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Redes sociales en Internet. Un nuevo espacio antropológico


Las conocidas como redes sociales son asumidas, utilizadas y bendecidas por amplios sectores sociales a nivel planetario. Los gestores de este tipo de empresas se han integrado en el gremio de las personas más ricas del mundo. Han superado con creces las máximas capitalistas, obteniendo los más elevados beneficios en un plazo breve y con un coste mínimo en mano de obra. La rentabilidad de estos negocios supera con creces la de las grandes corporaciones del sector industrial. Las nuevas tecnologías de la información son bien vistas por las sociedades sin que nadie se pare a pensar la función que cumplen, el origen de su existencia, el auge que han tenido o el impacto que tienen sobre el desarrollo intelectual y emocional de las personas.
Por lo tanto, el papel de las redes, como una parte significativa de estas nuevas tecnologías, requiere un análisis en profundidad, aunque aquí, por las limitaciones de espacio, nos limitemos al estudio somero de este asunto. No nos adentraremos en el papel que juegan en la juventud, en las adicciones o en el mal uso (y el abuso) que de ellas se hace, porque esto conllevaría un extenso tratado. Tampoco haremos referencia a los artilugios físicos en los que “ruedan” las redes, ni a las emisiones que pueden afectar a la salud. En consecuencia, esto es sólo una señal de alarma, invitando a los lectores a la reflexión y a la toma en consideración.Las técnicas digitales y la integración progresiva de componentes electrónicos han dado lugar a la aparición de circuitos con una elevada capacidad de almacenar datos y de gestionarlos a una gran velocidad. En paralelo se han ido desarrollando lenguajes de programación que, en conjunción con esos potentes componentes, han originado complejas aplicaciones, entre las que se encuentran las redes sociales.

Su facilidad de manejo y la aparente gratuidad han permitido que se extienda como la pólvora a lo largo y ancho del planeta. A la misma velocidad los rectores del sistema se han ido dando cuenta de la eficacia de esas potentes armas de manipulación y control.

Las redes sociales se han convertido en las bases de datos más potentes del mundo que hayan existido a lo largo de toda la historia. Cuántos de los cientos de millones de usuarios se han preguntado alguna vez: ¿de dónde obtienen los millonarios beneficios los gestores de las redes?, ¿por qué es gratis su adscripción y uso?, ¿saben los usuarios que son ellos mismos el producto que venden las redes? Los datos proceden de los que el propio usuario aporta cuando se suscribe, cuando amplía su perfil, cada vez que la red te invita a hacerlo, y de los “amigos” con los que compartes tu amistad, de tus seguidores y de aquellos a los que tú sigues. Las redes venden tus datos a empresas, agencias de viajes, comercios, a otras redes, etc. Por otra parte, cada vez que te conectas, la red te ofrece aquello por lo alguna vez te has interesado, o lo que creen que se ajusta a tu perfil.

En otro sentido, las redes se han integrado perfectamente en la arquitectura social del actual sistema, ya que cumple a la perfección con esa función de enajenación. Las redes compiten con los medios de comunicación en algunos casos, aunque, en el fondo, son fieles aliadas para embelesar y distraer de la imperfecta convivencia social. Los que se escapan por unos son “rescatados” por los otros.

Es tal vez en el terreno intelectual y emocional en el que inciden más negativamente el mal uso de las redes. Las redes responden a la inmediatez para contactar con otros u otras aunque eso sea sencillamente para preguntar: ¿dónde estás?, ¿qué haces? Por lo general, los comentarios, las notificaciones o similares suelen ser insustanciales, mal expresados o, incluso, con faltas ortográficas. Por esto, ese incorrecto uso de las redes se enfrenta a la reflexión y a la capacidad de pensar, en suma, a la razón. Por otro lado, la ausencia de respuesta del destinatario o el propio mensaje recibido se pueden convertir en frustración, angustia, inseguridad, estrés, a veces, agresividad y otras tantas “lindezas” que van deteriorando la personalidad y conformando una forma de ser vulnerable a la mentira y a la manipulación. Además, potencia la cobardía y el oscurantismo al permitir que se puedan crear perfiles anónimos tras los que se esconden el insulto, la descalificación, incluso, la amenaza.

El objetivo del inscrito es conseguir el máximo de contactos, de amigos o de seguidores, aunque con la mayoría de ellos jamás se comuniquen. La red conocida como Twitter guarda algunas peculiaridades. Por un lado, limitan el texto a 140 caracteres, lo que obliga a que el comentario sea frugal y confuso, al punto de que a veces resulta incomprensible. Por otro, se ha convertido en la medida de la fama y la popularidad de políticos y gentes de la farándula, convirtiéndose en la principal plataforma para trasmitir algún dato, aunque por su brevedad y presencia en pantalla pierde valor comunicativo.

Por una parte, la multitud de mensajes y comentarios, como digo, son rápidamente sustituidos por otros, lo que les hace fungibles. Pero, por otra, los datos que se graban quedan allí toda una “eternidad”. Alguien de la realeza, por ejemplo, ha pedido que sus datos, referidos al proceso por el que ha sido condenada, desaparezcan de las redes, pero ha desistido porque resulta del todo imposible.

Este es el panorama con el que nos encontramos.

Unas prácticas socialmente asentadas y con una enorme implantación en jóvenes, cada vez a más temprana edad. Como en tantas ocasiones, la avaricia de algunos, recurriendo a todo tipo de artimañas e instrumentos de manipulación y engaño, nos arrastra hacia un futuro incierto. Puede ser que en ese futuro que desconocemos, unos sean extremadamente ricos y otros muchos demasiado pobres, pero ¿de qué les servirán sus riquezas y su poder a los primeros ante una sociedad dopada y deprimida?

Relacionado

Las Redes sociales: terminología en torno al fenómeno

Hace tiempo destacaba la diferencia entre las “redes sociales” como concepto sociológico que se refiere a las estructuras de relaciones que nos definen y nos construyen como sujetos, y las “redes sociales” como el nuevo fenómeno de las plataformas de comunicación en red, tipo Facebook o Twitter.

En base a esta diferencia, acuñaba el acrónimo RSI para hablar de las Redes Sociales de Internet y diferenciarlas de las redes sociales normales. Investigando la terminología en inglés, descubrí que los anglosajones hablan de Social Networking Services, algo que en español se traduciría por Servicos para crear redes sociales, o más sencillamente: Servicios de Red Social (SRS). Éste concepto es mucho más descriptivo y técnicamente más correcto para referirse a estas plataformas digitales que, después de todo, son herramientas que sólo cobran vida cuando las llenamos de contenido.

Sin embargo, en la práctica lo más común es hablar tan sólo de “Redes sociales” para referirse a este nuevo fenómeno, identificando la plataforma digital con los vínculos y las relaciones que se establecen en ellas. A propósito de esto, argumentaba que este mecanismo funciona como una forma de legitimación o naturalización de la función relacional de estas plataformas… es decir, que nos acostumbrábamos a pensar que nuestras redes de relaciones sólo existen y se materializan a través de estas herramientas digitales.

Esto, unido a la omnipresencia mediática del término “redes sociales” me hacia pensar en la necesidad de establecer una diferencia que definiera el lugar específico de este fenómeno: Internet. De ahí, el nombre Redes Sociales de Internet. Además, el recurso al acrónimo (necesario cuando hay que referirse a un concepto muchas veces en un mismo texto) de RSI remarca el carácter tecnológico y ‘sintético’ de este nuevo fenómeno.

A modo de esquema:

Las redes sociales son las estructuras básicas de relaciones por medio de las que se desarrolla nuestra subjetividad. (Para los que no son duchos en Ciencias Sociales: lo que somos como personas depende de con quién nos relacionamos, en primer lugar, nuestras relaciones familiares nos definen, también nuestros amigos, los vínculos laborales, los contacto esporádicos o habituales… en definitiva las personas con las que pasamos tiempo y con las que compartimos cosas son las que constituyen el marco de referencia para percibir la realidad social.)

Los Servicios de Red Social (SRS) son plataformas digitales que permiten reproducir esas estructuras de relaciones en un espacio digital que sigue un diseño determinado (esto es importante, porque es el modo en que el diseñador del SRS proyecta sus propios conceptos de lo que es una red social en el entorno virtual, obligando a los usuarios a adaptarse a ese modelo y jugar con esas normas).

Y las Redes Sociales de Internet (RSI) son el resultado de esta utilización de los SRS para reproducir las relaciones sociales y para establecer otras nuevas. Aquello que comentaba más arriba sobre que la plataforma digital sólo cobra vida a través del uso es lo que constituye el fenómeno de las RSI, que emerge como resultado de la hibridación entre un elemento social (redes sociales) y otro tecnológico (servicios de Internet)

Hoy en día ya no considero tan importante destacar esa característica “de Internet” para diferenciarla de las redes sociales en sentido básico, precisamente debido a que esta hibridación es un resultado del propio devenir de la social que avanza hacia una incorporación masiva de las herramientas y recursos tecnológicos en la práctica cotidiana.

No obstante, sí recomiendo tener en cuenta esta diferencia cuando se habla de este fenómeno desde un punto de vista más reflexivo y analítico, pues se hace necesario recordar (insisto) que las “redes sociales” representan la estructura básica de cualquier sociedad, y que las RSI son una forma hipermoderna de configuración de estas redes sociales.

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Nota 1: Escribir Redes sociales con mayúscula también es una buena forma de establecer una diferencia, en el sentido de que se entiende que se trata de un fenómeno concreto y no del concepto general de redes sociales.

Nota 2: Técnicamente Twitter es un sistema de Microblogging. En la práctica se puede considerar como también como una RSI, pues permite establecer relaciones en red. Otro matiz que apareció hace unos meses a raíz de una conferencia 2.0 (lo siento, no recuerdo al ponente que lo dijo…) es la definición de Twitter como una Red de Información, un concepto que me parece aún más apropiado a la realidad de lo que sucede en esta plataforma: intercambios masivos de información dinámica y multidireccional.

Desarmando las Redes Sociales

Por Javier de Rivera

RE_small¿Qué son realmente las redes sociales? Para responder a esta pregunta Robert Gehl realiza lo que él llama una “ingeniería inversa del social media”. Al igual que si desarmáramos una máquina para ver cómo está hecha, Gehl recorre el camino inverso de producción y construcción de las nuevas plataformas socio-tecnológicas de moda. [Leer reseña completa en Teknokultura]

El título completo de su último libro nos da una mayor idea de los elementos que esto incluye: Reverse Engineering Social Media: Software, Culture and the New Media Capitalism. En primer lugar, tenemos el software, ya que después de todo las redes sociales son básicamente programas, o para ser más exactos, estructuras informacionales que utilizamos para relacionarnos socialmente. Tienen por lo tanto un componente más allá de lo técnico que incluye a las relaciones sociales, y a “la cultura”, el conjunto de normas, valores e ideas compartidas que hace que nos podamos entender unos a otros. Por último, nos da una buena pista de su enfoque de investigación: las redes sociales aparecen y tienen sentido en un entramado político-económico del capitalismo de los nuevos media.

Lo más interesante del libro es el modo en que articula la metodología marxista de análisis de las relaciones de producción para explicar el funcionamiento de las redes sociales. Desde este enfoque, los usuarios de redes sociales estamos trabajando para enriquecer la estructura tecnológica e informacional de las redes sociales. Éstas dejan de ser “solo un programa” cuando acudimos a ellas, y las llenamos de información sobre nuestros gustos, nuestras relaciones, nuestro último viaje, etc. Se convierten en algo más, las “enriquecemos”. Nuestro trabajo cognitivo-emocional en ellas genera una plusvalía (de información) que se queda almacenada a disposición de los gestores del sistema.

En este esquema, el capital económico -entendido comúnmente como la acumulación de dinero- se traduce por una acumulación de información que alimenta un gran “archivo” informático, que otorga a quien lo controla más poder del que podría dar el dinero. Primero, esta información permite a quien la tenga conocer mejor el mundo social. Segundo, y más importante: desde el momento en que millones de personas estamos enganchadas a intercambiar información online, esta actividad se convierte en algo central en nuestras vidas, y quien controla sus dinámicas puede controlar nuestra percepción y nuestros deseos.

Para entender mejor esta casi equivalencia entre dinero e información, tenemos que recurrir al concepto (marxista) de “abstracción real”: cuando todos tomamos por cierta una idea abstracta, ésta resulta real en sus consecuencia. El dinero es un buen ejemplo, ni abriga, ni sirve de alimento, pero se puede pagar con él siempre que todos sigamos aceptando que tiene valor. Por ello, el dinero regula nuestras relaciones de forma impersonal y abstracta, pero que en la práctica resulta muy eficaz y muy real.

Como decía Marx en Los Grundise: “[Hoy] los individuos están gobernados por la abstracción, cuando antes [en la antigüedad] dependían directamente unos de otros”. En la economía capitalista, es el dinero -la abstracción del valor- lo que gobierna y condiciona las relaciones entre las personas. En esta nueva etapa de capitalismo tecnológico, además del dinero, el software de las redes sociales, con toda su información y sus sistemas de regulación, representa otro tipo de “abstracción real” (más poderosa, si cabe, que el dinero) que media en nuestras relaciones, y de forma sutil condiciona lo que vemos y lo que podemos decir.

Reseña completa: Gehl, R. (2014). Reverse Engineering Social Media: Software, Culture and Political Economy en New Media Capitalism.

Identidad, representación y esencias en las comunicación on-off line

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los habitantes del espacio virtual tienen su memoria viva…y la contingencia la hace visible.


 

 

SOLO PARA QUE QUEDE CLARO
14 de septiembre de 2013

A propósito de la publicación de rumores infundados sobre Marcel y el golpe de estado, hacemos pública una carta enviada por Claudio Fajardo, ex compañero de colegio, quién compartió esos duros momentos con nuestro candidato. 

“No podría decir que volver a verlo me sorprendió. Su rostro estaba un poco transformado, pero su timbre y su tono perentorio seguían siendo los mismos. Desde el televisor me llegaba su voz polemizando con todo lo que se ponía por delante, mientras el ordenador de pantalla iba informando las letras de su nombre: MARCEL CLAUDE. FUNDACIÓN TERRAM.

Hacía casi treinta años que habíamos egresado del liceo en que estudiamos juntos. No habíamos podido ser grandes amigos a pesar de estar en el mismo curso: transitábamos veredas políticas opuestas; él era Demócrata Cristiano; yo defendía el gobierno de la Unidad Popular.
Habíamos discutido intensamente, así era la época, pero también habíamos aprendido intensamente. El golpe militar vino a interrumpirlo todo.
Escuchándolo en la televisión aquella vez, recordé el fragor político de antaño, pero también reviví un episodio que nunca había olvidado: fue durante el último año de colegio; un confuso incidente entre estudiantes del curso nuestro con alumnos de otro cuarto medio que terminó con los compañeros nuestros expulsados. Entonces, la furia colectiva se subió por las paredes; la sangre adolescente clamó venganza y heroísmo, y en ese ambiente de hostilidad y ruido, Marcel, y solo él, declaró que en razón de sus principios humanitarios y cristianos, no estaba dispuesto a negarle su amistad a ninguna persona si la oportunidad se daba.
Yo, desde mi banco, me sumé al rechazo condenatorio, pero en mi zona más íntima y desnuda, admiré en silencio su integridad y coraje en la defensa de principios; a pesar de la tormenta en contra.
Mientras lo escuchaba en aquel programa de TV, entendí que ahora se venía una decisión urgente: o me estacionaba en el cálido rencor de las antiguas rivalidades partidistas, o celebraba y compartía la luminosa evolución de su posición política. Tomé mi decisión. Me recibió en la que entonces era su oficina.
No perdimos ni un minuto haciendo halago del pasado; la tarea más urgente se venía hacia el futuro. Hoy no me sorprende que sea él quien amplifique los ecos de aquel sueño que se nos quedó inconcluso. La causa justa está en las manos justas; el resto, cada uno debe tomar su propia decisión. Como escribió Mario Benedetti: “Cada cual en su faena porque en esto no hay suplentes”.
Un gran abrazo para los que están y el recuerdo siempre vivo para los que ya no están.
Claudio Fajardo Faúndez.
Profesor de Historia y Geografía.
Universidad de Chile.
 

38 veces compartido
A ti, JuanPablinho Pozo Rondón, Cecilia Marchant R., Roberto Catalán Espinoza y 20 personas más les gusta esto.

Jorge Bustos Dejen que los Yanaconas, se rajen buscando argumentos para JUSTIFICAR, votar por quienes han vendido la Patria.
14 de septiembre a la(s) 22:28 · Me gusta · 4

Nadia Hernández Marcel tenía 16-17 años en la época que la mayoría de edad era a los 21.Esa sociedad dividida nos entregaban los adultos y la gran mayoría de jóvenes,que proveníamos de la cultura hippie valorábamos la libertad como el valor fundamental de la sociedad.La derecha y la DC jugaba con nosotros,fuimos una generación atrofiada por ambos bandos.Veíamos fanatismos tan fuertes que en eso se nos iba la vida juvenil,no entendíamos realmente que era el Socialismo y la Democracia,como se peleaban por nuestros votos en los gobiernos estudiantiles.Y hoy nos reprochan que no fuimos socialistas ayer,pero hoy muchos de los socialistas de 16 años de antes ………….ellos están en la vereda del frente y otros seguimos dando la cara y luchando por una mejor Patria.
14 de septiembre a la(s) 22:41 · Me gusta · 2

Marcelo Valdés Entiendo que a los humoristas malos que se creen marxistas y andan apoyando a una vieja ultra neoliberal sienten impotencia , rabia y se desquitan inventando o buscando estupideces . Los comprendo , yo sentiría la misma vergüenza pero afortunadamente no estoy ahí y estoy con todos a la moneda.
14 de septiembre a la(s) 22:41 · Me gusta · 8

Armando Romero lo comparto … sin sectarismo como un aporte al debate
14 de septiembre a la(s) 22:42 · Me gusta · 2

Comisión Quilpué Son tantas las mentiras y absurdos temas que ponen en cartas, faces, twiteos y otras instancias para desprestigiar a Marcel, que cartas como esta motivan a seguir pensando que otro Chile es posible.
14 de septiembre a la(s) 22:43 · Me gusta · 3

Marcelo Valdés Y seguirán me imagino, pero insisto que algunos prenden porque pucha que les da rabia y pena que alguien les decía que estaban contra la democracia de los acuerdos , que en el punto 6 del juntos podemos , firmada por sus dirigentes decía que en una eventual segunda vuelta no apoyarían neoliberales y el PC por Teillier y el farandulero Carmoney que de hecho esa noche estaba en un programa de canal 13..etc. Puedo creo dar mil ejemplos pero da lo mismo , creo que no vale la pena desenmascarar a gente que desgraciadamente el neoliberalismo los cegó y sus banderas se parecen a la marca Nike,Y le hacen un flaco y lamentable favor a los que nos seguimos considerando marxistas.
14 de septiembre a la(s) 22:50 · Me gusta · 2

Marcelo Valdés La nueva pillería aprendió tanto de las técnicas de marketing terrorista sus sociotes de la desecha que ahora hacen lo mismo , pero ni siquiera a sus amigotes, tampoco a Parisi ..obvio a Marcel porque pucha que ganas tienen de estar acá, que coherencia y consecuencia es estar en todxs a la moneda compañeros !
14 de septiembre a la(s) 22:54 · Editado · Me gusta · 3

María Angélica Sepúlveda Carrasco ” La causa justa, está en las manos justas, el resto, cada uno debe tomar su propia decisión. ”
14 de septiembre a la(s) 23:39 · Me gusta

José Ignacio Fernández Pérez ya pero no aclara si celebró o no el golpe,dice que era buena persona, y eso es algo que no nos compete evaluar a nadie
14 de septiembre a la(s) 23:44 · Me gusta

Juana Guerrero y en Oceana que pasó
15 de septiembre a la(s) 0:46 · Me gusta

Cuenca del Maipo II Marcel le debe una explicación a la gente.
15 de septiembre a la(s) 1:05 · Me gusta

Carlos Fernando Corvalán Veliz MARCEL, HACE MUCHOS AÑOS, QUE TIENE UNA POSICIÓN MUY CLARA RESPECTO A LO QUE ES DEMOCRACIA, DERECHOS HUMANOS, PARTICIPACIÓN … QUE HAYA ESTADO EN LA JDC ES PARTE DE UN PROCESO DE MADUREZ PERSONAL Y POLÍTICA. LO LAMENTABLE SON LOS QUE HOY FORMAN ALIANZAS CON LA DC … ENTONCES … CUÁL ES LA CRÍTICA ??
15 de septiembre a la(s) 1:43 · Me gusta · 3

Elías Gran Avenida No se perdona cuan el mismo impone su estilo arrogante y de confrontación un tanto hiperventilada todo apoyado sobre su historia políticamente mediocre , in pasado de oficinista del banco . Ta bien pero debe saber que esa arrogancia y agresividad que se …Ver más
15 de septiembre a la(s) 4:06 a través de celular · Me gusta · 1

Julieta Zamorano Siempre he pensado, que el discurso de aquellos que vociferan con tanta odiosidad y hablan en contra de aquellos que en tiempos de Allende se jugaron la vida, fueron torturados y masacrados y en tiempos de Dictadura salimos a la calle y arriesgamos nuestras vidas y vimos caer a muchos amigos y compañeros y que a pesar de las lagrimas derramadas no claudicamos y seguimos adelante y que en tiempo de la llamada “democracia”, siempre mantuvimos el mismo discurso, denunciando, apoyando y trabajando entre el y con el pueblo, movilizándonos no en forma partidista, pero sabiendo que era la única forma de no ser criticado y estigmatizado por aquellos que solo repiten el discurso derechista y se hacen llamar revolucionarios y desconocen la historia, aquellos que vociferan con tanto odio…siempre he pensado que ese discurso que emiten tan radical y anticomunista es el discurso de la derecha y me imagino que para la derecha es un triunfo, porque en este pueblo tan iluso se ha logrado cambiar las representaciones y dividir al pueblo, “gobernar para dividir”,,,buen trabajo han hecho…¡¡cuidado!!
15 de septiembre a la(s) 10:19 · Me gusta · 1

Carlos Fernando Corvalán Veliz Estimado Elías … creo que si de perfiles psicológicos se trata, el tema político se queda sin candidatos. Acá, el Claude tiene un estilo que creo que sería el de muchos que se “indignan” de ver como los políticos “equilibrados psicológicamente” se ríen de uno, venden el país, hacen sus negocios (corruptela) personal, etc. etc. … entonces, por favor, ahora se critica hasta la legítima rabia ? … o hay que seguir con “sonrisitas” políticamente correctas para que sigan manteniendo y profundizando el modelo impuesto bombardeando la moneda, torturando y asesinando ?. Yo celebro que un candidato sea humano, se enoje, se moleste y se indigne con todo lo que hemos vivido … No critiquemos cosas tan básicas como que se enoja, que es feo, arrogante, etc. … pues ya veo que en algún minuto dirán que Marcel, se masturbó en su juventud !!
15 de septiembre a la(s) 10:35 · Me gusta · 1

Sergio Rodríguez Medina Julio , la critica es que el nada a dicho de esta posición rabiosa contra el gobierno popular..El hizo alianza con la derecha golpista, ahí hay una diferencia de fondo. Y por esta razón entro a trabajaren el Banco Central.
15 de septiembre a la(s) 11:00 · Me gusta · 1

Nadia Hernández Pues a mi me gusta que hable con pasión,que se enoje,que quiera cambiar Chile.De
15 de septiembre a la(s) 11:00 · Me gusta · 2

Nadia Hernández De eso se trata perseguir los ideales,buscarlos ,hacerlos realidad.¡¡Todos a la Moneda con Marcel!!!!.
15 de septiembre a la(s) 11:01 · Me gusta · 1

Marisol Mohler Sergio que manera de hablar incoherencias. Porque Marcel estuvo en contra del gobierno de turno tuvo la chance de entrar al Bco. Central a trabajar. Jajajajaja eres un chiste ! El joven de 16 años aun no había hecho profesión, estaba en la secundaria. Como puedes hablar tanta gueas. En aquella época se trabajó en lo que había, porque la cesantía era alarmante. Muchísimos mas cesantes que ahora. Así que el que tenia trabajo podía sentirse orgulloso y feliz de tenerlo. Por esa razón también mucha gente se fue de chile. Uno terminaba la profesión y no tenia trabajo. Así que los que no encontraron emigraron.
15 de septiembre a la(s) 13:16 a través de celular · Me gusta · 2

Cuenca del Maipo II La Mathei dijo que tenia 20 años para el golpe. Yo tenias 20 años y tuve que emigrar de mi provincia y mi hermano fue apresado y torturado. Y luche desde ese día por el termino de la dictadura , donde vi desaparecer a dos familiares míos. Él estuvo en el bando contrario ,y debe dar una explicación , cuando hoy día se declara anti sistema ultranza.
15 de septiembre a la(s) 13:43 · Me gusta · 1

Nicolás Ampuero Catalán LA Marisol que se manifiesta en estos debates en forma tan grotesca, a garabato limpio y sin argumentos, me da a entender que recibe algún sueldo de su patrón. La mayoría sólo quiere saber la verdad de la participación de Marcel en los grupos rabiosos

Cibercultura en la investigación. Intersubjetividad y producción de conocimiento.


 

Revista TEXTOS de la CiberSociedad
ISSN 1577-3760 · Número 3 · Temática Variada
Cibercultura en la investigación. Intersubjetividad y producción de conocimiento.

Por: Luis Jesús Galindo Cáceres

 

Para citar este artículo: Galindo Cáceres, Luis Jesús, 2003, Cibercultura en la investigación. Intersubjetividad y producción de conocimiento., Revista TEXTOS de la CiberSociedad, 3. Temática Variada. Disponible en http://www.cibersociedad.net

(…) Las relaciones humanas se complejizan, el tiempo y el espacio de la vida se amplifican, más cosas suceden con más gente involucrada. Muchos perciben y se perciben, muchos interactúan, la información circula, se modifica, se critica, se analiza, se sintetiza. La cibersociedad tiene mayor capacidad de autoorganización y creación, por la multitud de interacciones y acciones. La cibercultura de investigación es uno de los caminos hacia este escenario. Los investigadores de hoy son agentes promotores de estas situaciones. La nueva cultura de investigación modifica la cultura con mayúsculas, modifica la vida social, cambia al mundo, crea nuevas condiciones de lo posible, hace que lo posible venga a nosotros y que nosotros percibamos más posibilidades. 

 

INTRODUCCIÓN / RESUMEN

El texto se compone de tres partes. En la primera se desarrollan los conceptos de cultura y cibercultura de la investigación como dos cosmovisiones complementarias y opuestas para entender el oficio y la organización de la investigación contemporánea y hacia el futuro. En la segunda parte se proponen tres constructos metodológicos, el de sistema de información, sistema de comunicación y sistema de conocimiento, como bases constructivas para una nueva ecología de investigación donde la interacción y la dimensión colectiva del saber operan técnica y metodológicamente en la formación de las comunidades de investigación. Y en la tercera parte, se desarrolla con brevedad un apunte de las necesidades tecnológicas y metodológicas de la construcción de información y comunicación para la emergencia de nuevos y más complejos sistemas de conocimiento.

 

 

Abriendo

Las cosas cambian o nosotros las cambiamos. Es un poco de ambas situaciones. El movimiento en un sentido viene del exterior, algo nos afecta, nos estimula, nos ordena, nos programa, nos condiciona. Y en otro sentido viene del interior, un impulso hacia la creación, la rebeldía, el conflicto, la negación, la emergencia. En las últimas generaciones este ha sido el escenario de la investigación, unos repiten, copian, duplican, lo que otros hacen, son modificados por el exterior. Y algunos, no muchos, promueven la diferencia desde su comportamiento excéntrico, contestatario, innovador. Hoy las cosas están en cambio una vez más, pero no en el escenario anterior, algo ha pasado que el mundo está siendo conmovido por una vibración que habrá de revolucionarlo en cuanto el ritmo se sincronice, la palpitación aumente, y la onda que la manifiesta cubra un mayor espacio social. La intersubjetividad está reorganizándose. El movimiento viene de muchos puntos, de diversas configuraciones, y el resultado es el aumento de la conectividad entre todos, la intensificación de las interacciones y las conexiones, el enriquecimiento de los vínculos, la conformación de una cosmovisión comunicativa que integra, incluye, complejiza. Nada será igual después, los individuos-colectividad que se mueven dentro de está nueva forma de composición-organización se moverán más rápido, con mayor creatividad, transformarán todo lo que toquen. Ese mundo ya está aquí, todos formamos parte de el. 

 

I. Cibercultura y cultura de Investigación

Para un nuevo mundo nuevos conceptos, para un mundo por venir nuevos conceptos para percibirlo y construirlo, para nuevos conceptos un poco de novedad, de sorpresa, pero también un poco de tradición y sentido común, y para redondear una forma que exprese ambos componentes, lo nuevo y lo viejo en una unión que favorece el tránsito de los límites a las posibilidades. Así surge el concepto de cibercultura, construido por el ya tradicional y complejo de cultura, y la perspectiva innovadora del no menos complejo y más técnico de cibernética. Al unir cultura y cibernética surge el concepto de cibercultura, que ya naciente requiere de una primera definición, de una primera coloración de su fondo y su textura, para mostrar su aportación, su diferencia, su necesidad.

Cultura viene del latín, su primera significación es la de cultivo, agricultura, instrucción. Se compone de la raíz cultus, que significa cultivado, y +ura , que significa acción o resultado de. De ahí el sentido de acción o resultado de cultivar. Y cultivare, verbo latino, significa mejorar y preparar la tierra para que crezcan las plantas. También connota el cuidado en general de las plantas, y la idea de promover y refinar. El concepto viene entonces de un mundo agrario que construye sus sentido con la imagen del trabajo de la tierra, que requiere conocimiento y labor práctica eficiente, para la obtención de un resultado altamente deseado de alimento, herramienta y belleza.

Cibernética por su parte viene del griego y de algún otro fondo indoeuropeo no del todo claro, y asociado al mar, a la navegación, otro oficio básico de la civilización humana. Kibernetes significa piloto, gobernador, Kibernán, timonerar, gobernar, guiar. Cibernética, concepto del siglo veinte, significa estudio de los procesos de mando en sistemas electrónicos, mecánicos y biológicos. A los cuales se puede agregar el de los sistemas sociales y algunos otros. El centro de la noción es el orden comandado, la explicitación de las ordenes que gobiernan un sistema, de la estructura que dirige el movimiento de un aparato. Responde a la pregunta por el conocimiento de lo que compone y organiza, de lo que opera y ajusta, de lo que actúa y aprende.

Y de ahí una primera noción de cibercultura. Acción de mejorar, preparar, cuidar, promover, a los sistemas de conocimiento, instrucción, saber, a partir del estudio de los procesos de mando, gobierno, y guía de esos sistemas. Y en ese sentido una posible propuesta es, estudio de los procesos de mando en los sistemas que mejoran, preparan, cuidan, promueven, al conocimiento, la instrucción, el saber, la construcción, de la vida social, biológica, y mecánica.

La diferencia específica del sentido de la cultura y la cibercultura es la reflexividad, la cultura busca sistematizar conocimiento y competencia práctica en la acción para ciertos fines sociales. La cibercultura busca lo mismo, pero con el énfasis en la mirada en los componentes de orden y organización, no sólo busca conocimiento y competencia, sino la estructura y orden que los sustenta. La cibercultura es una metacultura que incluye a la cultura y la reorganiza. Este es el aspecto central que interesa enfatiza aquí.

Existe una cibernética de segundo orden que es estrictamente reflexiva, que busca mirar a la mirada, estructurar a la estructura, organizar a la organización, sistematizar al sistema, ordenar al orden, reordenar a la reordenación. Como tal siempre construye un segundo nivel de configuración sobre cualquiera otro para observarlo e intervenirlo en beneficio del sistema y en relación con su ecología. La cibercultura se funda en esta cibernética de segundo orden, propone como guía la reflexividad constructiva, creativa, configuradora. En ese sentido tiene una dimensión estética y epistemológica al tiempo que metodológica e instrumental.

La cultura de investigación refiere a todo aquello que puede ser incluido en una configuración de trabajo de indagación, en tanto lo ha construido y lo permite, condiciona, produce. Tiene una connotación de código. Todos los llamados o autonombrados investigadores poseen una cultura de investigación, la que tienen, la que les permite hacer y pensar lo que entienden y perciben como su oficio. La cibercultura de la investigación incluye esta situación y la configura en un espacio tiempo reflexivo, los investigadores miran su oficio, lo sistematizan y lo reorganizan, lo intervienen, lo mejoran, lo complejizan. ¿Cómo?, abriéndose como sistema de conocimiento y de acción práctica, nada les es ajeno, de todo aprenden para reordenar su oficio, todo conocimiento tiene un elemento constructivo que puede ser agregado o integrado al oficio de investigación. En todas sus acción siempre tienen por lo menos una doble dimensión en juego, la que dirige sus pasos hacia el conocimiento del un objeto, y la que reordena sus visiones sobre los pasos constructivos del objeto. Esto adquiere su completa organización de complejidad, cuando se mira desde la colectividad, la comunidad de investigación reorganizándose en grupo, en comunicación y sistematización de información en redes que construyen circuitos y flujos de conexión entre todo los integrantes comunitarios. En el ámbito de la cultura de investigación la soledad es posible y la comunicación es un lujo. En el ámbito de la cibercultura de la investigación la soledad es un anacronismo raro y la comunicación es la forma cotidiana de vida .

II. Sistema de información, sistema de comunicación y sistema de conocimiento

La cibercultura está construida por tres dimensiones sistémicas, la de la información, la de la comunicación y la del conocimiento. Cada una tiene aspectos específicos y particulares, y se incluyen e integran en un todo en la acción reflexivo-constructiva general. En esta nueva configuración la clave se encuentra en los principios constructivos de contacto, interacción, conexión, vínculo y comunicación, todos ellos construyen un nivel de relación social, de lo más simple a los más complejo, de la situación en que sólo hay la posibilidad potencial de que algo suceda por la presencia de condiciones que lo favorecen en lo mínimo, el contacto, hasta la interacción compleja entre entidades que se reconocen, asocian, y se comprometen en formas creativas, afectivas y enactivas de vida social. Para que estos principios constructivos operen, tengan lugar, las tres dimensiones sistémicas necesitan estar presentes, y de su complejidad y eficiencia depende en mucho el logro de la cibersociedad resultante.

La información es la primera dimensión del esquema cibercultural. En ella se realiza la figura cognitiva del la representación, de la configuración espacial del mundo en una imagen cifrada en símbolos, en lenguaje. El mundo como representación es la información como condición. Todo se puede representar, sólo se necesitan los elementos para hacerlo, con una base lógica, lingüística, y hoy también informática. Todo lo que vemos, todo lo que percibimos, todo lo que sabemos, todo lo que puede aparecer frente a nuestra percepción, memoria e imaginación, todo eso, puede ser representado en un sistema de información. El mundo es información para los seres humanos, no existe sino como información, de diversos materiales y sentidos, y todo ello es formalizable en sistemas tendientes a una síntesis matemática. Y entonces el pensamiento racional-analítico construye taxonomías, arma clasificaciones, ordenes, tipos, clases, campos, y con ello percibe el orden del cosmos y lo sintetiza en formas en el espacio, en esquemas, en modelos, en símbolos apreciables y comprensibles por medio de lenguaje natural y algunos componentes formales más. Acercarse al mundo es representarlo de alguna forma, y ahí los sistemas de información son el instrumento básico y elemental.

El conocimiento como información es fácil de entender, todo lo móvil se reduce a la inmovilidad de una categoría, de un dato, de un ítem, y la mente lo analiza o sólo lo percibe como algo que representa, que está fijo, estable, textualizado. La comunicación pone en movimiento a esa estructura cifrada, regresa al mundo vivo y presente la percepción, la vocación de pasado y de orden permanente de la información se trastoca por el sentido del flujo de lo que siempre está en cambio, en movimiento, en emergencia. Los seres humanos interactúan y con ello se pueden llegar modificar en un contacto, en un intercambio de turnos, en una serie de conversaciones, de charlas, de momentos de mutua estimulación. Y entre más grande es el ámbito de inclusión en el fenómeno de la mutua afectación mayor es la dinámica de la transformación, unos afectan a otros que afectan a otros que afectan a los unos que afectan a otros que afectan a otros. No es posible seguir el registro de todo los que sucede, va al ritmo del movimiento vital mismo, y en tanto las interacciones aumentan y las afectaciones se multiplican la comunicación es un fenómeno que coincide con la vibración misma de la vida social en actividad emergente y constructiva. Y de todo ello se pueden hacer representaciones parciales, momentáneas, que ayudan a sistematizar lo que va sucediendo, nunca al mismo tiempo que sucede, pero si cerca de su momento creativo. Ahí los sistemas de información se asocian al flujo cognitivo de la creación comunicativa. Y al tiempo es posible ir representando los sistemas que permiten esa interactividad, los sistemas de comunicación. Y al tiempo es posible proponer nuevos modelos de interactividad, sistemas de comunicación. Y de esta manera la comunicación se ayuda de la información para mejorarse y ajustarse, y la información se genera a partir de la actividad producida por formas interactuantes y constructivas.

Los sistemas de conocimiento están por encima de la información y la comunicación, las incluyen y al mismo tiempo parten de ellas, no existen sin ellas. El conocimiento es un orden de información y comunicación de segundo orden, es síntesis al tiempo que flujo sintetizador. Es la forma sistema que ordena a la vida social desde eso que se llama mentalidades, epistemes, formas culturales mayores, continentes de lo macro, lugar y tiempo donde se sedimenta todo el fluir humano, donde se concentra, donde se organiza es sus formas más claras y contundentes. Los sistemas de conocimiento son el orden subjetivo de los sistemas sociales, son la perspectiva de representación (información)-creación (comunicación) de todo lo que aparece en el mundo social, de todo lo que ha aparecido, y de todo lo que puede aparecer. Son el corazón de la mirada que percibe y entiende gracias a la síntesis que le dona vivir en un momento de la historia. Son la mirada del mundo mirándose desde las miradas particulares de los actores miembros de una época. De ahí que la cibercultura se mueve también en dirección de los sistemas de conocimiento, y trata de hacerlos visibles, para mejorarlos, para intervenirlos, gracias a las competencias de la información y de la comunicación. Y ahí las redes humanas interactuando se miran mirando y construyen los sistemas de información que necesitan para ver mejor, y los sistemas de comunicación que necesitan para fluir mejor sus visiones y poder construir entre todos los sistemas de conocimiento que permiten más y mejor visión del cosmos, vivir en una complejidad en aumento gracias al enriquecimiento del poder de la inteligencia y la percepción.

La cibercultura de la investigación promueve todo este movimiento reflexivo-constructivo, la formación de mejores sistemas de comunicación que mejoren la configuración de mejores sistemas de información, que en juego promuevan mejores sistemas de conocimiento. Todo en un movimiento hacia una mayor complejidad del sistema social que se mira mirando creando, cada vez con mayores talentos de percepción y organización, inteligencia que abre posibilidades y construye opciones que derivan en más posibilidades y opciones. Una sociedad-red de alta percepción y constructividad reelaborándose en cada momento rumbo a un horizonte indeterminado de mayor complejidad.

III. Metodologías y tecnologías de información y comunicación en la construcción social del conocimiento

En todas las épocas y regiones han existido sistemas de conocimiento, formas sintéticas de guía de la acción cifradas en formas discursivas religiosas, pedagógicas, artísticas, y otras. Ellos muestran la organización simbólica explícita o más o menos explícita de un mundo social general. En ocasiones cubren la casi totalidad del espacio simbólico de una formación social concreta, a veces sólo lo hacen en forma parcial pero determinante.su alcance.  Hay sistemas de conocimiento que han tenido una continuidad por siglos, por generaciones, cubriendo grandes extensiones de territorio, geografías casi continentales. Otros han durado menos y han impactado un espacio menor. Todos han sido sintetizados a partir de sistemas de información ya existentes, todos han tomado su lugar gracias a los sistemas de comunicación a su alcance.

Los sistemas de conocimiento han sido sintetizados en forma técnica, y han sido difundidos en forma técnica, su mayor o menor importancia ha dependido de la relación entre su configuración y el uso social a partir de esa configuración. Esto marca hoy una enseñanza que aquí se asume y se trata de explicitar. Por una parte es necesario un marco metodológico-tecnológico para promover la capacidad de síntesis de conocimiento sistemático, y por otra parte hace falta lo mismo, más aparatos y mediaciones que permitan su difusión y aplicación en un ámbito colectivo. Estas dos condiciones elementales son las que pueden ser desarrolladas por un programa Infometodológico y Comunicometodológico.

La mediología ha desarrollado un programa para indagar cómo fueron difundidas las mentalidades, las imágenes y las textualidades a lo largo de la historia humana. Las estructuras sociales especializadas fueron determinantes para ello, su tipo de organización y su capacidad de gestión y administración. Pero también fueron claves los instrumentos que utilizaron, las formas técnicas de registro, conservación, y distribución de la información, de las formas discursivas e ideológicas seleccionadas para ser orden elemental de la subjetividad social. Estos avances pueden ser complementados por la infometodología y la comunicometodología.

La infometodología y la infotecnología nos permiten concebir los programas actuales para construir los sistemas de información que las diversas prácticas sociales requieren, y con ello configurar la matriz sobre la cual es posible sintetizar los sistemas de conocimiento que necesitamos. La dimensión info implica el vector constructivo de la información, todo lo que hemos aprendido en colectivo sobre ella lo podemos aplicar en ordenes sintéticos y programáticos, la informática nos guía y nos impulsa, pero no sólo la actual sino la posible en una integración mayor de componentes no sólo racionales y analíticos, sino también emocionales, sensoriales e intuitivos. La estética también participa en este programa de manera central.

La comunicometodología y la comunicotecnología complementan la visión del proyecto. Se trata no sólo de representar al mundo, a los mundos, a las parcelas percibibles de ellos, sino de poner en contacto todos esos esfuerzos de construcción objetivadora en una matriz de interacciones y vínculos asociativos, sistemas de comunicación. En esto existe menos experiencia y propuesta, pero las guías pueden ser elaboradas a partir de un gran número de casos asilados en forma relativa y que juntos pueden aportar visiones mayores sobre lo que se puede hacer con la comunicación. Y de ahí organizar un programa de síntesis de sistemas de conocimiento a partir de la relación de lo diverso, lo plural, lo múltiple, lo heterogéneo, pero también lo comparable, lo asociable, lo relacionable, lo interaccionable . Existen pasos en esa dirección, la comunicación como punto de vista, como perspectiva tiene varias décadas entre nosotros, la cibernética ha sido su madre, la memética su ayudante. Las terapias, los programas de comunidad, de vecindario, de gremio, están ahí para enseñar mucho sobre como dialogar, escuchar, compartir. La iglesia, las organizaciones políticas, los grupos culturales, todos ellos también tienen mucho que mostrar y aprender.

Todo este cosmos metodológico y tecnológico en un sentido blando también tiene un referente duro que lo potencia y le da cauce, el de las tecnologías de información y comunicación en aparato y sistema mecánico-eléctrico. La informática y la telemática están montadas en ingenierías de diverso tipo que construyen aparatos de distintos formatos, desde computadoras, hasta satélites. Toda la infraestructura actual y por venir de las supercarreteras de información y la internet, son puntas de una configuración social que podrá ser más participativa, interactiva, constructiva, tendrá mejores condiciones para ello. Así entre la dimensión blanda del conocimiento y la dura, parece ser que nunca hubo más oportunidades que las actuales para ponerse en contacto, interactuar, crear, construir, en colectivo. Los sistemas de conocimiento por venir serán más horizontales, más heterárquicos, complejos, inteligentes, móviles, inestables. Y en todo ello el vector de la cibercultura es fundamental, y la dimensión cibercultural del conocimiento central. Nos movemos hacia otra cultura de investigación, hacia otra forma de entender y hacer la investigación, la construcción social-colectiva del conocimiento a partir de nuevas culturas de información y comunicación.

Cerrando

Tenemos la cultura de información que nos lleva a construir sistemas de información. Vivimos en un mundo donde pagar impuestos, pagar servicios, votar, hacer empresa, ordenar papeles, organizar recetarios, nos tiene ya dentro de hábitos y costumbres de sistematizar. Por otra parte tenemos práctica en ordenar bibliografía, clasificar datos, construir tipologías, para el desarrollo de nuestros proyectos de investigación. La información como constructo y guía de acción ya es parte de nuestra vida diaria de investigación. Y la comunicación tampoco nos es ajena. Tenemos sobremesas, conversaciones en un café o un bar, reuniones familiares, juntas de negocios, sesiones de grupo de trabajo, asambleas del sindicato, asistencias a congresos, listas de correo electrónico, grupos de discusión o de estudio en salas con sillas y mesas o en internet. Ya estamos en sistemas de comunicación. Lo que agrega la cibercultura de investigación es la dimensión enfática reflexivo-constructiva. Hacer los mismo que hacemos todos los días pero mirándonos y decidiendo si queremos seguir así o modificar nuestras prácticas y ecologías. Y el movimiento inicia y la evolución se enactiva. Nuestras necesidades de información se incrementan, para ello nuestras competencias y habilidades requieren un desarrollo técnico mayor. Nuestras necesidades de contacto y diálogo se intensifican, buscamos a otros para expresar nuestro punto de vista y requerimos respuestas, buscamos a otros para escuchar sus visiones y versiones de las cosas para incrementar nuestra percepción, para concertar propuestas comunes, programas colectivos y grupales de acción. Entonces las posibilidades constructivas de sistemas de conocimiento se multiplican. La información y la comunicación se hacen más necesarias. El uso de instrumentos y herramientas aumenta. El espacio social se articula con más y mejores vínculos y conexiones. Las relaciones humanas se complejizan, el tiempo y el espacio de la vida se amplifican, más cosas suceden con más gente involucrada. Muchos perciben y se perciben, muchos interactúan, la información circula, se modifica, se critica, se analiza, se sintetiza. La cibersociedad tiene mayor capacidad de autoorganización y creación, por la multitud de interacciones y acciones. La cibercultura de investigación es uno de los caminos hacia este escenario. Los investigadores de hoy son agentes promotores de estas situaciones. La nueva cultura de investigación modifica la cultura con mayúsculas, modifica la vida social, cambia al mundo, crea nuevas condiciones de lo posible, hace que lo posible venga a nosotros y que nosotros percibamos más posibilidades.

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