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“Relato en el frente chileno”. Ilario Da (Seud) 1977 Editorial Blume Barcelona


Relato en el frente chileno

http://www.blest.eu/cultura/index.htmlRelato en el frente chileno

Ilario Da [Seud.]
Literatura Chilena en el Exilio. N 9 enero 1979

relato Frente Indice

«A este chiquillo le hace falta una buena paliza», profirió su madre al no encontrar forma de aplacar el llanto que retumbaba en las paredes del pequeño comedor sin dejar dar libre curso a la cena improvisada por los compañeros de Villa la Margarita para discutir la reanudación de las tareas, teniendo en cuenta que la caída del Taco no había traído repercusiones. Sonia, que ya estaba bastante repuesta del reciente tormento, cooperó en cocinar y poner la mesa para los seis, luego arrulló el niño en sus brazos estrechándolo contra su pecho que abrió para entregarle toda la ternura que en él podía caber. A los pocos minutos el crío envuelto en sus miembros era un feliz soñador.

La comida era muy sencilla: un potaje de garbanzos y una tortilla de papas enorme, con vino, pan y manzanas.

Asistirían a la reunión, además de la pareja y Sonia, los dos compañeros de Villa la Margarita que pertenecían al grupo, y Hugo como sustituto del Taco. Mientras esperaban a este último, tranquilos y como siempre en un ambiente cálido, amistoso y familiar, discutieron sobre la corta pero larga tregua y el ánimo de cada uno por retomar sus funciones. Este vínculo de unión familiar y de compañeros, este respeto mutuo que se consolidaba con los golpes y el endurecimiento de la lucha, englobaba desde la confabulación para engatusar a un dueño de casa hasta el apoyo económico entre ellos. Esa noche también hablaron del Frente Polisario y el movimiento palestino, admiraron al Uali Mustafa Sayed, momento en que uno de los compañeros monopolizó la palabra en nombre del conocimiento de causa, hasta la interrupción del timbre y la posterior aparición de Hugo, que restregándose las manos, adujo irónicamente: «Así que habían empezado a comer…». Pese a que todos rieron, la dueña de la casa se sintió un poco molesta y corrió a servirle un plato de sopa y un vaso de vino; su hijo lo reprendió con un llanto furioso y su marido lo golpeó con sarcasmo: «Es que el compañero viene directamente de las trincheras». Hugo respondió conservando la ironía: «Efectivamente, compañero, cada calle, cada centro de trabajo, cada lugar de estudio, cada casa, cada reunión, es una trinchera; por lo tanto vengo de las trincheras». «Yo le sumaría los centros de diversión y las camas», muy serio el mismo compañero que había conferenciado sobre el Uali. Con la recogida de los platos, labor que realizaron tres personas, Hugo propuso poner término al «hueveo» y dar comienzo a la reunión. Esperó que llegaran Sonia, la otra compañera y el joven tímido que traía la tortilla, para informar un poco sobre los últimos acontecimientos nacionales e internacionales y sugerir la posposición de la discusión política para la próxima reunión, ya que dejaría tres documentos cuya lectura ayudaría a la comprensión de la coyuntura que se atravesaba; entre ellos uno sobre la situación internacional elaborado por el aparato del partido en el extranjero. A continuación organizó la reanudación del trabajo según las necesidades del partido y presentó un programa de formación política que discutieron, aceptándolo con exclusión de un libro que todos objetaron por ser imposible de conseguir: se trataba de «Marxismo y Revolución», el libro que había sacado el MIR, muy poco antes del golpe, con ensayos de diversos autores. Se dividieron las tareas según el tiempo y los enlaces de cada uno y examinaron algunos problemas locales.

A las nueve de la noche, acabada la reunión, se marchó Sonia pues tenía cita en casa de una compañera de la facultad para estudiar y preparar juntas los exámenes que se venían encima. Además de ellas dos, vendrían otra muchacha y Patricio, todos buenos alumnos pero no amigos ni compañeros de Sonia. La relación era solamente de estudio; e indispensable para ella puesto que no poseía los libros requeridos por los catedráticos. Se despidió del crío, de sus camaradas y se fue triste porque hubiese preferido permanecer en aquella mesa conversando cosas de interés, y estaba sola desde la caída de Pablo. Caminó apurada recordándolo y acariciando la quimérica posibilidad de que algún día un desconocido mensajero le traería la prodigiosa noticia que estaba vivo, que su amor estaba en una cárcel; y ella correría a hacer fila entre los familiares de los otros presos; y le llevaría su alegría, sus besos, sus lágrimas; y él, desde un rincón del patio, al verla, correría a abrazarla, a apretarla y a preguntarle sobre todos y sobre todo. Derramó una lágrima.

El barrio donde vivía la señorita Paquita era muy lindo; con muchos parques y plazas, árboles y avenidas, casas grandes y muy grandes; con un supermercado muy limpio y bien atendido donde muchas sirvientas con delantal compran, a diferencia del almacén frente a la casa modesta de los padres de Sonia, el almacén de la calle Pitón donde las señoras no compran sino que se lamentan porque no pueden hacerlo. También había autos brillantes y silenciosos, como en la Universidad, como en las películas; y no había policías vigilando y había jóvenes con motos grandes y ruidosas; luces de mercurio en las avenidas y faroles en las calles; estrellas en el cielo y la luna; balcones con parejas; ventanas con orgías detrás; chóferes limpiando el auto y césped bien regado; pero no había niños jugando en la calle, ni ventanas abiertas ni grupos charlando, ni hombres tomando ni viejos sentados en la puerta, ni grifo en la esquina. Cada familia, encerrada en su cubil, acumulando falsedad. Sonia no veía comunicación, sólo veía autorrepresión, sólo veía apariencias y prejuicios. Miraba con odio, con asco, con pena y pensaba: ganaron, son vencedores todavía; y quería aún más al Taco; y recordaba estadísticas que había leído, cifras de desnutrición, falta de viviendas, analfabetismo. En especial recordó aquella que denunciaba los 600.000 niños chilenos en una población de 10 millones de habitantes, que tenían deficiencias cerebrales debido a la falta de proteínas en los ocho primeros meses de alimentación, y que subrayaba que aun estando bien alimentados posteriormente, si bien podían recuperarse físicamente serían deficientes mentales para el resto de la vida. Luego siguió caminando de prisa y observando las casas con jardines y jardineros que trabajaban hasta de noche y perros con collares que custodiaban sin cesar, tan distintos a los escuálidos caninos que merodean alrededor de la basura en la calle Pitón.

El padre de Paquita era doctor; era un distinguido caballero que se había enriquecido honestamente con su profesión, sin robos ni fraudes, y que en tiempos de la Unidad Popular había participado gallardamente en el paro de médicos para sabotear el «gobierno marxista». Su ética profesional consistía en atender sus pacientes en pleno lujo y con gran simpatía en un consultorio privado muy caro, con secretaria linda y un poquito prostituta. Además de trabajar en dicho comercio, cumplía muy rigurosa y responsablemente un horario como cirujano en el Hospital Militar de Concepción, donde recibía ciertas pagas extras por silenciar algunas cosas que la gente no quiere saber. Su casa era muy hermosa, blanca, impecable y estaba ubicada en el barrio lindo. A su perro lo bañaban una vez por semana y su esposa tenía la fastidiosa faena de gobernar las dos empleadas de la mansión y disponer día a día el menú del almuerzo y la cena, la distribución de los puestos en la mesa en caso de visita y la elección del vestido todas las mañanas. Cada cierto tiempo, que variaba entre cuarenta y ocho y setenta y dos horas, asistía a la peluquería del barrio para cambiar de peinado y arreglarse las otras partes de un cuerpo algo demacrado, leer las revistas de modas y hablar obscenidades e insultos para el arte de pensar con algunas vecinas.

Paquita abrió la puerta y saludó a Sonia con un beso en la mejilla, luego le pidió disculpas porque no la tomaría del brazo al conducirla a la salita donde estudiarían, pero estaba esperando que se secase el esmalte de las uñas. Esto no impidió que se detuviesen tres veces en el trayecto entre la entrada y la salita, pues Paquita quería decir muchas cosas antes de llegar donde los otros dos. Le contó que Patricio vestía un pantalón de pana amarilla, último grito en Londres (se lo había traído su papá en el último viaje) y que estaba tan guapo como siempre con sus bigotes rubios. Sobre Pilar sólo dijo que estaba desagradable, y sobre ella resumió mil anécdotas.

En la salita, adornada con gusto hippie sin dejar de ser muy elegante. Patricio estaba echado en un sillón de terciopelo y Pilar tendida sobre la alfombra leyendo una revista música!. Sonia entró tímida y atemorizada, como una campesina, y saludó con un beso en la mejilla. Se sentaron y Paquita le pidió a Patricio que repitiera 1as historias de la última fiesta del sábado para Sonia, pero Pilar intervino: «Ya estoy harta de escuchar sus cuentos de marihuana».

-Puta que andái’ pesada, (1) cabrita. (2)

-¿Empezamos a estudiar entonces? -pidió Sonia con humildad.

-Claro, mejor empecemos a estudiar -Paquita.

-Sí, pues, si a eso vinimos -Pilar.

-Estoy de acuerdo en que empecemos -Patricio.

-Nadie pidió tu autorización -Pilar.

Las rencillas entre Pilar y Patricio menoscababan el estudio; sin embargo avanzaron bastante hasta la hora en que una empleada les vino a comunicar que la cena estaba servida. Sonia se sorprendió y alegó que ya había comido pero la convencieron para que los acompañara con las ensaladas. Paquita hizo las presentaciones correspondientes; acto seguido el padre introdujo a su invitado, el señor Browning, y la señora dispuso los asientos alrededor de la mesa redonda decorada con servilletas floreadas. Sonia tenía ganas de salir corriendo: «Perdóname, Pablo», pensaba para su interior.

El primer plato (una ensalada muy graciosamente arreglada, compuesta por dos tomates rellenos con huevo, carne, mariscos y verduras y rodeados por hojas de lechuga y trozos de aguacate) ya estaba en la mesa y la señora rogó que empezasen. Esto lo acompañaba un «Concha y Toro», reserva del 55, cosa que les hizo a todos pensar que el señor Browning era un personaje importante para el doctor Echevarría. Probaron el primer bocado, brindaron por la estadía del invitado en Concepción y el padre de Paquita inició la conversación preguntando paternalmente por los estudios. Luego de escuchar la respuesta de su hija, exclamó: «¡Ay, las matemáticas!», y todos rieron. A continuación, el señor Browning, aún más simpático y con espíritu más jovial, narró una historia con acento extranjero sobre su juventud y las matemáticas. Esta vez todos rieron a carcajadas. La señora ofreció pan y el señor Browning aprovechó la oportunidad para elogiar los tomates rellenos y el vino chileno. De fondo se escuchaban unas cuecas interpretadas por los Huasos Quincheros; seguramente el doctor Echevarría los había colocado bajo la insistencia del señor Browning que desearía oír algo «nativo». Y Sonia se regocijó recordando que en la gira por Alemania los habían apedreado por representar la Junta. En ese momento, muy inoportunamente, Patricio se interesó por el señor Browning y le preguntó si su apellido tenía alguna relación con las pistolas de esa marca. El interpelado sonrió, al igual que el doctor Echevarría, que acotó en voz alta:

«Estos muchachos…». Pero Browning se empecinaba en ser simpático y le respondió con una pregunta:

«¿Tú conoces las pistolas de esa marca»? Y Patricio, después de mirar a Paquita, le dijo que había pertenecido a «Patria y Libertad» (3) en tiempos de la Unidad Popular. Todos rieron y la señora explicó: «Es un pequeño héroe que tenemos aquí». A Sonia le entraron náuseas, le dolía la cabeza, no hablaba ni miraba más que su plato. Vio a Hugo y al grupo de Villa la Margarita que estaban tomando café.

Después de algunas preguntas del señor Browning y las respuestas del «general» Patricio, que miraba a los demás desde su pedestal, el doctor Echevarría consideró apropiado desviar un poco la atención de su invitado y empezó a comentar, auxiliado por su esposa, lo dura que había sido la pelea en esos tiempos y cómo todo el mundo participaba en lo que podía. «Éramos un pueblo angustiado que anhelaba libertad y comida.» Y la señora completó: «Éramos miles dispuestos a todo». Por supuesto el doctor Echevarría detalló el paro de profesionales. Sin embargo, la intervención del señor Browning fue inesperada pues preguntó por los argumentos de que se valían los médicos que siguieron trabajando. «Decían que tenían ética profesional.» Y rieron. Pilar contó anécdotas de la lucha callejera y las tomas de liceos. Patricio sólo esperaba que le preguntasen para intervenir sobre el tema, pero Paquita no pudo aguantarse y habló en nombre de los apolíticos que habían hecho lo posible por derrocar el gobierno de Allende que politizaba todo y no dejaba hacer nada tranquilo. Sonia tenía miedo que se dirigiesen a ella, estaba temblando, se sentía rodeada por oficiales del ejército enemigo y no se atrevía a decir nada. Cada vez los concurrentes se acaloraban más y arengaban con más odio a los upelientos y los extremistas; les deseaban lo peor, a veces morbosamente. Vomitaban palabras, insultos, mentían, inventaban, especulaban, amenazaban. «Perros», pensaba Sonia. Y le preguntaban a Patricio: al héroe que describía cabezas rotas, autobuses volcados… Pero el señor Browning estaba muy bien informado y le preguntó de pronto:

«¿Estuvieron miedosos cuando mineros de Lota vinieron abajo con dinamita?».

Vaciaron el primer plato y hubo que traer otra botella de vino: «Undurraga», reserva del 62. El doctor Echevarría lo fue a buscar mientras su mujer desvariaba sobre la tranquilidad actual y la abundancia de productos en las tiendas y supermercados. Pero el señor Browning la empantanó recordándole que esa calma paradisíaca había sido quebrada una semana atrás por una noticia que ocupó la primera plana de los diarios y que hacía relación a un enfrentamiento entre miristas y el ejército, con resultado de un cabo muerto. La señora, un poco ofendida, le contestó para salir del aprieto:

-Son unos pocos locos que quedan sueltos y que van cayendo como moscas. Ya ve, murió Miguel Enríquez, Luis Corvalán está preso y Altamirano está escondido en Moscú. (4)

-A propósito -el doctor Echevarría, que había destapado la botella-, me tocó atender a dos heridos de ese baleo en el hospital militar-. Sonia se asustó.

-Uno era un militar de civil y el otro un extremista.

-¿Y cómo era el extremista? -preguntó Patricio y Sonia casi se lo agradece.

-Era un poco gordo, con cara de indio de mierda y con bigotes imitando a su jefe -Sonia suspiró con egoísmo y los demás rieron.

Pero la señora cambió de tema y contó las vacaciones que recientemente habían pasado en las termas de Pullehue. Enalteció los millonarios que solían concurrir a ese lugar, la belleza de la naturaleza y lo bien que van las vacaciones cuando se tiene una vida tan agitada. Sonia pensó en su trabajo y maldijo a la mujer pese a estar contenta con la noticia de que Pablo no estaba herido. Browning dijo que no tenía nunca vacaciones y Patricio le preguntó cuál era su trabajo. Arrogante respondió: «Yo represento a United States Laboratory». Y la señora volvió a importunar con la calma y la seguridad con que se caminaba por la calle. Pero esta vez fue Patricio, siempre tan empingorotado, quien se quejó de que el toque de queda coartaba la vida nocturna. Pero el médico se obstinaba en obligarlos a interesarse en sus chismes del hospital. Esta vez habló de la depuración de haraganes que sólo hacían política y no trabajaban, de las listas de médicos, matronas y enfermeras terroristas que tuvieron que denunciar, de un cirujano que él, en persona, había tenido que delatar ante las autoridades porque no quería dejar su puesto vacante.

Una sirvienta vino a recoger los platos con trozos de tomate y hojas de lechuga a medio roer. A continuación trajo una bandeja con pavo asado, otra con papas doradas y una tercera con guisantes: una comida sin personalidad, sin historia, sin gracia; al contrario, de la que se consumía en casa de los padres de Sonia, donde se comía mal pero guisado con cariño y características del arte culinario chileno: cazuelas, porotos granados, curanto con chapalele, pastel de choclo, etc. Sonia no se sirvió pavo, los demás lo hicieron en cantidades exuberantes. Y se tocó le tema de los presos políticos, de los pocos presos políticos, y Patricio opinó que eran demasiado escasos. La señora dijo que muchos de ellos deberían estar muertos, y su marido articuló: «Marta, por favor». Pero Pilar sorprendió a todos al informar que a esas alturas ya no habían presos políticos y dio como prueba que su padre, abogado, estaba al tanto de esas cuestiones. Lo demás, dijo, es hacerle el juego a la campaña del comunismo internacional y los exiliados. No se volvió a mencionar el asunto para no manchar esa ingenuidad admirablemente detestable. El doctor Echevarría fue quien sacó el rebaño del embrollo:

-Entiendo que en su país no hay presos políticos.

-Eso es correcto -le contestó Browning.

-Es admirable cómo han logrado exterminar el marxismo sin necesidad de recurrir a… bueno, a… métodos… hm…

-¿Violentos? -le auxilió Browning.

-No es exactamente la palabra que buscaba.

-¿Incivilizados?

-Tampoco, pero bueno, me entiende la idea. A partir de ese episodio la señora recordó el mendigo que había venido en la tarde a ofrecerse para arreglar el jardín por un plato de comida y que ella, por supuesto, había despachado porque tenían jardinero. Sin embargo su marido murmuró:

-Deberías haberle dado algo a ese pobre hombre.

-Es que si uno les da una vez empiezan a venir todos los días. Se acostumbran y después toman confianza y se meten a dentro de la casa, y bueno, tú sabes, todos tienen algo de ladrones. En su país no pasa eso, ¿verdad?

-No. En mi país no hay gente pobre. Todos tienen su hogar, su alimento, su TV.

-Claro, es un país muy rico.

-Yo tengo un amigo en Ohio, y en las cartas me escribe maravillas de la vida por allá. Pero creo que hay muchos problemas de droga.

-Muchos y serios en gente joven.

-Ése es uno de los grandes problemas de nuestra época -comentó el médico sobándose la barriga… De postre, helado. Y con el cigarrillo, café. Después los jóvenes se retiraron a continuar el estudio despidiéndose del simpático, correcto e inteligente gringo. El médico se encerró con él en su despacho. La señora se puso a impartir instrucciones a las sirvientas. Patricio siguió alabando a los imperialistas y las dos niñas a escucharlo con la boca abierta. Sonia se fue argumentando que estaba muy cansada y que podría estudiar el resto sola. Los tres, apenas se hubo marchado, se lanzaron como buitres a descuerarla a sus espaldas, a leer revistas y escuchar música. Ella fue a encerrarse en su cuartucho de pensión barata, compungida por no haber tenido el valor de decirles algunas verdades. Recorrió los parques y plazas…, pero en el camino decidió ir a dormir donde sus padres: una pareja muy sencilla y bondadosa que no quiso creer que ya había cenado.


Notas:

1. pesada: antipática.

2. cabrita: niña.

3. Grupo fascista armado que actuó contra el gobierno, los partidos de izquierda y movimiento obrero en general, durante el periodo de la presidencia de Allende. Naturalmente, después del golpe de Estado, apoyó a la junta militar de Pinochet.

4. Miguel Enríquez era el máximo dirigente del MIR; Luis Corvalán, el secretario general del Partido Comunista de Chile y Carlos Altamirano el secretario general del Partido Socialista.

Brasil: Una herida latinoamericana que continúa abierta. Sociedad brasileña dividida, adormecida y avergonzada,


50 años del golpe militar

Brasil: Una herida latinoamericana que continúa abierta

Oriana Miranda | Lunes 31 de marzo 2014 – 17:18 hrs. | 1

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Hace cincuenta años, Brasil vivió un golpe militar que desencadenaría una dictadura de más de dos décadas, en la que se experimentarían los mecanismos de intervención y represión posteriormente aplicados en el resto de América Latina. La simbólica fecha coincide con una sociedad brasileña dividida, adormecida y avergonzada, ante los tímidos avances judiciales en la región que denotan aun más la impunidad en la que han permanecido sus crímenes durante medio siglo.

La campaña de desestabilización de un gobierno democráticamente electo, la manipulación mediante los medios de comunicación, la presión de Estados Unidos. Las detenciones, desapariciones, la tortura, los muertos. Pese a haberse anticipado en nueve años, la dictadura brasileña y la chilena tienen más de un elemento en común.

Fue la noche del 31 de marzo de 1964 cuando las tropas de Sao Paulo y Minas Gerais se abalanzaron sobre Río de Janeiro, a cuyas costas habían arribado navíos y portaaviones del ejército de Estados Unidos.

Desde la elección del presidente João Goulart en 1961, la Casa Blanca puso en marcha un operativo de inteligencia que posibilitara su derrocamiento, ante la negativa de aceptar la consolidación de otro gobierno “comunista” en occidente.

Goulart viajó a Brasilia y luego a Porto Alegre en la búsqueda de fuerzas leales que le permitieran resistir el golpe, en un infructuoso esfuerzo que no pudo evitar que el 2 de abril el Congreso aprobase su destitución, la que lo forzó a exiliarse en Uruguay el 4 de abril.

A cincuenta años del quiebre institucional, la sociedad brasilera continúa profundamente dividida. Mientras el sábado 22 de marzo los nostálgicos de la dictadura salieron a las calles en una nueva versión de la “Marcha de la Familia con Dios por la Sociedad”, que reunió a cerca de mil personas en un país con más de 200 millones de habitantes, este martes se realizarán diversos eventos en contra de la conmemoración del golpe.

“No existe ningún otro hito en la historia de Brasil que genere una pasión política tan grande como el golpe del 64”, manifiesta Maurício Santoro, asesor de derechos humanos de Amnistía Internacional, sede Río de Janeiro.

AI

Incluso la fecha de conmemoración es materia de disputa, ya que quienes apoyaron el golpe celebran el 31 de marzo, sin embargo, los brasileños que se oponen y se opusieron, las víctimas de una dictadura de más de dos décadas, protestan cada año el 1 de abril.

Una triste herencia

El submarino y el pau de arara son algunos de los métodos de tortura que comenzaron a ser aplicados desde el día del golpe a cerca de cincuenta mil brasileños, considerados “elementos opositores” que debían ser eliminados. Más de una centenar de ellos son hasta el día de hoy detenidos desaparecidos.

Estas prácticas se extendieron durante los años siguientes a las dictaduras cívico-militares que se sucedieron en el Cono Sur, sin ser Chile la excepción. “Existen varios relatos de brasileños que fueron presos en Chile, llevados al Estadio Nacional, que comienzan a distinguir el idioma portugués de parte de los propios torturadores, porque policías y militares brasileños ayudaron a montar aquel aparato represivo. La cooperación internacional no necesariamente es algo positivo, puede en cambio ser algo muy ruin”, reflexiona Santoro.

pinochet geisel

Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, explica la evidente relación entre la dictadura brasileña y la serie de violaciones a los derechos humanos que comenzó a llevarse a cabo en América del Sur años después. “La implementación y ejecución de los golpes militares en Latinoamérica fue programada por Estados Unidos con el objetivo de impedir el desarrollo de los gobiernos democráticos que se llevaban adelante, que en muchos países poseían programas muy avanzados, acordes a los derechos de las personas. Por eso hubo esta escalada de feroces dictaduras que implementaron el terrorismo de Estado en la forma más terrible”, afirma.

Treinta mil detenidos desaparecidos en Argentina, mil doscientos en Chile, 150 en Uruguay. Ante este panorama, la visión de la sociedad brasileña sobre los crímenes acontecidos en su propia dictadura es bastante desalentadora. A juicio de Maurício Santoro, “lo que acontece en Brasil es muy perverso, porque cuando se hace la comparación con las otras dictaduras de la región la gente tiene una tendencia a menospreciar la violencia aquí acontecida, a hacer un conteo de cadáveres, quién mató más, quién mató menos, eso también entre personas de izquierda”.

Tareas pendientes

A fines de 2011, la presidenta Dilma Rousseff anunció la creación de la primera Comisión Nacional de la Verdad, con el objetivo de investigar las violaciones a los derechos humanos de la dictadura. Pese a haber sido instaurada 26 años después del retorno a la democracia y a no tener ningún efecto punitivo contra los represores y sus cómplices, debido a la ley de Amnistía que los protege, la impresión entre las agrupaciones de familiares de víctimas del terrorismo de Estado fue positiva, con la esperanza de que la investigación permitiese dar un paso hacia la apertura de procesos judiciales.

La mañana de este lunes, la comisión emitió una declaración con el objetivo de homenajear a las víctimas de la dictadura, criticando la falta de colaboración de las instituciones y defendiendo el trabajo de revisión del pasado y la reparación de los crímenes. En un clima de extraña normalidad, poco a poco la prensa, la clase política, las instituciones, comienzan a dar señales de que esta semana no es como las demás.

Es el único país del Cono Sur donde no se ha juzgado a ninguno de los represores de la dictadura, donde algunas escuelas continúan enseñando el golpe de Estado como “la revolución”, el diagnóstico es claro: “Brasil está muy atrasado en términos de los esfuerzos de otros países que atravesaron por dictaduras, como Chile, Argentina, Uruguay y Perú”, expone Santoro, para quien la sociedad brasileña “tiene mucho que aprender y pocas cosas que colocar como ejemplo”.

Memoria desclasificada.. 39.500 archivos , 407 fichas de víctimas de crímenes de lesa humanidad.


Presidente de la Corte Suprema debe autorizar que 39.500 archivos de la ex Colonia Dignidad se entreguen

7 abril, 2014 7:02 pm

Declaraciones las realizó director de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, integrante de la “Mesa de la Mesa de Trabajo Colonia Dignidad”, Higinio Espergue, luego que el Ministro en Visita Jorge Zepeda desclasificara 407 fichas de víctimas de crímenes de lesa humanidad. Llamó a las Fuerzas Armadas a que “colaboren y entreguen toda la información de que disponen”. Teresa Izquierdo, Secretaria de la corporación llamó a los familiares a que se acerquen a los sitios de memoria a ver las fichas de sus familiares y mostró la de su marido detenido desaparecido: Hugo Daniel Díaz Videla. Juan René Maureira de Londres 38 señaló que las fichas podrán “aportar al esclarecimiento de muchos de los de casos de las víctimas de la dictadura”.

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La mesa de trabajo Colonia Dignidad informó hoy en el Palacio de los Tribunales de Justicia sobre la entrega de 407 fichas del archivo del ex reducto alemán, correspondientes a detenidos desaparecidos y ejecutados políticos que pasaron por los centros de tortura y exterminio de Villa Grimaldi, Londres 38, José Domingo Cañas y Venda Sexy durante la dictadura..

Los documentos fueron entregados por el juez Jorge Zepeda, quien lleva las causas por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la Región del Maule, a solicitud formal de representantes de dichos sitios espacios de memoria.

Los documentos forman parte de un archivo integrado por 39.000 fichas incautadas en 2005 en el predio alemán, y que se han mantenido en reserva por el secreto del sumario en la causa que lleva Zepeda por asociación ilícita.

Las fichas entregadas corresponden a 229 personas que estuvieron en Villa Grimaldi, 93 en Londres 38, 59 en José Domingo Cañas y 26 en la casa de Irán con Los Plátanos (Venda Sexy), quienes se encuentran detenidas desaparecidas o fueron ejecutadas por la Dina.

La fichas entregadas son 407 y constituyen y quedan 38.500.

Al respecto, Margarita Romero, de la mesa de trabajo de Colonia Dignidad, dijo que el juez Zepeda le explicó que “las fichas están a resguardo y además están dentro de una causa que lleva y que todavía está en estado de sumario, por lo tanto, terminada la causa también nos manifestó la posibilidad de que estas fichas se hicieran públicas para conocer el contenido”.

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Por su parte, Higinio Espergue, director de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi y sobreviviente de ese centro manifestó que “para nosotros es muy importante esta información que se nos ha entregado, pero queremos que se nos garantice por parte del Presidente de la Corte Suprema que los 39.500 archivos sean entregados a la comunidad, sean abiertos y también nos interesa que las Fuerzas Armadas de una vez por todas colaboren y entreguen toda la información de que disponen, porque han entregado parcialmente información, hubo informe Rettig, informe Valech, Mesa de Diálogo y siempre ha sido parcial y a goteras. Tienen que de una vez por todas entregar toda la información al país”.

Espergue destacó que “ésta fue una dictadura cívico militar, a todos los civiles que estuvieron involucrados, que hoy tienen cargos, responsabilidades, es un deber entregar la información para esclarecer la verdad y la justicia. Y si sólo hoy sabemos esto es porque ha habido impunidad y un pacto de silencio y eso no lo podemos permitir, por eso apoyamos esta campaña por desclasificar toda la información”.

En la oportunidad Teresa Izquierdo, secretaria de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, esposa del detenido desaparecido Hugo Daniel Díaz Videla, mostró la ficha de su marido, la única que pudo ser mostrada, dado que las organizaciones de derechos humanos decidieron no hacerlas públicas hasta que no sean vistas primero por los familiares de las víctimas.

Teresa expresó que “las fichas estarán en los respectivos sitios de memoria para que cada familiar los vaya a consultar, en la ficha de mi marido hay antecedentes de su detención, hay fotocopias de prensa y no hemos tenido tiempo para estudiarlas, es un tema bastante delicado, nosotros pensamos que vamos a tener antecedentes como para reabrir procesos”.

“Las fichas hablan de la detención, de testigos de la detención, de lo que le sucedió cuando estaba en la Villa Grimaldi y posteriormente habla que a él lo sacaron de ahí con destino desconocido. Habemos muchos familiares que pensamos que fueron a la Colonia Dignidad, por eso es que es tan importante esta desclasificación”, indicó Izquierdo.

Consultada que significaba para las familias tener acceso a esta información que sabían que existía, Izquierdo se mostró emocionada y expresó “no tengo palabras para manifestarlo. Estoy un poco bloqueada, es una emoción fuerte, porque van a ser 40 años desde que fue detenido, tenía 21 años, era un joven hermoso y bueno, uno siempre se está reencontrando con la historia y siempre aparece. Estas fichas se encontraron el año 2005 y esto nos permite acercarnos más a la verdad”, expresó visiblemente emocionada”.

“Es conmovedor, es duro, pero también puede abrir una puerta, el caso de mi marido está abierto en este momento porque él es parte de la lista de los 119 de la “Operación Colombo” y se acaba de reabrir acerca de los civiles que participaron en el terrorismo de Estado, porque esto también fue un montaje periodístico”, señaló.

“Mi marido fue detenido en la calle un 14 de febrero un día especial para las parejas y lo que yo supe después es que lo llevaron a la Villa Grimaldi, a él lo balearon, llegó baleado a la Villa Grimaldi, pero se recuperó según los testigos y a fines de ese mes fueron llevados encadenados con un grupo hacia un destino desconocido. Nunca más tuve noticias de él, la verdad es que él estaba en la resistencia, luchando contra la dictadura, era un hombre maravilloso, estaba lleno de energía, de fuerza de pasión”, recordó.

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“Yo creo que la mayoría de los familiares de los detenidos desaparecidos siempre se les ha cruzado por la cabeza que a lo mejor terminaron en la Colonia Dignidad. Esto es un aporte importante, porque siempre andamos buscando el destino final, saber qué pasó”, concluyó.

Por su parte, Juan René Maureira representante del sitio de memoria Londres 38 indicó que esto se enmarca dentro de un esfuerzo que estamos haciendo las organizaciones de derechos humanos y sitios de memoria “exigiendo la reapertura de los archivos que tienen que ver con la represión. Respecto al secreto de Estado y razones de seguridad nacional, nosotros hemos sostenido desde hace varios años que cuando se trata de crímenes de lesa humanidad las convenciones internacionales y las mismas organizaciones de derechos humanos han señalado que no puede haber secreto de Estado, ni mucho menos invocar razones de seguridad porque se trata de información súper relevante para el país, para la sociedad entera. A cuarenta años del golpe de Estado es un momento en que la sociedad tiene derecho a exigir que se abran estos archivos para conocer la realidad sobre cómo operó el terrorismo de Estado en Chile”.

Maureira agregó que las fichas “dan cuenta del grado de coordinación que tenía la Dina con Colonia Dignidad y otros organismos de seguridad y de inteligencia de la dictadura”.

“Esto demuestra que los archivos de la represión existen, o sea Colonia Dignidad acumuló 39 mil fichas sobre casos de detenidos desaparecidos y ejecutados y no sabemos quizás si además hay otra información relevante sobre la represión y por lo tanto nos permite sostener que así como existen archivos en Colonia Dignidad, perfectamente pueden existir archivos en otros organismos del Estado como las Fuerzas Armadas, los organismos de la policía y ministerios”, puntualizó.

“En el caso de las Fuerzas Armadas se sigue sosteniendo que esa información no existe – aseguró el representante de Londres 38-, y en ese caso nosotros queremos saber bajo que amparo legal se eliminó esa información y quienes son los responsables de esa eliminación”.

“Consideramos que el pleno conocimiento de los documentos encontrados en Colonia Dignidad podrá aportar al esclarecimiento de muchos de los de casos de las víctimas de la dictadura y de la práctica del terrorismo de Estado al que fue sometido nuestro país”, consignó la mesa de trabajo de Colonia Dignidad en una nota de prensa.

La instancia anunció que adhiere a la campaña de apertura de archivos de Londres 38, Espacio de Memorias, que también incluye la desclasificación de los documentos de las Fuerzas Armadas y de las Comisiones Rettig y Valech, entre otros, y reconoce los esfuerzos que han realizado otros sitios de memoria y las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos en pro de la apertura de archivos, incluido el de Colonia Dignidad.

“Los integrantes de la mesa de trabajo valoramos la entrega de las fichas por parte del juez Zepeda y reiteramos nuestro compromiso de seguir pugnando por la apertura de las fichas de miles de personas que fueron víctimas de la represión, así como la totalidad de los documentos, de los que se desprende la profunda complicidad que existió entre la Dina y los jerarcas de Colonia Dignidad, quienes hasta ahora no han sido condenados por los delitos de lesa humanidad en los que participaron”, declaró la entidad.

En tanto, Hilda Garcés, de la Casa de Memoria José Domingo Cañas señaló que desde hace un año “llevamos una investigación, al principio habían 50 detenidos desaparecidos de este lugar y con esta investigación que realiza un investigador nuestro llevamos 58 detenidos desaparecidos”.

Sadi Arenas, historiador del sitio memoria José Domingo Cañas explicó que las fichas estaban en Colonia Dignidad “porque los jerarcas de Colonia Dignidad actuaban prácticamente como un sitio de inteligencia. Este es un método que provenía de la Segunda Guerra Mundial en que se fichaban a todos los que eran susceptibles o ser o enemigos”.

Contacto
Carlos Antonio Vergara
9 573 85 69
Encargado de comunicaciones
Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi

“(…) somos capaces de ser felices, porque somos personas dignas. Nuestros torturadores, no”,


Alejandra Holzapfel:

Yo sobreviví a Venda Sexy

Ivonne Toro Agurto

The Clinic – 11 de Septiembre 2013

Alejandra tenía 19 años cuando fue tomada prisionera por la DINA. Desde

1974 a 1975 estuvo detenida en Villa Grimaldi, VENDA SEXY, Tres Álamos y

Cuatro Álamos. Fue violada por el guatón Romo y violentada sexualmente con

un perro pastor alemán, al que los agentes de la dictadura llamaban Volodia.

Pese a todo, no lograron doblegarla: “Pasamos atrocidades; pero somos

capaces de ser felices, porque somos personas dignas. Nuestros torturadores,

no”, declara.

Primavera de 1976: Alejandra Holzapfel Picarte (21) entra corriendo –los puños

apretados, la respiración entrecortada, los ojos enrojecidos– a su departamento, en

el block Karl Marx 34, en Potsdam, República Alemana Democrática (RDA), donde

vive su exilio, desde 1975. Casi rompe su polera y pantalón mientras, llorando, se

desnuda. Tropieza al empujar la puerta del baño y, aún sin recuperar el equilibrio,

entra a la ducha y abre la llave del agua. Toma una esponja y comienza a refregarse

el cuerpo, con tanta vehemencia que se le irrita la piel, pero sigue tratando de quitarse

la suciedad imaginaria. De golpe, llegan los recuerdos: ella vendada, sin ropa, sobre

un camastro, violada por Osvaldo Romo; ella en el suelo, sujetada por agentes de

la DINA, mientras una mayor de Carabineros dirige a un perro amaestrado para

ultrajarla. Sale a su dormitorio, aun estilando, cubierta sólo por una toalla. Se sienta

en la cama frente a un espejo y se observa.

Ese día, por vez primera desde su paso por los centros de tortura pinochetista,

Alejandra tuvo un contacto romántico con un hombre y fue un desastre. Su amigo

Pepe Fuica –un militante socialista, a quien conoce hace un par de meses, cuando la

convenció de entregar su testimonio como torturada política a Naciones Unidas–, la

besó de improviso mientras caminaban por su barrio, en Am Stern. Para él, se trató de

un arrebato amoroso. Para ella, el que la tomara por sorpresa fue arrastrarla, otra vez,

a los días en que fue violentada sexualmente: cayó al suelo, lo golpeó una y otra vez,

y luego huyó.

Encerrada en su habitación, Alejandra ya ni siquiera llora. Sólo mira, en silencio,

su reflejo. Afuera de su edificio, Fuica termina de fumar un cigarrillo y enciende de

inmediato otro, con las manos temblorosas. Está descolocado y se cree responsable

de la reacción de Alejandra Holzapfel, por lo que decide quedarse un par de horas

ahí, a la espera de que ella salga de su guarida. Como eso no ocurre, se marcha a

Berlín y un mes después le envía una carta, disculpándose. Ella le contesta y le sugiere

encontrarse y conversar: “He decidido –le dice– vivir la vida que soñaba antes del

golpe de Estado”.

“Recuperar la alegría era, también, una decisión política, una forma de ganarle a la

Dictadura”, explica hoy, a sus 60 años, Alejandra.

Esta convicción la lleva a casarse con Fuica, a ser madre con él y a volver a sonreír,

pese a haber sido brutalmente torturada por más de tres meses, desde que fue

tomada prisionera, a fines de 1974.

LA CAÍDA

El 11 de diciembre de 1974, en las horas previas al inicio de su calvario por los

centros de tortura, Alejandra, estudiante de Veterinaria, recibió en su departamento

–en Santiago Centro– a una de sus amigas más cercanas, Beatriz Bataszew, quien,

como ella, militaba el en MIR.

Beatriz estaba siendo buscada por los organismos represivos. La información que se

manejaba entre los miristas era que todas las casas de seguridad de la organización

habían sido allanadas o estaban bajo vigilancia y que algunos de sus compañeros

estaban presos. De otros, nada se sabía. Necesitaba esconderse por unos días.

En silencio, ambas cenaron esa noche y, luego, durmieron a sobresaltos. A las cinco

de la madrugada, un fuerte ruido las despertó. Aún no amanecía. La oscuridad era

casi absoluta y en la puerta un hombre exigía que le abriera. Las dos sabían lo que

eso significaba. O creían saberlo. La magnitud de la crueldad de los organismos de

represión no era conocida, hasta eses entonces.

Mientras la mamá de Alejandra se levantaba a atender, Beatriz advirtió que portaba

un documento estratégico, que no podía caer en manos del Régimen. Entre las dos,

rompieron los papeles y los masticaron mientras tomaban agua para no atorarse. Una

tía abuela de Holzapfel, que también vivía con ellas, estaba inquieta con el inusual

movimiento. “Tan tarde, o tan temprano, no es hora de llegar a los hogares decentes”,

decía.

En la puerta de entrada, la mamá de Alejandra intentaba convencer al joven oficial

Fernando Lauriani Maturana, a cargo del operativo, de que esa noche sólo ella

estaba en casa. La misión no le era difícil. Aunque se haría conocido como uno de los

criminales más crueles del Régimen, Lauriani no era precisamente una lumbrera. El

militar estaba decidido a retirarse, pero Alejandra no lo sabía y, temiendo que pudieran

arrestar a su madre, se asomó al living justo cuando Lauriani se estaba yendo. La

alcanzó a ver.

– “¡Esta es la señorita que buscamos!”, exclamó el agente.

Entonces, allanó la casa y encontró a Beatriz.

– “¿Y esta rucia suelta, quién es?”

– “Es compañera de Universidad; estábamos estudiando”.

Lauriani se esforzó en corroborar que le estaban diciendo la verdad, exigiéndole a

Beatriz que le diera un número de teléfono para verificar la información. La joven

alumna de Agronomía le dio el de sus padres. Al otro lado de la línea, ellos le dijeron al

agente que la niña se encontraba preparando un examen donde una amiga. Esa noche,

Bataszew se salvó.

Holzapfel, en cambio, quedó detenida, por la delación de Humberto Menantaux,

uno de los integrante del Comité Central del MIR que había caído en las garras de la

Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) en noviembre de ese año y que fue asesinado

en 1975, después de haber sido obligado a entregar toda la información que poseía y

a dar, junto a otros tres integrantes de la organización, una conferencia de prensa en

que llamó a sus compañeros a deponer las armas, tras leer la nómina de muertos del

MIR. Hoy figura en la lista de desaparecidos.

ESE MUERTO NO LO CARGO YO

– “Le traigo a la niña a las 8.30. Le vamos a hacer un par de preguntitas, nomás.

Téngale desayuno”, vociferó Lauriani antes de partir.

La mamá de Alejandra no volvió a dormir. Preparó la mesa, confiada en la palabra del

militar.

Afuera de su hogar, en Valentín Letelier, a pasos de La Moneda, Holzapfel fue subida,

con los ojos vendados, a un vehículo conducido por Basclay Zapata. Cerca de las seis

de la madrugada, sus captores la ingresaron a Villa Grimaldi, en medio de murmullos,

y llamaron a dos mujeres de la DINA, que precedieron a escudriñarla en búsqueda de

algún texto secreto o microfilme. Tras tocarle hasta la vagina, la dejaron sentada con

los ojos aún cubiertos.

Entonces oyó una voz.

– ¿Quién eres?

Sin saber quién preguntaba, decidió responder:

– “Soy Alejandra Holzapfel”.

– “¡`Coneja´, estás acá!”

En ese minuto, reconoció la voz de Laura Ramsay y, luego, cuando se deslizó la

venda, pudo ver a Carmen Bueno.

A las ocho de la mañana, Lauriani le hizo una breve visita.

– “Que se levante, inmediatamente, la que está sin la venda”.

– “Soy yo”, respondió Alejandra.

Lauriani había hecho uso, varias veces, de la misma táctica, para burlarse de las

recién detenidas. Se acercó a Alejandra y la abofeteó, tan fuerte que ella cayó al suelo.

– “¡Te dije que no te sacaras la venda! ¡Aprende a obedecer, huevona!”

Alejandra recuerda que aún no se le había quitado el ardor en la cara cuando comenzó

a sonar una cumbia: “A ese muerto no lo cargo yo, que lo cargue el que lo mató”.

En ese minuto, la llevaron a otro cuarto, la desnudaron, la mojaron y le aplicaron

electricidad sobre un catre metálico. Le pidieron nombres de otros dirigentes del MIR.

“Tarde o temprano, todos hablan”, le aseguraron. Ella calló. Luego, Osvaldo Romo,

viéndola débil por la tortura, se bajó el pantalón y la violó por primera vez. Ella siguió

en silencio.

– “¿Tu chapa es Mauro?”

– “No”.

– “¿Quién es Mauro?”

– “No sé”.

– “¿Qué sabes?”

– “Nada”.

Los torturadores se pusieron a hacer comentarios sobre el calor de diciembre y lo

lindas que eran las comunistas recién llegadas. La volvieron a poner sobre la parrilla y

el Guatón Romo la violó, otra vez.

– “¿Tu chapa, es Mauro?”

– “No”.

El mismo ritual se repitió, por cinco días.

“Sentí que mi dignidad dependía de no hablar; por lo mismo, me costó mucho

perdonar a quienes se quebraron. Con los años, he aprendido que existen distintos

tipos de delación, que es diferente quien se vuelve colaborador a quien, ante una

situación que no puede soportar, delata. Hoy si ponen frente a mí a uno de mis nietos,

tal vez entrego todo lo que sé. Uno, de verdad, no sabe qué puede o no aguantar. A mí

me hicieron cosas terribles, y callé; pero he conocido a gente maravillosa que entregó

a un compañero que es detenido desaparecido y sufre, hasta hoy, por eso”.

LA BESTIALIDAD DE VENDA SEXY

El 16 de diciembre de 1974, luego de cinco días en Villa Grimaldi, Alejandra Holzapfel

fue trasladada a una casa de dos pisos, en calle Irán 3037, Macul. Allí, se reencontró

con Beatriz, maltrecha y herida. Bataszew había caído el 12 de diciembre, un día

después que Alejandra, interceptada en un fallido encuentro con otro militante, Mario

Peña, y fue llevada de inmediato a VENDA SEXY. La fantasía de burlar a la DINA sólo

fue eso: una ilusión. Su novio, Dagoberto San Martín, también perseguido, fue cazado

por la represión el 17 de diciembre. Hasta hoy se desconoce su paradero.

Alejandra intuyó, al ver a Beatriz, que le esperaban otros espantos. La residencia

estaba llena de miristas, algunos con heridas visibles y la mayoría en extremo

delgados.

“Estaba también Laura Ramsay, que había sido sacada hace unos días de Villa

Grimaldi. Me extrañó no ver a Carmen Bueno, porque no había vuelto a saber de ella.

Después me enteré que ella, que era cineasta, fue asesinada bajo el cargo de haberle

regalado una mascota a Miguel Enríquez”.

La cumbia que atormentaba a Alejandra, en Villa Grimaldi, fue reemplazada en la

DISCOTÉQUE por música anglo, que sonaba durante todo el día, para esconder los

gritos de quienes eran torturados en el subterráneo. Quienes llegaron ahí fueron

vulnerados sexualmente, de forma continua. La brutalidad llegó al extremo de que la

mayor de Carabineros Ingrid Olderock entrenó a un pastor alemán ovejero, a quien

llamó Volodia, para violar a los prisioneros.

– “Contra todo lo que se pueda creer, ella le había enseñado a violar. Estaba

completamente amaestrado por ella, que le daba las órdenes”.

“¿Es cierta la historia del `perro Volodia´”?”

– “Es cierta: a mí me tocó ser violada así, con ese animal; por eso, te lo puedo decir.

Es una de las historias más terribles y dolorosas que yo sólo he podido enfrentar hace

muy pocos años. Por mucho tiempo no pude sacarlo, me daba una vergüenza terrible.

Ingrid dirigía al animal, mientras los otros torturadores obligaban a los detenidos

a adoptar posiciones que facilitaran el abuso. Hombres y mujeres que pasaron por

VENDA SEXY fueron víctimas de esta atrocidad. Nadie hablaba del tema en la casona;

pero, tras las sesiones de tortura, las compañeras recibían a sus amigas con más

ternura que de costumbre y las acurrucaban para que durmieran un rato. Con los días,

se dieron cuenta de que quienes estaban a cargo del centro de detención disminuían

las violaciones cuando las prisioneras estaban menstruando, así es que idearon un

plan: las que estaban con el periodo o con una herida sangrante, dejaban un paño

manchado en el baño, así la que ingresaba se lo ponía”.

La estrategia irritó a los agentes:

– “¡Otra vez, están todas estas huevonas con la regla, hasta cuándo!”, se quejaba el

general en retiro Raúl Iturriaga Neumann, que actualmente cumple condena en Punta

Peuco.

La resistencia consistía en eso: en no rendirse en medio de la miseria.

“Uno pierde noción del tiempo con la tortura, del día de la noche, de si comíamos o

no. Recuerdo que una vez comí una sopa de huesos de pollo y que otra vez nos dieron

lentejas con caca y una compañera dijo fuerte: ‘Nos están dando lentejas con caca.

Nos las vamos a comer igual, pero ni crean que no lo sabemos’. Era una forma de

hacerles saber que no nos estaban engañando. El Venda Sexy fue terrible. Varios

compañeros desaparecieron desde ahí, también”.

De la DISCOTÉQUE, Alejandra pasó a Cuatro Álamos, recinto que los militares usaban

para que a los detenidos se les borraran las huellas visibles de la tortura. “Desde ahí,

también desaparecieron gente, pero las condiciones eran menos duras: tuvimos acceso

a duchas, por ejemplo”.

Luego de unas semanas, fue llevada a Tres Álamos, donde Nieves Ayrees, quien

también había sufrido todos los horrores del aparato represivo pinochetista, le dio un

sentido al dolor.

– “Había un grupo de detenidas que daba como la bienvenida. Me encuentro con

Nieves Ayrees, que es hermana de la Rosita, mi actual socia en la productora, y dice

`Oh, la Holzapfel, ¡chiquillas, llegó otra del Liceo 1!´ y empiezan a cantar `Eleceí, ceí,

ceí´. Y yo pienso `qué está pasando aquí, están todas las locas´. Después entendí la

importancia del temple de esas mujeres. Nieves vive ahora en Nueva York, y estoy

demasiado agradecida de ella, porque con ella al lado uno no puede caerse. En Cuatro

Álamos me llevó a su celda. La llamó `la cueva mágica´; hacía dibujos, siempre nos

dibujaba sonriendo. Nos obligaba a conversar sobre lo que nos había pasado. `Ah, a ti

también te violaron´. Al final, era raro, porque ella lo entendía todo. Y nos hacía hacer

obras de teatro, sociabilizar el dolor. Yo, que me sentía sucia, logré ver que a todas

nos pasaba eso. Estoy convencida de que ella me enseñó a sobrevivir”.

Estando en Tres Álamos, Alejandra Holzapfel pudo recibir visitas. El primer encuentro

fue con su madre, a quien no había visto en tres meses.

– “Mamá, necesito que me traigas antibióticos. Es muy importante”.

– “¿Estás enferma?”

– “Es que… me violaron”.

Al escuchar por vez primera esta confesión, su madre se puso pálida; pero, entre

gemidos, le aseguró a su pequeña de 19 años que todo estaría bien, porque que

estaban vivas y eso era lo único importante. También, le comunicó que pronto podría

partir al exilio en Alemania y terminar sus estudios de Veterinaria, profesión que, tras

las aberraciones sexuales que le infringió Olderock con el perro Volodia, Alejandra

nunca más quiso ejercer:

– “Debes seguir tus estudios de Veterinaria”.

– “No quiero”.

– “Ale, debes hacerlo. Es lo que amas y te faltan dos años, nomás”.

Alejandra la miró, sin sacar la voz. Ahora, odiaba el contacto con los animales; pero,

no se atrevió a decírselo. ¿Qué podría haberle dicho sobre lo que vivió en VENDA SEXY,

si no quería ni siquiera recordarlo?

El EXILIO

A mediados de 1975, Alejandra fue enviada a la RDA. El arribo fue difícil. Eran

tiempos de sospechas. No hablaba el idioma y Berlín estaba lleno de militantes del

Partido Comunista y del Partido Socialista. Ella era del MIR y el rumor era que los

militantes del MIR eran agentes de la CIA, que habían propiciado el Golpe.

“Fue súper doloroso. Llegó un momento en que le dije al alemán a cargo que me

mandara de vuelta a Tres Álamos. El tipo se espantó y al día siguiente aclaró la

situación con todos los chilenos y les dijo ‘Alejandra es una persona de confianza,

entonces ella puede hacer lo que quiera’. Ese fue el espaldarazo que necesitaba. Ahí

me enviaron a vivir a Potsdam”.

En Potsdam, Holzapfel llegó al edificio en el residían Ángela Jeria –viuda del general

Alberto Bachelet– y su hija Michelle. Por más de un año, fue vecina de piso de

ambas. Ángela la acogió y la acompañó. Fue la dulzura que Alejandra requería para

recuperarse y una de las personas que la instó a aceptar los cortejos de Pepe Fuica,

con quien se casó y a quien abandonó en 1979, luego de que él frustrara su plan de

regresar a combatir al País.

– “Me metí en la política de retorno del MIR y él consideraba que era un suicidio. Quise

volver el ’79, me estaba preparando para eso, y él fue al consulado de Chile a entregar

esta información, para impedir que yo retornara”.

Alejandra no pudo soportar la traición. Falsificó los pasaportes de sus hijos, con ayuda

de una amiga alemana, y huyó con ellos desde Leipzig, donde estaba residiendo desde

que había contraído matrimonio. Tomó el tren y llegó hasta la casa de Carlos Liberona,

en Frankfurt, quien la derivó con Cristián Schmidt, el que sólo le pidió –a cambio de

estar en su hogar seis meses, con los niños– que le enseñara a manejar.

Recién en 1987, pudo volver con sus hijos al país. Fuica, en tanto, murió en un

accidente de tránsito en Alemania, sin haber logrado el perdón de Alejandra.

Cuando Holzapfel llegó a Chile, comenzó a colaborar con la Justicia en los procesos

contra quienes la violentaron, estando en prisión. Se ha careado con Basclay Zapata,

Miguel Krassnoff Martchenko, Lauriani Maturana y Osvaldo Romo.

Ninguno, nunca, le ha pedido perdón.

– “Lauriani quiso darme lástima. ‘Tengo familia’, me dijo. Krassnoff fue más

prepotente”.

“El guatón Romo se hizo pipí, literalmente. Olderock no pasó un día en la cárcel.

Murió en libertad; pero, por azar, un día –creo que el 88 o el 89– entró a comprar

a un minimarket que yo tenía en Valentín Letelier. Afortunadamente no estaba sola

y pude echarla y decirle lo que pensaba. Es sanador decirle a alguien ‘aquí estoy,

aunque me hiciste esto o lo otro’. Aun así, tengo una gran frustración de saber que los

torturadores no reciben el castigo merecido por cada persona a la que hicieron sufrir,

que hay que acumular condenas para que pasen tiempo en la cárcel y, sobre todo, me

duele no saber qué pasó con los compañeros que están detenidos desaparecidos. Que

aún hoy, a cuarenta años, nos nieguen la verdad es una nueva forma de torturarnos”.

Pese a todo, Alejandra sabe que le dobló la mano a la Dictadura. Hoy tiene un par de

nietos “maravillosos, preciosos y todos los adjetivos lindos que se te puedan ocurrir” y

la dignidad –que la DINA trató de quebrantar– intacta.

– “Aquí, instalaron una política de destrucción de nosotros como seres humanos, y aun

así no pudieron conseguirlo. Entonces, cuando somos capaces de reír, de disfrutar la

vida, demostramos que no pudieron destruirnos. Pasamos atrocidades, pero somos

capaces de ser felices porque somos personas dignas. Nuestros torturadores, no”.

Documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia 24 de marzo 2014


HIJXS . VOCES | Rescate y recopilación de memoria intergeneracional en la Web..

martes, 25 de marzo de 2014

Documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia 24 de marzo 2014

24 DE MARZO – 2014

Saludamos la multitudinaria marcha convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia donde una vez más, levantamos las banderas de nuestros 30000, presentes en todas las luchas de ayer y de hoy.
A continuación reproducimos el documento consensuado entre las más de 300 organizaciones de DDHH, estudiantiles, trabajadoras, sociales y partidarias y que fuera leído en el día de hoy.
30000 COMPAÑEROS DETENIDOS DESAPARECIDOS PRESENTES!!!!!

Asociación de Ex-Detenidos Desaparecidos
Documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia

24 de marzo 2014
Compañeros  y compañeras:
Hoy,  a 38 años del  24  de marzo de 1976, estamos en esta plaza para repudiar el golpe genocida más brutal  en la historia de nuestro pueblo.
Como todos los años esta es la cita con la Memoria, la  Verdad y la Justicia.
Nuestra cita es con la Memoria que no se deja domesticar, con la memoria queque no estafa, con la memoria que rinde homenaje a nuestros 30000 compañeros detenidos desaparecidos y a sus sueños y se compromete con las luchas obreras y populares del presente.
Este 24 de marzo nos encuentra luchando contra la impunidad de los genocidas, contra las impunidades del presente, contra la represión y la criminalización de la protesta, contra el ajuste a los trabajadores y el saqueo del país.Por eso en este acto denunciamos que el genocida Milani, fue  nombrado Jefe del Ejército por la presidenta de la Nación. No nos olvidamos de los soldados conscriptos que desaparecieron bajo su mando, ni olvidamos las torturas sufridas y denunciadas por aquellos que fueron secuestrados y después torturados por el entonces teniente Milani,  que era en aquellos años tan joven como el famoso genocida Astiz. Porque el genocidio por el que exigimos castigo cubrió todo nuestro país y los crímenes cometidos en la provincia de La Rioja fueron los mismos que se cometieron en todo el país.
En este acto, reivindicando la lucha  de los 30000 detenidos desaparecidos, repudiamos el discurso del 1 de marzo de la presidenta Cristina Fernández, en el que llamó a reglamentar el derecho a manifestarse, agredió a los maestros en conflicto y festejó el fallo aberrante que basado en testimonios arrancados bajo tortura condenó a cuatro trabajadores de Las Heras a cadena perpetua.
El discurso de Cristina Fernández se presenta como un serio   avance sobre las libertades democráticas de nuestro pueblo y  anuncia mayor criminalización de las luchas con la vista puesta en hacer pasar el ajuste. Por eso  Milani, por eso  Berni, por eso perpetua para los trabajadores de Las Heras, por eso la ley antiterrorista, por eso el proyecto equis y por eso luchadores populares presos y procesados.
Compañeros y compañeras:
Como  cada 24 de marzo, repudiamos a la  dictadura que, a costa de la  sangre de nuestro pueblo,  impuso la entrega y el endeudamiento, la explotación y el hambre.

Repudiamos la  brutal represión, racional y planificada  contra  nuestro pueblo,  que tiene  un nombre  preciso: genocidio. Genocidio que impuso la desaparición de  hombres, mujeres, jóvenes  , niños,  para sembrar el terror y  que  tuvo como objetivo  aniquilar el amplísimo movimiento obrero y popular que se proponía  conseguir profundas transformaciones en la Argentina. Por esto se buscó destruir todas las formas de organización de los trabajadores y el pueblo.
Repudiamos los  campos de concentración, la  desaparición, el asesinato, la  cárcel, el  exilio,  el secuestro, la  tortura y el robo  de niños, que destruyó miles de familias.
Denunciamos también los crímenes contra el pueblo que  comenzaron  a ensayarse antes del  golpe, en el Operativo Independencia de Tucumán y en el  accionar de la Triple  A y demás bandas  fascistas en todo el país.
Estamos  aquí para  repudiar  a los grupos del poder económico  que planificaron y financiaron el golpe a favor de  una  política  que  los beneficiara a costa  de  la miseria   sistemática  para nuestro pueblo.
Denunciamos  también  a las  patronales y dirigentes sindicales traidores que entregaron  cuerpos de  delegados, como en Ingenio Ledesma, Mercedes Benz, Ford; a la mayoría de la jerarquía de la Iglesia que los bendijo, a los jueces que los  ampararon, a los  políticos que  los  avalaron y  a los grandes medios de  comunicación  que  les  lavaron la cara a todos ellos.
Por todos y  cada uno  de  los compañeros desaparecidos, por cada uno de los atropellos que sufrió  nuestro pueblo: ¡ denunciamos  y  exigimos justicia!!
El camino iniciado con el heroísmo de las madres plantadas frente a la dictadura y la resistencia antidictatorial de nuestro pueblo, con las miles de solidaridades que la sostuvieron, tuvo su continuidad en estos casi 40 años de presencia en las calles en los que varias generaciones expresamos nuestra voluntad inquebrantable, de conseguir castigo a los genocidas.
Nuestro pueblo luchó incansablemente  contra las infames leyes de impunidad de Alfonsín y el indulto de Menem.   La  rebelión popular del 19 y 20  de  diciembre del 2001,  golpeó al régimen político que amparaba la impunidad y   posibilitó la anulación de estas  leyes y la reapertura de las causas.
Hoy, a 10 años de la reapertura de las causas, hemos logrado que se realicen juicios en diferentes lugares de nuestro país, con un resultado de 468 represores condenados, 61 absueltos y 6 de ellos muertos antes de escuchar sentencia.
Esto quiere decir que sólo alrededor del 30% del total de los 2.100 procesados desde 2003 fue llevado a juicio. Tomando como dato los 600 Centros Clandestinos de Detención y Exterminio que funcionaron en todo el país durante la dictadura, sólo 468 están condenados.
A  10 años de anuladas las leyes, menos de 1 represor condenado por Centro Clandestino de Detención. 

Por eso afirmamos que  la impunidad de la dictadura de ninguna manera ha llegado a su fin.
Cada día de atraso en el juzgamiento de los crímenes cometidos por la dictadura es un día ganado por la impunidad biológica: 320 son los represores que en el transcurso de estos diez años murieron impunes  antes de llegar a la justicia.
Hay más de 60 represores prófugos y casi la mitad de los genocidas imputados en todo el país gozan del beneficio de la prisión domiciliaria.
Las causas siguen siendo en su inmensa mayoría fragmentadas, parcializadas, y funcionales a ocultar la magnitud del genocidio.
Denunciamos a los jueces y fiscales cómplices de los genocidas que entorpecen y demoran las causas, y denunciamos al Poder Ejecutivo, que tuvo y tiene la posibilidad de impulsar las  medidas necesarias para  acelerar los juicios y no lo hace. Los genocidas que hoy son juzgados son solamente aquellos que formaban parte de la cadena de mandos o los pocos que fueron reconocidos por los sobrevivientes a pesar de sus condiciones de detención. El Estado no ha entregado hasta ahora las listas de los genocidas que actuaron en cada Campo de Concentración.
Por eso desde la anulación de las leyes de impunidad hemos luchado porque se realicen juicios contra todos los genocidas que actuaron en cada campo de concentración, y por todos los delitos que cometieron contra todos nuestros compañeros.
Exigimos la apertura de todos los archivos de la dictadura, con los nombres, las fotos y los legajos de todos los genocidas. Esos archivos que hasta hoy la política oficial no abre, y que contienen la información sobre el destino de todos y cada uno de nuestros 30.000 compañeros y compañeras detenidos-desaparecidos y de sus hijos apropiados.
Luchamos por la identidad de los hijos de nuestros compañeros, secuestrados con ellos o nacidos en cautiverio y apropiados por los represores y sus cómplices.
Los jóvenes que recuperaron su identidad hasta el momento son 110  y la cantidad de grupos de familia con muestra genética en poder del Banco Nacional de Datos Genéticos sólo son 246 y estas no alcanzan para la restitución de la  identidad de las restantes 400 personas denunciadas y apropiadas como botín por la dictadura.
La política oficial continúa siendo que quienes tengan dudas sobre su identidad se ocupen de buscarla, poniendo nuevamente la carga de la prueba en las víctimas.
El oficialismo intenta transferir el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) desde su histórico ámbito en el Hospital Durand, a la órbita del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva por lo cual perdería su autonomía. Este traslado convertirá al Banco Nacional de Datos Genéticos en la plataforma de un “Instituto de Genómica Humana” en sociedad con laboratorios y capitales privados. Este despojo fue producto de un nuevo acuerdo del gobierno nacional con el macrismo.
CARCEL COMÚN Y EFECTIVA A TODOS LOS GENOCIDAS
APERTURA  y PUBLICACIÓN DE TODOS LOS ARCHIVOS DE LA DICTADURA.
RESTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD DE LOS JOVENES APROPIADOS.

Nuestros compañeros Julio López, secuestrado en el 2006 y Silvia Suppo, asesinada en el 2010 en Santa Fe,  que testimoniaron y lucharon contra la impunidad de los genocidas, son símbolos de la continuidad del aparato represivo de la dictadura y la política de impunidad y olvido que el gobierno nacional y los gobiernos provinciales quieren imponer sobre estos nuevos crímenes. Sus causas están plagadas de encubrimiento e impunidad y demuestran hasta donde llegan las concesiones del poder político para asegurarse la gobernabilidad sobre las fuerzas represivas.
En los juicios contra los genocidas no sólo buscamos la condena, también damos pasos en la construcción de una memoria que no olvida las luchas e intereses populares. Por  eso los Centros Clandestinos de Detención deben ser espacios de denuncia de los crímenes  contra  el pueblo y de construcción de memoria. Una memoria  que  recupere la historia,  las luchas, las banderas y sueños por los que lucharon los 30000 compañeros detenidos desaparecidos.
Por el contrario,  el gobierno pretende “resignificar” los ex Centros Clandestinos de Detención    como si se tratara de cualquier galpón cultural, o usarlos como premio a los que apoyan su proyecto político, o bien como jugosos emprendimientos inmobiliarios públicos o privados. Esto es lo que sucede con la ESMA, el Olimpo, el Atlético y el  BIM 3 en La Plata. El acuerdo entre el gobierno nacional y el de Macri en la ciudad de Buenos Aires, con el traspaso a la nación de los Centros Clandestinos de Detención,  concreta el objetivo del kirchnerismo de hacerse dueño de los sitios de memoria y manipularlos a su favor.
La famosa re-significación que se basa en generar proyectos y actividades que dicen “poner vida donde antes hubo muerte”, no es otra cosa que un intento de clausurar el proceso de memoria iniciado hace más de 30 años por nuestro pueblo, de encerrar en una vitrina las luchas de los desaparecidos, de borrar esa memoria sublevada que apoyó la rebelión popular del 2001, de ocultar las violaciones actuales a los derechos humanos. Es una pieza más del rompecabezas que el oficialismo está armando para un nuevo proyecto de reconciliación.
El gobierno nacional, que se apropió de la ESMA y la usa para innumerables actividades proselitistas como  la presentación del proyecto de YPF, la realización de  congresos de agrupaciones afines, la adjudicación de una oficina al juez Garzón, hoy pretende reformar el Casino de Oficiales, el único edificio de este inmenso Centro Clandestino de Detención que no fue modificado hasta el momento.
Nos oponemos a este proyecto, porque queremos que nuestro pueblo pueda debatir HOY lo que allí sucedió y porque queremos que las futuras generaciones puedan recorrer y conocer ese sitio, saber qué fue el Casino de Oficiales y saber cuál es la verdadera cara de su enemigo cuando se muestra sin disfraces.
El  acuerdo entre Macri y Cristina le permite al gobierno de la ciudad arrasar con el Atlético. Con la excusa de hacer el metrobus se perdería la posibilidad de encontrar el 70 % de las pruebas entre ellas importantes elementos de la salas de tortura y celdas.
En el mismo sentido de destrucción de las pruebas y de la memoria histórica se pretende lotear el predio de Campomar, donde los vecinos han denunciado la existencia de un Centro clandestino de Detención.
Por todo ello decimos:BASTA DE BANALIZAR LOS EX CENTROS CLANDESTINOS DE DETENCIÓN.NO A LA MANIPULACIÓN DE LA MEMORIA
Compañeros y compañeras:Los trabajadores y el pueblo enfrentamos hoy el ajuste que aplican  el gobierno nacional y los gobiernos provinciales.  A la creciente inflación y la brutal devaluación,  que agravaron a niveles insostenibles el aumento de los precios de la canasta familiar, se suma el aumento del transporte y el anunciado tarifazo en los servicios públicos.  Como si esto fuera poco una creciente recesión está provocando suspensiones y despidos.El intento de que los trabajadores firmen paritarias a la baja, la licuación de los ingresos de los trabajadores precarizados, de los jubilados y de los que son beneficiarios de planes sociales, completan este cuadro que está provocando un grave deterioro de las condiciones de vida del pueblo.Las razones de este tremendo ajuste son claras: el gobierno decidió profundizar la entrega del país y que la crisis la paguen los que menos tienen. Benefician a las multinacionales y banqueros imperialistas, pagando la fraudulenta deuda externa, incorporando acuerdos con los fondos buitres y el Club de Paris, profundizando su pacto con las petroleras como Chevron y Repsol. Contaminan nuestra aguas y suelos con la megaminería a cielo abierto y los transgénicos y pesticidas de Monsanto y las multinacionales del agro negocio.Para imponer estas medidas contra el pueblo, la presidenta Cristina Kirchner sinceró en cadena nacional su voluntad de enfrentar con medidas represivas  a los que luchan contra su plan de hambre.¡No hay ajuste, sin impunidad y sin represión!
La impunidad ha dado en el último año un salto gigantesco. Después de décadas en las que logramos impedir la promoción de aquellos pocos miembros de las fuerzas armadas denunciados por haber participado en el genocidio, el gobierno cerró filas y nombró al genocida Milani como Jefe del ejercito. No importaron las denuncias hechas hace ya más de 30 años frente a la CONADEP, no importaron los testimonios de sobrevivientes que lo acusan, ni los de los presos políticos interrogados por él. Milani es un ejemplo de los miles de represores que permanecen en las fuerzas de seguridad sin ser juzgados por sus crímenes durante la dictadura.
En el año 1976 el teniente César Milani revistió como oficial de inteligencia en el batallón de Ingenieros de Construcción 141, donde funcionaba un centro clandestino de detención y torturas. Está probado que la función de los oficiales de inteligencia en los centros clandestinos de detención y Exterminio era la de  obtener información y que la principal herramienta que utilizaban para obtener era la tortura.  Por eso afirmamos que Milani debe ser encarcelado por genocida y no premiado con un ascenso.
La única razón que hay para designar como jefe del ejército a un oficial de inteligencia, represor y torturador de la última dictadura, miembro del Batallón 601, en un momento en que miles de trabajadores se organizan para enfrentar el ajuste, es involucrar a las fuerzas armadas en tareas de inteligencia y represión contra las organizaciones populares.
El coronel Berni, Secretario de Seguridad,  fue el elegido para aplicar la llamada  política de “seguridad” y de represión de la protesta y se presenta ante los medios de comunicación como vocero cotidiano de esa política tratando de ganar consenso favorable para su accionar. En el último año hemos conseguido su procesamiento  por haber reprimido un corte en Panamericana y trasladado a Campo de Mayo, donde funcionó un Centro Clandestino de detención durante la dictadura, a hombres, mujeres y hasta niños.
Por eso exigimos:
DESTITUCIÓN YA Y CASTIGO DEL GENOCIDA MILANI!!FUERA BERNI!!!
Así se corona la denominada “década ganada en derechos humanos”.Cristina Fernández designa al genocida Milani, respalda a Berni, criminaliza la protesta y avala la sentencia a los 9 trabajadores de Las Heras.  Cuatro trabajadores fueron condenados en primera instancia a cadena perpetua, acusados de la muerte del policía Sayago en el marco de una lucha contra el impuesto al salario y contra la tercerización, que desencadenó una pueblada en el año 2006.
Esta condena es el golpe más brutal, hasta el momento, de la criminalización de la protesta.Durante el trascurso del juicio y en los alegatos, los abogados defensores de los trabajadores (amenazados constantemente por este tribunal y sancionados) demostraron que no existían pruebas contra los trabajadores. En cambio, sí quedaron demostradas las torturas, los apremios ilegales, las vejaciones y las amenazas que sufrieron acusados, familiares y testigos, a manos de  la policía provincial durante todo este proceso. Denunciamos al Tribunal Oral de Caleta Olivia que llevó adelante el juicio y luego condenó usando los testimonios arrancados bajo torturas.
En el marco del acuerdo con CHEVRON y con REPSOL, las palabras de la presidenta aplaudidas de pie por el macrismo,  respaldando esta condena, cuando la sentencia está siendo apelada, agrava la situación de los compañeros.
Casi inmediatamente después de este discurso fueron detenidos y permanecen presos seis trabajadores petroleros en la localidad de Las Heras por realizar un reclamo gremial.
Por eso:Exigimos la Absolución de los Trabajadores de Las Heras y la libertad de los delegados y trabajadores detenidos recientemente.
Denunciamos que en esta década la existencia de presos políticos ha sido una constante. Siguen presos los  cinco compañeros de  Corral de Bustos  detenidos después de una pueblada, los seis trabajadores petroleros de Las Heras sobre los que acaba de caer el dictamen de prisión preventiva, los dos trabajadores detenidos en Misiones después de participar en una marcha contra el ajuste, Fernando Esteche y Raúl Lescano condenados por escrachar a Sobisch en repudio al asesinato del maestro Fuentealba.
Exigimos  la inmediata libertad de todos los presos políticos!!!!!!!
Desde el Encuentro Memoria Verdad y Justicia reivindicamos  la lucha de los trabajadores y el pueblo contra el ajuste y el saqueo. Respaldamos la lucha por tierra y vivienda, contra la tercerización, por los derechos de  los pueblos originarios,  en defensa de la salud y la educación.
Saludamos la ejemplar lucha de los docentes  que recorre la Argentina y marca con claridad la respuesta necesaria a la política del ajuste , enfrentando la campaña de descalificación impulsada por el gobierno nacional, los gobiernos provinciales y sectores de la oposición.El mismo camino han tomado los  trabajadores estatales,  de la salud, de las empresas automotrices.
Nos solidarizamos con  la comunidad QOM y los campesinos de Chaco que exigen agua, asistencia sanitaria y alimentos y que fueron brutalmente reprimidos como parte del genocidio planificado de los pueblos originarios.
Decimos basta! a la represión directa y parapolicial contra las comunidades originarias y los campesinos que defienden sus tierras contra el avance de los pulpos agroexportadores protegidos por los gobiernos provinciales y el gobierno nacional.
Nos solidarizamos también con los docentes del Chaco y Santiago del Estero, con los docentes y trabajadores estatales de Misiones, con los trabajadores de Kronberg y los municipales de Jujuy, que en su lucha contra el ajuste fueron brutalmente reprimidos .
Denunciamos la represión de la gendarmería y otras fuerzas de seguridad a la Jornada por la Absolución de los trabajadores de Las Heras, el 27 de febrero en Panamericana y en Liniers.
Nos solidarizamos con el pueblo de Malvinas Argentinas en su lucha contra el pulpo imperialista MONSANTO.
Apoyamos la lucha por vivienda y urbanización de la Villa 20 en los terrenos de Cruz y Pola. Desde esta plaza damos todo nuestro apoyo al legítimo reclamo de tierra y vivienda. Repudiamos el dictamen de la cámara del jueves 20 y la amenaza de desalojo de Berni y Macri, a quienes hacemos responsables por la vida de cada uno de los ocupantes.
El discurso de la presidenta atacando los cortes y las movilizaciones, aplaudido de pie por la bancada del PRO, da el sostén político a estas represiones. Intentan ahora sumar, en nombre de la “convivencia” , nuevos proyectos de ley que buscan regimentar y criminalizar la protesta, o directamente atacar el derecho a huelga, como el intento del vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, avalado por Scioli de prohibir los paros docentes. Lo mismo sucede con el gobernador De la Sota en Córdoba.
La tan mentada reforma del Código Penal deja intacto el artículo 194 del código actual que define como delito los cortes de ruta, y que es utilizado cotidianamente en todo el país para procesar luchadores.

El número de procesados por luchar aumenta con cada conflicto, mientras permanecen impunes los responsables de crímenes contra el pueblo, como el escandaloso caso de De la Rua.
De cada lucha surgen nuevos dirigentes y militantes procesados. Las causas abiertas en todo el país suman ya más de 5000.
La ley antiterrorista es el instrumento legal con el que se amenaza a todos los que se movilizan por sus derechos.
Denunciamos la infiltración y el espionaje sobre las organizaciones y militantes obreros y populares a través del proyecto X de la Gendarmería, del accionar de la SIDE y de todos los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas y de seguridad.
Denunciamos la persecución a los trabajadores por parte de burocracias sindicales, asociadas a las patronales y a las patotas, que cuentan con el aval oficial. Este es el caso de la patota de la UOCRA, dirigida por el ex agente del Batallón 601 Gerardo Martínez.

Exigimos  el cierre de las  causas  y  anulación de las  condenas  a los más de 5000 luchadores populares  procesados y la  sanción  inmediata del proyecto de ley  contra  la criminalización  de  la protesta!!Exigimos la derogación de la ley antiterrorista y la anulación de toda la legislación represiva.Basta de infiltración y espionaje a las organizaciones populares.

José Pedraza y los principales autores del crimen de Mariano Ferreyra fueron condenados en primera instancia. Esta condena  fue arrancada gracias a la enorme movilización popular .Advertimos sobre las maniobras operadas desde el poder político para atenuar las condenas y hasta absolver a Pedraza y los suyos para preservar el régimen mafioso y fraudulento que el gobierno K montó para la administración de los ferrocarriles junto a los empresarios Roggio-Romero-Cirigliano y la burocracia sindical.
 Exigimos: Perpetua a Pedraza, castigo a todos los responsables políticos, empresarios y sindicales del crimen de Mariano Ferreyra!
Exigimos Castigo a todos los responsables políticos y materiales del asesinato de luchadores populares!!

A 20 años del atentado a la AMIA seguimos exigiendo justicia. Repudiamos ese ataque criminal y nos solidarizamos una vez más con las víctimas. Como lo venimos denunciando de año en año, el gobierno de los Kirchner lleva ya 11 años promoviendo políticas que, en nombre del esclarecimiento del atentado, nos condujeron deliberadamente y terminaron en la impunidad reinante.Hace pocos días, la presidenta Kirchner le pidió a los “opositores” políticos, los mismos que fundaron y sostuvieron tantos años de impunidad y encubrimiento, que le acercaran nuevas propuestas para renovar la misma política de impunidad y seguir acusando a una supuesta conexión internacional sin tener mayores pruebas. Así buscan sacarse de encima la responsabilidad criminal y encubridora que el propio Estado nacional ya reconoció por decreto.
Para superar la impunidad y hacer justicia:Exigimos que se abran los archivos secretos vinculados al crimen de la AMIA y la formación de una Comisión Investigadora Independiente.
Denunciamos las reformas al Código Civil propuestas por el kirchnerismo. Eliminan la responsabilidad del Estado en las acciones realizadas por empresas privadas que tercerizan servicios, deja desprotegidos a millones de  usuarios y trabajadores, consagrando la impunidad de funcionarios y ministros. Además, atacan gravemente los derechos conquistados por la lucha de las mujeres y su pelea por un aborto legal, seguro y gratuito.
La lucha de los familiares de la Masacre de Cromagnon, logró el justo castigo de algunos de los altos responsables de la tragedia. A diez años de la masacre seguimos denunciando la impunidad de la mayoría de los funcionarios y empresarios responsables de la muerte de 194 jóvenes.
Exigimos juicio y cárcel a todos los responsables y cómplices.Justicia por los pibes de Cromagnon.
El 18 de marzo a dos años de la tragedia de Once, comenzó el juicio a los responsables. Expresamos nuestra más profunda solidaridad con las víctimas y sus familiares. Dolorosamente denunciamos este crimen contra el pueblo largamente anunciado, producto de la política de transporte privatista del  gobierno nacional, de los grandes negociados con  TBA, los Cirigliano y la burocracia sindical.
 Exigimos Justicia por las  52 Víctimas de la tragedia de Once.
Denunciamos la criminalización de la pobreza y la discriminación de las barriadas y de los más humildes, que se cobra cotidianamente la vida de numerosos jóvenes. La represión, el encierro y el control por parte de diferentes fuerzas de seguridad aumenta el número de víctimas por gatillo fácil, desapariciones, trata de personas, drogas y armado de causas falsas. Desde 1983 hay más de 4000 muertes por gatillo fácil y más de 200 desapariciones. La década ganada lleva cobradas más de 2300 vidas.Con la excusa de combatir la llamada inseguridad, se pretende bajar nuevamente la edad de imputabilidad, impulsar las policías comunales y reforzar el aparato represivo. El gobierno y sectores de la oposición discuten cuánto y cómo penalizar pero ocultan el problema de fondo. Denunciamos que la causa fundamental se encuentra en la participación y complicidad del aparato policial, judicial y político en relación al  narcotráfico y el delito organizado.El “mano dura ” Granados ha reintegrado a la bonaerense  a los ocho policías que participaron en la desaparición de Luciano Arruga. El juez que lo habilitó es el mismo que, con un fallo administrativo, pretende terminar con el paro docente en la provincia de Buenos Aires. El señor juez es un ex comisario inspector retirado de la Provincia y miembro jerárquico de la división de Asuntos Jurídicos de la Policía Bonaerense de los años de la dictadura, cuando la dirigía el genocida Camps.La impunidad de ayer y de hoy se presenta así con toda su brutalidad.
Exigimos  la aparición con vida de  Luciano  Arruga  y el  castigo  de  todos los responsables. Basta de gatillo  fácil, basta de  asesinar a  los  pobres y los jóvenes!!!    
Compañeras y compañeros:La dictadura genocida que estamos repudiando en esta plaza se propuso terminar con la lucha de nuestro pueblo por conquistar un país con pan, trabajo, tierra, salud, educación, vivienda para todos, por una niñez y una vejez protegidas, por una juventud con futuro.

Por nuestros 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos, por el país que soñaron y soñamos,por una Argentina sin opresión y sin explotación,desde el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia   decimos Presente!!
30.000 compañeros detenidos desaparecidos Presente!!! 
Publicado por Casapueblos – AEDD en 0:41

 

Descendiente de Héroes de la Marina chilena repudia monumento a Merino.“humanos” y “humanoides” rechazan Monumento bananero.


Solicitamos el retiro del monumento a Toribio Merino y la remoción del nombre “Merino” de un navío y de salas en dependencias de la Armada.

Estimados (as) amigos (as):

                                                  Les escribo a fin de solicitar vuestro apoyo en la campaña que hemos lanzado un grupo de ciudadanos -entre ellos numerosos militares que se opusieron al golpe de Estado en 1973-  a fin de solicitar el retiro del monumento a José Toribio Merino Castro, que se alza, desde mayo de 2002, en los jardines de la antigua Escuela Naval y actual Museo Marítimo, visible desde el Paseo 21 de mayo, en Valparaíso. También para requerir la remoción del nombre “Merino” de un navío de la Armada, de una sala del Museo Marítimo Nacional y de un auditorio ubicado en la ex Academia de Guerra Naval.
 
   Esta petición será dirigida a la Presidenta de la República, Sra. Michelle Bachelet Jeria, acompañada de varios miles de firmas. Para firmar y conocer la lista de firmantes hay que hacer clic en el siguiente link: 
 

Como descendiente de Héroes de la Marina y de ilustres marinos chilenos que sirvieron a su país ininterrumpidamente desde hace siglos, repudio este símbolo de la dictadura .

Adriana Goñi

Los Goñi I

Imagen

PARTICIPACIÓN DE LOS GOÑI EN LA ARMADA

(texto y foto tomado del blog GOÑI parentela)
El primer oficial de la Armada de Chile con el apellido Goñi, fue el capitán realista José Anacleto Goñi, quien al mando del bergantín de comercio “Aguila”, fue apresado en Valparaíso el 26 de febrero de 1817, engañado por la bandera española enarbolada en el castillo de San Antonio y armado posteriormente en guerra, convirtiéndose en la primera nave de la naciente Primera Escuadra Nacional.
José Anacleto Goñi, que posteriormente siguió sirviendo en la Armada por sus conocimientos náuticos, se había casado en Valparaíso el año 1805, con Maria Isabel Prieto Romero, teniendo cinco hijos: José Anacleto, Juan de Dios, Mónica, Eugenia y Susana.
En la presente investigación histórica – genealógica, nos centraremos solo en el estudio de la descendencia de los hijos varones.
José Anacleto Goñi Prieto, nació el 23 de junio de 1817 e ingresó a la Escuela Militar a los 15 años, en 1832, incorporándose a la Armada como Guardiamarina el 28 de marzo de 1837.
Embarcado en la corbeta “Valparaíso” participó en la acción de Islay entre las fuerzas peruanas del comandante Panizo y las chilenas de Robert Winthrop Simpson, cubriéndose de gloria el 18 de agosto de 1838, durante la captura de la corbeta “Socabaya” , hazaña dirigida por el Comandante Carlos García del Postigo Bulnes en El Callao.
Hecho prisionero por el Coronel Estanislao Correa, obtuvo su liberación después de la derrota del ejército de Mariscal Andrés de Santa Cruz.
Capitán de Corbeta en 1846, de Fragata en 1853 y Capitán de Navío en 1859, se desempeña entre los años 1861 y 1867 como Gobernador Marítimo de Valparaíso, siendo nombrado Mayor General del Departamento de Marina hasta 1872.
En 1870, al mando de la corbeta “O’Higgins”, visita Isla de Pascua en un viaje de instrucción de cadetes de la Escuela Naval. Durante su permanencia se efectuó el levantamiento topográfico de la isla.
El 6 de abril de 1873 asciende a Contra Almirante y es comisionado a Londres, con la misión de dirigir la construcción de los blindados “Blanco” y “Cochrane” y la cañonera “Magallanes”.
De regreso en Chile, en 1877 fue nombrado Inspector General de la Armada y al año siguiente miembro de la Junta de Asistencia.
El 9 de febrero de 1879, fue nombrado Director interino de la Escuela Naval en reemplazo del Coronel Emilio Sotomayor, quien había tenido que tomar el mando de las tropas que se preparaban en Antofagasta, ante la inminencia del inicio de la guerra contra Perú y Bolivia. Se supone que desempeñó el cargo hasta agosto de ese año. Posteriormente, cuando renunció don Eulogio Altamirano a la Comandancia General de Armas y Marina, el Almirante Goñi lo reemplazo.
Desde 1881 hasta 1886 fue miembro de la Comisión Calificadora de Marina y uno de los primeros y más entusiastas socios del Círculo Naval, creado el año 1885.
El 22 de julio de 1886, ascendió al grado de Vicealmirante y el 12 de septiembre de ese mismo año falleció, a la edad de 69 años, de los cuales, sirvió en la Armada de Chile.
El Vicealmirante José Anacleto Goñi Prieto, casó con la señora Carmela Simpson Baeza, hija del Almirante Roberto Simpson. Sus hijos, Luis Alberto y Roberto Anacleto Goñi Simpson, siguieron al igual que su padre la carrera naval.
El otro hijo varón del Vicealmirante José Anacleto Goñi Prieto, Juan de Dios Goñi Prieto, (mi abuelo)casó con la señora Rafaela Álvarez de Araya, teniendo los siguientes hijos: Felipe, Amanda, Luisa, Dominga, Anacleto y Juan Oscar.
De éstos tenemos que destacar a los dos últimos varones:
1.- Anacleto Goñi Álvarez de Araya, quien casó con una dama de apellido Torres, teniendo entre otros hijos a Anacleto Goñi Torres, quien a su vez casó con Mercedes Carrasco, padre del actual Ministro de Defensa Nacional, Don José Goñi Carrasco. Por lo tanto, Anacleto Goñi, abuelo del Ministro de Defensa, era hermano del héroe de la “Esmeralda”.
2.- Juan Oscar Goñi Álvarez de Araya
Hijo de Juan de Dios Goñi y de la señora Rafaela Araya. Nació el 10 se septiembre de 1853. El 9 de agosto de 1875, a los 21 años, fue nombrado Contador Segundo interino y destinado a la corbeta “Chacabuco” al mando del Capitán de Fragata Oscar Viel Toro, zarpando hacia el norte, para permanecer de estación en el puerto de Mejillones, que en ese tiempo estaba bajo la jurisdicción de Bolivia, con el objetivo de cuidar los interese de los numerosos chilenos residentes en la zona. En abril de 1876 regresó al Departamento, Valparaíso, tocando en la isla de Juan Fernández llevando víveres para sus habitantes. En julio de ese, siempre a bordo de la “Chacabuco”, se dirigió a la zona del Estrecho de Magallanes, permaneciendo de estación, en un periodo de tensión entre Chile y Argentina por problemas limítrofes en la Patagonia. Al año siguiente regresó a Valparaíso y el 10 de noviembre trasbordó a la corbeta “O’Higgins”, que se encontraba al mando del Comandante Jorge Montt Álvarez, zarpando al Estrecho de Magallanes, para sofocar el motín realizado por la guarnición de la colonia penal de Punta Arenas, encabezada por Cambiazo.
El 25 de febrero de 1879, regresó al Departamento de Marina ubicado en Valparaíso, lo que en el día de hoy corresponde a la Comandancia en Jefe de la Armada, pasando a servir en la Comisaría General de Marina.
Al año siguiente, 1879, en el mes de febrero, se embarcó en la corbeta “Esmeralda”, zarpando al norte debido a los problemas surgidos con Bolivia. Participó en la ocupación del litoral boliviano y el 3 de abril, la Escuadra al mando del Contralmirante Juan Williams Rebolledo se dirigió a Antofagasta, desde donde se dirigió al puerto de Iquique, iniciándose a partir del 5 de abril el bloqueo de ese puerto, con el objetivo de forzar a la Escuadra peruana a enfrentarse con la chilena, ya que por Iquique, el Perú realizaba un importante comercio de exportación salitrera, base de la economía de ese país. Al no dar resultado el plan del Almirante Williams, se tomó la decisión de que la Escuadra atacara directamente en El Callao, razón por la cual se dejó manteniendo el bloqueo de Iquique a las dos naves más viejas de la Escuadra, la “Esmeralda” y la “Covadonga”.
De esta manera el Contador Goñi participó en el combate naval más glorioso de cuantos registra la historia naval de Chile. Pocas horas antes del hundimiento de la gloriosa corbeta, fue encargado por el Comandante Prat de destruir la correspondencia oficial, para lo cual él la arrojó al mar lastrada con un proyectil.
Sobreviviente del combate, fue rescatado del mar por los tripulantes del blindado “Huascar”, hecho prisionero y posteriormente trasladado con los otros oficiales de la “Esmeralda” al pequeño pueblo de Tarma, ubicado en el departamento de Junín, interior del Perú. Estando prisionero recibió el ascenso a Contador de Primera Clase, por Decreto Supremo Nº 0696, fechado el 27 de junio de 1879.
Una vez capturado el “Huascar” en la Batalla Naval de Angamos, el 8 de octubre de 1879 y la “Pilcomayo”, el 20 de noviembre, se firmó un protocolo para intercambiar prisioneros de guerra, de esta manera fue canjeado por el contador del “Huascar” Juan Alfaro, siendo recibido con grandes honores en Valparaíso por las principales autoridades de Gobierno, recibiendo en esa solemne ocasión la medalla conferida por el Gobierno a los sobrevivientes del Combate Naval de Iquique y otra entregada por la Ilustre Municipalidad de Valparaíso a aquellos participantes en la Guerra que tenían residencia en la ciudad.
Una vez terminados los merecidos homenajes, se embarcó en el blindado “Huascar” que se encontraba al mando del Comandante Manuel Thomson, dirigiéndose al norte, hasta Pisagua, donde formó parte del convoy que condujo al Ejército Expedicionario sobre Tacna. Luego, participó en la toma de posesión de Ilo y Pacocha, el 24 del citado mes, pasando luego a reforzar el bloqueo de Arica. Así, el 27 de febrero de 1880, se encontró presente en el combate que sostuvo el “Huascar” con el monitor “Manco Capac” y las baterías de Arica, en donde encontró la muerte el valiente Comandante Thomson.
Por problemas de salud tuvo que regresar a Valparaíso, quedando a partir del 13 de abril prestando servicios en la Comisaría General del Ejército y Armada.
Posteriormente, el 20 de noviembre de 1882, se embarcó en la corbeta “Chacabuco” de guarnición en Paita. En febrero del año siguiente, regresó a El Callao y en marzo participó en el bloqueo de Lomas y Chalas, permaneciendo en ese lugar hasta el 15 de junio, en que fue llamado a Valparaíso a prestar servicios a la Comisaría General de Marina, donde se mantuvo hasta el 16 de octubre de 1884, fecha en que por Decreto Supremo es llamado a calificar servicios, por problemas de salud, los que lo llevaron a dejar el servicio. Con posterioridad, en 1885, se le concedieron 10 años de abono, con lo que completó 23 años de servicios en la institución. Superados sus problemas de salud, es reincorporado al servicio desempeñándose en la Comisaría General de Marina.
Al iniciarse la Guerra Civil de 1891, apoyó el bando Presidencial o Balmacedista, derrotado éste en las Batallas de Con – Con y Placilla y terminado el conflicto, es llamado a retiro con efecto retroactivo a contar del 1 de enero de 1891.
El 16 de julio de 1896, fue reincorporado al servicio y destinado nuevamente a la Comisaría General de Marina, siendo ascendido el 21 de enero de 1897 al grado de Contador Mayor de Segunda clase.
Por Decreto Supremo sección 1º Nº 01938, del 22 de junio de 1900 se le extendió cédula de retiro absoluto de la institución.
Una vez retirado del servicio se radicó en la ciudad de Quillota donde falleció el 27 de noviembre de 1919 a los 66 años de edad.
Había casado con la señora Edelmira Urquiza, de la cual enviudó, sin descendencia.
Además de las medallas mencionadas anteriormente, recibió la medalla de oro correspondiente a la Primera Campaña de la Guerra del Pacífico, con las barras correspondientes al Combate Naval de Iquique y la del Combate Naval de Arica.
Roberto Anacleto Goñi Simpson, como se indicó anteriormente, era hijo del Vicealmirante José Anacleto Goñi Prieto, ingresó a la Escuela Militar en 1875, siendo nombrado Aspirante de la Armada el 2 de agosto de 1879, siendo embarcado en el blindado “Blanco Encalada”. El 4 de octubre estuvo presente en el ataque sobre Arica y el 8 tuvo una destacada participación en la Batalla naval de Angamos, teniendo el honor de cambiar la bandera peruana por la bandera chilena en el mástil del blindado “Huáscar”, recién capturado. Posteriormente estuvo en la captura de la cañonera peruana “Pilcomayo” en Punta Chacota, destacando en su acción por controlar el fuego que los propios tripulantes de la nave peruana habían provocado para evitar que la nave cayera en poder de los chilenos, acción reconocida por el propio Comandante en Jefe de la Escuadra, Contra almirante Galvarino Riveros Cárdenas.
Posteriormente pasó a servir al Ejército, distinguiéndose en Ite, Chorrillos y Miraflores, donde escapó de la granizada de balas enemigas. Terminada la guerra ascendió cada grado del escalafón del Ejército.
Entre sus más destacadas comisiones realizadas, destacó en la que al mando del Capitán de Fragata Ramón Serrano Montaner, debía reconocer la cordillera de los Andes y fijar la línea anticlinal en el territorio de Magallanes.
Iniciada la Guerra civil de 1891, formó parte del Ejército congresista, participando en las Batallas de Concón y Placilla.
Posteriormente, en 1894, fue adicto militar en Italia y formó parte de la comisión de adquisición de armamentos, municiones y equipos en Alemania y Austria.
Se retiró del Ejército el 4 de enero de 1913 con el grado de General de División.
Era casado con la señora Josefina Molina. No se tiene información sobre su descendencia.
*******************
fotografia, tomada en Iquique, aparecen de izq a der: Vicente Palacios, Roberto Goñi, Luis Alberto Goñi y Florencio Baeza
Saludos
Jonatan Saona

Tomado del blog de Jonatan Saona http://gdp1879.blogspot.com/2011/08/roberto-y-alberto-goni.html#ixzz2vroPwcjJ

http://www.laguerradelpacifico.cl/Heroes%20y%20Biografias/Chile/Anacleto%20Goni.htm

http://www.armada.cl/prontus_armada/site/artic/20090703

http://historico.armada.cl/site/tradicion_historia/historia/biografias/178jgoni.htm

/pags/20090703112036.html

12 de marzo de 2014

El monumento triste al almirante Merino y el eterno agradecimiento

http://www.elmostrador.cl/opinion/2014/03/12/el-monumento-triste-al-almirante-merino-y-el-eterno-agradecimiento/

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Profesor de Derecho Laboral Universidad Diego Portales

La joya del Pacífico tiene una mancha.

En medio de esa belleza, desorden y encanto que la ciudad regala a quien la frecuenta,  hay –como dice una canción– un símbolo de invierno.

Es la mancha de un monumento triste.

Y es que en unos de sus paseos más encantadores –el 21 de Mayo–  hay que, de golpe, encontrarse con algo que parece ficción, salido de la pluma de un cuento de realismo mágico del peor tercermundismo: un monumento de más de tres metros a un dictadorcillo, financiado por un puñado de ricos.

O, lo que es lo mismo, un monumento a Merino.

La escultura es fea hasta la perfección. Pero eso no es lo relevante: es un monumento triste. Y no por la figura estéticamente en ella reflejada, sino por la violencia que ese monumento produce en el alma –y no sólo de sus víctimas–: la exaltación del desprecio por el otro.

Tres metros de una escultura puesta a la entrada del Museo Marítimo, financiada, según la placa a sus pies, por hombres de negocios. Apunte a los amigos de Merino: Bernardo Matte, Ricardo Claro, Wolf Von Appen, Felipe Lamarca, Gonzalo Vial, Jorge Claro, Andrés Concha, Roberto Kelly, entre otros.

¿Qué hace, a los ojos de este exclusivo grupo de empresarios, a Merino un hombre tan digno de consideración, incluso por sobre Pinochet? De hecho, no existe un monumento igual para el dictador.

¿De dónde sale el eterno agradecimiento?

Una posibilidad es decir que este sigue siendo un país bananero, donde un grupo de ricos decide honrar a sus propios héroes por favores concedidos, y que todo el resto de los chilenos debemos, sin derecho a decir nada, ponerles el escenario público a su disposición, incluyendo, por supuesto, los museos de la Armada.

Merino, un marino de condiciones intelectuales más bien limitadas, no sólo tiene el mérito conocido de haber sido el motor del golpe de Estado de 1973, sino que –especialmente a los ojos de la elite que erige su monumento– fue un soporte básico para el establecimiento de la sociedad que ese grupo buscaba para Chile: un modelo neoliberal en lo económico y un modelo conservador en lo cultural.

De hecho, según lo destaca su biografía en la propia página web de la Armada, Merino “como miembro de la Junta de Gobierno estuvo a cargo del sector económico del país y presidió el Comité Económico de Ministros, donde nacieron las medidas económicas que el Poder Ejecutivo puso en ejecución. Además, allí se elaboraron todos los decretos leyes que sobre las materias debía dictar la Junta de Gobierno para regular el sector económico. Desde el Comité Económico de Ministros, impulsó, como primeras medidas económicas del Gobierno Militar, la liberación de precios de bienes y servicios; se fijó una sola área cambiaria, se redujo el gasto fiscal y se liberaron las tasas de interés para dar inicio a un mercado de capitales; se reorganizaron las empresas del Estado, normalizando a su vez las empresas intervenidas. Fue iniciativa del Almirante Merino el estudio del Estatuto para inversionistas extranjeros, que dio lugar a la posterior dictación del Decreto Ley Nº 600”.

Y si esto fuera poco, fue el principal promotor en 1980 del D.L 3500, que creaba el sistema de ahorro previsional privado y las AFP y, como señala –en una cómica descripción– uno de sus fervientes admiradores –José Piñera–, fue un aliado fundamental para la dictación del Plan Laboral, “ya que el almirante era un hombre práctico, cuya fe en la empresa privada no tenía antecedentes librescos, sino vitales” (La revolución laboral, página 41).

¿Algún otro merito que merezca el reconocimiento público de todos y no de un puñado de eternos agradecidos?

Ninguno que se sepa. Quizás su patético humor, del que reían únicamente los esbirros que lo acompañaban. Es que, en un país que vivía la noche de la dictadura, Merino destacaba por un humor de un calibre tal, como dividir a los chilenos en “humanos” y “humanoides” (los marxistas). O tratar a nuestros vecinos como “auquénidos metamorfoseados que aprendieron a hablar, pero no a pensar”.

En resumen, un marino cuya acción principal fue ejecutar un golpe de Estado, ayudar en una represión brutal contra sus propios compatriotas y exponer a la Armada a heridas difícilmente reparables, como utilizar la Esmeralda y otros buques en torturas y vejaciones a compatriotas. Y, de paso, ayudar a un grupo de empresarios –curiosamente los financistas de su monumento– a establecer, por fin y sin las incomodidades propias de la democracia, el modelo que ellos habían decidido sería el que debía imponerse a toda costa para el futuro del país.

Entonces, la pregunta es obvia:

¿Por qué la Armada acepta y ubica en un recinto público, como es el Museo Marítimo, el homenaje a un personaje que no tiene la categoría de héroe nacional –sólo decirlo incomoda–, sometiendo a un vejamen a la propia institución y, por rebote, a todo el resto de los ciudadanos? ¿Por qué el resto de los ciudadanos debemos aceptar que un agradecimiento privado se transforme en una agravio público?

Porque, como es obvio, ese Museo es un espacio público que pertenece a cada generación de chilenos, donde deben, como también es obvio, exhibirse exaltaciones de ideas y personas que sean consideradas valiosas para toda la comunidad.

No es necesario aclarar que no es el caso de Merino, obviamente.

¿Es importante preocuparse por un monumento si, al fin y al cabo, no deja de ser un amasijo de fierro?

Por supuesto, detrás del fierro late el recuerdo. Y, en este caso, el dolor que se les inflige, por parte de un puñado de empresarios y de la propia Armada, a las víctimas de la dictadura y a todos los chilenos que condenamos ese doloroso periodo.

Así, por lo demás, lo han visto en otros países que tuvieron dictaduras. En España, la Ley de Memoria Histórica (2007) establece que los “escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación personal o colectiva del levantamiento militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura” deberán ser retiradas de los edificios y espacios públicos”.

En fin, difícil la tendrán en adelante los profesores para explicar a algún estudiante inquieto, en los tradicionales paseos escolares, quién es el héroe al que se le rinde homenaje con tamaña escultura. Ni que hablar de los guías de turismo, cuando algún extranjero preguntón exija saber qué acción heroica hizo ese personaje que le hizo merecedor de lucir en uno de los principales paseos de la ciudad puerto.

Una posibilidad es decir que este sigue siendo un país bananero, donde un grupo de ricos decide honrar a sus propios héroes por favores concedidos, y que todo el resto de los chilenos debemos, sin derecho a decir nada, ponerles el escenario público a su disposición, incluyendo, por supuesto, los museos de la Armada.

Como fuera, será un monumento que seguirá produciendo lo mismo: algo de tristeza y algo de vergüenza.  Nada de orgullo.

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http://chile-almirante-merino.blogspot.co.at/2013/05/homenaje-de-la-armada-de-chile-al.html

 

Fragmentos/Memorias/Imágenes a 40 Años del Golpe


Fragmentos/Memorias/Imágenes a 40 Años del Golpe

Publicado en 23 mayo, 2013 de verdeolivo

Tomado de http://eldesconcierto.cl

Por Kena Lorenzini

En el año 1984 la dictadura censuró la fotografía en los medios de comunicación de oposición durante cuatro meses. Sólo se tiene conocimiento de un evento similar en los tiempos del nazismo. Fuerte y claro, la fotografía estaba siendo un arma efectiva para delatar los atropellos de la dictadura y también la lucha que se daba desde distintos territorios, y de variadas formas.Hay fotógrafos desaparecidos en dictadura, y uno muerto por una patrulla militar mientras tomaba fotografías: Christian Montecino en 1973. Más de unoperdió la vista de uno de sus ojos, otrxs heridxs a bala, algunxs fuimos detenidos más de cuatro o cinco veces, y casi todxs amenazados. Los “gurkas” (civiles) se dedicaban a seguirnos, golpearnos, intimidarnos, pero aun así seguimos trabajando, entregando lo que hoy es parte de nuestra historia, que hoy es memoria: existen imágenes que dan cuenta de lo que ocurría en dictadura.Esa memoria está en este reportaje, donde vemos imágenes: la de un muerto flotando en el Río Mapocho (en provincias algunxs creían que era un mito); también las heridas en La Moneda; podemos leer en una fotografía “los detenidos serán despachados” (¿los bultos?); una mujer defendiendo una barricada, que es sólo Marco Ugarte Christian Montecinos Luis Navarro Kena Lorenzini“FRAGMENTOS/MEMORIAS/ IMÁGENES a 40 años del golpe”Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Santiago. Desde el 11 de enero al 30 de junio. Hará itinerancia por Chile y el extranjero durante este año enque se conmemoran los 40 años del golpe cívico/militar de 1973. una imagen de tantas de las mujeres que tuvieron un rol vital en la defensa de los Derechos Humanos; militares quemando libros; un anciano; una grupo de guerrilla entrenando; una madre con su hijo enfrentada a militares camuflados. Si en una de las llamadas Protestas Nacionales la dictadura sacó a 18 mil militares a la calle.En Santiago estaban por todos lados, Plaza Italia, poblaciones, rotondas, pasos bajo nivel; incluso tuvieron que traerlos desde el norte con sus uniformes caqui. Milicos carapintadas, algunos eran jóvenes asustados, otros prepotentes tras sus armas. Estas fotografías son sólo algunas de la exposición “FRAGMENTOS/MEMORIAS/ IMÁGENES a 40 años del golpe” que estará hasta el 30 junio en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en Santiago, una muestra de más de 100 fotografías, que pertenecen fundamentalente al archivo del museo donadas por algunxs de nosotrxs, “lxs fotógrafxs de la dictadura”.Esta muestra, que tuve el privilegio de curar junto a un equipo del Museo, tuvo dos ejes principales: mostrar a las personas anónimas que vivieron en dictadura, y hacer un homenaje a lxs fotógrafxs. Eso es lo que encontrarán, la memoria del pueblo anónimoTwitter https://mobile.twitter.com/verde_olivoShare this:

vía Fragmentos/Memorias/Imágenes a 40 Años del Golpe.

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