Inicio » Artes y Ciberespacio » “Pichiqueches”…gente en formación. Robótica de Indios.

“Pichiqueches”…gente en formación. Robótica de Indios.

Archivo Publicaciones


Malón

Sitio personal de Pedro Melinao

http://malonenlafrontera.blogspot.com/2014/08/mapucad.html

lunes, agosto 11, 2014

MapuCAD

El problema comenzó en las reducciones indígenas apenas comenzó el avance de la robótica por estas tierras, los primeros modelos aunque muy rudimentarios fueron de mucha utilidad en las distintas labores  a las que fueron destinados, el problema surge cuando la “garantía expira” y la mantención se hace muy costosa, las empresas de tecnología obligan a pagar las “actualizaciones anuales” de softwares y cada año se vuelvan mas costosas y es mas barato adquirir un robot nuevo que mantener uno viejo.

Existe la vieja costumbre de los winkas de “botar” en la periferia lo que no les es útil sea animal o cosa, al igual como se hacia en la antigüedad con mascotas (perros o gatos) pero debido a lo estricto que se hicieron las leyes de tenencia responsable de mascotas esta practica se abandono, pero fue reemplazada por la nueva de “ir a dejar robots en desuso” debido a los muchos vacíos legales de la propiedad de un robot y bajo una vieja argucia que consiste en “cesar de funciones” a las maquinas norma que les otorga “autonomía”  a los robots aunque estos carecen de todo derecho como el que tiene un ser humano, son abandonados y sus antiguos propietarios liberados de cualquier costo.

Las maquinas programadas en labores de ayuda cotidiana a los humanos, fueron rápidamente adoptados en las reducciones indígenas como “ayudantes” en labores de cultivo y trabajo de la tierra. El primer gran conflicto fue con las empresas que se dedicaban a “reciclar” robots, estas empresas formadas y dirigidas por hampones que ostentaban cargos políticos medios se dedicaban a recolectar y robar maquinas para luego ofrecerlas como “mano de obra bruja” para la mantención de obras civiles en la ciudad, compitiendo con empresas de mano de obra humana, asunto sancionado por la ley que exige un máximo de 10% de mano de obra mecanizada para garantizar en empleo a los humanos, siempre al alero de sus cargos políticos medios se las arreglaban para hacer trabajar a los robots a altas horas de la noche donde la “fiscalización” es nula.

Fueron muchos los abusos en las reducciones donde estas mafias operaban atacando a viejas ancianas mapuches despojándolas de estas “ayudas y compañías robóticas”, estos aducían que las maquinas estaban “abandonadas” y ellos se hacían cargo de su mantención, se produjeron enfrentamientos con las comunidades que rápidamente se organizaron para defender “su nueva propiedad” , debido al elevado costo de adquirir y mantener un robot, la llegada de estos a comunidades fue una ayuda muy útil “los jóvenes ya no quieren estar en el campo, ellos migran a la ciudad dejando a los viejos abandonados aquí” los robots son mano de obra y compañía perfecta.

Para sortear los costos de mantener un robot se recurrió a una vieja práctica ancestral que las instituciones oficiales reconocían, todo esto gracias a los múltiples convenios y tratados con la autoridades winkas, “la adopción y reconocimiento de calidad indígena de un sujeto” en este caso el “sujeto robótico”, esta figura del “sujeto robotico” se utiliza muy a menudo cuando se produce un accidente por culpa de un robot y para liberar de responsabilidad al propietario (por muto acuerdo de las partes se culpa al “sujeto robotico” cesándolo de funciones) es decir liberando al propietario y entregando un categoría de sujeto al robot, muchos hablan de las maravillosas leyes Chilenas y sus atajos para “eludir todo tipo de responsabilidades que van desde las tributarias, penales y hasta la tenencia responsable de robots”, cosas que solo suceden en esta parte del continente.

Como el “sujeto robotico” se encuentra con una categoría que oscila entre la “autonomía y el abandono” puede ser adoptado y reconocido como integrante de una comunidad indígena y es sujeto de todas las obligaciones y derechos que los indígenas estimen convenientes para el, al decir de los jueces; “problema de indios”.

Es decir cuando un robot se encuentra en tierras indígenas ó estando en compañía de un indígena y este lo reconoce como “integrante” el robot no puede ser requisado por las empresas recicladoras, lo que no elimino las tensiones que se suscitan de cuando en cuando.

Cosa curiosa fue que rápidamente las maquinas en “desuso o cesadas” dentro de la ciudad huían hacia los territorios indígenas, también muchos propietarios al verse imposibilitados de mantener a las maquinas y por el cariño que tenían hacia estas las entregaban a los indígenas, pues los comerciantes y empresarios que se dedican al “reciclaje” cometían muchos abusos y degeneraciones con los robots y como estos carecen de todo derecho nada pueden hacer.

Los indígenas comenzaron a llamar “pichiqueches” (gente pequeña) a los robots “son gente en formación” dijeron los ancianos, debido a los programas que traen los robots son excelentes compañías para las ancianas campesinas que gustan de hablar y ser escuchadas.

La robótica avanzo tanto en el mundo la “inteligencia artificial” se volvió una realidad comenzó la discusión, si los robots tenían algún derecho como los humanos, y si estos tenían “alma” pues el creador humano la tiene, el debate esta en su mayor apogeo. Mientras en Chile y mas precisamente en territorios indígenas se comenzaron a conformar verdaderas comunidades indígenas de robots que contaban con reconocimiento del estado y se volvían sujetos de derecho, se volvió una cosa frecuente ver a Machis acompañadas por robots que hacían las veces de ayudante, se vio a Loncos mapuche y robots haciendo de mensajeros traductores, debido a la capacidad de almacenar datos, estos acompañaban a los lideres indígenas a las distintas reuniones con las autoridades winkas y exigían el cumplimiento de la “palabra empeñada” cosa que estaba gravada fielmente en la memoria de los robots, esto complico cada vez mas las tratativas con los indígenas y los deseos de la autoridades de instalar “nuevos proyectos de desarrollo” que afectaban a las reducciones indígenas, pues no se podía desconocer los dicho o reemplazar por un nuevo trato que fuera menos conveniente para los mapuches.

Aunque mucho trataron las autoridades Chilenas de enviar la policía para “ablandar la voluntad de los indígenas” se encontraban con la resistencia de los robots que por sus leyes se les impide atacar a los humanos y enviar a la policía robótica resulto una perdida de tiempo

Publicado por Pedro Melinao en 12:21 p. m.

A %d blogueros les gusta esto: