación.

Dicho eso, también hay que destacar los énfasis distintos al hacer una valoración de las TIC entre las bases del movimiento Pingüino y los líderes mediáticos del movimiento. Entre los testimonios de los primeros se destaca que “la existencia de medios de comunicación masivos descentralizados, como fotologs y blogs, en manos de la comunidad estudiantil, hizo más fácil articular el movimiento.” En cambio, los líderes consideraban que “si bien importó el uso de tecnologías de la comunicación, no fue lo fundamental, porque sin tecnología el movimiento igual hubiese existido; aunque la TV fue muy relevante para que se sumaran las regiones por ejemplo.” (Urbina, Daniela – Zavala, Josefa, 2009)

No obstante los énfasis distintos, todos los testimonios reconocen una complementariedad entre los medios de comunicación tradicionales, en especial la TV, y las TIC asociadas a INTERNET o a la telefonía celular. Como hemos reiterado, los líderes apreciaron más a la telefonía móvil y el rol de difusor masivo que jugaron los medios de prensa; mientras la base social, aunque también supo valorar a la TV, supo mejor valorar a las TIC en toda su potencialidad democratizadora.

Esto último es coherente con el hecho que las TIC re-distribuyen el poder y aumentan el potencial de participación ciudadano, además de generar un sentimiento de comunidad y una mayor confianza en la colaboración. Los líderes utilizaron y valoraron a la prensa como multiplicador de los mensajes; en cambio la base social utilizó a las TIC para atraerse entre si y atraer a quienes buscaban activamente información en la Web.

Cuando hoy, a la distancia, pensamos en lo que fueron los objetivos del movimiento: eficacia en la acción y sumar adherentes y simpatías sociales, sin duda, hubo complementariedad entre ambos medios (Mass Media y TIC). Considerando esa complementariedad, la práctica comunicacional al interior de la Revolución Pingüino dio cuenta de un tránsito contradictorio que ha sido destacado en otras investigaciones de Smart Mobs en el mundo: las TIC implican un cambio desde la esfera pública mediada por los Mass Media (que fue la mediación, valga la redundancia, precisamente valorada por los líderes) hacia una esfera pública conectada (network public sphere).

La nueva esfera pública conectada mejoraría la política democrática, en tanto superaría el dominio unilateral de las esferas públicas por parte de los Mass Media, cuyas plataformas históricamente han mostrado sus fallas y limitaciones para el discurso público. La esfera pública conectada, en cambio, posibilitaría a muchos individuos comunicarse con muchos otros, sin el control de los Mass Media, generando así un mayor grado de democratización. (Benkler, Yochai. 2006)

Es interesante esta reflexión. Nos sirve para analizar otro hecho comunicacional vinculado al movimiento juvenil: el silencio en los Mass Media durante el primer momento del mayo de los pingüinos. Por razones ideológicas, los jóvenes en un principio no fueron mencionados en los grandes medios de prensa. En las rutinas periodísticas tradicionales siempre se requiere un rostro de la noticia, que es políticamente correcto por lo demás. ¿Pero qué pasa cuando son cientos de personas opinando desde las TIC o micro-medios los que tienen que ser entrevistados? ¿Cómo se organizan, quiénes son sus líderes?, esas deben haber sido las preguntas que tensionaban a las salas de prensa, hasta que lograron identificar a los voceros y de ahí, poco a poco, empezaron a dar cada vez más pantalla sus líderes. Incluso, con el tiempo, llegaron a transformar a algunos en  personajes de la farándula, asiduamente invitados a contar sus historias íntimas. Muy poco, sin embargo, los medios de prensa exploraron en las formas de organización y comunicación digital del movimiento, en los foros virtuales, blogs y fotologs.

Ya adelantamos que la TV abierta fue utilizada concientemente como un potente mecanismo de difusión en la sociedad de sus demandas, por eso fue muy valorada por los líderes de la Revolución Pingüino, quienes llegaron a convertirse en una suerte de Rock Stars de la política joven en el país.

Los MCM tradicionales, en especial la TV, y las TIC potenciaron el movimiento, aunque lo hicieran en una paradójica y complementaria articulación por oposición de intereses. La TV, desde el establishment conservador, estaba interesada en denostar la radicalidad del movimiento; pero al hacerlo en la plaza pública virtual, profusamente y todos los días, logró una increíble visibilización del movimiento. Mientras que las TIC, orientadas por el interés prioritario de ser usadas al interior del movimiento, solo buscaban poner en común la coordinación operativa, discusiones estratégicas y tácticas, más las autoconvocatorias.

Muy relacionado a lo anterior, hoy en retrospectiva podemos afirmar que entre bases y líderes también fue distinto el sentido de pertenencia a la revolución pingüina.

En el caso de los dirigentes, la pertenencia era evidente: los voceros aparecían cotidianamente en la TV como los rostros de un movimiento que fue capaz de paralizar el país, algo que, sin duda, los llenaba de orgullo.

Las bases, en cambio, eran masas anónimas para los medios y en consecuencia también lo eran para la gran mayoría de la población, por lo que parar imbuirse de un sentimiento de pertenencia necesitaban compartir su anonimato como partes individuales de un movimiento social cuantitativa y cualitativamente interesante. Ahí las TIC fueron las únicas capaces de entregarles ese espacio de participación personalizada y horizontal y, por tanto, capaces de hacerles sentir parte activa de la  revolución pingüino.

Las TIC, como medios cercanos, permitieron la participación y también la pertenencia a una comunidad de estudiantes en red que luchaban por los mismos objetivos. Los blogs y fotologs, si bien eran de liceos o colegios determinados, contaban con enlaces a muchos otros establecimientos que estaban en red virtual y real.

La TV, para el caso de los líderes, primero fue una necesidad para difundir las acciones de la red real del movimiento al cuál pertenecían, hasta mutar a una suerte de asfixiante abrazo del oso al Ego de los jóvenes dirigentes.

En síntesis, los estudiantes que participaron en la revolución Pingüino, como adelantados hijos de su época, se apropiaron comunicacionalmente de tecnologías que estaban en sus manos y en simultáneo utilizaron a los Mass Media en la difusión del movimiento social. La red técnica colaboró con una revolución Pingüino que obviamente surgió de problemáticas muy reales acumuladas en la educación chilena por décadas y, en tanto movimiento socio-político, obtuvo conquistas sociales que fueron su legado al país.

Las TIC e incluso los Mass Media tradicionales jugaron un rol determinante en la potencia del movimiento y en la manera de construir redes y de relacionarse entre los jóvenes de la generación de estudiantes secundarios del 2006. De esa manera, en el devenir histórico se está construyendo la interacción sistémica entre lo tradicionalmente real y lo virtual, que en nuestro mundo cultural día tras día tiene como protagonistas a las TIC, ya sea en las comunicaciones interpersonales e intra-organizaciones, dando así forma a una nueva convivencialidad.

* Este ensayo esta basado en una investigación académica del año 2010 del autor.

Nota: La Red Enlaces fue creada por el Ministerio de Educación en 1992, con el objetivo de constituir una red educacional nacional entre todas las escuelas y liceos subvencionados del país e incorporar las nuevas tecnologías de información y comunicación a la educación. A partir de esta fecha, y como parte del Programa de Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación (MECE) de la Reforma Educacional, Enlaces fue progresivamente capacitando a los profesores e instalando la infraestructura de redes necesaria –con los equipos, software y recursos pedagógicos correspondientes- a lo largo de todo Chile.

Bibliografía

– Libro: Las Multitudes Inteligentes: La próxima revolución Social. Rheingold,  Howard- Gedisa Editorial – 2005.

– Libro: L’empire des réseaux. Guillaume, Marc, Paris: Descartes & Cie., 1999.

– Libro: The Wealth of Networks: How social Production transforms Markets and Freedom. Benkler, Yochai. (2006). Yale University Press, New Haven and London, Inglaterra.

 Libro:  “El Mayo de los Pingüinos”, Andrea Domedel y Macarena Peña y Lillo. Ediciones Radio Universidad de Chile – 2008. Se trata del único libro escrito sobre la movilización social en Chile, pero curiosamente las jóvenes periodistas no menciona ni una sola vez a las TIC como factor de comunicación intra-movimiento.

– Investigación “Smart Mobs: Sobre las nuevas formas de acción colectiva”. Daniela Urbina – Josefa Zavala. Instituto de Sociología – Universidad Católica. Curso Sociología de la Comunicación Social – 2009. Se trata de la única investigación académica que fue posible encontrar en la búsqueda bibliográfica sobre el hecho. Varios de los datos usados en este trabajo han sido obtenidos de la misma.

– Manuel Castells en entrevista a René Lefort, “El nuevo papel del ciudadano ante la revolución de Internet”, Correo de la UNESCO – octubre de 1999.

– Jenkins, Henry. Photoshop for Democracy. Technology Review. 2004.

– Un buen ejemplo es el artículo de Valentina Cox, de septiembre del 2008, “Smart Mobs: El Ciber activismo es lo que viene” en Revista Foco 76Nº (7), 40-49. Recuperado de http://www.chilectra.cl/wps/wcm/connect/web+content+chilectra/Chilectra/Publicaciones/Foco76/

– Anuario Aninco v.17 n.1 Caracas jun. 2005 – Sociedad de la información, democratización de las comunicaciones y redefinición de las políticas de comunicación en América Latina, en la presente década. Migdalia Pineda de Alcázar.

– Dr. Gustavo Aruguete , Acerca de las Redes Sociales. Ponencia en las Jornadas sobre Gestión en Organizaciones del Tercer Sector en la Universidad Di Tella de Buenos Aires, Argentina, noviembre de 2001.

– Las Multitudes Inteligentes en la Era Digital. Cristóbal Cobo Romani. Coordinador Departamento Comunicaciones y Nuevas Tecnologías. FLACSO – México. Revista Digital Universitaria- 10 de junio 2006. Volumen 7. Numero 6. ISSN- 1067-60

 

 
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