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“Relato en el frente chileno”. Ilario Da (Seud) 1977 Editorial Blume Barcelona


Relato en el frente chileno

http://www.blest.eu/cultura/index.htmlRelato en el frente chileno

Ilario Da [Seud.]
Literatura Chilena en el Exilio. N 9 enero 1979

relato Frente Indice

«A este chiquillo le hace falta una buena paliza», profirió su madre al no encontrar forma de aplacar el llanto que retumbaba en las paredes del pequeño comedor sin dejar dar libre curso a la cena improvisada por los compañeros de Villa la Margarita para discutir la reanudación de las tareas, teniendo en cuenta que la caída del Taco no había traído repercusiones. Sonia, que ya estaba bastante repuesta del reciente tormento, cooperó en cocinar y poner la mesa para los seis, luego arrulló el niño en sus brazos estrechándolo contra su pecho que abrió para entregarle toda la ternura que en él podía caber. A los pocos minutos el crío envuelto en sus miembros era un feliz soñador.

La comida era muy sencilla: un potaje de garbanzos y una tortilla de papas enorme, con vino, pan y manzanas.

Asistirían a la reunión, además de la pareja y Sonia, los dos compañeros de Villa la Margarita que pertenecían al grupo, y Hugo como sustituto del Taco. Mientras esperaban a este último, tranquilos y como siempre en un ambiente cálido, amistoso y familiar, discutieron sobre la corta pero larga tregua y el ánimo de cada uno por retomar sus funciones. Este vínculo de unión familiar y de compañeros, este respeto mutuo que se consolidaba con los golpes y el endurecimiento de la lucha, englobaba desde la confabulación para engatusar a un dueño de casa hasta el apoyo económico entre ellos. Esa noche también hablaron del Frente Polisario y el movimiento palestino, admiraron al Uali Mustafa Sayed, momento en que uno de los compañeros monopolizó la palabra en nombre del conocimiento de causa, hasta la interrupción del timbre y la posterior aparición de Hugo, que restregándose las manos, adujo irónicamente: «Así que habían empezado a comer…». Pese a que todos rieron, la dueña de la casa se sintió un poco molesta y corrió a servirle un plato de sopa y un vaso de vino; su hijo lo reprendió con un llanto furioso y su marido lo golpeó con sarcasmo: «Es que el compañero viene directamente de las trincheras». Hugo respondió conservando la ironía: «Efectivamente, compañero, cada calle, cada centro de trabajo, cada lugar de estudio, cada casa, cada reunión, es una trinchera; por lo tanto vengo de las trincheras». «Yo le sumaría los centros de diversión y las camas», muy serio el mismo compañero que había conferenciado sobre el Uali. Con la recogida de los platos, labor que realizaron tres personas, Hugo propuso poner término al «hueveo» y dar comienzo a la reunión. Esperó que llegaran Sonia, la otra compañera y el joven tímido que traía la tortilla, para informar un poco sobre los últimos acontecimientos nacionales e internacionales y sugerir la posposición de la discusión política para la próxima reunión, ya que dejaría tres documentos cuya lectura ayudaría a la comprensión de la coyuntura que se atravesaba; entre ellos uno sobre la situación internacional elaborado por el aparato del partido en el extranjero. A continuación organizó la reanudación del trabajo según las necesidades del partido y presentó un programa de formación política que discutieron, aceptándolo con exclusión de un libro que todos objetaron por ser imposible de conseguir: se trataba de «Marxismo y Revolución», el libro que había sacado el MIR, muy poco antes del golpe, con ensayos de diversos autores. Se dividieron las tareas según el tiempo y los enlaces de cada uno y examinaron algunos problemas locales.

A las nueve de la noche, acabada la reunión, se marchó Sonia pues tenía cita en casa de una compañera de la facultad para estudiar y preparar juntas los exámenes que se venían encima. Además de ellas dos, vendrían otra muchacha y Patricio, todos buenos alumnos pero no amigos ni compañeros de Sonia. La relación era solamente de estudio; e indispensable para ella puesto que no poseía los libros requeridos por los catedráticos. Se despidió del crío, de sus camaradas y se fue triste porque hubiese preferido permanecer en aquella mesa conversando cosas de interés, y estaba sola desde la caída de Pablo. Caminó apurada recordándolo y acariciando la quimérica posibilidad de que algún día un desconocido mensajero le traería la prodigiosa noticia que estaba vivo, que su amor estaba en una cárcel; y ella correría a hacer fila entre los familiares de los otros presos; y le llevaría su alegría, sus besos, sus lágrimas; y él, desde un rincón del patio, al verla, correría a abrazarla, a apretarla y a preguntarle sobre todos y sobre todo. Derramó una lágrima.

El barrio donde vivía la señorita Paquita era muy lindo; con muchos parques y plazas, árboles y avenidas, casas grandes y muy grandes; con un supermercado muy limpio y bien atendido donde muchas sirvientas con delantal compran, a diferencia del almacén frente a la casa modesta de los padres de Sonia, el almacén de la calle Pitón donde las señoras no compran sino que se lamentan porque no pueden hacerlo. También había autos brillantes y silenciosos, como en la Universidad, como en las películas; y no había policías vigilando y había jóvenes con motos grandes y ruidosas; luces de mercurio en las avenidas y faroles en las calles; estrellas en el cielo y la luna; balcones con parejas; ventanas con orgías detrás; chóferes limpiando el auto y césped bien regado; pero no había niños jugando en la calle, ni ventanas abiertas ni grupos charlando, ni hombres tomando ni viejos sentados en la puerta, ni grifo en la esquina. Cada familia, encerrada en su cubil, acumulando falsedad. Sonia no veía comunicación, sólo veía autorrepresión, sólo veía apariencias y prejuicios. Miraba con odio, con asco, con pena y pensaba: ganaron, son vencedores todavía; y quería aún más al Taco; y recordaba estadísticas que había leído, cifras de desnutrición, falta de viviendas, analfabetismo. En especial recordó aquella que denunciaba los 600.000 niños chilenos en una población de 10 millones de habitantes, que tenían deficiencias cerebrales debido a la falta de proteínas en los ocho primeros meses de alimentación, y que subrayaba que aun estando bien alimentados posteriormente, si bien podían recuperarse físicamente serían deficientes mentales para el resto de la vida. Luego siguió caminando de prisa y observando las casas con jardines y jardineros que trabajaban hasta de noche y perros con collares que custodiaban sin cesar, tan distintos a los escuálidos caninos que merodean alrededor de la basura en la calle Pitón.

El padre de Paquita era doctor; era un distinguido caballero que se había enriquecido honestamente con su profesión, sin robos ni fraudes, y que en tiempos de la Unidad Popular había participado gallardamente en el paro de médicos para sabotear el «gobierno marxista». Su ética profesional consistía en atender sus pacientes en pleno lujo y con gran simpatía en un consultorio privado muy caro, con secretaria linda y un poquito prostituta. Además de trabajar en dicho comercio, cumplía muy rigurosa y responsablemente un horario como cirujano en el Hospital Militar de Concepción, donde recibía ciertas pagas extras por silenciar algunas cosas que la gente no quiere saber. Su casa era muy hermosa, blanca, impecable y estaba ubicada en el barrio lindo. A su perro lo bañaban una vez por semana y su esposa tenía la fastidiosa faena de gobernar las dos empleadas de la mansión y disponer día a día el menú del almuerzo y la cena, la distribución de los puestos en la mesa en caso de visita y la elección del vestido todas las mañanas. Cada cierto tiempo, que variaba entre cuarenta y ocho y setenta y dos horas, asistía a la peluquería del barrio para cambiar de peinado y arreglarse las otras partes de un cuerpo algo demacrado, leer las revistas de modas y hablar obscenidades e insultos para el arte de pensar con algunas vecinas.

Paquita abrió la puerta y saludó a Sonia con un beso en la mejilla, luego le pidió disculpas porque no la tomaría del brazo al conducirla a la salita donde estudiarían, pero estaba esperando que se secase el esmalte de las uñas. Esto no impidió que se detuviesen tres veces en el trayecto entre la entrada y la salita, pues Paquita quería decir muchas cosas antes de llegar donde los otros dos. Le contó que Patricio vestía un pantalón de pana amarilla, último grito en Londres (se lo había traído su papá en el último viaje) y que estaba tan guapo como siempre con sus bigotes rubios. Sobre Pilar sólo dijo que estaba desagradable, y sobre ella resumió mil anécdotas.

En la salita, adornada con gusto hippie sin dejar de ser muy elegante. Patricio estaba echado en un sillón de terciopelo y Pilar tendida sobre la alfombra leyendo una revista música!. Sonia entró tímida y atemorizada, como una campesina, y saludó con un beso en la mejilla. Se sentaron y Paquita le pidió a Patricio que repitiera 1as historias de la última fiesta del sábado para Sonia, pero Pilar intervino: «Ya estoy harta de escuchar sus cuentos de marihuana».

-Puta que andái’ pesada, (1) cabrita. (2)

-¿Empezamos a estudiar entonces? -pidió Sonia con humildad.

-Claro, mejor empecemos a estudiar -Paquita.

-Sí, pues, si a eso vinimos -Pilar.

-Estoy de acuerdo en que empecemos -Patricio.

-Nadie pidió tu autorización -Pilar.

Las rencillas entre Pilar y Patricio menoscababan el estudio; sin embargo avanzaron bastante hasta la hora en que una empleada les vino a comunicar que la cena estaba servida. Sonia se sorprendió y alegó que ya había comido pero la convencieron para que los acompañara con las ensaladas. Paquita hizo las presentaciones correspondientes; acto seguido el padre introdujo a su invitado, el señor Browning, y la señora dispuso los asientos alrededor de la mesa redonda decorada con servilletas floreadas. Sonia tenía ganas de salir corriendo: «Perdóname, Pablo», pensaba para su interior.

El primer plato (una ensalada muy graciosamente arreglada, compuesta por dos tomates rellenos con huevo, carne, mariscos y verduras y rodeados por hojas de lechuga y trozos de aguacate) ya estaba en la mesa y la señora rogó que empezasen. Esto lo acompañaba un «Concha y Toro», reserva del 55, cosa que les hizo a todos pensar que el señor Browning era un personaje importante para el doctor Echevarría. Probaron el primer bocado, brindaron por la estadía del invitado en Concepción y el padre de Paquita inició la conversación preguntando paternalmente por los estudios. Luego de escuchar la respuesta de su hija, exclamó: «¡Ay, las matemáticas!», y todos rieron. A continuación, el señor Browning, aún más simpático y con espíritu más jovial, narró una historia con acento extranjero sobre su juventud y las matemáticas. Esta vez todos rieron a carcajadas. La señora ofreció pan y el señor Browning aprovechó la oportunidad para elogiar los tomates rellenos y el vino chileno. De fondo se escuchaban unas cuecas interpretadas por los Huasos Quincheros; seguramente el doctor Echevarría los había colocado bajo la insistencia del señor Browning que desearía oír algo «nativo». Y Sonia se regocijó recordando que en la gira por Alemania los habían apedreado por representar la Junta. En ese momento, muy inoportunamente, Patricio se interesó por el señor Browning y le preguntó si su apellido tenía alguna relación con las pistolas de esa marca. El interpelado sonrió, al igual que el doctor Echevarría, que acotó en voz alta:

«Estos muchachos…». Pero Browning se empecinaba en ser simpático y le respondió con una pregunta:

«¿Tú conoces las pistolas de esa marca»? Y Patricio, después de mirar a Paquita, le dijo que había pertenecido a «Patria y Libertad» (3) en tiempos de la Unidad Popular. Todos rieron y la señora explicó: «Es un pequeño héroe que tenemos aquí». A Sonia le entraron náuseas, le dolía la cabeza, no hablaba ni miraba más que su plato. Vio a Hugo y al grupo de Villa la Margarita que estaban tomando café.

Después de algunas preguntas del señor Browning y las respuestas del «general» Patricio, que miraba a los demás desde su pedestal, el doctor Echevarría consideró apropiado desviar un poco la atención de su invitado y empezó a comentar, auxiliado por su esposa, lo dura que había sido la pelea en esos tiempos y cómo todo el mundo participaba en lo que podía. «Éramos un pueblo angustiado que anhelaba libertad y comida.» Y la señora completó: «Éramos miles dispuestos a todo». Por supuesto el doctor Echevarría detalló el paro de profesionales. Sin embargo, la intervención del señor Browning fue inesperada pues preguntó por los argumentos de que se valían los médicos que siguieron trabajando. «Decían que tenían ética profesional.» Y rieron. Pilar contó anécdotas de la lucha callejera y las tomas de liceos. Patricio sólo esperaba que le preguntasen para intervenir sobre el tema, pero Paquita no pudo aguantarse y habló en nombre de los apolíticos que habían hecho lo posible por derrocar el gobierno de Allende que politizaba todo y no dejaba hacer nada tranquilo. Sonia tenía miedo que se dirigiesen a ella, estaba temblando, se sentía rodeada por oficiales del ejército enemigo y no se atrevía a decir nada. Cada vez los concurrentes se acaloraban más y arengaban con más odio a los upelientos y los extremistas; les deseaban lo peor, a veces morbosamente. Vomitaban palabras, insultos, mentían, inventaban, especulaban, amenazaban. «Perros», pensaba Sonia. Y le preguntaban a Patricio: al héroe que describía cabezas rotas, autobuses volcados… Pero el señor Browning estaba muy bien informado y le preguntó de pronto:

«¿Estuvieron miedosos cuando mineros de Lota vinieron abajo con dinamita?».

Vaciaron el primer plato y hubo que traer otra botella de vino: «Undurraga», reserva del 62. El doctor Echevarría lo fue a buscar mientras su mujer desvariaba sobre la tranquilidad actual y la abundancia de productos en las tiendas y supermercados. Pero el señor Browning la empantanó recordándole que esa calma paradisíaca había sido quebrada una semana atrás por una noticia que ocupó la primera plana de los diarios y que hacía relación a un enfrentamiento entre miristas y el ejército, con resultado de un cabo muerto. La señora, un poco ofendida, le contestó para salir del aprieto:

-Son unos pocos locos que quedan sueltos y que van cayendo como moscas. Ya ve, murió Miguel Enríquez, Luis Corvalán está preso y Altamirano está escondido en Moscú. (4)

-A propósito -el doctor Echevarría, que había destapado la botella-, me tocó atender a dos heridos de ese baleo en el hospital militar-. Sonia se asustó.

-Uno era un militar de civil y el otro un extremista.

-¿Y cómo era el extremista? -preguntó Patricio y Sonia casi se lo agradece.

-Era un poco gordo, con cara de indio de mierda y con bigotes imitando a su jefe -Sonia suspiró con egoísmo y los demás rieron.

Pero la señora cambió de tema y contó las vacaciones que recientemente habían pasado en las termas de Pullehue. Enalteció los millonarios que solían concurrir a ese lugar, la belleza de la naturaleza y lo bien que van las vacaciones cuando se tiene una vida tan agitada. Sonia pensó en su trabajo y maldijo a la mujer pese a estar contenta con la noticia de que Pablo no estaba herido. Browning dijo que no tenía nunca vacaciones y Patricio le preguntó cuál era su trabajo. Arrogante respondió: «Yo represento a United States Laboratory». Y la señora volvió a importunar con la calma y la seguridad con que se caminaba por la calle. Pero esta vez fue Patricio, siempre tan empingorotado, quien se quejó de que el toque de queda coartaba la vida nocturna. Pero el médico se obstinaba en obligarlos a interesarse en sus chismes del hospital. Esta vez habló de la depuración de haraganes que sólo hacían política y no trabajaban, de las listas de médicos, matronas y enfermeras terroristas que tuvieron que denunciar, de un cirujano que él, en persona, había tenido que delatar ante las autoridades porque no quería dejar su puesto vacante.

Una sirvienta vino a recoger los platos con trozos de tomate y hojas de lechuga a medio roer. A continuación trajo una bandeja con pavo asado, otra con papas doradas y una tercera con guisantes: una comida sin personalidad, sin historia, sin gracia; al contrario, de la que se consumía en casa de los padres de Sonia, donde se comía mal pero guisado con cariño y características del arte culinario chileno: cazuelas, porotos granados, curanto con chapalele, pastel de choclo, etc. Sonia no se sirvió pavo, los demás lo hicieron en cantidades exuberantes. Y se tocó le tema de los presos políticos, de los pocos presos políticos, y Patricio opinó que eran demasiado escasos. La señora dijo que muchos de ellos deberían estar muertos, y su marido articuló: «Marta, por favor». Pero Pilar sorprendió a todos al informar que a esas alturas ya no habían presos políticos y dio como prueba que su padre, abogado, estaba al tanto de esas cuestiones. Lo demás, dijo, es hacerle el juego a la campaña del comunismo internacional y los exiliados. No se volvió a mencionar el asunto para no manchar esa ingenuidad admirablemente detestable. El doctor Echevarría fue quien sacó el rebaño del embrollo:

-Entiendo que en su país no hay presos políticos.

-Eso es correcto -le contestó Browning.

-Es admirable cómo han logrado exterminar el marxismo sin necesidad de recurrir a… bueno, a… métodos… hm…

-¿Violentos? -le auxilió Browning.

-No es exactamente la palabra que buscaba.

-¿Incivilizados?

-Tampoco, pero bueno, me entiende la idea. A partir de ese episodio la señora recordó el mendigo que había venido en la tarde a ofrecerse para arreglar el jardín por un plato de comida y que ella, por supuesto, había despachado porque tenían jardinero. Sin embargo su marido murmuró:

-Deberías haberle dado algo a ese pobre hombre.

-Es que si uno les da una vez empiezan a venir todos los días. Se acostumbran y después toman confianza y se meten a dentro de la casa, y bueno, tú sabes, todos tienen algo de ladrones. En su país no pasa eso, ¿verdad?

-No. En mi país no hay gente pobre. Todos tienen su hogar, su alimento, su TV.

-Claro, es un país muy rico.

-Yo tengo un amigo en Ohio, y en las cartas me escribe maravillas de la vida por allá. Pero creo que hay muchos problemas de droga.

-Muchos y serios en gente joven.

-Ése es uno de los grandes problemas de nuestra época -comentó el médico sobándose la barriga… De postre, helado. Y con el cigarrillo, café. Después los jóvenes se retiraron a continuar el estudio despidiéndose del simpático, correcto e inteligente gringo. El médico se encerró con él en su despacho. La señora se puso a impartir instrucciones a las sirvientas. Patricio siguió alabando a los imperialistas y las dos niñas a escucharlo con la boca abierta. Sonia se fue argumentando que estaba muy cansada y que podría estudiar el resto sola. Los tres, apenas se hubo marchado, se lanzaron como buitres a descuerarla a sus espaldas, a leer revistas y escuchar música. Ella fue a encerrarse en su cuartucho de pensión barata, compungida por no haber tenido el valor de decirles algunas verdades. Recorrió los parques y plazas…, pero en el camino decidió ir a dormir donde sus padres: una pareja muy sencilla y bondadosa que no quiso creer que ya había cenado.


Notas:

1. pesada: antipática.

2. cabrita: niña.

3. Grupo fascista armado que actuó contra el gobierno, los partidos de izquierda y movimiento obrero en general, durante el periodo de la presidencia de Allende. Naturalmente, después del golpe de Estado, apoyó a la junta militar de Pinochet.

4. Miguel Enríquez era el máximo dirigente del MIR; Luis Corvalán, el secretario general del Partido Comunista de Chile y Carlos Altamirano el secretario general del Partido Socialista.

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Memoria desclasificada.. 39.500 archivos , 407 fichas de víctimas de crímenes de lesa humanidad.


Presidente de la Corte Suprema debe autorizar que 39.500 archivos de la ex Colonia Dignidad se entreguen

7 abril, 2014 7:02 pm

Declaraciones las realizó director de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, integrante de la “Mesa de la Mesa de Trabajo Colonia Dignidad”, Higinio Espergue, luego que el Ministro en Visita Jorge Zepeda desclasificara 407 fichas de víctimas de crímenes de lesa humanidad. Llamó a las Fuerzas Armadas a que “colaboren y entreguen toda la información de que disponen”. Teresa Izquierdo, Secretaria de la corporación llamó a los familiares a que se acerquen a los sitios de memoria a ver las fichas de sus familiares y mostró la de su marido detenido desaparecido: Hugo Daniel Díaz Videla. Juan René Maureira de Londres 38 señaló que las fichas podrán “aportar al esclarecimiento de muchos de los de casos de las víctimas de la dictadura”.

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La mesa de trabajo Colonia Dignidad informó hoy en el Palacio de los Tribunales de Justicia sobre la entrega de 407 fichas del archivo del ex reducto alemán, correspondientes a detenidos desaparecidos y ejecutados políticos que pasaron por los centros de tortura y exterminio de Villa Grimaldi, Londres 38, José Domingo Cañas y Venda Sexy durante la dictadura..

Los documentos fueron entregados por el juez Jorge Zepeda, quien lleva las causas por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la Región del Maule, a solicitud formal de representantes de dichos sitios espacios de memoria.

Los documentos forman parte de un archivo integrado por 39.000 fichas incautadas en 2005 en el predio alemán, y que se han mantenido en reserva por el secreto del sumario en la causa que lleva Zepeda por asociación ilícita.

Las fichas entregadas corresponden a 229 personas que estuvieron en Villa Grimaldi, 93 en Londres 38, 59 en José Domingo Cañas y 26 en la casa de Irán con Los Plátanos (Venda Sexy), quienes se encuentran detenidas desaparecidas o fueron ejecutadas por la Dina.

La fichas entregadas son 407 y constituyen y quedan 38.500.

Al respecto, Margarita Romero, de la mesa de trabajo de Colonia Dignidad, dijo que el juez Zepeda le explicó que “las fichas están a resguardo y además están dentro de una causa que lleva y que todavía está en estado de sumario, por lo tanto, terminada la causa también nos manifestó la posibilidad de que estas fichas se hicieran públicas para conocer el contenido”.

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Por su parte, Higinio Espergue, director de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi y sobreviviente de ese centro manifestó que “para nosotros es muy importante esta información que se nos ha entregado, pero queremos que se nos garantice por parte del Presidente de la Corte Suprema que los 39.500 archivos sean entregados a la comunidad, sean abiertos y también nos interesa que las Fuerzas Armadas de una vez por todas colaboren y entreguen toda la información de que disponen, porque han entregado parcialmente información, hubo informe Rettig, informe Valech, Mesa de Diálogo y siempre ha sido parcial y a goteras. Tienen que de una vez por todas entregar toda la información al país”.

Espergue destacó que “ésta fue una dictadura cívico militar, a todos los civiles que estuvieron involucrados, que hoy tienen cargos, responsabilidades, es un deber entregar la información para esclarecer la verdad y la justicia. Y si sólo hoy sabemos esto es porque ha habido impunidad y un pacto de silencio y eso no lo podemos permitir, por eso apoyamos esta campaña por desclasificar toda la información”.

En la oportunidad Teresa Izquierdo, secretaria de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, esposa del detenido desaparecido Hugo Daniel Díaz Videla, mostró la ficha de su marido, la única que pudo ser mostrada, dado que las organizaciones de derechos humanos decidieron no hacerlas públicas hasta que no sean vistas primero por los familiares de las víctimas.

Teresa expresó que “las fichas estarán en los respectivos sitios de memoria para que cada familiar los vaya a consultar, en la ficha de mi marido hay antecedentes de su detención, hay fotocopias de prensa y no hemos tenido tiempo para estudiarlas, es un tema bastante delicado, nosotros pensamos que vamos a tener antecedentes como para reabrir procesos”.

“Las fichas hablan de la detención, de testigos de la detención, de lo que le sucedió cuando estaba en la Villa Grimaldi y posteriormente habla que a él lo sacaron de ahí con destino desconocido. Habemos muchos familiares que pensamos que fueron a la Colonia Dignidad, por eso es que es tan importante esta desclasificación”, indicó Izquierdo.

Consultada que significaba para las familias tener acceso a esta información que sabían que existía, Izquierdo se mostró emocionada y expresó “no tengo palabras para manifestarlo. Estoy un poco bloqueada, es una emoción fuerte, porque van a ser 40 años desde que fue detenido, tenía 21 años, era un joven hermoso y bueno, uno siempre se está reencontrando con la historia y siempre aparece. Estas fichas se encontraron el año 2005 y esto nos permite acercarnos más a la verdad”, expresó visiblemente emocionada”.

“Es conmovedor, es duro, pero también puede abrir una puerta, el caso de mi marido está abierto en este momento porque él es parte de la lista de los 119 de la “Operación Colombo” y se acaba de reabrir acerca de los civiles que participaron en el terrorismo de Estado, porque esto también fue un montaje periodístico”, señaló.

“Mi marido fue detenido en la calle un 14 de febrero un día especial para las parejas y lo que yo supe después es que lo llevaron a la Villa Grimaldi, a él lo balearon, llegó baleado a la Villa Grimaldi, pero se recuperó según los testigos y a fines de ese mes fueron llevados encadenados con un grupo hacia un destino desconocido. Nunca más tuve noticias de él, la verdad es que él estaba en la resistencia, luchando contra la dictadura, era un hombre maravilloso, estaba lleno de energía, de fuerza de pasión”, recordó.

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“Yo creo que la mayoría de los familiares de los detenidos desaparecidos siempre se les ha cruzado por la cabeza que a lo mejor terminaron en la Colonia Dignidad. Esto es un aporte importante, porque siempre andamos buscando el destino final, saber qué pasó”, concluyó.

Por su parte, Juan René Maureira representante del sitio de memoria Londres 38 indicó que esto se enmarca dentro de un esfuerzo que estamos haciendo las organizaciones de derechos humanos y sitios de memoria “exigiendo la reapertura de los archivos que tienen que ver con la represión. Respecto al secreto de Estado y razones de seguridad nacional, nosotros hemos sostenido desde hace varios años que cuando se trata de crímenes de lesa humanidad las convenciones internacionales y las mismas organizaciones de derechos humanos han señalado que no puede haber secreto de Estado, ni mucho menos invocar razones de seguridad porque se trata de información súper relevante para el país, para la sociedad entera. A cuarenta años del golpe de Estado es un momento en que la sociedad tiene derecho a exigir que se abran estos archivos para conocer la realidad sobre cómo operó el terrorismo de Estado en Chile”.

Maureira agregó que las fichas “dan cuenta del grado de coordinación que tenía la Dina con Colonia Dignidad y otros organismos de seguridad y de inteligencia de la dictadura”.

“Esto demuestra que los archivos de la represión existen, o sea Colonia Dignidad acumuló 39 mil fichas sobre casos de detenidos desaparecidos y ejecutados y no sabemos quizás si además hay otra información relevante sobre la represión y por lo tanto nos permite sostener que así como existen archivos en Colonia Dignidad, perfectamente pueden existir archivos en otros organismos del Estado como las Fuerzas Armadas, los organismos de la policía y ministerios”, puntualizó.

“En el caso de las Fuerzas Armadas se sigue sosteniendo que esa información no existe – aseguró el representante de Londres 38-, y en ese caso nosotros queremos saber bajo que amparo legal se eliminó esa información y quienes son los responsables de esa eliminación”.

“Consideramos que el pleno conocimiento de los documentos encontrados en Colonia Dignidad podrá aportar al esclarecimiento de muchos de los de casos de las víctimas de la dictadura y de la práctica del terrorismo de Estado al que fue sometido nuestro país”, consignó la mesa de trabajo de Colonia Dignidad en una nota de prensa.

La instancia anunció que adhiere a la campaña de apertura de archivos de Londres 38, Espacio de Memorias, que también incluye la desclasificación de los documentos de las Fuerzas Armadas y de las Comisiones Rettig y Valech, entre otros, y reconoce los esfuerzos que han realizado otros sitios de memoria y las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos en pro de la apertura de archivos, incluido el de Colonia Dignidad.

“Los integrantes de la mesa de trabajo valoramos la entrega de las fichas por parte del juez Zepeda y reiteramos nuestro compromiso de seguir pugnando por la apertura de las fichas de miles de personas que fueron víctimas de la represión, así como la totalidad de los documentos, de los que se desprende la profunda complicidad que existió entre la Dina y los jerarcas de Colonia Dignidad, quienes hasta ahora no han sido condenados por los delitos de lesa humanidad en los que participaron”, declaró la entidad.

En tanto, Hilda Garcés, de la Casa de Memoria José Domingo Cañas señaló que desde hace un año “llevamos una investigación, al principio habían 50 detenidos desaparecidos de este lugar y con esta investigación que realiza un investigador nuestro llevamos 58 detenidos desaparecidos”.

Sadi Arenas, historiador del sitio memoria José Domingo Cañas explicó que las fichas estaban en Colonia Dignidad “porque los jerarcas de Colonia Dignidad actuaban prácticamente como un sitio de inteligencia. Este es un método que provenía de la Segunda Guerra Mundial en que se fichaban a todos los que eran susceptibles o ser o enemigos”.

Contacto
Carlos Antonio Vergara
9 573 85 69
Encargado de comunicaciones
Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi

Miguel Enríquez, treinta años ( 40 AÑOS) después . Por Néstor Kohan


 

 

 
Date: Thu, 27 Mar 2014

   

Miguel sigue viviendo en el corazón y en la mente del pueblo, de los estudiantes, de los profesionales, de los artistas, de los intelectuales, de todos aquellos que quieren un mundo mejor y más justo para todos, y no sólo y exclusivamente para un grupo de privilegiados.” (Edgardo Enriquez, padre de Miguel)



 

 

 

El revolucionario chileno asesinado ha ingresado por la puerta grande en lo más original del marxismo latinoamericano

Miguel Enríquez, treinta años después 

Por Néstor Kohan

Ya es hora de decirlo claramente. Como tantos otros militantes de nuestra América, Miguel Enríquez [1944-1974] ha ingresado por la puerta grande en lo más original del marxismo latinoamericano. Hijo político del Che Guevara y, por eso mismo, hermano de nuestro Mario Roberto Santucho, Miguel pertenece a esa gloriosa familia continental que también integran Luis Emilio Recabarren, José Carlos Mariátegui, Julio Antonio Mella, Farabundo Martí, Fidel Castro, Carlos Fonseca, Roque Dalton, Carlos Marighella, Silvio Frondizi, Turcios Lima, Inti Peredo, Raúl Sendic, Camilo Torres y Tamara Bunke, entre muchísimos más. 

Que el treinta aniversario de su caída sirva no sólo para recordarlo con cariño y orgullo en su querido país sino también para aprender de él, de su pensamiento, de su ejemplo y de su lucha en toda América latina y el mundo.

Un joven rebelde que interviene sin pedir permiso

Miguel vivió la lucha revolucionaria de su pueblo como un joven rebelde. No solamente por su corta edad sino además por su mente abierta y su desafío de las jerarquías establecidas en la derecha y también en la izquierda. 

Su vida política juvenil fue meteórica. Vivió joven y, lamentablemente, murió joven. Apenas había cumplido los 30 (treinta) años cuando la muerte en combate lo encontró dignamente donde tenía que estar. Del lado del pueblo, de cara al enemigo, enfrentando a la dictadura de Pinochet.

¡Sí, Miguel tenía apenas tenía treinta años! Parece mentira. (No olvidemos que Julio Antonio Mella, el fundador del primer partido comunista cubano, fue asesinado en su exilio mexicano cuando apenas tenía 25 años…). Y pensar que ya a esa edad había desarrollado todo un pensamiento teórico propio y una acción política encaminada a concretarlo.

Deberían tenerlo en cuenta algunos ex revolucionarios, arrepentidos o quebrados, cansados de luchar y de confrontar, que apelando a su prestigio del pasado hoy se pliegan al poder subestimando con soberbia a las nuevas generaciones de militantes rebeldes que se están formando en la búsqueda de un nuevo camino revolucionario. Esos mismos que, tan lejanos de la humildad de Miguel y de Robi, del Che y de Fidel, en lugar de ayudar a las nuevas generaciones a construir un camino propio, de alentarlas en la rebelión contra el sistema, de transmitirles la experiencia del pasado (incluso si fue derrotada), están más preocupados por lustrar su propio ego y mirar su propio ombligo.

La tarea urgente de nuestros días presupone revertir lo que el genocidio militar intento implementar: el olvido sistemático y la pérdida de identidad rebelde. Si a comienzos del siglo XX ser de vanguardia implicaba romper con todo pasado y toda tradición, actualmente, después del genocidio, no hay nada más de vanguardia que recuperar la tradición revolucionaria olvidada y superar el vacío entre la generación de Miguel y la actual.

 
Entrevista de Punto Final, publicada en el Nº 53 del 23 de abril de 1968, Miguel tenía entonces 24 años. Descargar pdf de la nota.

En el año en que se funda el Movimiento de Izquierda Revolucionaria-MIR Miguel tenía 21 años. Cuando se convierte en su secretario general contaba con 23. Su hermano argentino, Robi Santucho, tenía 29 años cuando se funda el PRT y apenas llegaba a 40 cuando muere de igual manera que Miguel. Ernesto ni siquiera había cumplido los 40 cuando fue asesinado por órdenes de la CIA y el Ejército boliviano en La Higuera. Toda una generación latinoamericana de jóvenes que no pidieron permiso para pensar, para cuestionar, para hablar, para estudiar, para militar y actuar, para amar. ¿Por qué tres décadas después las nuevas generaciones van a tener que presentarse sumisamente, esperando la palmadita en la espalda, para recién allí abrir la boca? A pesar de su escandalosa juventud, Miguel se animó a desoir los consejos “realistas” y a cuestionar a los “experimentados” reformistas de su tiempo. Hay que aprender de su ejemplo…

El doble desafío

La práctica política del MIR y de Miguel Enríquez ubicaron en el centro del debate la doble tarea que los revolucionarios tienen por delante si pretenden lograr eficacia en su accionar contra el sistema capitalista: crear, construir y desarrollar la independencia política de clase y, al mismo tiempo, la hegemonía socialista.

En la historia latinoamericana, quienes sólo pusieron el esfuerzo en la creación y consolidación de la independencia política de clase, muchas veces quedaron aislados y encerrados en su propia organización. Generaron grupos aguerridos y combativos, militantes y abnegados, pero que no pocas veces cayeron en el sectarismo. Una enfermedad recurrente y endémica por estas tierras. Quienes, en cambio, privilegiaron exclusivamente la construcción de alianzas políticas e hicieron un fetiche de la unidad a toda costa, con cualquiera y sin contenido, soslayando o subestimando la independencia política de clase, terminaron convirtiéndose en furgón de cola de la burguesía (“nacional”, “democrática” o como quiera llamársela), cuando no fueron directamente cooptados por alguna de sus fracciones institucionales. 

Una de las grandes enseñanzas políticas de Miguel y de todos aquellos y aquellas que entregaron su vida por el sueño más noble de todos los que podamos imaginar, la creación del socialismo, es que hay que combinar ambas tareas. No excluirlas sino articularlas en forma complementaria y hacerlo, si se nos permite el término —que ha sido bastardeado y manipulado hasta el límite—, de modo dialéctico. Es decir, que nuestro mayor desafío consiste en ser lo suficientemente claros, intransigentes y precisos como para no dejarnos arrastrar por los distintos proyectos burgueses en danza —sean ultrareaccionarios o “progresistas”— pero, al mismo tiempo, tener la suficiente elasticidad de reflejos como para ir quebrando el bloque de poder burgués y sus alianzas, mientras vamos construyendo nuestro propio espacio autónomo de poder. Y eso no se logra sin construir alianzas contrahegemónicas con las diversas fracciones de clases explotadas, oprimidas y marginadas.

No confiar en el imperialismo pero… ni un tantito así

Miguel y sus compañeros también contribuyeron a esclarecer la necesaria e íntima imbricación entre las luchas populares de los movimientos sociales latinoamericanos —desde las reivindicaciones más elementales de las poblaciones hasta las más elevadas como la lucha por el socialismo— con la cuestión del antimperialismo. No puede haber en nuestra América ni ejercicio de la democracia real, si soberanía nacional genuina ni socialismo auténtico que no se plantee al mismo tiempo la lucha antiimperialista. No son “etapas” rígidas y distintas ni aspectos escindibles. Son fases de un mismo proceso de lucha. 

Ese pensamiento tan característico de Miguel también resulta aleccionador para los debates teóricos y políticos contemporáneos. Tanto frente a quienes reducen las luchas latinoamericanas actuales únicamente a la contradicción entre imperialismo y nación (negando cualquier otro tipo de contradicción en el medio) como frente a quienes, en el polo opuesto, pretenden enterrar por decreto filosófico posmoderno la existencia de la dependencia, del imperialismo y de su dominación guerrerista y genocida.

Un buen ejemplo de la primera posición lo constituyen aquellas corrientes que apoyan el actual proceso de lucha y resistencia antiimperialista de Venezuela, pero tratando por todos los medios de frenar dicho proceso, de “aconsejar” a Hugo Chávez y su movimiento bolivariano que lo mejor sería de aquí en más optar por la estrategia de una supuesta “tercera vía” —ni capitalismo neoliberal ni tampoco socialismo—.

Un ejemplo sumamente expresivo del otro polo de la ecuación lo constituyen aquellos otros que, seducidos por la promoción mediática de libros como Imperio de Negri y Hardt, creen ilusoriamente que hoy las banderas y las tareas antimperialistas ya están viejas, ya no sirven, pues pertenecen al pasado de los dinosaurios de izquierda.


Discurso de Miguel Enríquez en el Teatro Caupolicán, Santiago. 17 de Julio de 1973.

Miguel Enríquez nos enseña —no sólo a las hermanas y hermanos chilenos sino a todas y todos los latinoamericanos— que no habrá “democracia radical” ni democracia real, ni socialismo ni independencia nacional duradera sino se lucha y confronta al mismo tiempo contra el imperialismo. Este último sigue existiendo, está vivito y coleando, y cada día, más allá de la frivolidad de la literatura posmoderna y posestructuralista a la moda, se vuelve más agresivo y guerrerista que nunca antes en la historia. 

¿Burguesías progresistas? ¿Capitalismos nacionales?

Miguel, siguiendo fielmente las enseñanzas del Che, siempre descreyó del “progresismo” discursivo de las burguesías vernáculas y de su supuesta capacidad para enfrentar realmente al imperialismo. Él había llegado a la conclusión, como muchos de los compañeros de su generación, que las burguesías autóctonas son parte funcional del engranaje de dominación, aun cuando utilicen los fuegos de artificio verbales, seudo nacionalistas y seudo democráticos, para institucionalizar las protestas y neutralizar toda disidencia radical. 

Seamos sinceros. Preguntémonos con una mano en el corazón: ¿Qué pensaría actualmente Miguel Enríquez de Lagos? ¿Y de Kirchner? 

Enfrentando ideológicamente a quienes se proponían tejer alianzas con la burguesía “nacional” y sus expresiones institucionales, Miguel creía que el sujeto de las transformaciones sociales latinoamericanas no podían ni debían ser los “empresarios buenos”, aquellos que producen, por oposición a los “empresarios malos”, los que especulan. No hay capitalismo bueno y capitalismo malo, capitalismo con rostro humano y capitalismo con cara monstruosa. Hay capitalismo. Hay imperialismo. Miguel lo sabía perfectamente. Nunca se confundió.

Polemizando con quienes promovían un proceso rígido de etapas separadas para la revolución chilena, Miguel sostenía que la lucha por el socialismo no podía quedar relegada para un más allá inescrutable y lejano. Si bien el socialismo no puede hacerse por decreto y en forma repentina, cuando a cada uno se le dé la gana, tampoco debe ser reemplazado en nuestra lucha únicamente por “la democracia”, por más progresista que ésta fuera, o por la muchas veces genérica e indeterminada “liberación”.

Con el corazón y las entrañas en Cuba y la cabeza en el propio país 

Miguel, como muchos otros miembros de esa familia de revolucionarios continentales que mencionamos al comienzo, también nos dejó una lectura creadora, inteligente y antidogmática de la revolución cubana. Aunque amaba a Cuba —tanto como nosotros— y visitó numerosas veces la isla rebelde que todavía hoy desafía a Goliat, se negó a transformar la adhesión al proceso de lucha y resistencia continental abierto por la revolución cubana en una fórmula cristalizada. Nada más ajeno al pensamiento político de Fidel y el Che que un dogma cosificado.

Al mismo tiempo el MIR, bajo liderazgo de Miguel, supo combinar la defensa intransigente de la herencia insumisa de Fidel y el Che con una política específica para el propio país, que tuviera en cuenta la dinámica que asume la lucha de clases interna y la batalla antiimperialista en la propia sociedad. Nada más lejano del espíritu antidogmático de la revolución inspirada en José Martí que confundir las necesidades diplomáticas del estado cubano —impuestas por el bloqueo y la geopolítica del imperialismo— con la política específica que deben llevar adelante las fuerzas revolucionarias dentro de cada país latinoamericano.

Miguel y sus compañeros fueron entusiastas defensores del socialismo. Jamás se dejaron arrastrar, pero ni por un solo segundo, al anticomunismo disfrazado de “progresismo”. Tenían la brújula bien puesta y en su lugar. No obstante, marcaron serias distancias frente a los regímenes del llamado “socialismo real” del Este europeo. Un buen ejemplo de esto puede corroborarse leyendo la declaración que el MIR publica rechazando en 1968 la invasión soviética a Checoslovaquia.

La solidaridad internacionalista no podía ser motivo para apoyar posiciones indefendibles.

¡Cuánta lucidez! ¡Qué falta nos hace hoy, cuando más de uno pretende encubrir su completa subordinación política a diversos gobiernos burgueses seudo progresistas y proyectos económicos dependientes apelando —para legitimarse— al nombre de Cuba o, más recientemente, al de Venezuela. Hace mucho tiempo Miguel había advertido la falacia implícita en ese tipo de operación política que utiliza mezquinamente el prestigio de Cuba para hacerse autopropaganda y autobombo. La mejor manera de defender del imperialismo a Cuba y su hermosa revolución es luchando contra el imperialismo y por la revolución en cada país y en todo el mundo.

¿Por qué cayó el compañero Salvador Allende?

“Yo no me muevo de aquí [Palacio de la Moneda, día del golpe de estado], cumpliré hasta mi muerte la responsabilidad de presidente que el pueblo me ha entregado. Ahora es tu turno Miguel…”.

Salvador Allende (Testimonio de su hija Beatriz Allende) 

Uno de los elementos más polémicos y discutidos que han rodeado el nombre del MIR y de Miguel Enríquez tiene que ver con el derrocamiento de Allende. 

Miguel explicaba pacientemente que la caída del compañero Salvador Allende —ambos se tenían un profundo y merecido respeto personal— no fue obra de dos supuestos “extremos”. O, para decirlo en el típico lenguaje de la derecha argentina, de “dos demonios”. Por un lado, el demonio de la extrema derecha autoritaria: Pinochet y sus FFAA, comandados por EEUU. Por el otro, el demonio de la extrema izquierda, impaciente e infantil: el MIR, los cordones obreros industriales, las tomas de tierras, etc. 

¡No! Esa leyenda que algunos segmentos de la izquierda europea se encargaron interesadamente de propagandizar —para así legitimar el “compromiso histórico”, por ejemplo en Italia, con la Democracia Cristiana— no era realista.

Video para descargar: Manuel Cabieses habla de Miguel Enríquez

Manuel Cabieses habla de Miguel Enríquez – La memoria y la vida 30 años después

Treinta años no son nada en la historia de un pueblo; marcan, sin embargo, un tránsito que, en la ausencia, se convierte en memoria o en olvido. El entonces joven dirigente político -asesinado por la dictadura de Pinochet- sobrevive a sus asesinos. 

Manuel Cabieses lo conoció bien; el y su entrevistador militaron con Enríquez en la misma organización. Pero no es su conversación un ejercicio de nostalgia. Ambos miran hacia el futuro y en ese futuro latinoamericano sitúan el legado de quien recuerdan al estar por cumplirse tres décadas de su muerte. 

Fuente: ARCOIRIS TV, duración: 10 minutos

Las fuerzas revolucionarias que empujan y actúan para profundizar los procesos populares no son la causa de la represión o las derrotas cuando ellas ocurren. Miguel Enríquez, como el Che Guevara, no se cansaba de repetirlo: las transformaciones que no avanzan, retroceden y caen. La revolución cubana pasó a la historia porque eligió el camino inverso de la claudicación. Cuando en Cuba la derecha presionaba y el imperialismo se endurecía, Fidel Castro apretó el acelerador. Hoy Venezuela se encuentra ante la misma disyuntiva histórica. Errónea lectura realizan aquellos que quieren extraer como corolario de Venezuela la peregrina idea de que Chávez debe recurrir a un tercer camino intermedio entre el neoliberalismo y una perspectiva antiimperialista de socialismo.

Miguel planteaba, una y otra vez, que la verdadera fuerza del gobierno de Allende, radicaba en el poder autónomo de la clase obrera y el pueblo pobre. Grave equivocación —trágica, sangrienta, incluso para los mismos que la propiciaban— la de creer que cediendo terreno a los militares chilenos, incluso incorporándolos al gabinete de la Unidad Popular, se iba a detener el golpe. Hoy ya todo está claro. Pero Miguel y su corriente lo plantearon en aquella época, mientras estaba sucediendo.

Cabe aclarar que cuando Miguel hablaba de “poder autónomo” no quería decir poder contra Allende, todo lo contrario. Poder autónomo significaba poder independiente del estado burgués y sus instituciones políticas de dominación “democrática”.

¿Cambiar el mundo sin tomar el poder?

A lo largo de su corta e intensa vida política Miguel siempre destacó en primer plano la cuestión del poder. Ese es el primer problema de toda revolución. En tiempos de Allende y en nuestra época. 

¡Cuanta vigencia tienen hoy sus reflexiones! Sobre todo cuando en algunas corrientes del movimiento de resistencia mundial contra la globalización capitalista han calado las erróneas ideas de que “no debemos plantearnos la toma del poder”. Erróneas ideas que vuelven a instalar, con otro lenguaje, con otra vestimenta, con otras citas prestigiosas de referencia, la añeja y desgastada estrategia de la “vía pacífica al socialismo” que tanto dolor y tragedia le costó al pueblo de Chile. En primer lugar, al heroico y entrañable compañero Salvador Allende, honesto y leal propiciador de aquella estrategia. 

Existe un hilo —no rojo, sino más bien amarillo— de continuidad entre: (a) aquella doctrina soviética promocionada desde Moscú a partir de 1956 de la “transición pacífica al socialismo” (nacida junto con la doctrina de la “coexistencia pacífica” con el imperialismo); (b) la doctrina eurocomunista del “compromiso histórico” con el estado burgués y sus instituciones; (c) la estrategia del “camino pacífico —sin tomar el poder— al socialismo” experimentada en Chile a partir de 1970 y (d) la actual renuncia a toda estrategia de poder. 

Entre (a), (b), (c) y (d) hay denominadores comunes, las raíces políticas son convergentes. Aunque en nuestros días esa vieja doctrina se presenta en una bandeja teóricamente más atractiva, de modo mucho más pulido y seductor (cargada de términos libertarios, por ejemplo, o apelando a la indeterminación de una genérica “sociedad civil”) que la impresentable y tosca doctrina soviética de 1956 o la endeble doctrina institucional italiana de los ’70. 

Por eso mismo, volver a rescatar la reflexión política de Miguel Enríquez sobre el problema del poder, realizada no desde un Estado burocrático envejecido ni desde un cómodo sillón académico universitario, sino desde una práctica política vivida al máximo de intensidad en los años de la gran esperanza chilena, constituye un elemento de aprendizaje insustituible e imprescindible para las nuevas generaciones de militantes.

Polémica, respeto, diversidad y unidad


Publicado en Punto Final, 1969

A la hora de pensar el poder y de tratar de salvar a Allende del golpe de estado, Miguel supo ver algo que no siempre está a la vista: el carácter de clase del estado burgués. Detrás de las declaraciones “constitucionalistas” de las Fuerzas chilenas de Seguridad, había una clase social enemiga irreconciliable del socialismo, sea del moderado o del radical. De todo socialismo. Miguel no se dejó engatusar por la profesión de fe “democrática” o “nacional” de los militares del régimen, educados en las Escuelas norteamericanas de contrainsurgencia. Los asesinos de Chile, sus asesinos.

Pero, leído aquel proceso de discusiones políticas desde hoy en día, resulta interesante observar que Miguel polemizaba con las corrientes chilenas más proclives al reformismo —las que en la práctica no veían el carácter de clase del poder del estado, aunque sí lo hicieran en el discurso teórico— de modo sumamente respetuoso. 

Aunque algunos de sus dirigentes injuriaban afirmando que los militantes del MIR tenían “una cabeza calenturienta” (sic) o, incluso, después de septiembre de 1973, difundieron por Europa la ya mencionada versión de que el golpe de Pinochet y la caída del gobierno de la Unidad Popular fue posible gracias a “la ultraizquierda del MIR”, Miguel mantuvo la calma, la serenidad y la altura propia de un revolucionario. Sabía perfectamente que no se trataba de “refutar” esas infamias, que pretendían esconder con un malabarismo verbal el fracaso rotundo de la estrategia reformista y la tragedia de haber intentado implementar en América Latina la teoría soviética-eurocomunista del “tránsito pacífico” al socialismo dejando intacta la institucionalidad burguesa. 

En lugar de contestar insulto con insulto, infamia con infamia, la tarea era sumar, incluso a los reformistas. El desafío consiste en construir la unidad imprescindible de las izquierdas para derrocar a la dictadura y abrir un camino para la revolución socialista. 

Miguel y sus compañeros del MIR sabían distinguir entre el militante ganado por el reformismo y su línea política. El problema es la línea, la táctica y la estrategia. Un mismo militante puede defender las posiciones más mediocres y pusilánimes a partir de una línea reformista como las tareas más heroicas a partir de una línea revolucionaria. Por lo tanto, no tenía sentido —ni lo tiene hoy— insultar a un compañero o a una compañera de otra organización con la que se comparte la lucha. El debate debe ser político, no personal. Debe apuntar a explicar, argumentar y convencer con respeto, no a lastimar ni a ofender. 

El desafío es superar los sectarismos y construir entre todos y todas, reuniendo las diversidades, el gran sueño compartido de un Chile socialista, de una Argentina socialista, de una América Latina socialista, de un mundo socialista. 

Otro mundo es posible y necesario: el mundo socialista. El mundo por el que Miguel Enríquez y sus compañeros dieron generosamente la vida.

Fuente: Rebelión, septiembre de 2004


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Biografía de Miguel Enríquez

© Derechos – Copyright, Pedro Naranjo S.
ISBN 91 – 631 – 0490 – 3 
Permitida la reproducción total o parcial citando fuente, autor y manteniendo contenidos.
Composición texto: Mario
Portada: Marko, Leo
Impresión: GráficaVíctor 
Diciembre Año 1999.
C E M E 
Centro de Estudios “Miguel Enríquez”.
CHILE: CEME. Casilla 788 / Chillán.
EUROPA: Box 73 / 12421 Bandhagen / Suecia

BIOGRAFIA DE MIGUEL ENRIQUEZ (1)

Pedro Naranjo Sandoval. (2)

I N D I C E 

¤ Introducción. Pág. 3
¤ Su familia e infancia. Pág. 6.
¤ Estudiante destacado y adolescente inquieto. Pág. 8.
¤ Primeras experiencias políticas militantes. Pág. 10.
¤ Participa en la constitución del MIR. Pág13.
¤ Miguel asume la jefatura del MIR. Pág. 19.
¤ El período “operativo y de “masas”. Pág. 25. 
¤ La conducción del período prerevolucionario. Pág. 27. 
¤ Su conducción al inicio del período contrarevolucionario. Pág. 33.
¤ Epílogo. Pág. 38.

INTRODUCCION

En septiembre 1985 al presentar la edición de algunos textos políticos de Miguel,(3) [ Todas las notas de pie de página en esta edición electrónica se han trasladado al final del texto] en parte de su introducción planteábamos lo siguiente: “Para encontrar en la historia del movimiento obrero y revolucionario chileno un ejemplo de la estatura de Miguel Enríquez sólo cabe recurrir a la figura y la acción de Luis Emilio Recabarren. Es verdad que ambos actuaron con medio siglo de distancia y en condiciones disímiles, pero cumpliendo tareas revolucionarias de pareja importancia.

En 1912 Recabarren funda el Partido Obrero Socialista, creando así un instrumento que buscaba convertirse en vanguardia de las luchas obreras y eliminar la funesta influencia de las conducciones burguesas sobre ésta. En 1963 Miguel Enríquez junto con Edgardo Enríquez, Luciano Cruz, Bautista van Schouwen y otros jóvenes revolucionarios, ingresa a la Vanguardia Revolucionaria Marxista (formada el año anterior) la cual en 1965 será una de las vertientes principales de la constitución del Movimiento de Izquierda Revolucioria (MIR) de Chile. En la década de los años 10, Recabarren y el POS se ponen a la cabeza de los sectores más radicales y combativos de la clase obrera y el pueblo, enraizándose profundamente en las masas populares; en la década de los años 60 Miguel Enríquez y el MIR se ponen a la cabeza de las luchas y los anhelos de los sectores más postergados de la clase obrera y los pobres de Chile e inician, con las acciones directas, la primera experiencia de lucha armada revolucionaria de la clase obrera y el pueblo chileno.

 
Homenaje

En 1920, en plena crisis del sistema de dominación, el POS debió enfrentar el gran desafío que le planteaba el ascenso al gobierno de una fracción burguesa que se expresaba populista y demagógicamente atrayendo tras de sí a las grandes masas menos conscientes de la clase obrera y el pueblo, y en esas condiciones fue capaz de desarrollar una política revolucionaria de masas que, convocándolas a la lucha por el poder y el socialismo, logró ganar a la mayoría de la clase obrera organizada e incluso a sectores campesinos; en 1970, también en plena crisis del sistema de dominación burgués, el MIR debió enfrentar el desafió inédito de un triunfo electoral de la izquierda que teóricos apresurados e interesados presentaban como la ratificación empírica y supuestamente irrefutable de las tesis reformistas de tránsito pacífico e institucional al socialismo y como muerte a las posiciones revolucionarias que sustentaban la necesidad de la violencia y la lucha armada de las masas para destruir el aparato estatal burgués e iniciar la revolución obrera y campesina, y en esas condiciones, el MIR fue capaz de crecer en la clase obrera y en las más amplias capas populares levantando una política revolucionaria que se expresaba no en estridencias y teoricismos sino en la conducción concreta de las luchas reales de los obreros, los campesinos y los pobres de Chile, en la búsqueda de los caminos para unir al conjunto del pueblo tras un programa revolucionario y socialista y desplazar de su seno la conducción reformista que, obnubilada por sus ilusiones de alianzas con fracciones burguesas, sólo conseguía dividir al pueblo. 

En 1924, superada temporalmente la crisis política de las clases dominantes con la intervención militar y el inicio de un período de derrotas y reflujo de la clase obrera y el pueblo, Recabarren, agobiado por una enfermedad incurable, se da muerte por propia mano; en 1974, también en un período de reflujo y derrota de la clase obrera y de dictadura militar, Miguel Enríquez muere con las armas en la mano combatiendo a los esbirros de la tiranía y escribiendo así una de las páginas más heroicas de la historia del movimiento obrero chileno y latinoamericano.

Luis E. Recabarren y Miguel Enríquez dejaron tras de sí no sólo su ejemplo y su palabra. Durante más de una década, incansables, construyeron paso a paso un partido revolucionario; agitaron, propagandizaron, organizaron, actuaron y vivieron en función de la construcción de una fuerza social revolucionaria vanguardizada por la clase obrera y dirigida por un partido proletario revolucionario.

Miguel Enríquez y Luis E. Recabarren constituyen los más altos ejemplos de claridad y decisión revolucionaria que el proletariado chileno, las luchas de los explotados chilenos, ha entregado en el presente siglo. Su palabra escrita es tan sólo parte menor de ese ejemplo y enseñanza, (…).

Recabarren y Enríquez. Enfrentan la derrota y entran en la historia con tranco diferente, como diferente era la experiencia de lucha internacional del proletariado y la propia experiencia chilena. Sus nombres, su obra y su ejemplo constituyen el más alto patrimonio del proletariado y el pueblo chileno; conocerlos y divulgarlos son un compromiso y una necesidad para los revolucionarios de Chile y de América Latina.”

Esa dimensión a su figura, y aún teniendo en cuenta que las comparaciones no son aconsejables, la considero correcta y necesaria de resaltar. Hoy, Recabarren, Enríquez junto a Salvador Allende son figuras señeras para la juventud y el movimiento popular chileno.

El trabajo siguiente, en pocas páginas, intenta resumir parcialmente partes del camino de vida de Miguel, precisar hitos, rasgos personales y familiares; y, puntuales planteamientos políticos para respaldar un hecho determinado; en la idea de introducir al lector en el contexto que realizó su actuar.

Su vida, en sus últimos diez años de existencia se funde en la historia del MIR. Al entregar aspectos de su pensamiento y acción, estoy involucrando también el aporte de numerosos dirigentes y cuadros de la organización política que él contribuyó a forjar y condujo desde fines de 1967 hasta su muerte, en un octubre primaveral de 1974.

2. SU FAMILIA E INFANCIA

Su padre, Edgardo Enríquez Frodden (1912-1997), descendiente de familias de clase media acomodada con fuerte arraigo a la zona de Concepción, médico especialista en anatomía, director de hospital, profesor universitario, destacado miembro de la Masonería, Rector de la Universidad de Concepción (1969-1972), Ministro de Educación en 1973, durante el gobierno del presidente Allende. Su madre Raquel Espinosa Towsend (1915), oriunda de Temuco, egresada de la Escuela de Leyes de la Universidad de Concepción, mujer cariñosa y de gran sensibilidad humana. 

Entre los hermanos de don Edgardo hay connotadas figuras públicas. Inés Enríquez Frödden, dirigente del Partido Radical, a fines de la década del 40 es nombrada Intendente de la provincia de Concepción, en 1951 su partido la elige diputado por dicha circunscripción, será la primera mujer en esos cargos en la historia de Chile. Humberto Enríquez Frödden, destacado profesor de Derecho, Diputado por Concepción, Senador de la República por la circunscripción de Ñuble, Concepción y Arauco, ex ministro de Educación. Hugo Enríquez Frödden, Médico, ex director del Hospital “Joaquín Aguirre” en Santiago y funcionario de la Organización Mundial de Salud. 

Del matrimonio Enríquez Espinosa y en un periodo de pleno auge del Frente Popular nacieron 4 hijos: Marco Antonio (noviembre 1939), Edgardo (diciembre 1941), Inés (1942), y Miguel. La familia vivió en un comienzo en la calle Caupolicán 112 de Concepción. En mayo de 1943 se mudan a la casa número 120 en la zona militar del Apostadero Naval de Talcahuano. Desde 1938, su padre trabajaba en el Hospital Naval del puerto, años más tarde llegó a ser su director y alcanzó el grado de capitán de Navío en Sanidad. Dejó voluntariamente la Armada en 1969 para desempeñar libremente el cargo de Rector de la Universidad de Concepción al ser elegido por el Claustro Pleno universitario en diciembre de 1968. 

Don Edgardo era muy positivo a “… la antigua Armada chilena. Sus miembros éramos como una familia. Todos nos conocíamos y respetábamos. Grande fue mi dolor cuando, después de septiembre de 1973 pude comprobar un cambio tan radical y desfavorable en ella. La habían corrompido los cursos de perfeccionamiento para oficiales y suboficiales que hicieron en Estados Unidos sobre Guerra Interna y Seguridad nacional. La mayor parte de los que de esos cursos egresaron, volvieron transformados en verdaderos nazis a Chile. Jamás me hubiera figurado, imaginado a un oficial de marina chileno haciendo de carcelero y torturador. Y por desgracia pude verlos y hasta sufrí de ellos crueles torturas psicológicas y aún físicas, como darnos agua mezclada con materias fecales en el campo de concentración de Isla Dawson, dirigido y administrado por la Armada.”(4)

Un 27 de marzo de 1944 sucede el nacimiento de Miguel Humberto en el Hospital Naval de Talcahuano. En momentos del embarazo su madre tuvo algunas complicaciones, al ser afectada por la tos convulsiva “… los accesos de tos le produjeron contracciones uterinas que amenazaron producir un aborto natural. … Logramos detener el niño, para felicidad nuestra. …”.(5) Al nacer, su hermano Marco Antonio tenía 5 años y Edgardo 3. Desde pequeño, al igual que sus hermanos y hermana “fue atendido por “Celfia, la incomparable Nana de todos mis hijos, que los cuidó con el cariño y la dedicación que siempre puso en la atención de “sus niños”…” “… la cual era otro miembro de la familia, muy querida y respetada por todos nosotros.”.(6)

Cuando Miguel cumple dos años -abril 1946-, la familia se traslada a Concepción a una población construida por la Caja de Empleados Públicos y Periodistas ubicada en la calle Rooselvet 1674, al lado del Barrio Universitario de la Universidad de Concepción; ciudad donde transcurrirá su infancia, parte de su juventud y su época de estudiante. Asiste a un Kinder del barrio. Muy activo, despierto y juguetón, regalón de su madre, guiado y protegido por sus hermanos mayores; aunque Edgardo, muchas veces servía de moderador en “los conflictos” entre él con Marco A. e Inés. En marzo de 1949 comienza la escuela primaria en el Colegio Inglés de Concepción del barrio Pedro de Valdivia, muy inquieto y preguntón al máximo, asiduo a tener que visitar al director por sus travesuras, la finalizó en 1954 como alumno destacado. Ingresa posteriormente (marzo 1955), al Liceo 1 “Enrique Molina” de Concepción donde cursa todos sus estudios secundarios.

Su formación en el seno de la pequeña burguesía intelectual y ligazón familiar a políticos tradicionales, le ofrece la oportunidad de adquirir una sólida cultura e ir conociendo desde pequeño y por dentro la política de sectores de la clase dominante de la época. Con padres y hermanos tuvo una estrecha relación. Desde pequeño compartió del ambiente social de su familia. Don Edgardo lo explica así, “Siempre quisimos que nuestros hijos convivieran con los adultos, conocieran a los profesores universitarios, pensadores, artistas, conferencistas, profesionales, masones, hasta sacerdotes, etc., que llegaban o que yo llevaba a nuestra casa. Desde que pudieron comer solos, se sentaron a la mesa y participaban de las conversaciones y hacían preguntas (…) mis hijos no importunaban cuando teníamos visitas. Escuchábamos y escuchaban, y a veces, hacíamos o hacían preguntas o dábamos o daban sus opiniones.”(7) Contó con la comprensión y apoyo de sus padres y hermanos mayores, “Mis hijos tienen conmigo mucha confianza; nuestro trato es de amigos y de hombres, saben que siempre trataré de apoyarlos frente a los problemas que puedan presentárseles y de aconsejarlos, pero jamás nos ocultamos algo”.(8) En muchas situaciones le ocasionó dificultades y disgustos el pensamiento y el quehacer revolucionario de sus hijos.

3. ESTUDIANTE DESTACADO Y ADOLESCENTE INQUIETO

Desde que Miguel inicia sus estudios secundarios, se manifiestan o afianzan en él, características que le acompañarán durante su breve vida. Contrario y tenaz en el enfrentamiento a las injusticias, interesado en los problemas sociales, inteligente y estudioso, rápido en sus razonamientos y hablar, facilidad para expresar sus ideas, disposición a enfrentar dificultades y buscarle solución, abierto a diversas manifestaciones culturales, estudiante destacado, franco, directo, hábil, alegre, lector multifacético y constante, gran simpatía, solidario y buen amigo, autodidacta, responsable, jugaba ajedrez, practica gimnasia, disfrutaba de la música clásica, gusta del excursionismo, etc. Sus inquietudes sociales y políticas se manifiestan ya a los 11 años.

Muy querido por los buenos educadores, detestado por los mediocres. Muchas fueron las oportunidades en que supo enfrentar con vehemencia y claros argumentos el actuar injusto de algunos profesores contra sus compañeros o él mismo; actitud que le acarreó dificultades, como en segundo año cuando un inspector superado en una discusión le pegó y él le respondió cuanto pudo con su fuerza física, o un injusto intento de expulsión en cuarto que la anuló con sus argumentos.

En el transcurso de sus estudios de enseñanza media, además de sus hermanos Marco Antonio y Edgardo conoce compañeros de su propio curso, y de otros que más adelante le acompañaran en su camino político. Entre ellos Bautista van Schouwen, de su misma aula, amigo íntimo, con quién en muchos aspectos hicieron vidas paralelas en el estudio, trabajo y quehacer político y se consideraban como hermanos; Luciano Cruz, fundador y destacado dirigente del MIR; Sergio Pérez; Jara, Faúndez, Arriagada, M. Hernández; M. Ferrada; J. Gutiérrez, y, muchos otros que participaron en el MIR desde sus primeros años. En el tercer curso y cuando solo contaba con 13 años de edad tiene su bautismo inicial en la lucha callejera con ocasión de las movilizaciones populares del 2 de abril de 1957, estudiantes junto a obreros y pobladores salen a la calle en protestas contra la cesantía, la política de alzas del segundo gobierno de Carlos Ibañez y sus medidas represivas. 

Durante la campaña presidencial de 1958, se interesa y participa con sus hermanos en algunas actividades políticos de la alternativa popular, asiste a masivas y combativas concentraciones, y comparte la frustración que produjo la estrecha derrota de Salvador Allende candidato del Frente de Acción Popular, FRAP, y el triunfo de Jorge Alessandri candidato de los patrones; le surgen allí las primeras interrogantes e intentos de respuestas iniciales para el cuestionamiento futuro a la política de los partidos de izquierda tradicional.

El 1 de enero de 1959 se produce el triunfo de la Revolución Cubana dirigida por el Movimiento 26 de julio encabezado por Fidel. Esta victoria remece y despierta a los explotados de Latinoamérica, crea una nueva situación que potencia el actuar revolucionario en sectores populares y en la juventud audaz e inquieta, que buscaba descubrir y trazar nuevos caminos para que junto a las masas oprimidas luchar por una revolución verdadera. Para Miguel y toda su generación fue un acontecimiento histórico referente e impactante, de ella siempre en su vida fue un leal amigo y nunca incondicional. El hecho y proceso que desencadenó contribuyó a un nuevo desarrollo de la discusión ideológica y teórica, así como una confrontación político práctica constante al interior de la izquierda latinoamericana, entre los sectores tradicional y el revolucionario, en este último Enríquez participó activamente. 

El amplio criterio intelectual de sus padres, la influencia de sus hermanos mayores, son factores que contribuyen en su conocimiento y estudio del marxismo desde muy temprana edad. En especial le apoya su hermano Marco Antonio quién simpatizó y trabajó desde muy joven como miembro en una organización revolucionaria de orientación trotskistas en Concepción (Grupo Marxista Revolucionario, GMR), también su hermano mayor dirigió un grupo de estudio y discusión cerrado sobre las ideas de Marx en el que participan Miguel, Bauchi, Edgardo, Ferrada, y más tarde y puntualmente Luciano y otros; la discusión y análisis consideró también escritos de Trotsky; R. Luxemburgo; Clausewitz. Despues vino Lenin, Marco lo recuerda así: “…, un día y sin saber donde las consiguió, Miguel muy contento, apareció con unas cajas en donde traía las obras completas del “pelao” Lenin; en forma sistemática las estudio solo y le intereso más por lo pragmático y autoritario del discurso…”.(9) También estudiaron a otros pensadores sociales y, documentos del movimiento revolucionario latinoamericano de la época. Se reunían a discutir largas horas en la noche o los fines de semana en un pequeño apartamento construido en la parte trasera del patio de su casa, lugar al que se había trasladado a vivir Miguel a mitad de la secundaria. 

Además, consideremos la decisiva y objetiva significación, que a esa fecha tenía y continuaba desarrollando la región de Concepción como centro urbano, minero, industrial, agrícola, pesquero, etc., con su consiguiente concentración obrera y asalariados; además centro cultural y universitario del sur de Chile. Le influyó la gran actividad del movimiento obrero y popular de la zona, éste referente práctico de la lucha de clases incentivó en él y sus compañeros el estudio del marxismo y el leninismo como método de análisis y de transformación de la sociedad; a lo que se agrega su quehacer practico político-solidario. 

Recordemos que, en el periodo se manifiestan importantes y combativos paros político gremiales, de índole regional o nacional, como los del carbón, profesores y los empleados de la salud. La larga huelga de los obreros del carbón en 1960, fue la demostración práctica de la fuerza del movimiento obrero organizado y de sus posibilidades, su combativa marcha sobre Concepción mostró la capacidad de sacrificio y la decisión de lucha de los mineros y sus familias. Participa también con sus compañeros, junto a obreros y empleados en las movilizaciones de apoyo al paro nacional de la CUT convocado el 7 de noviembre de 1960. En lo personal, culmina el año dando termino a sus estudios de Educación Media con excelentes calificaciones y rinde enseguida la prueba que le habilitará para ingresar a la Universidad, el Bachillerato.

4. PRIMERAS EXPERIENCIAS POLITICAS MILITANTES

En marzo de 1961 Miguel es seleccionado e ingresa a estudiar Medicina en la Universidad de Concepción, allí estrecha sus lazos de amistad y coincidencia político ideológica temporal o permanente con compañeros de la carrera y otras facultades, Bauchi, Tranqüilo Romero, Beatriz (Tati) Allende, J. Gutiérrez, Luciano, Edgardo Condeza, Juan Saavedra, Ariel Ulloa, y muchos otros. El año anterior había ingresado a la Federación Juvenil Socialista de la cual ya su hermano Edgardo era miembro.

El 17 de abril de 1961 y días siguientes es uno de los organizadores y conductores de las movilizaciones solidarias de los estudiantes y sectores del pueblo de Concepción contra la invasión mercenaria y de Estados Unidos a Cuba en Playa Girón. A fines de 1961 participa junto a otros dirigiendo los estudiantes en apoyo a la larga huelga del magisterio. 

Destaquemos que en el transcurso de toda esa década a conflictos nacionales y numerosos locales de obreros, campesinos, pobladores y empleados, entregaron los jóvenes de Concepción, entre ellos Miguel, su activa solidaridad y participación. Antes de finalizar el año escolar enfrenta en asamblea de alumnos de primer año al rector de la Universidad, David Stitchkin, rechazando la forma en que trata a sus alumnos. En los años siguientes, además de sus estudios de medicina, la militancia política, el estudio teórico, asiste a clases o estudia por su cuenta materias que le interesan: economía, sociología, filosofía, historia. Gran impulsor del trabajo estudiantil voluntario en poblaciones de Concepción donde además de la agitación política se organizan cursos de alfabetización y se atiende a pobladores en policlínicos de salud. 

Sin embargo, a poco andar diversos factores como: la profundización de la revolución cubana, las consecuencias de la disputa chino/soviética con su proceso de crisis y división del movimiento comunista internacional, el desarrollo y experiencias de la lucha guerrillera en América Latina, sus avances en el conocimiento del marxismo-leninismo, su participación creciente en la práctica de la lucha de clases, le fueron mostrando muy pronto el auténtico carácter del Partido Socialista donde militaba. Se le hizo evidente la total disociación entre su actuar reformista cotidiano con un discurso revolucionario solo de palabra. 

Un hecho decisivo lo constituyó, que a finales de 1962 inicialmente el Partido Comunista chileno y luego todo el FRAP incluyendo el Partido Socialista, realizaron esfuerzos para impedir la actividad y radicalización del movimiento de masas, tras la expectativa de llegar a acuerdos con la “burguesía progresista”, es decir la Democracia Cristiana. Frenando las actividades de oposición al gobierno de Jorge Alessandri y especialmente en la perspectiva de las próximas elecciones presidenciales de 1964. 

Esa política, fue uno de los factores que facilitó el camino a la DC para transformarse en un partido burgués con amplia base popular y que eligió a Eduardo Frei Montalva presidente, dos años después. 

Además, originó la confusión en amplios sectores del movimiento popular; y, agudizó los procesos de crisis en la izquierda tradicional, en especial al interior de la orgánica militante socialista de composición muy heterogénea. No era novedad, en el PS había muchos “personajes y caudillos críticos” y cuyo criticismo no se extendía más allá de los eventos partidarios y el consiguiente enfrentamiento interno para elegir sus direcciones. Muchas veces esos “críticos” se silenciaban al obtener cargos directivos internos o una postulación a un cupo parlamentario. De ahí que no fuera extraño que en el PS se manifestara con más fuerza la discusión política y crisis interna.

En medio de una gran dispersión, surgen en Chile a comienzos de 1960 grupos y organizaciones que se definían como revolucionarias y, cuyo denominador común era estar en contra de la lucha legal y parlamentaria impulsada por los partidos tradicionales de la izquierda y agitar la necesidad de la lucha armada. En esos momentos de fermentación creciente de las ideas revolucionarias en la izquierda chilena, Miguel -junto a otros-, comprendió el sentido del desarrollo histórico y la necesidad de romper con los representantes y la política del centrismo, trazar delimitaciones claras entre los revolucionarios y los no revolucionarios, la nula importancia de dar la lucha, solo para cambiar dirigentes de partido; sino, aprestarse a dar un paso más firme y de trascendencia e ir más lejos que la gran mayoría de los sectores más avanzados de la izquierda chilena en ese momento; y, esto era plantearse construir un partido revolucionario de nuevo tipo, para que el proletariado chileno levantara una auténtica alternativa política clasista. 

Miguel Enríquez, avanzó ese paso. Dió inicialmente la lucha al interior del Partido Socialista desde el núcleo Espartaco,(10) que pertenecía al regional Concepción de la juventud y, de la revista “Revolución” que editaban; no tras el objetivo de ganarse a ese partido para la revolución, sino hacer evidente en la práctica, a los sectores más consecuentes del PS la urgencia de plantearse la tarea de agrupar a los revolucionarios en una organización diferente y que realmente lo fuera. 

Preparó su rompimiento definitivo con el PS, junto a militantes de Concepción, Santiago y otras provincias. Lo harían público en el curso del XX Congreso del PS en febrero de 1964 que se realizó en Concepción. Según algunos informantes, iban a participar en el desprendimiento algunas “figuras” de dirección central, los cuales se arrepintieron al filtrarse la información, “bajandose” antes de dar el paso. Raúl Ampuero secretario general entonces, informado de la situación que se planificaba procede antes del evento (fines enero) a expulsar a Miguel y a algunos de sus compañeros. Posiciones muy genéricas de sus planteamientos quedaron plasmados en la revista que editaban y en el documento de ruptura que distribuyeron con el título de “Insurrección Socialista” y firmado por Miguel, Bautista van Schouwen, Jara, J. Gutiérrez, M. Ferrada, Dantón Chelén, Edgardo Enríquez, y otros, haciendo un total de 20 los jóvenes socialistas renunciados /expulsados y procedentes de Concepción y Santiago.

En julio de 1962 se había formado Vanguardia Revolucionaria Marxista (VRM) por confluencia de la Vanguardia Nacional Marxista (VNM)(11), Vanguardia Nacional del Pueblo (VNP) y el Partido Revolucionario Trotskista (PRT). Desde 1963 habían comenzado a trabajar con VRM, sectores de la Federación Juvenil Socialista de Concepción y Santiago “que se mantuvieron organizados como fracción al interior de éste…. y sectores en proceso de ruptura con el Partido Comunista se incorporan después (Zorrilla, Luciano, Grez, J. Fuentes, etc.)”.(12)

Los primeros días de mayo de 1964 se realiza el Primer Congreso de VRM, Miguel, tienen una activa actuación, participa en debates y hace planteamientos sobre programa, estrategia y perspectiva revolucionaria, táctica de combate y los objetivos políticos inmediatos. La actitud sectaria y de “terrorismo ideológico” del sector stalinista prochino mayoritario encabezado por Benjamín Cares originó su división inmediata.(13) Surgen dos Vanguardias, la mayoritaria y prochina o “sectaria” como le llamaron sus oponentes y, que levantó un proyecto democrático popular y más adelante se entroncó en el Partido Comunista Revolucionario; y, la VRM-Rebelde (nucleada en torno al periódico) o “militante” que participó posteriormente en la formación del MIR y sustentaba un programa fundamentalmente socialista. 

Paralelamente a participar en reuniones e intentos frustrados de unificación revolucionaria, Miguel continúa desarrollando trabajo político en su frente natural y en sectores populares. A fines de 1964, Concepción es sede del Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Medicina al que asisten jóvenes que militan en diversos movimientos revolucionarios de América latina; allí están Miguel, Luciano, Bauchi, “Bombita” y otros como miembros de VRM, siendo partícipes de las intensas discusiones sobre el carácter del proceso revolucionario latinoamericano, la continentalidad de la lucha y las formas que debe asumir. Se conocen experiencias y establece contactos, en especial con miembros de las organizaciones MIR de Venezuela y Perú.

5. PARTICIPA EN LA CONSTITUCION DEL MIR

Aunque la historia del MIR de Chile tiene una fecha de inicio cronológico, el 15 de agosto de 1965, en que se oficializa ante el movimiento popular y la opinión pública chilena el momento de su constitución, es importante subrayar que el origen de éste no obedece o es producto de un momento, situación específica determinada o actuar de hombres aislados. A la formación de ésta organización revolucionaria de nuevo tipo le antecede un proceso previo de desarrollo y decantamiento ideológico, práctica política y reagrupamientos que confluyen en un momento histórico concreto a la constitución del MIR.(14)

Miguel desde Vanguardia fue un activo convocante de sectores y militantes revolucionarios para participar en el Congreso de Unidad Revolucionaria que se realizaría en Agosto de 1965 y cuya Comisión Organizadora dirigida por el destacado dirigente sindical Clotario Blest, y representantes de VRM-R y Partido Socialista Popular llamaban el mes anterior a constituir el “partido unido de las fuerzas revolucionarias.”(15)

El Congreso Constituyente se realiza en Santiago el 14 y 15 de agosto de 1965 en un local de la Federación del Cuero y Calzado, -con influencia de cros. anarquistas del grupo “Libertario” encabezado por Ernesto Miranda-, y ubicado en San Francisco nro. 264. Asisten cerca de 90 delegados de diversos lugares del país (los de la zona norte no pudieron llegar por problemas de locomoción), la gran mayoría procede de Santiago y Concepción, éstos últimos viajaron durante toda la noche anterior en una destartalada “micro” de un recorrido local penquista, las peripecias en el camino les hicieron llegar tarde. 

Los participantes habían sido elegidos por Vanguardia Revolucionaria Marxista-Rebelde, el Partido Socialista Popular integrado fundamentalmente por sectores trotskistas, cuadros del movimiento sindical clasista con Clotario Blest a la cabeza y un sector del Partido Socialista Revolucionario PSR).(16) Representaban la conjunción de diversos grupos y militantes revolucionarios, parte importante de ellos, escindidos en momentos diferentes de los partidos de la izquierda tradicional; de raíz y culturas políticas socialista, trotskista, comunista, anarquista, sindicalista, y otras.

El MIR se proponía, construir una organización que diera continuidad a las luchas clasistas históricas del movimiento popular chileno, romper con las concepciones tradicionales de la izquierda y responder a la nueva realidad y expresiones sociales que emergían en la sociedad chilena. 

En el evento se aprueban, la Declaración de Principios; el Programa; cuestiones organizativas, y una Tesis Político-Militar, presentada por Miguel y Marco Antonio Enríquez, un paso significativo en las definiciones teóricas de entonces al precisar el problema de la lucha armada en relación con el partido revolucionario proletario y la lucha de masas, distanciándose de las posiciones foquistas que predominaban en grupos revolucionarios latinoamericanos de entonces. 

Se eligió un Comité Central de 21 integrantes, que ya estaba “distribuido” desde antes del congreso, las dos organizaciones convocantes principales tendrían 10 miembros cada una, más la inclusión de Clotario Blest. Posteriormente el comité central eligió como Secretario General al cro. Enríque Sepúlveda.(17)

Miguel, en esa primera dirección nacional mirista es elegido miembro del comité central. Cursaba entonces el quinto año de Medicina en la Universidad de Concepción. En ese tiempo, seguía impulsando múltiples actividades en frentes de masas de la zona para hacer avanzar el trabajo político revolucionario, realizaba agitación política en poblaciones marginales, entre ellas La Costanera a orillas del Bío Bío; en centros de Talcahuano; entre los estudiantes universitarios conduciéndolos en su lucha por suprimir el curso propedeútico, discutiendo de tú a tú y despues expulsando a Robert Kennedy del barrio universitario, repudiando contramanifestando la “Operación UNITAS” por lo que es detenido. 

Eran tiempos en que la DC, ya tenía cerca de un año en el gobierno, sin contrapeso alguno afianzan con su demagogia política populista de la revolución en libertad, la promoción popular y el comunitarismo éxitos políticos importantes. El movimiento de masas mantenía un estado de retroceso. Miguel, junto a Bautista van Schouwen, atentos a ésta situación y por exigencias de conducción política escriben un trabajo que analiza y desnuda la política de la DC, se publica a fines de 1965 en la revista Revolución órgano de la Brigada Universitaria del MIR en Concepción.

A comienzos de 1966 Miguel, integrando una delegación de la Federación de Estudiantes de Concepción viaja invitado a China, allí se contactó con organizaciones laborales, políticas, culturales y de la salud del pueblo chino. En el viaje de regreso, vivió su familia y compañeros momentos de mucha tensión al saberse que el vuelo en que viajaban desde Hong Kong a Tokio tuvo un accidente y habían muerto casi todos sus pasajeros, afortunadamente cambios en el programa y un problema de visa, –por tener que pasar por EE.UU.– les había dejado en tierra. Viajó también a Perú donde trata con dirigentes revolucionarias de ese país hermano; hubo oposición de miembros de su familia al viaje por los riesgos que implicaba la situación peruana de entonces; como era de esperar primó el compromiso político ineludible. 

Desarrolla un intenso quehacer político interno y externo. Asiduo participante en foros, mesas redondas, asambleas. Mucho le ayudaba su facilidad de palabra, y condiciones de orador, su simpatía personal le permitía rápidamente establecer buen contacto con el auditorio. De hablar rápido atropellado, preciso y apasionado. Adversario temible para cualquiera que le enfrentara en discusiones. Se paseaba por distintas materias y apabullaba con argumentos y citas, no importa quien fuera su contrincante: compañeros, profesores, economistas, parlamentarios, sacerdotes, etc. Preparaba en forma fundamentada sus planteamientos acompañados de propuestas novedosas. Recordamos que desde entonces, en los momentos de preocupación o concentración tenía la costumbre de tomarse un mechón de pelo detrás de la oreja derecha con sus dedos pulgar, índice y medio de la mano derecha.

Ese año participa en el quehacer nacional del MIR, con énfasis en el desarrollo del trabajo partidario en la zona de Concepción y provincias cercanas, donde se aprecian avances importantes y alcanza un mayor nivel orgánico y cierta homogeneidad política la naciente organización. Está en primera fila del quehacer. Se crece en poblaciones. Apoya a los campesinos de Arauco en su lucha por la tierra. Hacia los centros obreros el trabajo es lento, se siembran los primeros activistas y con el tiempo se obtienen resultados. En la zona del carbón, por el control hegemónico del reformismo fue difícil para el MIR desarrollar un trabajo de captación de mineros, grande fue la alegría de Miguel, Luciano, Bauchi y Manuel “Peraloca” cuando se reclutó los primeros: “Peneco”, Amir, “El Chalao”, “Duro Pablo”, “Huenche”, que se transformaron en puntas de lanza para agitar nuestra política y reclutar posteriormente a muchos otros en Schwager, Coronel, Lota, etc. y ganar influencia sindical y política. En oportunidades, con ellos como guías e instructores se hicieron cortas prácticas en sectores al interior de la cordillera de Nahuelbuta.

El MIR ya es primera fuerza de la izquierda en el ámbito estudiantil universitario zonal, que afianza su tradición combativa conducido por él. Miguel se destaca dirigiendo las radicalizadas luchas estudiantiles que demandan el cese de la injerencia norteamericana en la universidad, la expulsión del Cuerpo de Paz y levantan ya sus primeras propuestas de reforma universitaria. En noviembre de 1965 se realiza la elección a la FEC (Federación de Estudiantes de Concepción). El MUI (entonces expresión unitaria de miristas, socialistas, comunistas y bases de izquierda independiente en la Universidad) tiene posibilidades de ganar la FEC a la DC; el MIR, fuerza mayoritaria en la alianza plantea su mejor derecho a levantar como candidato a presidente a su líder, Miguel. No lo aceptan las posiciones divisionistas y sectarias del PC y PS que rompen el frente y crean condiciones para que la DC triunfe con 1184 votos. La izquierda obtiene 1170 (MIR, MUI e independientes 810, PC 198 y PS 162). (18)

Antes de terminar el año participa en el Segundo Congreso general del MIR que se realiza en Santiago en un galpón en Conchalí, éste analiza el momento político nacional, fija el plan político, después de intensa discusión se aprueban los primeros estatutos en los que se precisa que al interior del MIR, no se puede constituir fracciones, el congreso nacional se realizará cada dos años y, se nomina por elección la nueva dirección nacional encabezada nuevamente por el Dr. Enrique Sepúlveda, Miguel es reelegido miembro de su comité central.

En 1966 continua la actividad y radicalización del movimiento universitario, en Concepción el MIR y el frente político que dirige, el Movimiento Universitario de Izquierda (MUI), sigue ganando fuerza y afianza su papel de conductor de las posiciones más avanzadas. A fines de ese año su candidato a presidente a la FEC, Luciano Cruz Aguayo aunque logra una importante votación no logra desplazar a los democristianos de la dirección estudiantil.

En 1967se extiende y profundiza el movimiento estudiantil universitario en todo el país, en la capital penquista, despues de un movimiento de lucha sostenido de los estudiantes de la Universidad de Concepción es expulsado el Cuerpo de Paz norteamericano, hay un cuestionamiento el poder masónico universitario, se rechaza la discriminación y persecución ideológica, también se plantea la democratización y el cogobierno estudiantil en los organismos de la Universidad. Se conducen huelgas reivindicativas y políticas, además de estar presente en todas y cada una de las luchas populares de la zona, entregando no solo la solidaridad sino fundiéndose con los obreros en sus acciones. Lo anterior crea condiciones para que el MIR a través de uno de sus principales líderes, Luciano Cruz gane el control de la FEC en noviembre de ese año y contribuye a que el mirismo logre una importante proyección nacional. 

El MIR y el MUI triunfaron con el llamado “De las luchas estudiantiles a las filas de la revolución” y planteamientos que situaba al movimiento estudiantil como parte de una estrategia revolucionaria. Se consideraba a la universidad “… parte de un todo superestructural … al servicio de la clase dominante, la burguesía nacional y el capital foráneo, como un pilar más del régimen de explotación capitalista”. Y la lucha estudiantil se “orienta fundamentalmente a cambiar los intereses a que la universidad sirve.” … “Los estudiantes revolucionarios, a la vez que su lucha fundamental la dan por transformar revolucionariamente la sociedad entera, integrándose al movimiento obrero y campesino, tras una Revolución Socialista, por medio de la insurrección armada, luchan a largo plazo en el interior de la Universidad por la Revolución Universitaria y a corto plazo por todo una serie de reivindicaciones estudiantiles, acentuando el Cogobierno como meta transitoria.”(19)

Es importante considerar que, durante el año 1967 comenzó a expresarse un nuevo ascenso de la actividad del movimiento de masas en Chile, inicialmente las manifestaciones son mayores en sectores sociales hasta ese momento excluidos, los más pobres en la ciudad y el campo: los sin casa, campesinos, mapuches, mujeres y jóvenes. El gobierno democristiano de Frei Montalva se sacaba su careta populista y desarrolla una política antipopular acompañada del actuar represivo (contra los mineros del cobre en la mina de El Salvador, 23 de noviembre de 1967 en Santiago, etc.). 

Se planteaba entonces, con fuerza en la izquierda y el MIR la discusión de las formas de lucha y organización a impulsar al interior de las masas. Eran tiempos de la lucha del Che Guevara en Bolivia, la izquierda latinoamericana impulsa la OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad), que en agosto 1967, reunida en Cuba, proclama como un deber y un derecho de los pueblos de América latina, hacer la revolución, enfrentar al imperialismo y a las oligarquías burguesas y terratenientes en el camino al socialismo; la lucha revolucionaria armada constituía la línea fundamental y, las demás formas de lucha debían contribuir a desarrollar y no retrasar el desarrollo de esa orientación central. Por presiones y maniobras diversas de organizaciones políticas de la izquierda chilena el MIR no asistió, pero solidarizó activamente con ella. Se hacen evidentes los reveses de la lucha guerrillera en las montañas de Bolivia, el apresamiento y posteriormente asesinato por la CIA del Ché, afecta profundamente al mirismo y al propio Miguel.

En éstos dos años, si bien el MIR constituyó un paso importante para avanzar hacia un polo de reagrupación de sectores revolucionarios y más radicalizados de la izquierda chilena, su desarrollo presento dificultades dadas sus limitaciones en la cohesión ideológica, no claridad en el plano de la estrategia y la táctica, insuficientes definiciones sobre carácter del partido y acentuación de rasgos propagandistas que no le vinculaban más estrechamente con las masas. Factores todos que impidiéron transformarlo en alternativa revolucionaria real al reformismo y centrismo en el movimiento popular chileno. 

Influyó también, la situación de reflujo y confusión política al interior de las masas trabajadoras chilenas con posterioridad a 1964 (derrota de Allende), hecho que se tradujo en una importante disminución de las luchas reivindicativas y políticas. Además, tengase en cuenta la amplia influencia, combate político y hasta la agresión física de sectores reformistas de la izquierda para impedir nuestro quehacer en los frentes de masas, acusándonos entre otras cosas de “agentes del enemigo”. Lo anterior, no desconoce los esfuerzos y avances puntuales que el MIR logra en sus primeros años de existencia en algunos frentes: en sectores de obreros municipales, del proletariado industrial, minero, pobladores, campesinos, empleados públicos y en sectores estudiantiles de Concepción y Santiago. 

Internamente había fuertes contradicciones, las diferencias impedían arribar a definiciones ideológicas, políticas y organizativas; neutralizando el accionar partidario externo que era imprescindible para ganar fuerza en el movimiento de masas y poder incidir en la política nacional del momento.

De esos primeros años Miguel hizo un desgarrador diagnóstico: “El movimiento se desarrollo entre 1965 y diciembre de 1967 marcado por las siguientes características: Era una “bolsa de gatos” de grupos, fracciones, disputas, etc. No había niveles orgánicos mínimos. Predominaba el más puro “ideologismo”. No había estrategia y menos aún táctica. Aislados de las masas. No se intentaron seriamente realizar acciones armadas, si bien se hablaba de ellas y el movimiento se definía por la lucha armada.”(20) Eran “años en que recién buscábamos un programa correcto para la revolución chilena y a lo más hacíamos propaganda revolucionaria en restringidos sectores y zonas del país, neutralizados internamente por una lucha de tendencias que abarcaba más de una decena de grupos internos”.(21)

6. MIGUEL ASUME LA JEFATURA DEL MIR

Los miristas según su capacidad y fuerza participan en diversos lugares del país del quehacer de los movimientos sociales. En la zona de Concepción los avances son más amplios y significativos. Miguel había continuado sus estudios de medicina y como alumno muy destacado estaba próximo a finalizarlos. Las nuevas posiciones políticas logradas permiten que en noviembre de 1967 invitado por la dirección de la Revolución viaje a Cuba. Este hecho significó en la practica el inicio de relaciones y acuerdos entre el MIR chileno y dirigentes cubanos y que por diversas razones hasta ese momento no existían formalmente. El regreso de Miguel vía Praga y Paris se retrasa y participa solo en el segundo día del III Congreso del MIR. Esta vez la numerosa representación de Concepción llegaba en dos “micros”. 

El evento mirista se realiza en la Casa Chile, sede del Partido Socialista en San Miguel el 7 y 8 de diciembre de 1967; analiza el periodo político que vive Chile y toma resoluciones sobre el plan político, el desarrollo del partido, definiciones organizativas, se profundizan y modifican las Tesis político-militares aprobadas en 1965. Eligió la dirección nacional. Miguel lo plantea así: “En el Congreso Nacional de diciembre de 1967 …el sector “no tradicional” de Concepción y Santiago asumió la mayoría del Comité Central (10 de 15), la totalidad del Secretariado Nacional (5) y la Secretaría general…”.(22) El sector que encabezaba Miguel Enríquez, además de elegir a la mayoría del comité central, éste lo eligió a él Secretario general.(23) De inmediato, la minoría se constituyó como “oposición interna”, y un pequeño sector incluyendo algunos miembros de la mayoría de la anterior dirección se retiran de la organización.

Miguel había terminado ese año el Internado de Medicina. El 29 de enero de 1968 en Concepción, en una ceremonia privada y familiar contrae matrimonio con Alejandra Pizarro Romero.(24) A comienzos de marzo, -“despedido” por intensos combates callejeros cerca de su casa, los estudiantes solidarizando con el magisterio enfrentan el Grupo Móvil-, viaja a Santiago con “Bauchi” su extrañable amigo y compañero en el tren nocturno a rendir sus exámenes de pregrado y de grado. Ambos aprobaron con nota máxima y se reciben de médicos. 

Como alumno destacado de la promoción postula directamente y gana una beca en el Hospital de Neurocirugía en Santiago para formarse como neurólogo, sus profesores y jefes directos fueron los doctores Alfonso Asenjo y Héctor Valladares. Su traslado a Santiago en el segundo trimestre de ese año acompañado inicialmente de su mujer, implica la separación física definitiva de su familia y temporal con su “hermano” Bautista, que ejercerá en el Hospital Regional de Concepción y continuara también la especialización de neurología, al obtener otra beca allí.

Con Miguel a la cabeza, el Secretariado del MIR (Luciano Cruz, Bautista van Schouwen, Sergio Zorrilla, Sergio Pérez) y en menor medida el conjunto del CC conduce la implementación de las líneas acordadas. El trabajo fundamental lo realiza dentro de la joven organización: desarrollar concepciones estratégicas y tácticas, formar a sus cuadros, dirigir el trabajo de inserción en las masas, etc. En enero del 68 encabezó las conversaciones fraternales que culminaron con la integración al MIR de dos pequeños grupos revolucionarios GRAMA (Grupo Avanzada Marxista de Concepción) y FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Santiago). 

Trabaja en contacto estrecho con los regionales del partido; es destacable, dos informes de Miguel publicados posteriormente como documentos internos, sobre Análisis de Situación Política y Táctica del partido, entregados en forma oral a Ampliados con los regionales del MIR de Santiago y Concepción. 

En el segundo semestre de ese año se manifiestan avances políticos, crece la organización en el norte, centro y sur del país. Pero, mantenía muchas de sus características y debilidades anteriores, que entraban el avance; el diagnóstico de Miguel lo refleja: “una organización que estaba constituida por varios “partidos”, “grupos”, “fracciones”, con políticas divergentes en pensamiento, y en el último periodo incluso orgánicamente diferenciadas. Tenía por base todo tipo de “militantes”, donde no se realiza ningún tipo de selección para el ingreso; así habían “aficionados” a la revolución, descomprometidos, intelectualoides, etc. Sin niveles de organización y especialización aceptables. Que contaba con una concepción general estratégica relativamente correcta a largo plazo (tesis Político-Militar, 1967) pero sin una adecuación táctica concreta al país y al periodo … Se intentó hacer mucho, pero el instrumento básico (la organización) era malo…”.(25) 

Eran tiempos de gran efervescencia juvenil en el mundo. El “campo socialista” no aceptaba las desidencias. En la segunda semana de agosto del 1968 junto al Bauchi redactan la declaración en que el MIR condena la invasión a Checoslovaquia por fuerzas del Pacto de Varsovia, reafirmando con ello una línea de independencia y al mismo tiempo rechazando un modelo de construcción socialista burocrático y deformante. Las reacciones desde la izquierda tradicional fueron virulentas.

En esos meses, Miguel en una decisión nada fácil y bien madurada suspende su especialización y trabajo como médico, volcándose de lleno a la actividad política partidaria. Eran momentos en que aumentaba la actividad de diversos sectores del movimiento de masas. En respuesta el gobierno democratacristiano de Frei Montalva, aumentó sostenidamente el actuar represivo e indolente (asesinatos y represión brutal: Puerto Montt, desalojos, reanudación de faenas, indiferencia para resolver los conflictos; intimidaciones policiales, etc.). Los hechos anteriores estaban evidenciando, las limitaciones y obstáculos de los métodos tradicionales de lucha de masas. Buscando una salida a ésta situación y en la perspectiva de “comenzar acciones que rompieran el círculo vicioso interno y permitieran ampliar nuestra penetración en los frentes de masas …”.(26) el Secretariado Nacional encabezado por Miguel realizó a fines del 68 una fuerte discusión, primero en el comité central y en toda la organización para ganarlo e iniciar las acciones directas de masas y un limitado accionar armado, inicialmente de tipo urbano

A las polémicas de táctica y línea organizativa en la dirección se agregó la posición política a adoptar por la izquierda revolucionaria en las elecciones parlamentarias de marzo y las próximas presidenciales. El último trimestre de 1968 y primero de 1969, toda la organización, en especial su dirección enfrenta fuertes y polarizadas disputas. No era posible llegar a acuerdos en el comité central y las decisiones eran casi siempre divididas, “ante la impotencia a que era conducido el MIR por la lucha tendencial y fraccional, el Secretariado Nacional propuso al CC en el verano de 1969, adelantar el congreso para agosto de ese mismo año y se inició su preparación.”(27) 

En ese contexto la posición mayoritaria del CC encabezada por Miguel encomendó al Secretariado redactar un documento público,(28) allí se sostenía que “… en base a lo analizado, … la agudización de la lucha de clases continuará y tomará mayor ímpetu. Ambos procesos el electoral y la movilización de las masas, se cruzará durante el periodo próximo. Papel nuestro será impulsar y empujar el segundo por cauces revolucionarios. Habremos de impulsar y apoyar todo tipo de huelgas legales e ilegales, luchas callejeras, ocupaciones de locales de trabajo, de tierras y terrenos, las acciones directas, etc. En cuanto al proceso político mismo que desencadenaran las elecciones, no podremos marginarnos. Al contrario con toda fuerza participaremos en él. Pero no es necesario, y al contrario, es nocivo desarrollar actividad electoral, de la que nos abstendremos absoluta y categóricamente. Durante todo el periodo cuestionaremos la vía electoral como camino. No lo haremos en abstracto, sino a partir de los intereses y relaciones vivenciales de obreros y campesinos…”.(29)

En marzo del 69, la situación se hizo insostenible. Miguel afirmaba: “El rendimiento de las tareas no pasaba del 50 por ciento. Se habían desarrollado enormes tensiones y conflictos internos que hacían imposible el trabajo … No se había logrado romper el círculo vicioso: No acciones armadas por no organización clandestina / no organización clandestina por “innecesaria”, por ausencia de acciones armadas; y, no vinculación orgánica significativa con el movimiento de masas.”(30)

Para enfrentar esa situación y definir posiciones el Secretariado planteó una intensa discusión interna relativa a política partidaria. Tomó algunas medidas: nuevas exigencias de ingreso y militancia, reestructuración de los sectores político y especial de la organización, profesionalización de una parte de la Dirección nacional y algunos cuadros medios, traslado de cuadros para multiplicar el trabajo del partido en lugares y frentes prioritarios. Se redactó para el congreso el documento central que recogía la evaluación, caracterización del momento político, nuevas medidas y orientaciones políticas de línea, profundizándose las concepciones programáticas, y precisando más la estrategia político-militar de guerra revolucionaria que superaba definitivamente las concepciones “insurreccionalistas” de los primeros años.”(31)

Se dio inicio a las “acciones directas” y la autodefensa de masas, para aumentar la penetración del MIR en los frentes. Fueron concebidas -por el MIR-, como un intento de incorporar en el actuar político y reivindicativo del movimiento de masas formas ilegales y conspirativas de lucha (acciones simples de amendrentamiento, propaganda armada en apoyo a conflictos, organización de milicias, etc.), realizadas por sectores de avanzada de un frente, o por bases del partido en él para apoyar directamente el conflicto y elevar el nivel de la lucha reivindicativa y política de masas en huelgas, tomas de terrenos y fundos, ocupaciones de fábricas, etc. El MIR no creó éstas formas de lucha, sino que las recogió del accionar concreto en algunos conflictos y las impulsó como una línea de acción general y sistemática y poder romper la legalidad burguesa.(32)

En medio de ese complejo proceso político interno y externo, miembros del comité regional del MIR en Concepción por iniciativa propia y sin informar a la Dirección Nacional, decidió “amedrentar” un reaccionario y provocador periodista demócrata cristiano en Concepción que editaba diario Noticias de la Tarde y que desde hacía un tiempo venía realizando una tendenciosa campaña contra el MIR. Un grupo operativo lo secuestro el 6 de junio y después de unas horas lo dejó sin ropas en la calle, se originaba el “caso Hernán Osses o el periodista pilucho” como lo llamó la prensa. Esta acción fuera de plan, fué aprovechada como pretexto por el gobierno freísta para iniciar una campaña de persecución ideológica y una generalizada y fuerte ofensiva represiva concentrada en el MIR a fin de encarcelar a este sector de la oposición política, no por el peligro que representaba en ese momento, sino por lo que podía llegar a ser. Los miembros de la dirección del MIR a nivel nacional, de Concepción y numerosos cuadros medios debieron pasar a la clandestinidad y trasladarse a diferentes lugares del país.

La minoría interna, acusó que este era un “hecho consumado” del Secretariado Nacional y en especial de Miguel para impedir el congreso y “apernarse” en la dirección. En esas circunstancias, la “oposición interna” formada por los “… grupos más tradicionales dentro del MIR (especialmente algunos de origen trotskista) realizó un congreso fraccional con participación de minorías de los CR de Valparaíso, Coquimbo y Santiago; reconocido esto por ellos, el 75% del CC (el 25 de julio de 1969) decidió marginarlos.”(33) Se marginó del MIR a la “oposición interna” del comité central (Genaro, Rodolfo, Pato, Vasco, Wiston (suplente), en las semanas posteriores cerca de un 20 % de miembros en todo el país acompañaran su automarginación.(34) Los marginados siguieron organizados como una fracción que reivindicó por algún tiempo el nombre MIR: “Nuestra fracción, contraria a la de Enríquez, luchó con la sigla MIR-FR y se volcó a trabajar por la candidatura de Salvador Allende.”(35) 

Seguidamente un pequeño grupo formado especialmente por estudiantes del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile en Santiago encabezados por Jorge Silva, Juan Martínez y Rafael Ruiz Moscateli ante la magnitud de los problemas y con planteamientos de carácter “foquistas” que pretendían transformar el MIR en una organización operativa, se marginan constituyendo después el MR-2 (Movimiento Revolucionario Manuel Rodríguez). El desprendimiento afectó solo la estructura en Santiago, se marginó cerca del 30 %.

Las divisiones que afectaron al MIR en 1969; primero en su dirección y posteriormente en diferentes niveles fue la culminación de un proceso sostenido de diferencias políticas imposibles de resolver vía el debate al interior de la organización y afectaban la convivencia interna y el quehacer externo. Se asumió como costo necesario en el desarrollo político de la organización; implicó una perdida importante de experiencia histórica y capacidad política acumulada, pero fortaleció su unidad interna. 

He entregado diversos antecedentes sobre la crisis para evidenciar que la división del MIR no fue un hecho simple, “maniobra sorpresiva” o imprevista decisión de una “arbitraria mayoría”, sobre una “ingenua minoría”, sino diferencias políticas y concepciones organizativas que no se superaron. Como afirma Miguel, “La división de 1969, un hito en el desarrollo de nuestro partido, no tuvo como base … la estrategia del partido para la conquista del poder, sino los problemas de carácter del periodo que atravesábamos y el carácter del partido que la revolución chilena necesita.”(36)

La continua escalada represiva, la división reciente con sus consecuencias y las nuevas exigencias plantearon un arduo quehacer a la dirección, en especial al Secretariado encabezado por Miguel, quién junto a Luciano y en condiciones difíciles se reunieron con todos los regionales para explicar y discutir los problemas surgidos y estrechar la conducción. Se precisó el momento que se vivía y el quehacer a impulsar en el documento “La crisis por la que atravesamos” de Agosto 1969; el carácter de la organización, el tipo de miembros y sus requisitos de ingreso.(37)

7. EL PERIODO “OPERATIVO” Y DE “MASAS”

A partir de julio 1969 el papel y labor de Miguel y del Secretariado fue extenso y clave para enfrentar el proceso de crisis, salir de ella y desarrollarse. Dirigieron la reestructuración del partido buscando construir una organización que considerando las características de Chile y los objetivos planteados, combinara el accionar armado con el trabajo en frentes de masas. Progresivamente en todos los regionales se constituyeron los Grupos Politico-Militares -GPM-; estructuras orgánicas asentadas en un espacio territorial con niveles de bases políticas, operativas, técnicas e infraestructura, dirigidas por una jefatura común.(38)

Con esas definiciones cristalizaba la visión de partido que venía sustentando Miguel y tenía correspondencia con la línea estratégica y táctica. Expresaba una concepción político-militar: por un lado la formación de una sólida estructura desde el punto de vista ideológico, político, orgánico y militar; integrada por cuadros revolucionarios profesionales ligados a los frentes; preparado y estructurado tanto para su desarrollo político en el movimiento de masas como para su desarrollo militar, en el partido y entre los trabajadores y pobres del campo y la ciudad.

A partir de septiembre 69 se incrementan de forma más sistemática acciones armadas orientadas a desarrollar la línea de expropiaciones, tanto las orientadas al aprovisionamiento logístico (material de comunicaciones, sanitario, armamento, recursos de AGP, etc.) y las expropiaciones bancarias que comprometieron en especial a la Dirección Nacional. Por lo general y en especial en sus inicios no se reconocieron. El hacerlas exigió disponer de infraestructura para su realización (casas de seguridad, depósitos, talleres, vehículos, locales, etc.). La primera expropiación bancaria exitosa se realizo en julio 1969 al Banco Londrés-Sucursal Santa Elena. Fueron concebidas como acciones de financiamiento a las actividades de la organización, tuvieron gran impacto por la difusión de la prensa sensacionalista y de derecha, dándole al MIR un perfil público de “grupo armado” que la organización no deseaba. Muchas fueron exitosas, otras fallaron. A pesar de hacerle ver la inconveniencia, Miguel participó en varias, dando inicio a su formación de combatiente. 

Respecto a ellas, Miguel afirmaba a la prensa que, “… las organizaciones revolucionarias para organizarse y prepararse en niveles superiores de lucha … necesitan financiar sus actividades a través de expropiaciones revolucionarias… Los que hacen este tipo de tareas no pueden ser confundidos con los ladrones o delincuentes comunes. Los únicos ladrones son los patrones de fábricas y fundos que roban el producto de su trabajo a obreros y campesinos;…” Respecto al uso dado a los fondos decía, “Los revolucionarios (…) cuando expropian dinero a quienes a su vez lo roban a obreros y campesinos, lo utilizan no para lucro personal, sino para financiar las tareas que permiten organizar la defensa de los intereses de obreros y campesinos. Jamás lo han utilizado para el lucro personal, al contrario, entregados por entero a las tareas que permitan defender a los trabajadores de las balas de los gobernantes y de la explotación de los patrones, viven de acuerdo a como un revolucionario debe vivir: con el mínimo.”(39) Como era de esperar las expropiaciones las reprimió el gobierno y las atacó otros sectores de la izquierda.

Paralelamente, se intensificaron las “acciones directas” en los frentes de masas. A estas en ningún momento se les adjudicó un papel de “iniciadores” de la lucha de clases, sino como apoyo a la lucha propia que impulsaban los trabajadores en ese frente en un momento de avance y desarrollo de su lucha en contra de sus enemigos, los patrones y opresores. Y, además correspondían al estado de ánimo y exigencias de las masas.(40) Por el silenciamiento de los medios de comunicación las acciones directas no ganaron repercusión pública y solo tuvieron importancia en el lugar del conflicto. Esta política, el MIR la impulsó en ese y en el periodo posterior en los frentes poblador, campesino, obrero y estudiantil.

El accionar operativo armado de expropiaciones se suspenden en marzo de 1970. En esta decisión influyó principalmente, la percepción del sentir de las masas que recogía el partido al interior de los frentes, los riesgos que conllevaban, y también las conversaciones MIR y UP, realizadas al más alto nivel desde diciembre 1969 y donde participaron Salvador Allende y Miguel Enríquez, en momentos que la Unidad Popular definía el programa y candidato.

8. LA CONDUCCION DEL PERIODO PREREVOLUCIONARIO (41)

Las medidas desplegadas por el gobierno demócrata cristiano no resolvieron, al contrario profundizaron la crisis del sistema capitalista dependiente chileno presente en los años 60, manifestándose como una crisis del sistema de dominación a partir de 1970. Las movilizaciones sociales con gran desarrollo en el 69 se extienden y radicalizan sus formas de lucha y atacan directamente la legalidad imperante. La propia institucionalidad burguesa presenta situaciones de crisis, el bloque dominante aumenta sus contradicciones y se divide políticamente, sus sectores más conservadores levantan como candidato presidencial a Jorge Alessandri y la Democracia Cristiana a Radomiro Tomic. La Unidad Popular, alianza hegemonizada por los partidos Comunista y Socialista, más el Partido Radical y MAPU (Movimiento de Acción Popular Unitaria) y, otros menores postulan como candidato a Salvador Allende G.

En el MIR, la respuesta a una coyuntura muy compleja mostró la capacidad de Miguel y la dirección para captar los cambios operados en la situación y definir una política flexible que no desdibujara el perfil y quehacer revolucionario; poder actuar como protagonista del proceso, sin avalar la estrategia reformista, ni aislarse social y políticamente; y, al contrario construir fuerza social y partidaria. El propio Miguel lo resume así: “… formulamos una política que, en general, consistió en no llamar masivamente a la abstención electoral, en no proponernos el sabotaje electoral y en no desarrollar nosotros actividad electoral propiamente tal, pero al mismo tiempo reconocer, en el terreno electoral, a Allende la representación de los intereses de los trabajadores y a Tomic y a Alessandri la de los intereses de la clase dominante. Proclamar que si Allende triunfaba se desarrollaría una contraofensiva reaccionaria, y que nosotros, en ese caso, asumiríamos la defensa de lo “conquistado por los trabajadores”. Para todo ello nos propusimos las tareas de trabajo y movilización de los distintos sectores de masas, desarrollo de nuestra capacidad operativa, técnica e infraestructura, a la vez que seguir desarrollando operaciones por un período. También la preparación de un plan masivo de defensa ante la posibilidad de un triunfo de Allende y para ello la ampliación de nuestras relaciones políticas con otras organizaciones de izquierda. En general, estas tareas se llevaron a cabo con un rendimiento aceptable.”(42)

Paralelo al proceso electoral, aprovechando la disponibilidad de las masas y el aumento de la actividad política, el MIR elevó su quehacer en ellas, participó y condujo sus luchas en diversos lugares del país, las ocupaciones de terrenos de los pobladores sin casa, movilizaciones obreras de la mediana y pequeña industria y otros sectores fabriles, las masivas corridas de cerco de los mapuches en el sur, ganando más fuerza en los estudiantes; esas luchas las acompañó de acciones directas de masas. Plantándose firmes y amplios pilares para construir un movimiento político y fuerza social con conducción revolucionaria. El MIR adquiría un mayor rol en la política nacional.

El accionar de propaganda armada se suspendió definitivamente a fines de junio de 1970. Conducido estrechamente por Miguel y la dirección el quehacer militar se diversifica. Al tiempo que se continúa construyendo fuerza militar propia, se trabaja en la perspectiva de defender un eventual triunfo de la izquierda. Después de amplias

 
 
 
     
 
 
 
 
 
 

Lic. Antropología Universidad de Chile.

Coordinadora para Chile Observatorio Cibersociedad
http://www.google.com/profiles/adrianagonigodoy
 
“ya estamos iniciando nuestro regreso,ya se hizo todo lo que estaba a nuestro cargo,ya se completaron nuestros días,no nos olviden,no nos pierdan,miren primero sus casas,miren primero su patria . Establezcanse,multipliquense,caminen y vayan a ver otra vez el lugar de de donde vinimos”. Vers. 779 Popol Vu

 
 
 
 
 
 
 

 

   
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Documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia 24 de marzo 2014


HIJXS . VOCES | Rescate y recopilación de memoria intergeneracional en la Web..

martes, 25 de marzo de 2014

Documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia 24 de marzo 2014

24 DE MARZO – 2014

Saludamos la multitudinaria marcha convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia donde una vez más, levantamos las banderas de nuestros 30000, presentes en todas las luchas de ayer y de hoy.
A continuación reproducimos el documento consensuado entre las más de 300 organizaciones de DDHH, estudiantiles, trabajadoras, sociales y partidarias y que fuera leído en el día de hoy.
30000 COMPAÑEROS DETENIDOS DESAPARECIDOS PRESENTES!!!!!

Asociación de Ex-Detenidos Desaparecidos
Documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia

24 de marzo 2014
Compañeros  y compañeras:
Hoy,  a 38 años del  24  de marzo de 1976, estamos en esta plaza para repudiar el golpe genocida más brutal  en la historia de nuestro pueblo.
Como todos los años esta es la cita con la Memoria, la  Verdad y la Justicia.
Nuestra cita es con la Memoria que no se deja domesticar, con la memoria queque no estafa, con la memoria que rinde homenaje a nuestros 30000 compañeros detenidos desaparecidos y a sus sueños y se compromete con las luchas obreras y populares del presente.
Este 24 de marzo nos encuentra luchando contra la impunidad de los genocidas, contra las impunidades del presente, contra la represión y la criminalización de la protesta, contra el ajuste a los trabajadores y el saqueo del país.Por eso en este acto denunciamos que el genocida Milani, fue  nombrado Jefe del Ejército por la presidenta de la Nación. No nos olvidamos de los soldados conscriptos que desaparecieron bajo su mando, ni olvidamos las torturas sufridas y denunciadas por aquellos que fueron secuestrados y después torturados por el entonces teniente Milani,  que era en aquellos años tan joven como el famoso genocida Astiz. Porque el genocidio por el que exigimos castigo cubrió todo nuestro país y los crímenes cometidos en la provincia de La Rioja fueron los mismos que se cometieron en todo el país.
En este acto, reivindicando la lucha  de los 30000 detenidos desaparecidos, repudiamos el discurso del 1 de marzo de la presidenta Cristina Fernández, en el que llamó a reglamentar el derecho a manifestarse, agredió a los maestros en conflicto y festejó el fallo aberrante que basado en testimonios arrancados bajo tortura condenó a cuatro trabajadores de Las Heras a cadena perpetua.
El discurso de Cristina Fernández se presenta como un serio   avance sobre las libertades democráticas de nuestro pueblo y  anuncia mayor criminalización de las luchas con la vista puesta en hacer pasar el ajuste. Por eso  Milani, por eso  Berni, por eso perpetua para los trabajadores de Las Heras, por eso la ley antiterrorista, por eso el proyecto equis y por eso luchadores populares presos y procesados.
Compañeros y compañeras:
Como  cada 24 de marzo, repudiamos a la  dictadura que, a costa de la  sangre de nuestro pueblo,  impuso la entrega y el endeudamiento, la explotación y el hambre.

Repudiamos la  brutal represión, racional y planificada  contra  nuestro pueblo,  que tiene  un nombre  preciso: genocidio. Genocidio que impuso la desaparición de  hombres, mujeres, jóvenes  , niños,  para sembrar el terror y  que  tuvo como objetivo  aniquilar el amplísimo movimiento obrero y popular que se proponía  conseguir profundas transformaciones en la Argentina. Por esto se buscó destruir todas las formas de organización de los trabajadores y el pueblo.
Repudiamos los  campos de concentración, la  desaparición, el asesinato, la  cárcel, el  exilio,  el secuestro, la  tortura y el robo  de niños, que destruyó miles de familias.
Denunciamos también los crímenes contra el pueblo que  comenzaron  a ensayarse antes del  golpe, en el Operativo Independencia de Tucumán y en el  accionar de la Triple  A y demás bandas  fascistas en todo el país.
Estamos  aquí para  repudiar  a los grupos del poder económico  que planificaron y financiaron el golpe a favor de  una  política  que  los beneficiara a costa  de  la miseria   sistemática  para nuestro pueblo.
Denunciamos  también  a las  patronales y dirigentes sindicales traidores que entregaron  cuerpos de  delegados, como en Ingenio Ledesma, Mercedes Benz, Ford; a la mayoría de la jerarquía de la Iglesia que los bendijo, a los jueces que los  ampararon, a los  políticos que  los  avalaron y  a los grandes medios de  comunicación  que  les  lavaron la cara a todos ellos.
Por todos y  cada uno  de  los compañeros desaparecidos, por cada uno de los atropellos que sufrió  nuestro pueblo: ¡ denunciamos  y  exigimos justicia!!
El camino iniciado con el heroísmo de las madres plantadas frente a la dictadura y la resistencia antidictatorial de nuestro pueblo, con las miles de solidaridades que la sostuvieron, tuvo su continuidad en estos casi 40 años de presencia en las calles en los que varias generaciones expresamos nuestra voluntad inquebrantable, de conseguir castigo a los genocidas.
Nuestro pueblo luchó incansablemente  contra las infames leyes de impunidad de Alfonsín y el indulto de Menem.   La  rebelión popular del 19 y 20  de  diciembre del 2001,  golpeó al régimen político que amparaba la impunidad y   posibilitó la anulación de estas  leyes y la reapertura de las causas.
Hoy, a 10 años de la reapertura de las causas, hemos logrado que se realicen juicios en diferentes lugares de nuestro país, con un resultado de 468 represores condenados, 61 absueltos y 6 de ellos muertos antes de escuchar sentencia.
Esto quiere decir que sólo alrededor del 30% del total de los 2.100 procesados desde 2003 fue llevado a juicio. Tomando como dato los 600 Centros Clandestinos de Detención y Exterminio que funcionaron en todo el país durante la dictadura, sólo 468 están condenados.
A  10 años de anuladas las leyes, menos de 1 represor condenado por Centro Clandestino de Detención. 

Por eso afirmamos que  la impunidad de la dictadura de ninguna manera ha llegado a su fin.
Cada día de atraso en el juzgamiento de los crímenes cometidos por la dictadura es un día ganado por la impunidad biológica: 320 son los represores que en el transcurso de estos diez años murieron impunes  antes de llegar a la justicia.
Hay más de 60 represores prófugos y casi la mitad de los genocidas imputados en todo el país gozan del beneficio de la prisión domiciliaria.
Las causas siguen siendo en su inmensa mayoría fragmentadas, parcializadas, y funcionales a ocultar la magnitud del genocidio.
Denunciamos a los jueces y fiscales cómplices de los genocidas que entorpecen y demoran las causas, y denunciamos al Poder Ejecutivo, que tuvo y tiene la posibilidad de impulsar las  medidas necesarias para  acelerar los juicios y no lo hace. Los genocidas que hoy son juzgados son solamente aquellos que formaban parte de la cadena de mandos o los pocos que fueron reconocidos por los sobrevivientes a pesar de sus condiciones de detención. El Estado no ha entregado hasta ahora las listas de los genocidas que actuaron en cada Campo de Concentración.
Por eso desde la anulación de las leyes de impunidad hemos luchado porque se realicen juicios contra todos los genocidas que actuaron en cada campo de concentración, y por todos los delitos que cometieron contra todos nuestros compañeros.
Exigimos la apertura de todos los archivos de la dictadura, con los nombres, las fotos y los legajos de todos los genocidas. Esos archivos que hasta hoy la política oficial no abre, y que contienen la información sobre el destino de todos y cada uno de nuestros 30.000 compañeros y compañeras detenidos-desaparecidos y de sus hijos apropiados.
Luchamos por la identidad de los hijos de nuestros compañeros, secuestrados con ellos o nacidos en cautiverio y apropiados por los represores y sus cómplices.
Los jóvenes que recuperaron su identidad hasta el momento son 110  y la cantidad de grupos de familia con muestra genética en poder del Banco Nacional de Datos Genéticos sólo son 246 y estas no alcanzan para la restitución de la  identidad de las restantes 400 personas denunciadas y apropiadas como botín por la dictadura.
La política oficial continúa siendo que quienes tengan dudas sobre su identidad se ocupen de buscarla, poniendo nuevamente la carga de la prueba en las víctimas.
El oficialismo intenta transferir el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) desde su histórico ámbito en el Hospital Durand, a la órbita del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva por lo cual perdería su autonomía. Este traslado convertirá al Banco Nacional de Datos Genéticos en la plataforma de un “Instituto de Genómica Humana” en sociedad con laboratorios y capitales privados. Este despojo fue producto de un nuevo acuerdo del gobierno nacional con el macrismo.
CARCEL COMÚN Y EFECTIVA A TODOS LOS GENOCIDAS
APERTURA  y PUBLICACIÓN DE TODOS LOS ARCHIVOS DE LA DICTADURA.
RESTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD DE LOS JOVENES APROPIADOS.

Nuestros compañeros Julio López, secuestrado en el 2006 y Silvia Suppo, asesinada en el 2010 en Santa Fe,  que testimoniaron y lucharon contra la impunidad de los genocidas, son símbolos de la continuidad del aparato represivo de la dictadura y la política de impunidad y olvido que el gobierno nacional y los gobiernos provinciales quieren imponer sobre estos nuevos crímenes. Sus causas están plagadas de encubrimiento e impunidad y demuestran hasta donde llegan las concesiones del poder político para asegurarse la gobernabilidad sobre las fuerzas represivas.
En los juicios contra los genocidas no sólo buscamos la condena, también damos pasos en la construcción de una memoria que no olvida las luchas e intereses populares. Por  eso los Centros Clandestinos de Detención deben ser espacios de denuncia de los crímenes  contra  el pueblo y de construcción de memoria. Una memoria  que  recupere la historia,  las luchas, las banderas y sueños por los que lucharon los 30000 compañeros detenidos desaparecidos.
Por el contrario,  el gobierno pretende “resignificar” los ex Centros Clandestinos de Detención    como si se tratara de cualquier galpón cultural, o usarlos como premio a los que apoyan su proyecto político, o bien como jugosos emprendimientos inmobiliarios públicos o privados. Esto es lo que sucede con la ESMA, el Olimpo, el Atlético y el  BIM 3 en La Plata. El acuerdo entre el gobierno nacional y el de Macri en la ciudad de Buenos Aires, con el traspaso a la nación de los Centros Clandestinos de Detención,  concreta el objetivo del kirchnerismo de hacerse dueño de los sitios de memoria y manipularlos a su favor.
La famosa re-significación que se basa en generar proyectos y actividades que dicen “poner vida donde antes hubo muerte”, no es otra cosa que un intento de clausurar el proceso de memoria iniciado hace más de 30 años por nuestro pueblo, de encerrar en una vitrina las luchas de los desaparecidos, de borrar esa memoria sublevada que apoyó la rebelión popular del 2001, de ocultar las violaciones actuales a los derechos humanos. Es una pieza más del rompecabezas que el oficialismo está armando para un nuevo proyecto de reconciliación.
El gobierno nacional, que se apropió de la ESMA y la usa para innumerables actividades proselitistas como  la presentación del proyecto de YPF, la realización de  congresos de agrupaciones afines, la adjudicación de una oficina al juez Garzón, hoy pretende reformar el Casino de Oficiales, el único edificio de este inmenso Centro Clandestino de Detención que no fue modificado hasta el momento.
Nos oponemos a este proyecto, porque queremos que nuestro pueblo pueda debatir HOY lo que allí sucedió y porque queremos que las futuras generaciones puedan recorrer y conocer ese sitio, saber qué fue el Casino de Oficiales y saber cuál es la verdadera cara de su enemigo cuando se muestra sin disfraces.
El  acuerdo entre Macri y Cristina le permite al gobierno de la ciudad arrasar con el Atlético. Con la excusa de hacer el metrobus se perdería la posibilidad de encontrar el 70 % de las pruebas entre ellas importantes elementos de la salas de tortura y celdas.
En el mismo sentido de destrucción de las pruebas y de la memoria histórica se pretende lotear el predio de Campomar, donde los vecinos han denunciado la existencia de un Centro clandestino de Detención.
Por todo ello decimos:BASTA DE BANALIZAR LOS EX CENTROS CLANDESTINOS DE DETENCIÓN.NO A LA MANIPULACIÓN DE LA MEMORIA
Compañeros y compañeras:Los trabajadores y el pueblo enfrentamos hoy el ajuste que aplican  el gobierno nacional y los gobiernos provinciales.  A la creciente inflación y la brutal devaluación,  que agravaron a niveles insostenibles el aumento de los precios de la canasta familiar, se suma el aumento del transporte y el anunciado tarifazo en los servicios públicos.  Como si esto fuera poco una creciente recesión está provocando suspensiones y despidos.El intento de que los trabajadores firmen paritarias a la baja, la licuación de los ingresos de los trabajadores precarizados, de los jubilados y de los que son beneficiarios de planes sociales, completan este cuadro que está provocando un grave deterioro de las condiciones de vida del pueblo.Las razones de este tremendo ajuste son claras: el gobierno decidió profundizar la entrega del país y que la crisis la paguen los que menos tienen. Benefician a las multinacionales y banqueros imperialistas, pagando la fraudulenta deuda externa, incorporando acuerdos con los fondos buitres y el Club de Paris, profundizando su pacto con las petroleras como Chevron y Repsol. Contaminan nuestra aguas y suelos con la megaminería a cielo abierto y los transgénicos y pesticidas de Monsanto y las multinacionales del agro negocio.Para imponer estas medidas contra el pueblo, la presidenta Cristina Kirchner sinceró en cadena nacional su voluntad de enfrentar con medidas represivas  a los que luchan contra su plan de hambre.¡No hay ajuste, sin impunidad y sin represión!
La impunidad ha dado en el último año un salto gigantesco. Después de décadas en las que logramos impedir la promoción de aquellos pocos miembros de las fuerzas armadas denunciados por haber participado en el genocidio, el gobierno cerró filas y nombró al genocida Milani como Jefe del ejercito. No importaron las denuncias hechas hace ya más de 30 años frente a la CONADEP, no importaron los testimonios de sobrevivientes que lo acusan, ni los de los presos políticos interrogados por él. Milani es un ejemplo de los miles de represores que permanecen en las fuerzas de seguridad sin ser juzgados por sus crímenes durante la dictadura.
En el año 1976 el teniente César Milani revistió como oficial de inteligencia en el batallón de Ingenieros de Construcción 141, donde funcionaba un centro clandestino de detención y torturas. Está probado que la función de los oficiales de inteligencia en los centros clandestinos de detención y Exterminio era la de  obtener información y que la principal herramienta que utilizaban para obtener era la tortura.  Por eso afirmamos que Milani debe ser encarcelado por genocida y no premiado con un ascenso.
La única razón que hay para designar como jefe del ejército a un oficial de inteligencia, represor y torturador de la última dictadura, miembro del Batallón 601, en un momento en que miles de trabajadores se organizan para enfrentar el ajuste, es involucrar a las fuerzas armadas en tareas de inteligencia y represión contra las organizaciones populares.
El coronel Berni, Secretario de Seguridad,  fue el elegido para aplicar la llamada  política de “seguridad” y de represión de la protesta y se presenta ante los medios de comunicación como vocero cotidiano de esa política tratando de ganar consenso favorable para su accionar. En el último año hemos conseguido su procesamiento  por haber reprimido un corte en Panamericana y trasladado a Campo de Mayo, donde funcionó un Centro Clandestino de detención durante la dictadura, a hombres, mujeres y hasta niños.
Por eso exigimos:
DESTITUCIÓN YA Y CASTIGO DEL GENOCIDA MILANI!!FUERA BERNI!!!
Así se corona la denominada “década ganada en derechos humanos”.Cristina Fernández designa al genocida Milani, respalda a Berni, criminaliza la protesta y avala la sentencia a los 9 trabajadores de Las Heras.  Cuatro trabajadores fueron condenados en primera instancia a cadena perpetua, acusados de la muerte del policía Sayago en el marco de una lucha contra el impuesto al salario y contra la tercerización, que desencadenó una pueblada en el año 2006.
Esta condena es el golpe más brutal, hasta el momento, de la criminalización de la protesta.Durante el trascurso del juicio y en los alegatos, los abogados defensores de los trabajadores (amenazados constantemente por este tribunal y sancionados) demostraron que no existían pruebas contra los trabajadores. En cambio, sí quedaron demostradas las torturas, los apremios ilegales, las vejaciones y las amenazas que sufrieron acusados, familiares y testigos, a manos de  la policía provincial durante todo este proceso. Denunciamos al Tribunal Oral de Caleta Olivia que llevó adelante el juicio y luego condenó usando los testimonios arrancados bajo torturas.
En el marco del acuerdo con CHEVRON y con REPSOL, las palabras de la presidenta aplaudidas de pie por el macrismo,  respaldando esta condena, cuando la sentencia está siendo apelada, agrava la situación de los compañeros.
Casi inmediatamente después de este discurso fueron detenidos y permanecen presos seis trabajadores petroleros en la localidad de Las Heras por realizar un reclamo gremial.
Por eso:Exigimos la Absolución de los Trabajadores de Las Heras y la libertad de los delegados y trabajadores detenidos recientemente.
Denunciamos que en esta década la existencia de presos políticos ha sido una constante. Siguen presos los  cinco compañeros de  Corral de Bustos  detenidos después de una pueblada, los seis trabajadores petroleros de Las Heras sobre los que acaba de caer el dictamen de prisión preventiva, los dos trabajadores detenidos en Misiones después de participar en una marcha contra el ajuste, Fernando Esteche y Raúl Lescano condenados por escrachar a Sobisch en repudio al asesinato del maestro Fuentealba.
Exigimos  la inmediata libertad de todos los presos políticos!!!!!!!
Desde el Encuentro Memoria Verdad y Justicia reivindicamos  la lucha de los trabajadores y el pueblo contra el ajuste y el saqueo. Respaldamos la lucha por tierra y vivienda, contra la tercerización, por los derechos de  los pueblos originarios,  en defensa de la salud y la educación.
Saludamos la ejemplar lucha de los docentes  que recorre la Argentina y marca con claridad la respuesta necesaria a la política del ajuste , enfrentando la campaña de descalificación impulsada por el gobierno nacional, los gobiernos provinciales y sectores de la oposición.El mismo camino han tomado los  trabajadores estatales,  de la salud, de las empresas automotrices.
Nos solidarizamos con  la comunidad QOM y los campesinos de Chaco que exigen agua, asistencia sanitaria y alimentos y que fueron brutalmente reprimidos como parte del genocidio planificado de los pueblos originarios.
Decimos basta! a la represión directa y parapolicial contra las comunidades originarias y los campesinos que defienden sus tierras contra el avance de los pulpos agroexportadores protegidos por los gobiernos provinciales y el gobierno nacional.
Nos solidarizamos también con los docentes del Chaco y Santiago del Estero, con los docentes y trabajadores estatales de Misiones, con los trabajadores de Kronberg y los municipales de Jujuy, que en su lucha contra el ajuste fueron brutalmente reprimidos .
Denunciamos la represión de la gendarmería y otras fuerzas de seguridad a la Jornada por la Absolución de los trabajadores de Las Heras, el 27 de febrero en Panamericana y en Liniers.
Nos solidarizamos con el pueblo de Malvinas Argentinas en su lucha contra el pulpo imperialista MONSANTO.
Apoyamos la lucha por vivienda y urbanización de la Villa 20 en los terrenos de Cruz y Pola. Desde esta plaza damos todo nuestro apoyo al legítimo reclamo de tierra y vivienda. Repudiamos el dictamen de la cámara del jueves 20 y la amenaza de desalojo de Berni y Macri, a quienes hacemos responsables por la vida de cada uno de los ocupantes.
El discurso de la presidenta atacando los cortes y las movilizaciones, aplaudido de pie por la bancada del PRO, da el sostén político a estas represiones. Intentan ahora sumar, en nombre de la “convivencia” , nuevos proyectos de ley que buscan regimentar y criminalizar la protesta, o directamente atacar el derecho a huelga, como el intento del vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, avalado por Scioli de prohibir los paros docentes. Lo mismo sucede con el gobernador De la Sota en Córdoba.
La tan mentada reforma del Código Penal deja intacto el artículo 194 del código actual que define como delito los cortes de ruta, y que es utilizado cotidianamente en todo el país para procesar luchadores.

El número de procesados por luchar aumenta con cada conflicto, mientras permanecen impunes los responsables de crímenes contra el pueblo, como el escandaloso caso de De la Rua.
De cada lucha surgen nuevos dirigentes y militantes procesados. Las causas abiertas en todo el país suman ya más de 5000.
La ley antiterrorista es el instrumento legal con el que se amenaza a todos los que se movilizan por sus derechos.
Denunciamos la infiltración y el espionaje sobre las organizaciones y militantes obreros y populares a través del proyecto X de la Gendarmería, del accionar de la SIDE y de todos los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas y de seguridad.
Denunciamos la persecución a los trabajadores por parte de burocracias sindicales, asociadas a las patronales y a las patotas, que cuentan con el aval oficial. Este es el caso de la patota de la UOCRA, dirigida por el ex agente del Batallón 601 Gerardo Martínez.

Exigimos  el cierre de las  causas  y  anulación de las  condenas  a los más de 5000 luchadores populares  procesados y la  sanción  inmediata del proyecto de ley  contra  la criminalización  de  la protesta!!Exigimos la derogación de la ley antiterrorista y la anulación de toda la legislación represiva.Basta de infiltración y espionaje a las organizaciones populares.

José Pedraza y los principales autores del crimen de Mariano Ferreyra fueron condenados en primera instancia. Esta condena  fue arrancada gracias a la enorme movilización popular .Advertimos sobre las maniobras operadas desde el poder político para atenuar las condenas y hasta absolver a Pedraza y los suyos para preservar el régimen mafioso y fraudulento que el gobierno K montó para la administración de los ferrocarriles junto a los empresarios Roggio-Romero-Cirigliano y la burocracia sindical.
 Exigimos: Perpetua a Pedraza, castigo a todos los responsables políticos, empresarios y sindicales del crimen de Mariano Ferreyra!
Exigimos Castigo a todos los responsables políticos y materiales del asesinato de luchadores populares!!

A 20 años del atentado a la AMIA seguimos exigiendo justicia. Repudiamos ese ataque criminal y nos solidarizamos una vez más con las víctimas. Como lo venimos denunciando de año en año, el gobierno de los Kirchner lleva ya 11 años promoviendo políticas que, en nombre del esclarecimiento del atentado, nos condujeron deliberadamente y terminaron en la impunidad reinante.Hace pocos días, la presidenta Kirchner le pidió a los “opositores” políticos, los mismos que fundaron y sostuvieron tantos años de impunidad y encubrimiento, que le acercaran nuevas propuestas para renovar la misma política de impunidad y seguir acusando a una supuesta conexión internacional sin tener mayores pruebas. Así buscan sacarse de encima la responsabilidad criminal y encubridora que el propio Estado nacional ya reconoció por decreto.
Para superar la impunidad y hacer justicia:Exigimos que se abran los archivos secretos vinculados al crimen de la AMIA y la formación de una Comisión Investigadora Independiente.
Denunciamos las reformas al Código Civil propuestas por el kirchnerismo. Eliminan la responsabilidad del Estado en las acciones realizadas por empresas privadas que tercerizan servicios, deja desprotegidos a millones de  usuarios y trabajadores, consagrando la impunidad de funcionarios y ministros. Además, atacan gravemente los derechos conquistados por la lucha de las mujeres y su pelea por un aborto legal, seguro y gratuito.
La lucha de los familiares de la Masacre de Cromagnon, logró el justo castigo de algunos de los altos responsables de la tragedia. A diez años de la masacre seguimos denunciando la impunidad de la mayoría de los funcionarios y empresarios responsables de la muerte de 194 jóvenes.
Exigimos juicio y cárcel a todos los responsables y cómplices.Justicia por los pibes de Cromagnon.
El 18 de marzo a dos años de la tragedia de Once, comenzó el juicio a los responsables. Expresamos nuestra más profunda solidaridad con las víctimas y sus familiares. Dolorosamente denunciamos este crimen contra el pueblo largamente anunciado, producto de la política de transporte privatista del  gobierno nacional, de los grandes negociados con  TBA, los Cirigliano y la burocracia sindical.
 Exigimos Justicia por las  52 Víctimas de la tragedia de Once.
Denunciamos la criminalización de la pobreza y la discriminación de las barriadas y de los más humildes, que se cobra cotidianamente la vida de numerosos jóvenes. La represión, el encierro y el control por parte de diferentes fuerzas de seguridad aumenta el número de víctimas por gatillo fácil, desapariciones, trata de personas, drogas y armado de causas falsas. Desde 1983 hay más de 4000 muertes por gatillo fácil y más de 200 desapariciones. La década ganada lleva cobradas más de 2300 vidas.Con la excusa de combatir la llamada inseguridad, se pretende bajar nuevamente la edad de imputabilidad, impulsar las policías comunales y reforzar el aparato represivo. El gobierno y sectores de la oposición discuten cuánto y cómo penalizar pero ocultan el problema de fondo. Denunciamos que la causa fundamental se encuentra en la participación y complicidad del aparato policial, judicial y político en relación al  narcotráfico y el delito organizado.El “mano dura ” Granados ha reintegrado a la bonaerense  a los ocho policías que participaron en la desaparición de Luciano Arruga. El juez que lo habilitó es el mismo que, con un fallo administrativo, pretende terminar con el paro docente en la provincia de Buenos Aires. El señor juez es un ex comisario inspector retirado de la Provincia y miembro jerárquico de la división de Asuntos Jurídicos de la Policía Bonaerense de los años de la dictadura, cuando la dirigía el genocida Camps.La impunidad de ayer y de hoy se presenta así con toda su brutalidad.
Exigimos  la aparición con vida de  Luciano  Arruga  y el  castigo  de  todos los responsables. Basta de gatillo  fácil, basta de  asesinar a  los  pobres y los jóvenes!!!    
Compañeras y compañeros:La dictadura genocida que estamos repudiando en esta plaza se propuso terminar con la lucha de nuestro pueblo por conquistar un país con pan, trabajo, tierra, salud, educación, vivienda para todos, por una niñez y una vejez protegidas, por una juventud con futuro.

Por nuestros 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos, por el país que soñaron y soñamos,por una Argentina sin opresión y sin explotación,desde el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia   decimos Presente!!
30.000 compañeros detenidos desaparecidos Presente!!! 
Publicado por Casapueblos – AEDD en 0:41

 

Descendiente de Héroes de la Marina chilena repudia monumento a Merino.“humanos” y “humanoides” rechazan Monumento bananero.


Solicitamos el retiro del monumento a Toribio Merino y la remoción del nombre “Merino” de un navío y de salas en dependencias de la Armada.

Estimados (as) amigos (as):

                                                  Les escribo a fin de solicitar vuestro apoyo en la campaña que hemos lanzado un grupo de ciudadanos -entre ellos numerosos militares que se opusieron al golpe de Estado en 1973-  a fin de solicitar el retiro del monumento a José Toribio Merino Castro, que se alza, desde mayo de 2002, en los jardines de la antigua Escuela Naval y actual Museo Marítimo, visible desde el Paseo 21 de mayo, en Valparaíso. También para requerir la remoción del nombre “Merino” de un navío de la Armada, de una sala del Museo Marítimo Nacional y de un auditorio ubicado en la ex Academia de Guerra Naval.
 
   Esta petición será dirigida a la Presidenta de la República, Sra. Michelle Bachelet Jeria, acompañada de varios miles de firmas. Para firmar y conocer la lista de firmantes hay que hacer clic en el siguiente link: 
 

Como descendiente de Héroes de la Marina y de ilustres marinos chilenos que sirvieron a su país ininterrumpidamente desde hace siglos, repudio este símbolo de la dictadura .

Adriana Goñi

Los Goñi I

Imagen

PARTICIPACIÓN DE LOS GOÑI EN LA ARMADA

(texto y foto tomado del blog GOÑI parentela)
El primer oficial de la Armada de Chile con el apellido Goñi, fue el capitán realista José Anacleto Goñi, quien al mando del bergantín de comercio “Aguila”, fue apresado en Valparaíso el 26 de febrero de 1817, engañado por la bandera española enarbolada en el castillo de San Antonio y armado posteriormente en guerra, convirtiéndose en la primera nave de la naciente Primera Escuadra Nacional.
José Anacleto Goñi, que posteriormente siguió sirviendo en la Armada por sus conocimientos náuticos, se había casado en Valparaíso el año 1805, con Maria Isabel Prieto Romero, teniendo cinco hijos: José Anacleto, Juan de Dios, Mónica, Eugenia y Susana.
En la presente investigación histórica – genealógica, nos centraremos solo en el estudio de la descendencia de los hijos varones.
José Anacleto Goñi Prieto, nació el 23 de junio de 1817 e ingresó a la Escuela Militar a los 15 años, en 1832, incorporándose a la Armada como Guardiamarina el 28 de marzo de 1837.
Embarcado en la corbeta “Valparaíso” participó en la acción de Islay entre las fuerzas peruanas del comandante Panizo y las chilenas de Robert Winthrop Simpson, cubriéndose de gloria el 18 de agosto de 1838, durante la captura de la corbeta “Socabaya” , hazaña dirigida por el Comandante Carlos García del Postigo Bulnes en El Callao.
Hecho prisionero por el Coronel Estanislao Correa, obtuvo su liberación después de la derrota del ejército de Mariscal Andrés de Santa Cruz.
Capitán de Corbeta en 1846, de Fragata en 1853 y Capitán de Navío en 1859, se desempeña entre los años 1861 y 1867 como Gobernador Marítimo de Valparaíso, siendo nombrado Mayor General del Departamento de Marina hasta 1872.
En 1870, al mando de la corbeta “O’Higgins”, visita Isla de Pascua en un viaje de instrucción de cadetes de la Escuela Naval. Durante su permanencia se efectuó el levantamiento topográfico de la isla.
El 6 de abril de 1873 asciende a Contra Almirante y es comisionado a Londres, con la misión de dirigir la construcción de los blindados “Blanco” y “Cochrane” y la cañonera “Magallanes”.
De regreso en Chile, en 1877 fue nombrado Inspector General de la Armada y al año siguiente miembro de la Junta de Asistencia.
El 9 de febrero de 1879, fue nombrado Director interino de la Escuela Naval en reemplazo del Coronel Emilio Sotomayor, quien había tenido que tomar el mando de las tropas que se preparaban en Antofagasta, ante la inminencia del inicio de la guerra contra Perú y Bolivia. Se supone que desempeñó el cargo hasta agosto de ese año. Posteriormente, cuando renunció don Eulogio Altamirano a la Comandancia General de Armas y Marina, el Almirante Goñi lo reemplazo.
Desde 1881 hasta 1886 fue miembro de la Comisión Calificadora de Marina y uno de los primeros y más entusiastas socios del Círculo Naval, creado el año 1885.
El 22 de julio de 1886, ascendió al grado de Vicealmirante y el 12 de septiembre de ese mismo año falleció, a la edad de 69 años, de los cuales, sirvió en la Armada de Chile.
El Vicealmirante José Anacleto Goñi Prieto, casó con la señora Carmela Simpson Baeza, hija del Almirante Roberto Simpson. Sus hijos, Luis Alberto y Roberto Anacleto Goñi Simpson, siguieron al igual que su padre la carrera naval.
El otro hijo varón del Vicealmirante José Anacleto Goñi Prieto, Juan de Dios Goñi Prieto, (mi abuelo)casó con la señora Rafaela Álvarez de Araya, teniendo los siguientes hijos: Felipe, Amanda, Luisa, Dominga, Anacleto y Juan Oscar.
De éstos tenemos que destacar a los dos últimos varones:
1.- Anacleto Goñi Álvarez de Araya, quien casó con una dama de apellido Torres, teniendo entre otros hijos a Anacleto Goñi Torres, quien a su vez casó con Mercedes Carrasco, padre del actual Ministro de Defensa Nacional, Don José Goñi Carrasco. Por lo tanto, Anacleto Goñi, abuelo del Ministro de Defensa, era hermano del héroe de la “Esmeralda”.
2.- Juan Oscar Goñi Álvarez de Araya
Hijo de Juan de Dios Goñi y de la señora Rafaela Araya. Nació el 10 se septiembre de 1853. El 9 de agosto de 1875, a los 21 años, fue nombrado Contador Segundo interino y destinado a la corbeta “Chacabuco” al mando del Capitán de Fragata Oscar Viel Toro, zarpando hacia el norte, para permanecer de estación en el puerto de Mejillones, que en ese tiempo estaba bajo la jurisdicción de Bolivia, con el objetivo de cuidar los interese de los numerosos chilenos residentes en la zona. En abril de 1876 regresó al Departamento, Valparaíso, tocando en la isla de Juan Fernández llevando víveres para sus habitantes. En julio de ese, siempre a bordo de la “Chacabuco”, se dirigió a la zona del Estrecho de Magallanes, permaneciendo de estación, en un periodo de tensión entre Chile y Argentina por problemas limítrofes en la Patagonia. Al año siguiente regresó a Valparaíso y el 10 de noviembre trasbordó a la corbeta “O’Higgins”, que se encontraba al mando del Comandante Jorge Montt Álvarez, zarpando al Estrecho de Magallanes, para sofocar el motín realizado por la guarnición de la colonia penal de Punta Arenas, encabezada por Cambiazo.
El 25 de febrero de 1879, regresó al Departamento de Marina ubicado en Valparaíso, lo que en el día de hoy corresponde a la Comandancia en Jefe de la Armada, pasando a servir en la Comisaría General de Marina.
Al año siguiente, 1879, en el mes de febrero, se embarcó en la corbeta “Esmeralda”, zarpando al norte debido a los problemas surgidos con Bolivia. Participó en la ocupación del litoral boliviano y el 3 de abril, la Escuadra al mando del Contralmirante Juan Williams Rebolledo se dirigió a Antofagasta, desde donde se dirigió al puerto de Iquique, iniciándose a partir del 5 de abril el bloqueo de ese puerto, con el objetivo de forzar a la Escuadra peruana a enfrentarse con la chilena, ya que por Iquique, el Perú realizaba un importante comercio de exportación salitrera, base de la economía de ese país. Al no dar resultado el plan del Almirante Williams, se tomó la decisión de que la Escuadra atacara directamente en El Callao, razón por la cual se dejó manteniendo el bloqueo de Iquique a las dos naves más viejas de la Escuadra, la “Esmeralda” y la “Covadonga”.
De esta manera el Contador Goñi participó en el combate naval más glorioso de cuantos registra la historia naval de Chile. Pocas horas antes del hundimiento de la gloriosa corbeta, fue encargado por el Comandante Prat de destruir la correspondencia oficial, para lo cual él la arrojó al mar lastrada con un proyectil.
Sobreviviente del combate, fue rescatado del mar por los tripulantes del blindado “Huascar”, hecho prisionero y posteriormente trasladado con los otros oficiales de la “Esmeralda” al pequeño pueblo de Tarma, ubicado en el departamento de Junín, interior del Perú. Estando prisionero recibió el ascenso a Contador de Primera Clase, por Decreto Supremo Nº 0696, fechado el 27 de junio de 1879.
Una vez capturado el “Huascar” en la Batalla Naval de Angamos, el 8 de octubre de 1879 y la “Pilcomayo”, el 20 de noviembre, se firmó un protocolo para intercambiar prisioneros de guerra, de esta manera fue canjeado por el contador del “Huascar” Juan Alfaro, siendo recibido con grandes honores en Valparaíso por las principales autoridades de Gobierno, recibiendo en esa solemne ocasión la medalla conferida por el Gobierno a los sobrevivientes del Combate Naval de Iquique y otra entregada por la Ilustre Municipalidad de Valparaíso a aquellos participantes en la Guerra que tenían residencia en la ciudad.
Una vez terminados los merecidos homenajes, se embarcó en el blindado “Huascar” que se encontraba al mando del Comandante Manuel Thomson, dirigiéndose al norte, hasta Pisagua, donde formó parte del convoy que condujo al Ejército Expedicionario sobre Tacna. Luego, participó en la toma de posesión de Ilo y Pacocha, el 24 del citado mes, pasando luego a reforzar el bloqueo de Arica. Así, el 27 de febrero de 1880, se encontró presente en el combate que sostuvo el “Huascar” con el monitor “Manco Capac” y las baterías de Arica, en donde encontró la muerte el valiente Comandante Thomson.
Por problemas de salud tuvo que regresar a Valparaíso, quedando a partir del 13 de abril prestando servicios en la Comisaría General del Ejército y Armada.
Posteriormente, el 20 de noviembre de 1882, se embarcó en la corbeta “Chacabuco” de guarnición en Paita. En febrero del año siguiente, regresó a El Callao y en marzo participó en el bloqueo de Lomas y Chalas, permaneciendo en ese lugar hasta el 15 de junio, en que fue llamado a Valparaíso a prestar servicios a la Comisaría General de Marina, donde se mantuvo hasta el 16 de octubre de 1884, fecha en que por Decreto Supremo es llamado a calificar servicios, por problemas de salud, los que lo llevaron a dejar el servicio. Con posterioridad, en 1885, se le concedieron 10 años de abono, con lo que completó 23 años de servicios en la institución. Superados sus problemas de salud, es reincorporado al servicio desempeñándose en la Comisaría General de Marina.
Al iniciarse la Guerra Civil de 1891, apoyó el bando Presidencial o Balmacedista, derrotado éste en las Batallas de Con – Con y Placilla y terminado el conflicto, es llamado a retiro con efecto retroactivo a contar del 1 de enero de 1891.
El 16 de julio de 1896, fue reincorporado al servicio y destinado nuevamente a la Comisaría General de Marina, siendo ascendido el 21 de enero de 1897 al grado de Contador Mayor de Segunda clase.
Por Decreto Supremo sección 1º Nº 01938, del 22 de junio de 1900 se le extendió cédula de retiro absoluto de la institución.
Una vez retirado del servicio se radicó en la ciudad de Quillota donde falleció el 27 de noviembre de 1919 a los 66 años de edad.
Había casado con la señora Edelmira Urquiza, de la cual enviudó, sin descendencia.
Además de las medallas mencionadas anteriormente, recibió la medalla de oro correspondiente a la Primera Campaña de la Guerra del Pacífico, con las barras correspondientes al Combate Naval de Iquique y la del Combate Naval de Arica.
Roberto Anacleto Goñi Simpson, como se indicó anteriormente, era hijo del Vicealmirante José Anacleto Goñi Prieto, ingresó a la Escuela Militar en 1875, siendo nombrado Aspirante de la Armada el 2 de agosto de 1879, siendo embarcado en el blindado “Blanco Encalada”. El 4 de octubre estuvo presente en el ataque sobre Arica y el 8 tuvo una destacada participación en la Batalla naval de Angamos, teniendo el honor de cambiar la bandera peruana por la bandera chilena en el mástil del blindado “Huáscar”, recién capturado. Posteriormente estuvo en la captura de la cañonera peruana “Pilcomayo” en Punta Chacota, destacando en su acción por controlar el fuego que los propios tripulantes de la nave peruana habían provocado para evitar que la nave cayera en poder de los chilenos, acción reconocida por el propio Comandante en Jefe de la Escuadra, Contra almirante Galvarino Riveros Cárdenas.
Posteriormente pasó a servir al Ejército, distinguiéndose en Ite, Chorrillos y Miraflores, donde escapó de la granizada de balas enemigas. Terminada la guerra ascendió cada grado del escalafón del Ejército.
Entre sus más destacadas comisiones realizadas, destacó en la que al mando del Capitán de Fragata Ramón Serrano Montaner, debía reconocer la cordillera de los Andes y fijar la línea anticlinal en el territorio de Magallanes.
Iniciada la Guerra civil de 1891, formó parte del Ejército congresista, participando en las Batallas de Concón y Placilla.
Posteriormente, en 1894, fue adicto militar en Italia y formó parte de la comisión de adquisición de armamentos, municiones y equipos en Alemania y Austria.
Se retiró del Ejército el 4 de enero de 1913 con el grado de General de División.
Era casado con la señora Josefina Molina. No se tiene información sobre su descendencia.
*******************
fotografia, tomada en Iquique, aparecen de izq a der: Vicente Palacios, Roberto Goñi, Luis Alberto Goñi y Florencio Baeza
Saludos
Jonatan Saona

Tomado del blog de Jonatan Saona http://gdp1879.blogspot.com/2011/08/roberto-y-alberto-goni.html#ixzz2vroPwcjJ

http://www.laguerradelpacifico.cl/Heroes%20y%20Biografias/Chile/Anacleto%20Goni.htm

http://www.armada.cl/prontus_armada/site/artic/20090703

http://historico.armada.cl/site/tradicion_historia/historia/biografias/178jgoni.htm

/pags/20090703112036.html

12 de marzo de 2014

El monumento triste al almirante Merino y el eterno agradecimiento

http://www.elmostrador.cl/opinion/2014/03/12/el-monumento-triste-al-almirante-merino-y-el-eterno-agradecimiento/

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Profesor de Derecho Laboral Universidad Diego Portales

La joya del Pacífico tiene una mancha.

En medio de esa belleza, desorden y encanto que la ciudad regala a quien la frecuenta,  hay –como dice una canción– un símbolo de invierno.

Es la mancha de un monumento triste.

Y es que en unos de sus paseos más encantadores –el 21 de Mayo–  hay que, de golpe, encontrarse con algo que parece ficción, salido de la pluma de un cuento de realismo mágico del peor tercermundismo: un monumento de más de tres metros a un dictadorcillo, financiado por un puñado de ricos.

O, lo que es lo mismo, un monumento a Merino.

La escultura es fea hasta la perfección. Pero eso no es lo relevante: es un monumento triste. Y no por la figura estéticamente en ella reflejada, sino por la violencia que ese monumento produce en el alma –y no sólo de sus víctimas–: la exaltación del desprecio por el otro.

Tres metros de una escultura puesta a la entrada del Museo Marítimo, financiada, según la placa a sus pies, por hombres de negocios. Apunte a los amigos de Merino: Bernardo Matte, Ricardo Claro, Wolf Von Appen, Felipe Lamarca, Gonzalo Vial, Jorge Claro, Andrés Concha, Roberto Kelly, entre otros.

¿Qué hace, a los ojos de este exclusivo grupo de empresarios, a Merino un hombre tan digno de consideración, incluso por sobre Pinochet? De hecho, no existe un monumento igual para el dictador.

¿De dónde sale el eterno agradecimiento?

Una posibilidad es decir que este sigue siendo un país bananero, donde un grupo de ricos decide honrar a sus propios héroes por favores concedidos, y que todo el resto de los chilenos debemos, sin derecho a decir nada, ponerles el escenario público a su disposición, incluyendo, por supuesto, los museos de la Armada.

Merino, un marino de condiciones intelectuales más bien limitadas, no sólo tiene el mérito conocido de haber sido el motor del golpe de Estado de 1973, sino que –especialmente a los ojos de la elite que erige su monumento– fue un soporte básico para el establecimiento de la sociedad que ese grupo buscaba para Chile: un modelo neoliberal en lo económico y un modelo conservador en lo cultural.

De hecho, según lo destaca su biografía en la propia página web de la Armada, Merino “como miembro de la Junta de Gobierno estuvo a cargo del sector económico del país y presidió el Comité Económico de Ministros, donde nacieron las medidas económicas que el Poder Ejecutivo puso en ejecución. Además, allí se elaboraron todos los decretos leyes que sobre las materias debía dictar la Junta de Gobierno para regular el sector económico. Desde el Comité Económico de Ministros, impulsó, como primeras medidas económicas del Gobierno Militar, la liberación de precios de bienes y servicios; se fijó una sola área cambiaria, se redujo el gasto fiscal y se liberaron las tasas de interés para dar inicio a un mercado de capitales; se reorganizaron las empresas del Estado, normalizando a su vez las empresas intervenidas. Fue iniciativa del Almirante Merino el estudio del Estatuto para inversionistas extranjeros, que dio lugar a la posterior dictación del Decreto Ley Nº 600”.

Y si esto fuera poco, fue el principal promotor en 1980 del D.L 3500, que creaba el sistema de ahorro previsional privado y las AFP y, como señala –en una cómica descripción– uno de sus fervientes admiradores –José Piñera–, fue un aliado fundamental para la dictación del Plan Laboral, “ya que el almirante era un hombre práctico, cuya fe en la empresa privada no tenía antecedentes librescos, sino vitales” (La revolución laboral, página 41).

¿Algún otro merito que merezca el reconocimiento público de todos y no de un puñado de eternos agradecidos?

Ninguno que se sepa. Quizás su patético humor, del que reían únicamente los esbirros que lo acompañaban. Es que, en un país que vivía la noche de la dictadura, Merino destacaba por un humor de un calibre tal, como dividir a los chilenos en “humanos” y “humanoides” (los marxistas). O tratar a nuestros vecinos como “auquénidos metamorfoseados que aprendieron a hablar, pero no a pensar”.

En resumen, un marino cuya acción principal fue ejecutar un golpe de Estado, ayudar en una represión brutal contra sus propios compatriotas y exponer a la Armada a heridas difícilmente reparables, como utilizar la Esmeralda y otros buques en torturas y vejaciones a compatriotas. Y, de paso, ayudar a un grupo de empresarios –curiosamente los financistas de su monumento– a establecer, por fin y sin las incomodidades propias de la democracia, el modelo que ellos habían decidido sería el que debía imponerse a toda costa para el futuro del país.

Entonces, la pregunta es obvia:

¿Por qué la Armada acepta y ubica en un recinto público, como es el Museo Marítimo, el homenaje a un personaje que no tiene la categoría de héroe nacional –sólo decirlo incomoda–, sometiendo a un vejamen a la propia institución y, por rebote, a todo el resto de los ciudadanos? ¿Por qué el resto de los ciudadanos debemos aceptar que un agradecimiento privado se transforme en una agravio público?

Porque, como es obvio, ese Museo es un espacio público que pertenece a cada generación de chilenos, donde deben, como también es obvio, exhibirse exaltaciones de ideas y personas que sean consideradas valiosas para toda la comunidad.

No es necesario aclarar que no es el caso de Merino, obviamente.

¿Es importante preocuparse por un monumento si, al fin y al cabo, no deja de ser un amasijo de fierro?

Por supuesto, detrás del fierro late el recuerdo. Y, en este caso, el dolor que se les inflige, por parte de un puñado de empresarios y de la propia Armada, a las víctimas de la dictadura y a todos los chilenos que condenamos ese doloroso periodo.

Así, por lo demás, lo han visto en otros países que tuvieron dictaduras. En España, la Ley de Memoria Histórica (2007) establece que los “escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación personal o colectiva del levantamiento militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura” deberán ser retiradas de los edificios y espacios públicos”.

En fin, difícil la tendrán en adelante los profesores para explicar a algún estudiante inquieto, en los tradicionales paseos escolares, quién es el héroe al que se le rinde homenaje con tamaña escultura. Ni que hablar de los guías de turismo, cuando algún extranjero preguntón exija saber qué acción heroica hizo ese personaje que le hizo merecedor de lucir en uno de los principales paseos de la ciudad puerto.

Una posibilidad es decir que este sigue siendo un país bananero, donde un grupo de ricos decide honrar a sus propios héroes por favores concedidos, y que todo el resto de los chilenos debemos, sin derecho a decir nada, ponerles el escenario público a su disposición, incluyendo, por supuesto, los museos de la Armada.

Como fuera, será un monumento que seguirá produciendo lo mismo: algo de tristeza y algo de vergüenza.  Nada de orgullo.

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Mujeres del Siglo XX.Mamá pudo votar cuando ya era cinco veces madre. 1952


Historia de la mujer en Chile. La conquista de sus derechos políticos en el siglo XX (1900-1952).

por Adolfo Pardo
Artículo publicado el 01/05/2001

Durante los 50 primeros años del siglo XX, el aspecto más destacable de la historia de la mujer chilena corresponde a la llamada «emancipación femenina» entendida como el proceso —aún inconcluso— del progresivo ingreso de la mujer al mundo del trabajo, de la cultura y a una participación cada vez más activa en política. Y la superación de su rol tradicional en el hogar.

A principios del siglo XX la mujer estaba relegada a un discreto segundo plano. Cuando contraía matrimonio, quedaba bajo la potestad del marido y si trabajaba no tenía derecho a disponer de su salario.

SABER ES PODER
Con algunas excepciones en el siglo XIX, en 1913 aparecen en Chile los primeros movimientos femeninos organizados: clubes y asociaciones de mujeres que buscaron mejorar la situación de la mujer y democratizar la sociedad. Una de las principales razones que explican este «despertar» sería la toma de conciencia, por parte de un número creciente de mujeres, de las limitaciones impuestas a su educación, por lo menos entre los estratos medios. Aunque el 6 de febrero de 1877 se dictó el famoso Decreto Amunátegui (firmado por el entonces Ministro de Instrucción Pública, Miguel Luis Amunátegui, bajo la presidencia de Anibal Pinto), que otorgó a la mujer el derecho a ingresar a la Universidad, en la práctica la educación continuó, por una cuestión de hábitos y costumbres, reservada a los varones. Sólo entre las clases acomodadas la mujer podía tomar lecciones de música, leer a los poetas greco latinos y alguna novela francesa de carácter romántico y educativo. Para su formación normal debía aprender «labores de mano y los buenos modales de una dama», como preparación para el matrimonio. También, y como parte de la formación religiosa, debía conocer el Catecismo y las vidas ejemplares de los santos. La mujer de escasos recursos no tenía otro acceso a la cultura que la vía oral, ni más conocimientos que la sabiduría popular. Aunque Chile aparece como pionero en cuanto a la formación de mujeres profesionales —en 1887 se titularon de médicos Eloísa Díaz Insunza y Ernestina Pérez Barahona, las primeras de Chile e Hispanoamérica—, la verdad es que éstas no eran bien miradas y se ejercía una evidente presión psicológica sobre ellas. Escribir o traducir un libro en esos años era inadmisible para una mujer. En efecto se las sancionaba por el simple acto de leer o estudiar.

LA GRAN GUERRA DE 1914
Este conflicto de proporciones continentales y repercusiones mundiales provocó en Europa el ingreso masivo e involuntario de la mujer al mundo del trabajo. Durante e inmediatamente después de la guerra, con la mayoría de los hombres en el frente, prisioneros o lisiados y muchos de ellos muertos, las mujeres debieron hacerse cargo de la industria, incluso bélica, y de la administración pública, entre otras muchas tareas. Esta situación, inédita en la historia, modificó definitivamente el rol femenino. La mujer demostró su capacidad y se produjo un debate mundial respecto a la situación de ésta ante la ley. Y la obtención de un título profesional, así como la mujer trabajando fuera del hogar, comenzó a verse con mayor normalidad.

RECABARREN Y LOS CENTROS FEMENINOS
Las primeras organizaciones de mujeres en Chile fueron los Centros Femeninos. Se forman en 1913 en Iquique, Antofagasta y las principales oficinas salitreras. En la zona se habían concentrado muchas familias obreras y comenzaba a desarrollarse el sindicalismo chileno, con Luis Emilio Recabarren a la cabeza. Recabarren, fundador (Iquique, 1912) del Partido Obrero Socialista, siempre alentó la «emancipación femenina». Pensaba que a la mujer era necesario «educarla, librarla del fanatismo religioso y de la opresión masculina». En su periódico «El Despertar de los Trabajadores», dedicó numerosas páginas a las «nuevas ideas de la liberación femenina» y a las actividades de las sufragistas inglesas, quiénes consiguieron, en Inglaterra, el voto para las mujeres mayores de 30 años en 1918 y la completa igualdad electoral en 1928.

BELEN DE ZARRAGA
Pero quizás no hubieran prosperado estos Centros Femeninos en el Norte sin el aliento de la española Belén de Zárraga. Fogosa oradora feminista, anarquista, libre pensadora y anticlerical, quien visitó Chile en 1913, ofreciendo conferencias en Santiago, Valparaíso, Antofagasta e Iquique. Para graficar sus puntos de vista, en una de sus charlas Zárraga señaló que «en un concilio del siglo VI se sometió a discusión si la mujer tenía alma. Y sólo por dos votos a favor quedó resuelta esta duda». El primer directorio del «Centro Femenino Belén de Zárraga» de Iquique, lo conformaron: Teresa Flores, Juana A. de Guzmán, Nieves P. de Alcalde, Luisa de Zavala, María Castro, Pabla R. de Aceituno, Ilia Gaete, Adela de Lafferte, Margarita Zamora, Rosario B. de Barnes y Rebeca Barnes. La labor de estos Centros Femeninos se desarrolló entre los años 1913 y 1915, decayendo después, junto con la explotación salitrera. Hacia 1921 se fundaron en Iquique la «Federación Unión Obrera Femenina» y el «Consejo Federal Femenino», anarco sindicalista la primera y socialista el segundo. En lo sucesivo, surgen en Santiago las principales iniciativas en favor de la mujer.

LAS SEÑORAS Y LA LECTURA
En 1915 —para «charlar, leer, beber una taza de té, celebrar de vez en cuando una fiesta social y cambiar sanos y serenos propósitos domésticos»— las damas católicas de la aristocracia santiaguina forman el Club Social de Señoras, agrupación que se distingue de las numerosas instituciones benéficas del siglo XIX por sus fines culturales. Su fundadora fue Delia Matte de Izquierdo. El Club de Señoras expresaba la inquietud de las mujeres de los sectores más acomodados que veían con alarma aparecer —entre los estratos medios— mujeres profesionales, que en número creciente se incorporaban a la educación y a la cultura. Inés Echeverría, una de sus miembros —quien escribía en La Nación con el pseudónimo de Iris—, señala: «para nuestra sorpresa han aparecido mujeres perfectamente educadas, con títulos profesionales, mientras nosotras apenas conocemos los Misterios del Rosario… Tememos que si la ignorancia de nuestra clase se mantiene dos generaciones más, nuestros nietos caerán al pueblo y viceversa».

LA ESCLAVITUD DE LA MUJER
Participa del Club de Señoras Martina Barros —una de las primeras intelectuales chilenas— quién traduce, con el título de «La Esclavitud de la mujer», «The subjection of women», del filósofo inglés John Stuart Mill. En sus memoria M. Barros apunta:«Mis compañeras me miraban con frialdad… y las señoras con la desconfianza con que se mira a una niña peligrosa». No sólo los hombres rechazaban la «emancipación de la mujer». La mayoría de las mujeres pensaba de igual manera, de acuerdo con la mentalidad de la época. En principio el Club de Señoras buscaba exclusivamente progresos culturales para la aristocracia, sin embargo hacen suyos ideales democráticos y por su influencia, en 1917, la fracción más joven del Partido Conservador presenta al Congreso Nacional el primer proyecto de ley para dar derechos de ciudadanía a las mujeres.

CIRCULO DE LECTURA
Ese mismo año, pero entre las mujeres laicas de las capas medias, con inspiración en los «Readings Clubs» de Estados Unidos, se forma el Círculo de Lectura. En su fundación y directiva aparece Amanda Labarca, gran escritora y educadora. Militante Radical. Labarca, quién dirige el periódico del círculo, «Acción Femenina», fue la primera latinoamericana en ejercer una cátedra universitaria e impulsará, en 1932, la creación del Liceo Experimental Manuel de Salas. Se la considera una gran precursora del movimiento femenino en Chile.

CONSEJO NACIONAL DE MUJERES
Del Círculo de Lectura se desprende, en 1919, el Consejo Nacional de Mujeres. Participan Amanda Labarca y Celinda Reyes. Tres años después presentan un proyecto sobre derechos civiles, políticos y jurídicos e inician gestiones que culminarán el año 1925 con el Decreto Ley conocido como Ley Maza (por el senador José Maza), que restringe en el Código Civil las atribuciones de la patria potestad de los padres, en favor de las madres; se habilita a las mujeres para servir de testigos y se autoriza a las casadas para administrar los frutos de su trabajo. Fueron apoyadas por Pedro Aguirre Cerda y Arturo Alessandri, entonces Presidente de la República. En el ámbito obrero, en 1917 se crea el Consejo Federal Femenino (al interior de la Gran Federación Obrera de Chile). Su objetivo: «mejoramiento cultural y acción mancomunada de trabajadoras». Hacia 1920 reaparece con el nombre de Gran Federación Femenina de Chile.

PARTIDOS POLITICOS FEMENINOS
El año 1922 se crea el Partido Cívico Femenino (PCF). Participan Ester La Rivera de Sanhueza, fundadora y primera presidenta, Elvira de Vergara, Berta Recabarren, Graciela Mandujano y Graciela Lacoste. Radicales, laicas o de un catolicismo moderado. Editan la revista «Acción Femenina» durante 14 años, alcanzando a tirar 10.000 ejemplares. Se expresan con singular discreción: «el feminismo no desea violencias. La mujer moderna no pide nada injusto ni abusivo. Queremos que se conozca a la mujer como algo más que un objeto de lujo y placer…». El Partido Cívico Femenino plantea el voto femenino subordinado a la educación cívica. «Primero educar y luego decidir». Trabajan, entre otros objetivos, por el voto municipal, a modo de «ensayo – aprendizaje».

En rigor, la Constitución vigente desde 1833 no excluía el voto femenino, pero cuando en 1875 algunas mujeres en San Felipe y La Serena acudieron a votar en las elecciones presidenciales no pudieron hacerlo. Y en 1884 se dictó una nueva Ley de Elecciones que, en su artículo 40, prohibía expresamente el voto femenino.

Hacia 1924 aparece el Partido Demócrata Femenino. Participan Celinda Arregui, E. Brady, G. Barrios, Rebeca Varas y otras. El Partido presenta a la Junta Militar de Luis Altamirano un proyecto para modificar la Ley Electoral. La Convención de la Juventud Católica Femenina, realizada en Santiago en 1922 y el Congreso Panamericano de Mujeres, celebrado en esta misma capital el mismo año, también solicitaron los derechos políticos de la mujer. A principios de 1925, el Partido Demócrata Femenino, presentó otro proyecto de Ley Electoral a la Junta de Emilio Bello Codesido, «suprimiendo la palabra varones y dejando ciudadanos chilenos». Luego piden la participación de mujeres en la Comisión Consultiva de la Asamblea Constituyente que elaboraría la nueva constitución, conocida posteriormente como la Constitución del 25.

EL VOTO MUNICIPAL 1926-1946
Durante esta etapa se conjugan tres tipos de organizaciones femeninas. Siguen desarrollándose numerosas agrupaciones benéficas, culturales, religiosas, deportivas y laborales, como el Consejo Femenino de la Defensa Civil, en pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial, para organizar la población ante un «inminente ataque al territorio nacional». El Comité de Ayuda a las Democracias, que hace colectas y campañas en favor de los países aliados. Y el Comité de Mujeres pro Ayuda y Defensa de los Ferroviarios, en el año 1936, con ocasión de una gran huelga de ese gremio. Un segundo tipo de organización buscaba la plenitud de los derechos civiles y políticos para la mujer. Por último, comienzan a formarse las ramas femeninas de los partidos políticos.

UNION FEMENINA DE CHILE
A fines de 1927, con ocasión de las celebraciones del cincuentenario del Decreto Amunátegui, se funda en Valparaíso la Unión Femenina de Chile. Trabajan hasta 1938 por reivindicaciones civiles y políticas, entre muchas otras tareas. Fue una organización de elite —constituida fundamentalmente por mujeres profesionales— que influyó en la opinión pública de ese puerto, sobre todo a través de su periódico homónimo y de su dirigente, Graciela Lacoste.

COMITE NACIONAL PRO DERECHOS DE LA MUJER
Este comité se forma en 1933 por iniciativa de Felisa Vergara, Amanda Labarca y Elena Doll, para participar en la discusión sobre la Ley de Sufragio Municipal. Luego de un período de silencio resurge en 1941, para «activar la aprobación por las Cámaras del proyecto de ley sobre el voto femenino».

ASOCIACION NACIONAL DE MUJERES UNIVERSITARIAS
En agosto de 1931 se fundó esta organización para extender las oportunidades culturales, económicas, cívicas y sociales de la mujer. Su presidenta fue una de las primeras médicos de Chile, Ernestina Pérez. Participan Amanda Labarca, Elena Caffarena, Irma Salas y Elena Hott.

EL DERECHO A VOTO MUNICIPAL
En 1934, durante el segundo gobierno de Arturo Alessandri, se dicta la Ley 5.357 que otorga a la mujer derecho a elegir y a ser elegida en los comicios municipales. Y el 7 de abril de 1935 participan por primera vez en una elección. Se presentan 98 candidatas, siendo elegidas 26. Sin embargo, condicionadas por su rol doméstico, proporcionalmente pocas mujeres se interesaron en participar.

EL MENCH
De gran trascendencia en la historia de la luchas femeninas en Chile, el 11 de mayo de 1935 se crea el Movimiento Pro Emancipación de la Mujer Chilena, MEMCH, con presencia a lo largo de todo el país. En 1940 contaba 42 comités locales de Arica a Valdivia. A través del periódico «La Mujer Nueva» y en múltiples reuniones públicas el MEMCH se pronuncia por la protección de la madre y defensa de la niñez; por que la mujer pueda ocupar cualquier cargo rentado e igualar los salarios con el hombre. La sociedad chilena todavía mantenía la opinión de que el trabajo remunerado en la mujer era accidental, semiclandestino y generalmente se aceptaba para que «ella pudiera ayudarse en sus gastos». El MEMCH aboga también por la defensa del régimen democrático y por la paz. Asimismo propiciaron la «emancipación biológica», es decir, contra la maternidad obligada, proponiendo la divulgación estatal de métodos anticonceptivos. Plantean los temas del aborto clandestino, de la prostitución, de la madre soltera, el divorcio legal, etc. La prensa tradicional llama a«no dejarse sorprender: se trata de comunistas que están contra la familia, la moral y la naturaleza y que persiguen objetivos disparatados y absurdos».
En 1938 llega a la presidencia de la República Pedro Aguirre Cerda, gran defensor de los derechos femeninos.

DISCUSION EN EL CONGRESO DEL VOTO FEMENINO
En 1941, en un mensaje dirigido a la cámara de diputados, el Presidente, electo con apoyo femenino, afirma: «La Constitución Política del Estado dispone que son ciudadanos con derecho a sufragio los chilenos que hayan cumplido 21 años de edad, sepan leer y escribir y estén inscritos en los registros electorales. (…) comprende, sin lugar a dudas, a los individuos de ambos sexos». Finalmente Aguirre Cerda presentó un proyecto de Ley Electoral, redactado por Elena Caffarena y Flor Heredia, que otorgaba el voto a la mujer. En 1944 se realiza en Santiago el Primer Congreso Nacional de Mujeres. Una de sus principales consecuencias fue la creación de laFederación Chilena de Instituciones Femeninas, FECHIF, la cual emprende una gran campaña por los derechos políticos. Preside Amanda Labarca. En abril de 1945 se realiza un foro con presencia de diversas organizaciones políticas, sociales y culturales, además de destacadas personalidades. Y en junio la FECHIF presenta al Senado un proyecto de ley sobre el voto femenino, con la firma de senadores de todas las tendencias. Desde las primeras incursiones femeninas en elecciones municipales, queda en evidencia que la mujer debía acceder a la totalidad de sus derechos políticos, pero aún tendrían que pasar otros cuatro años para que la cuestión fuera discutida a fondo. Entre tanto muere en ejercicio de sus funciones Pedro Aguirre Cerda.

El 15 de noviembre de 1945 Gabriela Mistral obtiene el premio Nobel de literatura.
El mismo año, Horacio Walker, senador conservador, expresa que «… el sufragio ha sido ejercido sólo por el 8,4 por ciento de la población del país, bases políticas estrechas que urge ampliar (…) es indispensable incorporar a la mujer a la ciudadanía política, que contribuye al 51 por ciento de la población chilena…» Por otra parte, desde 1924 (Conferencia Panamericana) Chile había aceptado recomendaciones internacionales sobre los derechos políticos de la mujer. En 1946 el senador liberal José Maza adhirió a esta causa, planteando, entre otros argumentos, la necesidad de poner al día nuestra legislación con respecto a las democracias del mundo. Salvador Allende, entonces senador socialista, manifestó que en su partido era normal considerar a la mujer con los mismos derechos que al hombre. Rudecindo Ortega, senador radical, también se pronunció favorablemente. El trabajo que las organizaciones femeninas habían emprendido en 1913 comenzaban a fructiferar.

LAS MUJERES ALCANZAN EL DERECHO A VOTO
En las elecciones municipales de 1947 Julieta Campusano es elegida Regidora por Santiago. En 1948 se suma a la acción el Partido Femenino Chileno, segundo partido femenino de la historia chilena, que llegó a contar 27 mil integrantes. Este año se dicta la Ley de Defensa de la Democracia, llamada «Ley Maldita», que pone fuera de la ley al Partido Comunista. Se constituye el Comité Unido Pro-Voto Femenino para iniciar una campaña nacional para apresurar el despacho del proyecto de ley sobre el voto femenino. Preside el Comité Aída Yávar y lo integran la FECHIF, Acción Católica Femenina, el MEMCH, el Partido Femenino, delegadas de todos los partidos políticos, mujeres independientes y comités de estudiantes universitarias. Cora Carreño, representante de las universitarias dice: «Queremos hacer sentir a los señores congresales que tras el movimiento hay un espíritu fuerte, una voluntad inquebrantable para conseguir, hoy, la plenitud de nuestro pensamiento y acción políticos…» La Cámara de Diputados demora dos años la discusión del proyecto, a pesar de que el Presidente González Videla urgía su despacho, tanto para cumplir con el compromiso adquirido con la mujeres durante su campaña, como el compromiso de la Estado chileno con Naciones Unidas, en el sentido de no discriminar por diferencias sexuales.

La FECHIF lanza la consigna QUEREMOS VOTAR EN LAS PROXIMAS ELECCIONES.
En Valparaíso se celebra el II Congreso Nacional de Mujeres, presidido por Amanda Labarca. Durante la sesión de clausura una mujer que había trabajado durante la campaña de González Videla, acusa al presidente de traicionar al pueblo. González Videla amenaza con «sacar a los soldados». La FECHIF expulsa de sus filas al Partido Comunista. Y el MEMCH se retira de la Federación.

Pese a la crisis al interior del movimiento, en 1948 se realiza una asamblea nacional de dirigentes de las diversas organizaciones femeninas, de la que surge el Comando Unido Nacional Pro-Voto Femenino, que realiza foros y propaganda. El 15 de diciembre de 1948 la Cámara de Diputados despacha el proyecto para su último trámite en el Senado. Las mujeres asistentes, en tribunas y galerías, aplauden y entonan de pie la Canción Nacional.

El 21 de diciembre el Senado acoge el proyecto con todas las modificaciones hechas por la Cámara. Por fin el 8 de enero de 1949 el Presidente Gabriel González Videla estampó su firma en el texto que concedía la plenitud de derechos políticos a la mujer. Con este motivo se realizó una gala en el Teatro Municipal, con la participación del Presidente González Videla, de su esposa Rosa Markmann, ministros, parlamentarios, dirigentes de la FECHIF y gran cantidad de público. Flor Heredia, Elena Caffarena y otras destacadas dirigentes son excluidas. Culminaban así 50 años de luchas femeninas.

En 1950 la radical Inés Enríquez es elegida diputada por Concepción, convirtiéndose así en la primera parlamentaria chilena. Y dos años después, en 1952, las mujeres participan por primera vez en la historia de Chile en una elección presidencial.
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ALGUNAS DE LAS MUJERES MAS DESTACADAS DURANTE ESTE PERIODO
ACUÑA, Justicia: Primera mujer chilena ingeniera (1919).
ARGOMEDO, Aurora: Educadora, llamó a las mujeres de Valparaíso a celebrar el cincuentenario del decreto Amunátegui (1927).
ARREGUI, Celinda: Integrante del Círculo de Lectura, Partido Demócrata Femenino y organizadora del Congreso Panamericano de Mujeres (1922).
ASTICA, María: Participó activamente en las charlas-foro realizadas en el Salón de Honor de la Universidad de Chile para presionar al parlamento por la aprobación del voto para la mujer (1946).
BAHAMONDE, Arsenia: Una de las fundadoras de la Unión Femenina de Chile de Valparaíso (1928).
BARROS DE ORREGO, Martina: Una de nuestras primeras intelectuales. Participa en el Club de Señoras.
BUDINIC, Margot: Secretaria de prensa y propaganda de la FECHIF.
CAFFARENA, Elena: Abogada, fundadora y vicepresidenta de la Asociación de mujeres universitarias (1931). Fundadora y primera secretaria general del MEMCH (1935-1941). Fundadora y vicepresidenta de FECHIF.
CAMPUSANO, Julieta: Dirigente comunista. Electa regidora por Santiago en 1947. Secretaria de publicaciones de la FECHIF.
CARR BRICEÑO, Julieta: Una de las fundadoras de la Unión femenina de Chile de Valparaíso (1928). CID, Cora: Presidenta de la Asamblea nacional de mujeres de Chile, se presentó como candidata en las elecciones municipales de 1941.
DE LA CRUZ, María: Candidata a las elecciones senatoriales de 1950. Máxima dirigente del Partido Femenino Chileno (1946-1953). Jugó un papel destacado en la campaña presidencial de Carlos Ibáñez del Campo (1952). Primera senadora de la República (1953).
DEL CANTO, María Teresa: Ministra de Educación en el gobierno de Carlos Iáñez del Campo (1952-1958).
DIAZ, Eloísa: Junto a Ernestina Pérez, se recibió de médico en 1887, siendo ambas las primeras en toda Iberoamérica.
DOLL, Elena: Una de las fundadoras del Comité nacional pro-derechos de la mujer (1935). Presentada y elegida en las elecciones municipales de 1935, 1938 y 1941.
EDWARDS, Adela: Miembra de la Acción Nacional de Mujeres de Chile, elegida regidora en las elecciones municipales de 1935.
ENRIQUEZ, Inés: Primera parlamentaria chilena. Elegida diputada por Concepción en 1950.
FIGUEROA, Ana: Profesora, Presidenta Nacional de la FECHIF en 1949.
HEREDIA, Flor: Junto a Elena Caffarena redactó un proyecto de ley sobre el voto femenino, presentado a Pedro Aguirre Cerda.
LABARCA, Amanda: Profesora, fundadora del Círculo de Lectura (1915). Integrante de la FECHIF (1944) y presidenta de la institución. Fundadora del Comité Nacional pro Derechos de la Mujer (1933). Vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Universitarias (*).
Embajadora de Chile ante la ONU durante el gobierno de Gabriel González Videla (1946).
LACOSTE, Graciela: Fundadora y presidenta de la Unión Femenina de Chile de Valparaíso (1928).
MANDUJANO, Graciela: Integrante del Partido Cívico Femenino. Secretaria General del MEMCH (1944-45). Secretaria de asuntos internacionales de la FECHIF.
MARKMANN, Rosa: Bajo su auspicio se fundó la Asociación de dueñas de casa (1947), institución gubernamental que presidió. «Primera dama» en el gobierno de González Videla.
MISTRAL, Gabriela: Premio Nobel de literatura.
OLGUIN, Adriana: Ministra de Justicia en el gobierno de González Videla.
PARRA, Violeta: Muy destacada folklorista.
PEREZ, Ernestina: Junto a Eloisa Díaz, primera médico de Chile y de Iberoamérica, recibida en 1887. Presidenta de la Asociación de Mujeres Universitarias.
POBLETE, Olga: Profesora y Secretaria General del MEMCH.
RIEDEL, Dora: Primera arquitecta chilena (1930).
ROJAS, Elcira: Presidenta del Partido Cívico Femenino.
SCHNAKE, Graciela: Primera alcaldesa de Santiago, nombrada en el gobierno de Pedro Aguirre Cerda.
TAGLE, Victoria: Primera agrónoma chilena (1922).
VERGARA, Felisa: Militante y dirigenta socialista. Fundadora del Comité Nacional pro Derechos de la Mujer (1933).
YAVAR, Aída: Presidió el Comité Unido Pro Voto Femenino (1947).
(*) Amanda Labarca decía que en el siglo XIX, en Chile se había afirmado que: «Es posible que la mujer, siendo una criatura de Dios, tenga igual que el hombre un cerebro inteligente».
© Adolfo Pardo, Santiago, Chile, 2001.

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Memoria EnRedada. Una Voz. Domingo Cadin


Domingo Cadin | Vie, 09/11/2007 –Detenido-Desaparecido, palabra que empezó a conocerse bajo la tiranía pinochetista, igualmente los aparatos represivos de la DINA-CNI, junto con las ejecuciones sumarias de la Caravana de la muerte, las muertes arbitrarias en los Consejos de Guerra al amparo del Estado de Sitio.Detenidos Ejecutados, quemados, degolllados, etc., etc. todas estas situaciones eran en los tiempos del dictador que robó y masacró a un pueblo indefenso en los 17 largos años de apagón cultural. Por ello, debe haber memoria histórica aunque moleste a algunos despistados e insensibles al dolor de miles de chilenos que vivieron estas experiencias traumáticas.

El exilio obligado, el destierro de miles de chilenos, la relegación, el arresto domiciliario y tantas porquerías arbitrarias de estos milicos indeseables, con la bendición de la derecha de la UDI y Renovación Nacional, pero también con algunos derechistas de la Democracia Cristiana.

Los milicos trajeron el terrorismo de Estado y malearon a toda una generación, con tantas y tantas indescreptibles torturas, que ahora salen a la opinión pública, aunque ya las sabíamos y conocíamos desde el 11 de septiembre de 1973. La prensa de entonces se volvió cómplices de lo ocurrido y también debe enjuiciárceles como criminales de la tragedia, del holocausto pinochetista

  • Domingo CadinImagen de Domingo Cadin
    Domingo Cadin | Vie, 09/11/2007En Argentina se derogaron las leyes de Punto Final y Obediciencia debida, ratificadas po el nefasto neoliberal Carlos Saúl Menem luego de ser enjuiciados los jerarcas de la represión en la época del gobernante de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín.Las Madres de Playa de Mayo siguen adelante, junto con las abuelas, recuperando bebés robados a las madres torturadas y muertas en cautiverio, etc., y muchos niños recién nacidos estaban dados en adopción a los milicos torturadores. Hasta dónde llegó la mentalidad maquiavélica de estos asesinos de los aparatos represivos de la Operación Cóndor.

    La ESMA (Escuela Mecánica de la Armada, donde mataron y torturaron a 5 mil argentinos y sólo sobrevivieron 100 prisioneros políticos.

    Los vuelos de la muerte, de donde lanzaban al mar, dopados, a los presos políticos, y para esto está el juez español Baltazar Garzón enjuiciando a Adolfo Scilingo, quien se entregó voluntariamente a la Audiencia Española, por lo que fue condenado a cárcel de por vida

    Domingo CadinDomingo Cadin | Vie, 09/11/2007 –

    Cárceles a todos los genocidas, que ninguno quede impune. Que vayan a verdaderas cárceles.

    Es fácil querer olvidarlo pero para los que sufrieron no debe haber borrón ni cuenta nueva. Justicia ya, ni olvido ni perdón.

    Más de 30 mil sobrevivientes de horrendas torturas deben seguir recuperando la memoria histórica de la época represiva pinochetista.

    Faltan los compañeros muertos antes de crearse la Comisión Valech, como Aníbal Muñoz, Hernán Tobar Chelén, Pablo Muñiz Ledesma, Mario Mallol, el chico Ojeda, el compañero Villarroel, uno de los hermanos Seguel muerto atropellado en una de las calles de México, recién llegado; Rosetta Pollini, el Nani Vergara y tantos compañeros que murieron y que se escapan en la memoria.

    Muchos compañeros que murieron sin retornar nunca a la querida y recordada patria chilena ya que estaban prohibidos de volver por órdenes del tirano. Está el caso doloroso del la hermana de Salvador Allende, la querida Laurita, diputada socialista, que murió de cáncer en los huesos


    Domingo Cadin | Mié, 07/11/2007 –

    Recuerdan a Rodrigo Rojas y Carmen Gloria Quintana, quemados por militares chilenos. Él murió y ella sobrevivió con graves quemaduras en la cara, 62 % de la piel quemada.

    Memoria para que no se repita en Chile

  • Domingo Cadin | Mié, 07/11/2007 – Decía Jacobo Timerman que la magnitud del drama chileno ha conmovido en los países democráticos, y la ferocidad de los militares ha reabierto, especialmente en Europa, los traumas provocados por el salvajismo nazi.La experiencia política chilena fue atípica en América Latina. Una sociedad pluralista que intentó por métodos democráticos y constitucionalistas una vía pacífica al socialismo; un partido comunista que siempre aceptó ese pluralismo, rechazó la violencia e incluso enfrentó las políticas fijadas por el Kremlin en episodios como la invasión a Checoslovaquia o las garantías que debían admitirse para afirmar la seguridad del Estado de Israel

    Domingo Cadin | Mar, 06/11/2007 –

    Manuel Guerrero, dice Jacobo Timerman, salió de Chile en 1977, exiliado con destino a Suecia por intermedio del Comité Intergubernamental de Migraciones Europeas (CIME). Retornó a Chile cinco años después, en 1982. En una entrevista declaró: “Fue el momento del reencuentro con Chile, pero con tres Chiles. Uno es el del suelo suculento que vive en los últimos días de Pompeya. También con el Chile que sufre el zarpazo de la pobreza y trata de disfrazarla con el silencio. Y el Chile mayoritario que se debate en la miseria, escondido, tratando de vender un chocolate, un peine, un espejo, y que se prolonga a la periferia, donde la juventud se hunde en el vacío de la droga o de la prostitución precoz”.

    Tres años después de su retorno, en marzo de 1985, Manuel Guerrero fue arrestado en la puerta del colegio Latinoamericano de Santiago mientras recibía a los alumnos en la mañana del viernes 29. Era inspector de enseñanza. Apareció degollado en la noche del sábado 30 en un descampado en las afueras de Santiago, junto con otros dos chilenos que nunca habían salido al exilio. En Chile regía en ese momento el estado de sitio para que el Gobierno pudiera garantizar la seguridad de los habitantes del país.

    Los chilenos dudan en escapar al exilio porque no saben qué les espera. Y los exiliados tratan de volver aun cuando lo que les espera es, para los dirigentes políticos de la oposición, el peligro de muerte, y para los demás, una larga y traumática etapa. Dicen los psicólogos: “Al volver se experimenta un proceso de regresión que está vinculado al encuentro con una realidad que ha sufrido cambios importantes, de la cual se ha estado separado por muchos años y que, por tanto, plantea el desafío de un nuevo aprendizaje para poder desenvolverse en ella”

    Aprender a desenvolverse enfrentado a la agresión de Pinochet o el silencio, la falta de solidaridad, de la sociedad en su conjunto.

    Después que se secaron las lágrimas de la emoción, los abrazos del reencuentro, la familia comienza a buscar trabajo, vivienda y un colegio para los hijos. Es difícil. Muchas veces la vivienda está en las miserables poblaciones marginales; el colegio para los niños, en alguna iglesia luterana o metodista, y el trabajo, en Santiago, a 20, 30 o 40 dólares por mes: limpiar las calles, lavar las veredas, podar las plantas, regar el césped de los parques.

    Otra miníma bibliografía a las antes citadas:

    En el país prohibido. Sin el permiso de Pinochet. Autor Volodia Teitelboim, notable comunista, escritor e intelectual comprometido con las luchas populares. Editorial Plaza y Janés. Barcelona.

    El paso de los gansos. Ediciones Puelche, Nueva York, E.U. Autor Fernando Alegría, cuyo poema “Viva Chile mierda, es de su autoría.

    Importunar a los muertos. Manuel S. Garrido, Editorial Grijalbo, México.

    Chile: legisla el fascismo, Editorial Progreso, Moscú. Autores: Pável Grisháev y Stanislav Chibiriáev.

    El asesinato de Orlando Letelier. El brazo asesino de Pinochet llega hasta Washington. Autor: Rafael Rodríguez Castañeda, editado por Proceso, de México.

    Chile al rojo, de Eduardo Labarca, Ediciones de la Universidad Técnica del Estado, hoy Universidad Santiago.

    La formación social latinoamericana (1930-1978), de Luis Vitale, Editorial Fontamara. Barcelona.

    Chile. El galope muerto, de Jacobo Timerman. Ediciones El País, Madrid, 1987

  • Domingo CadinDomingo Cadin | Lun, 05/11/2007 –Cagancho: la concordancia está en su justa explicación sobre lo inexplicable e indefendible, pero, sinceramente, el silencio se volvió cómplice del pasado, y más aún, no hay argumentos para explicar el genocidio de los golpistas, que destruyeron a una generación completa de chilenos, pero que han sabido salir adelante con las terapias adecuadas de salud mental. El exilio forzoso luego de tormentos, cárceles, de compañeros desaparecidos, caídos en la lucha frontal contra el fascismo chileno, se pudo contarrestar a pesar del odio sistemático de unos ambiciosos generales, que ahora pagan sus fechorías en cárceles de cinco estrellas
    Domingo CadinDomingo Cadin | Dom, 04/11/2007 –

    Memoria y Cagancho: Qué debo decir, lo que Uds. dicen. Agradezco las palabras y los malos recuerdos de los que aún no toman verdadera conciencia del grave daño a más de 30 mil personas que sobrevivieron al genocidio pinochetista.

    Se mofaban, se burlaban y lo siguen haciendo desgraciadamente, como no dándole importancia a la tragedia. Si en Argentina, en la ESMA (Escuela Mecánica de la Armada) desaparecieron a 5 mil argentinos y sobrevivieron sólo 100, de los 30 mil detenidos desaparecidos.

    Habrán leído o escuchado a Adolfo Pérez Esquivel o al profesor paraguayo Martín Almada, el que encontró los archivos del terror del tirano más antiguo de América Latina, el occiso Alfredo Stroessner, amigo cercano del que no se movía ninguna hoja sin su permiso, el narco-asesino Pinochet, más de cien cuentas bancarias, y para remate, barras de oro en Hong Kong.

    Sabrán de los vuelos de la muerte de Adolfo Scilingo, que cumple pena perpetua en una cárcel española, a petición del juez Baltazar Garzón, quien también tiene penas pendientes a chilenos represores, etc.

    Sabrán del etnicidio en Guatemala tras el derrocamiento del gobierno popular de Jacobo Arbenz Guzmán en 1954, denunciado por la Premio Nobel de la Paz y candidata presidencial, Rigoberta Menchú Tum. Estarán al corriente de todo esto, lo dudo, porque no creo que se burlen de las miles de víctimas de las dictaduras que asolaron los años 70 y 80.

    La triple AAA junto a Patria y Libertad llevaron la guerra sucia en contubernio con los castrenses locales en la Operación Cóndor y para ello hay que hacer un recuento doloroso de la Memoria Colectiva, como lo hacen en Brasil, Argentina y en la misma España, en donde el Opus Dei jugó un nefasto papel, y es más, el actual Papa beatificó a curas franquistas dejando de lado a los republicanos. Grave error del Vaticano ya que sería como santificar al satanás Asbún. Es para la risa que ocurran estos hechos vergonzantes. O santifiquen a la Iglesia Católica argentina cuando fue cómplice de todas las Juntas Militares argentinas, etc., etc

    Domingo CadinCagancho | Vie, 02/11/2007

    Muy de acuerdo con el compañero Cadín, hay que hacer la memoria colectiva del pasado vergonzoso de los fascistas asesinos del Cono Sur pues fueron represivos cobardes contra pueblos indefensos. Fueron cobardes que iban en patotas a detener a los compañeros izquierdistas; los torturaban vendados de los ojos y les ponían otro trapo encima para evitar que se les soltaran las vendas, es decir, eran cobardes y patoteros; fueron asesinos a sueldo, sin la menor humanidad con los detenidos polìticos.

    Me pregunto ahora porque no abren la boca el tal

    Gonzalo Plaza y su discípula fascista Huenul, están calladitos. Recuerdo cómo se burlaba del compañero Cadín y me sigo pregunto es qué no tomaron conciencia del grave daño ocasionado a más de 30 mil chilenos sobrevivientes del genocidio pinochetista.

    Nazis y fascistas reconocidos dentro y fuera de Chile, desgraCIAdamente: Gonzalo Plaza, la alumna Huenul, seguidora del tatarabuelo y el chistoso y archiconocido desequilibrado Oscar Alarcón.

    Los fachos deben ser casatigados como vulgares criminales, además de que el tal Plaza jugó un papel muy sucio en la universidad cuando recién se imponía la bota pinochetesca y cobarde de los milicos.

    Nunca MÁS los fascistas y nazis reciclados ahora en defensores de no sé qué chamullo hasta hace poco.

    Los fachos deben ser reconocidos por todos los chilenos, sobre todo, lo tengo muy presente, cuando se burlaba de las torturas a un semejante. Pero no abre la boca para nada, igual su alumna becada por el asesino, qué gran profe será, qué bonito destino chileno

    Domingo Cadin | Sáb, 20/10/2007 –

    Asesinato en Washington. El caso Letelier. Autores John Dinges y Saul Landau, Lasser Press, Mexicana, s.a.

    (Transcribo literalmente)...Los periódicos de todo el mundo reportaron el insólito caso: Orlando Letelier, ex Embajador de Chile en los Estados Unidos y su secretaria, la norteamericana Ronni Moffitt habían perecido, víctimas de un brutal atentado. Con este cruel asesinato, un “amistoso” gobernante extranjero cometía un acto sin precedentes en el territorio norteamericano.

    La muerte de Orlando Letelier fue otra más de una larga serie de asesinatos políticos después de la caída sangrienta del gobierno de Salvador Allende. El servicio secreto chileno se dedicó a exterminar a todo opositor de la Junta Militar. Vio en Letelier a un enemigo y contrató los servicios del asesino profesional Michael Townley, ciudadano norteamericano, quien reclutó a varios asilados cubanos como cómplices del homicidio.

    Asesinato en Washington es un pormenorizado reporte de los acontecimientos que conmovieron a la opinión pública internacional.

    Ese fue el día en que el terrorismo internacional explotó bajo el sol norteamericano.

    El 21 de septiembre de 1976, estalló una bomba en un automóvil que circulaba por las calles de Washington, causando la muerte a dos de sus tres ocupantes: Orlando Letelier, ex Embajador de Chile en los Estados Unidos y su secretaria Ronnie Moffitt, de 25 años de edad

  • Domingo CadinEl FBI realizó una minuciosa investigación que condujo hasta Michael Townley, estadounidense expatriado nacido en Waterloo, Iowa, y asesino profesional al servicio de la policía secreta de Chile. Townley fue testigo de cargo del proceso en el que se condenó a dos exiliados cubanos. El director y dos oficiales de la policía secreta de Chile fueron sometidos a proceso aunque no a extradición para el juicio. Los investigadores autores de esta obra, presentan una extraordinaria y auténtica reconstrucción de la siniestra cadena de acontecimientos que permitieron a “amistoso” gobierno extranjero, montar un acto de terrorismo sin paralelo en la capital de los Estados Unidos y poner al descubierto los secretos que, por propia conveniencia, había pasado por alto la investigación gubernamental.Orlando Letelier, ex Embajador en Estados Unidos y ministro durante el gobierno socialista de Salvador Allende, no fue el primer chileno connotado en el exilio, asesinado fuera de su país. Pero incluso quienes conocían el historial y señalaban como responsable al régimen de Pinochet, se sintieron impresionados y confundidos ante un asesinato tan cruel y sin precedentes, dentro de los confines de los Estados Unidos donde no han sido frecuentes los asesinatos de esta índole
    Domingo CadinEl libro está dedicado a Alejandro Ávalos Davidson, maestro, y a Jorge Müller, cineasta, dos amigos chilenos que desaparecieron.

    Lista de personajes

    Salvador Allende. Presidente electo de Chile en septiembre de 1970; derrocado y muerto en septiembre de 1973.

    Lawrence E. Barcella. Asistente del Procurador de los Estados UnIdos.

    Orlando Bosh. Terrorista cubano exiliado.

    George Bush. Director de la CIA, quien recibió informaciones acerca de la acción de espionaje chilena.

    Inés (Mariana) Callejas. Esposa de Michael Townley y agente de la DINA.

    Ricardo Canete. Antiguo miembro del Movimiento Nacionalista Cubano, quien después se convirtió en informador del FBI.

    Juan Manuel Contreras. Coronel y luego general; fundador y cabecilla de la DINA, pavorosa policía secreta de Chile

    L. Carter Cornick. Agente especial del FBI, quien coordinó la investigación.

    DINA (Dirección de Inteligencia Nacional). Policía secreta chilena.

    Robert Driscoll. Oficial del buró de Chile ante el Departamento de Estado, quien fue informado acerca de la presencia de agentes de la DINA.

    Kenneth Enyart. Nombre ficticio usado por Michael Townley.

    Pedro Espinoza. Coronel encargado de las operaciones de la DINA.

    Armando Fernández. Capitán del ejército chileno que trabajaba para la DINA.

    Benito Guanes. Coronel, jefe de la policía secreta paraguaya.

    Instituto de Estudios Políticos (IEP). Centro de investigación de Washington, donde trabajaban Orlando Letelier y Ronni Moffitt.

    George W. Landau. Embajador de Estados Unidos en Paraguay, en 1976, y en Chile, en 1977.

    Bernardo Leigton. Exiliado chileno demócratacristiano, herido en un atentado en Roma, en 1975.

    Margarita Isabel Letelier. Esposa de Orlando Letelier.

    Orlando Letelier. Líder de la resistencia de los exiliados chilenos al general Pinochet, en Estados Unidos; asesinado en la calle de las embajadas.

    Michael Moffitt. Compañero de Orlando Letelier en el IEP, esposo de Ronni Moffitt.

    Ronni Karpen Moffitt. Miembro adjunto del IEP; asesinada en la calle de las embajadas.

    Rolando Mosqueira. Capitán del ejército asignado a la DINA.

    Movimiento Nacionalista Cubano (MNC). Organización terrorista anticastrista, de tendencia fascista.

    Guillermo Novo. Jefe de la zona norte del MNC

    Guillermo Novo. Jefe de la zona norte del MNC.

    Ignacio Novo. Hermano de Guillermo y miembro del MNC.

    Rolando Otero. Exiliado terrorista cubano, infiltrado en la DINA.

    Conrado (“Teruco”) Pappalardo. Paraguayo, principal asistente del ex dictador Stroessner.

    Virgilio Paz. Terrorista del MNC.

    Hans Petersen Silva. Nombre usado por Townley para entrar a los Estados Unidos, en 1976.

    Augusto Pinochet. Dictador chileno que condujo el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

    Carlos Prats González. Predecesor de Pinochet en la Comandancia en Jefe del Ejército de Chile; asesinado en Buenos Aires en septiembre de 1974.

    Eugene Propper. Asistente del Procurador de los Estados Unidos.

    Felipe Rivero. Fundador del Movimiento Nacionalista Cubano.

    René Riveros. Oficial de la DINA

  • Alejandro Romeral Jara. Nombre usado por Fernández en Paraguay y por Mosqueira en Washington.Alvin Ross. Terrorista del MNC.Robert Scherrer. Agente del FBI, agregado legal en Buenos Aires.

    René Schneider. Comandante en Jefe del Ejército de Chile, asesinado en 1970.

    José Dionisio Suárez. Terrorista del MNC.

    Jay Vernon Townley. Hombre de negocios, padre de Michael Townley.

    Michael Vernon Townley. Nacido en Waterllo, Iowa. agente de la DINA con habilidades especiales.

    Larry Wack. Agente especial del FBI.

    Vernon A. Walters. Director adjunto de la CIA. Informado acerca de la acción secreta chilena.

    Juan Rose Williams. Nombre usado por Townley en Paraguay y por Riveros en Washington.

    Andrés Wilson Silva. Falso nombre de Michael Townley en el interior de la DINA.


    Domingo Cadin | Vie, 19/10/2007 –

    El poema negro de Chile, Efraín Barquero, poeta chileno, editorial Siglo XXI, México.

    De su libro, extracto Bando 87 y Bando 91:

    Comunicamos que pueden retornar a su patria

    todos los despojados por el Gobierno de Allende:

    la Kennecott, la Anaconda, la ITT, la Petroquímica

    Dow,

    los compatriotas a quienes robaron provincias

    enteras,

    la familia Edwards diezmada por el mundo,

    Viaux, Enrique Marshall, Pablo Rodríguez,

    la Empresa Zing-Zang, la Colonia Chilena de

    Colombia,

  • los heroicos grupos de Patria y Libertady los patriotas que eliminaron a Schneider.Bando 91

    Para evitar la confusión de las informaciones

    se han dejado circular sólo aquellos órganos de

    prensa

    de más larga trayectoria en el país:

    El Mercurio, La Segunda, Las Últimas Noticias, etc.,

    cuyos directores exhiben una intachable hoja

    delictual

    y han soportado la vida democrática con paciencia

    y toda suerte de caprichos de los mandatarios cons-

    titucionales.

  • El único cambio que hemos introducido en estos

    diarioses designar en ellos nuestros propios correctores de pruebas
    Domingo CadinDomingo Cadin | Vie, 19/10/2007 – 15:25

    Óscar Arros Yáñez, estudiante de ingeniería en Lota, muere a consecuencia de las torturas de la DINA.

    Excelente camarada y un gran familiar pues éramos primos pero desgraciadamente llega la represión en el centro minero del carbón.

    Santiago Araya Cabrera, “el chico Araya”, había sido presidente del Centro de Alumnos del INSUCO N°2 y cae detenido por la DINA y está desaparecido desde entonces

    Domingo Cadin | Jue, 18/10/2007 –

    Operación Colombo” en el cual desaparecen “119 chilenos, entre ellos Juan Chacón Olivares, Eduardo Lara Petrovich, Joel Huaiquiñir Benavides, Alvaro Vallejos Villagrán, entre los meses de junio y septiembre de 1974, a manos de la siniestra Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), de Manuel Contreras Sepúlveda (alias El mamo)

  • Domingo Cadin | Jue, 18/10/2007 –Lonquén. Toda la verdad. Editado por la Casa de Chile en México.La Iglesia y la Junta militar de Chile. (Documentos), de Tierra Nueva-Colección Proceso, Buenos Aires, Argentina.

    Introducción al fascismo chileno, de José Rodríguez Elizondo, Editorial Ayuso, 1976, México.

    Grandes Alamedas. El combate del presidente Allende. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1974.

    Allende. Cronología, Eduardo Valle, Fondo de Cultura Económica, 1974.

    Las fuerzas armadas y la política en Chile, Hernán Ramírez Necochea, Secretaría de Educación Pública y Casa de Chile en México, 1984.

    La luz entre las sombras, Jorge Montes, ex senador de la República, del Partido Comunista de Chile.

    Tras la huella de los desaparecidos, de mi amigo profesor de historia, León Gómez Araneda, editado por Caleuche, en Chile

  • Domingo Cadin | Jue, 18/10/2007 –Juicio y castigo a los genocidas, que no quede ninguno sin recibir su merecido castigo.Que sigan todas las funas para que la sociedad en su conjunto los conozca y las conozca porque hay varias mujeres en la represión, muerte y tortura del asesino Pinochet

    Domingo CadinDomingo Cadin | Mié, 17/10/2007 – 17:05

    Muchos ex compañeros presos políticos han muerto de cáncer y de otras enfermedades, secuelas de las torturas sicológicas, físicas, morales, etc..

    En México, Mario Mallol, Hernán Tobar Chelén, Pablo Muñiz Ledesma, Aníbal Muñoz, Alvaro Poblete y otros muchos compañeros, lamentablemente.

    Algunos tienen enfermedades detectadas por las golpizas y tormentos del pasado

    Domingo Cadin
    Domingo Cadin | Mié, 17/10/2007 –
    ¿Cuántos degollados, quemados? ¿A cuántos les aplicaron la ley de fuga para justificar los crímenes?

    Era la democracia controlada por los milicos.

    Fue la inteligencia con los rectores militares en las universidades, confiscando libros subversivos, la pira de libros. Los cabezas cuadradas dirigían la cultura de la muerte.

    Fue el resplendor en el panorama internacional. No estaban aislados para nada pues era campaña del comunismo internacional …jajajajajaja. Respetaban los derechos humanos plenamente. jajajaja. Son para la risa estos gorilas que defienden a sus asesinos. Se daban la mano con Stroessner, Bánzer, Videla, Garrastazu Médici, etc.

    Estaban aislados que hasta el filipino Ferdinando Marcos se burla y les dice que no vayan a su país a medio camino de vuelo. Los querían mucho en el mundo, pero para meterlos a la cárcel

  • Domingo CadinDomingo Cadin | Mar, 16/10/2007 – El Opus Dei, como la Iglesia católica argentina, cómplice de las muertes de 30 mil argentinos desaparecidos, etc.El cura argentino que ayudaba a los torturadores a confesar a los detenidos en la ESMA y otros sitios de tormentos. Los capellanes de la muerte con las Juntas asesinas, con la espada y la cruz a la vez mientras bendecían cinícamente.

    Qué dirá el santo padre que estaban degollando a los comunistas Parada, Nattino y Guerrero. Eran los de la DICOMCAR, del general rastero César Mendoza que ocupó el lugar de José María Sepúlveda Galindo, quien no se plegó al putsch fascista pinochetista.

    Los capellanes del ejército, me acuerdo, nos visitaban en Tres Álamos, para traernos no sé que mensaje cristiano mientras afuera seguía aumentando la represión. Era el año 1974 en que mataban, detenían, torturaban, etc. bajo el Estado de Sitio, toque de queda, con todas las prohibiciones nunca vistas en Chile

  • Domingo CadinDomingo Cadin | Mar, 16/10/2007 – 12:13Nocturno de Chile, de Roberto Bolaño, de Anagrama, Barcelona, una escalofriante novela durante la Unidad Popular y la época pinochetista de las policías represivas
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